#GiroPost Demasiados gilipollas en las cunetas

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El ciclismo se lo ha de hacer mirar. Este deporte camina en un fino alambre entre la desaparición, teoría de algunos, y fenómeno de masas, lo que vemos en otros momentos. La subida final de este Giro de Italia al Monte Zoncolan, una cuesta inhumana en el corazón del Friuli, tuvo de lo segundo.

Si en la subida al Grappa Fabio Aru llegó milagrosamente a la cima sin poner pie a tierra, en el Zoncolan hemos presenciado una clara violación del normal desarrollo de un acontecimiento deportivo por culpa de un imbécil que, ataviado con el maillot del campeón del mundo, desequilibró a Bongiono, otro Bardiani a la fuga, cuando iba camino de cima en compañía de Michael Rogers, ganador a la postre. Ojalá algún abogado del humilde equipo italiano le localice y le empure. Casi al mismo tiempo, otro subnormal, ataviado con la bandera colombiana, queriendo empujar a Nairo Quintana, seguro e imperturbable líder, casi tira al boyacense y perjudica a quienes seguían su rueda, entre otros Domenico Pozzovivo.

Desconozco cuáles son las costumbres del aficionado ciclista en su tiempo de espera de la carrera. No sé si corre el alcohol en mayor o menor medida, cosa que creo que es más bien lo primero por lo que ocurre en otros circuitos, no sé si la impaciencia les dispara la adrenalina o es la simple emoción la que les lanza al delirio.

Sea como fuere en el Zoncolan hemos tenido otra muestra de lo que va camino de convertirse este deporte cuando la masa acude a él sin respeto ni conciencia. El año pasado la doble subida en Alpe d´ Huez se saldó milagrosamente sin incidentes, e incluso ofreció estampas imborrables como la de Adan Hansen brindando con los holandeses, y ahora el Giro nos da un poco más de lo mismo.

El espectador ciclista medio actual creo que dista mucho del de hace veinte años. Ahora quien más quien menos se han hecho un Zoncolan, o si no una Bonaigua o como poco la cuesta de su pueblo. Saben lo que implica subir esas rampas inmundas, que ni siquiera se diseñaron para vehículos a motor, de ahí mi extrañeza ante lo que el Zoncolan nos han ofrecido. La subida ha concitado a todos los frikis de Italia y posiblemente a gran número venidos de países cercanos, pues ésta es una zona de frontera.

La falta de respeto al ciclista es tan grande que su solo presencia ahí ya ofende. Desconozco qué pensarán los organizadores de estas situaciones, que desde luego no hablan bien del evento, pero quizá deberían tomar medidas drásticas en el futuro. Si se dice que las vallas altas de las salidas han sido grandes obstáculos en el contacto del público con los corredores, la desprotección que existe en las subidas finales no es de recibo. Entiendo que hay soluciones intermedias, algunas incluso marciales, como revisión de alcohol al inicio de las subidas. Lo que está claro es que de seguir esto así, el ciclismo volverá a portada de noticiarios y no por sus ganadores, sino por el imbécil borracho que se carga a un ciclista en el digno ejercicio de su profesión.

Agradezco a @FcoJLucasS la idea de tan ilustrativo titular

Imagen tomada de @Dorsal51

#GiroPost No #FullPink para Nairo Quintana

El primer día de rosa de Nairo Quintana causó furor en redes con comentarios sobre lo poco afortunado de su #FullPink. A mí personalmente, la indumentaria totalmente rosa del colombiano sí que me gustó, aunque algunos, como Vincezo Nibali, muy supersticiosos, nunca la habrían llevado hasta el día final.

Sin embargo, como ayer me reveló un buen seguidor de este espacio, Marc Pallarés, el #FullPink no fue tal, pues la bicicleta, que estaba preparada, no salió de rosa. Al parecer se pasaron con la intensidad del rosa y han tenido que demorar la máquina que habría de montar el líder de la carrera.

Foto tomada del Facebook del Giro de Italia

 

 

INFO

El documental que destapa el mayor escándalo de la historia del deporte llega en DVD el 25 de junio

 

LA MENTIRA DE LANCE ARMSTRONG, dirigida por el ganador de un Oscar al Mejor Documental, Alex Gibney, se estrena en DVD a partir del 25 de junio, gracias a Sony Pictures Home Entertainment. Descubre con este documental uno de los mayores escándalos de la historia del deporte: la confesión de dopaje del ciclista Armstrong, y la posterior pérdida de los 7 títulos de campeón del Tour de Francia.

Alex Gibney vivió durante cuatro años, y en primera persona, la historia de Lance Armstrong, al ser el encargado de escribir la crónica de su regreso al ciclismo tras su jubilación. Inesperadamente, Gibney también estuvo presente cuando el ciclista admitió públicamente haberse dopado.

Las pruebas salieron a la luz a raíz de una investigación criminal federal, que se puso en marcha tras recibir acusaciones públicas de sus ex compañeros de equipo y de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos. Precisamente fue esta institución la que después de diversas investigaciones concluyó que Armstrong contó con «el programa de dopaje más sofisticado, profesionalizado y exitoso en toda la historia del deporte».

Sinopsis

En 2009, contrataron al director ganador de un Oscar® Alex Gibney (2007, mejor documental, Taxi al lado oscuro) para rodar una película sobre el regreso de Lance Armstrong al ciclismo. El proyecto se cerró cuando estalló el escándalo del dopaje y se reabrió tras la confesión del ciclista. LA MENTIRA DE LANCE ARMSTRONG arranca en 2013, después de que a Armstrong le retiraran sus 7 títulos de campeón del Tour de Francia, y ofrece una fascinante mirada íntima al mayor engaño de la historia del deporte.

#GiroPost El círculo de la vergüenza

Tomando distancia, dejando pasar un rato, con cierta perspectiva, habiendo oído a unos y otros, creo que la jornada decimosexta del Giro de Italia se ha ganado de pleno derecho una página destacada en la historia del deporte más bonito del mundo. A groso modo y de forma somera quisiera despiezar varios aspectos que la jornada nos ha dejado y que, dada la densidad informativa, quiero empezar con los prolegómenos de todo el follón creado:

 

  • ¿Se debió haber tomado la salida? Yo creo que sí. Las dificultades del Stelvio y Gavia no fueron muy diferentes a las de otras ediciones y la nevada en el puerto más alto de la carrera fue un punto de dureza para los ciclistas que acabó cuando el helado descenso tuvo lugar, un descenso que habría sido igual de helado si no hubiera empezado a nevar a cinco kilómetros de meta. El mánager de Omega, Patrick Lefevere, se quejó amargamente de las condiciones como nunca le vi hacerlo de las Het Niuewsblad que sus chicos tuvieron a tiro en ambientes tan o más gélidos que el del Stelvio.
  • Las imágenes del Stelvio de ayer recuperaron el halo de ciclismo mítico, eso que siempre gusta recordar y que ciertos plumillas destacan cuando hablan de la dureza de este deporte, deporte por cierto que destripan a las primeras de cambio, sí con afirmaciones y comparaciones odiosas y asquerosas con tenistas, futbolistas y demás. Mejor se abstuvieran de opinar.
  • Los últimos kilómetros del Stelvio fueron la esencia del ciclismo, la carta de identidad, el ADN inherente a este deporte, tan bello y tan hastiado de oportunistas. Unas imágenes que definitivamente le hacen inaccesible en belleza al resto de deportes que ve este planeta. Sin duda en el Stelvio vimos las que posiblemente sean las imágenes de la temporada ciclista como el año pasado las tuvimos en el Galibier y sobretodo el día de las Tres Cimas de Lavaredo.

 

Hechas estas concreciones, creo que procede hablar, siempre desde mi subjetivo, y por tanto rebatible, punto de vista de lo que pasó del Stelvio a meta y posteriormente en lo que ha sido un tema que se ha alargado hasta el final de la etapa del día siguiente, la que ganó Pirazzi haciendo cortes de manga al respetable:

 

  • ¿Se debió neutralizar la bajada del Stelvio? Nunca jamás, y aunque no queda claro si se hizo o no, hay tantas versiones como implicados, lo que es obvio es que cuando das la salida abres el cajón a todo imprevisto e incidencia. Si las condiciones se prevén inhumanas, todos debajo de la bicicleta. ¿Qué hizo la Volta hace dos años en Port Ainé?. Una vez la carrera está lanzada, una vez Dario Cataldo tomó metros, es inconcebible esa decisión. Luego estuvieron las interpretaciones, que sinceramente a cada cual más dantesca pues en esta etapa pareció que no todos estuvieron en el mismo lugar al mismo tiempo. Por cierto la organización del Giro, a quien hemos siempre alabado su buen gusto en la comunicación de sus eventos, ha hecho un ridículo histórico.
  • La moto y la bandera roja. Historia curiosa esa de que una moto guiaría a profesionales de la bicicleta para bajar el descenso, igual que la versión que habla de que Nairo Quintana rebasó la moto, donde iba Marco Velo, para abrir hueco. En el único testimonio gráfico del inicio del descenso, Nairo va a rueda de Romain Sicard y Pierre Rolland y estos por detrás de la moto. Todo lo demás “parole, parole, parole,…”
  • ¿Dónde estaba el resto mientras Nairo tomaba distancia? Pues Ribogerto Urán por ejemplo bajando el puerto como lo haría cualquier cicloturista, estirando piernas y sacudiéndose un frío que mataba los sentidos. Sinceramente Rigo ha pecado de ingenuo y su director, Bramati, tres cuartos de lo mismo. Fue curiosa la hiperactividad de Patrick Lefevere, un personaje cuya trayectoria no se ha forjado por la ejemplaridad desde el momento que decidió ganadores de Roubaix a dedo.
  • ¿Las redes sociales mandan por encima de “Radio Corsa”? Uno que no tiene carnet de conducir sabe que una indicación luminosa en carretera sustituye a cualquier señal permanente. Los profesionales de la dirección ciclista deberían tuitear menos y prestar más atención a mensajes radiados. Si estos ya fueron confusos, ¿cuán más lo han de ser si estás pendiente del iPad?
  • Nairo es muy puta. No es la primera vez que este ciclista cargado de clase y categoría demuestra un poso en carrera que rara vez hemos disfrutado en Alejandro Valverde. En el último Tour, en las encerronas del País Vasco, en el Stelvio,… Nairo parece un personaje distraído pero está y cuando se le espera, aparece. Un lujo de ciclista que muy posiblemente haya sentenciado el Giro.

Con todo queda por ver en qué se resuelve el corrillo de manager enojados por el comportamiento de Movistar. Creo que esto quedará en nada porque en el fondo saben que todos han hecho el canelo de la forma más borreguil que nos podamos imaginar. No sé si alguno será capaz de dejar la carrera, lo dudo, en el fondo esto es un NEGOCIO y el sponsor no quiere pataletas, quiere los resultados que en el Stelvio muchos tiraron por el precipicio.

Imagen tomada del Facebook del Giro

INFO

Hemos pasado un fin de semana en La Costa Hotel, un nuevo sitio en la geografía del buen cicloturista. Aquí os lo contamos.

#RadioVuelta – Semana 14

#Trend Sin pronóstico en el Giro

La segunda semana del Giro de Italia ha sido el “increscendo” que la organización había previsto para esta edición. Rigoberto Urán firmó el mejor día de su carrera, con una crono que no se le preveía, pero al mismo tiempo sembró dudas su versión escaladora ante lo que se le viene encima y los rivales que le recortan tiempo. El último tercio de la prueba se supone apasionante, y el duelo de altura más la explosión definitiva del ciclismo colombiano acabará por dar un ganador que a una semana vista parece hablará castellano.

 

#Click Adriano Malori protagoniza la caída del año

Caídas hemos visto muchas, las instantáneas de sus resultados siempre son sangrantes, pero la llegada de Adriano Malori a la meta de Savona remueve las tripas de cualquier mortal y habla del fino hilo por el que se deslizan estos hombres. El solo hecho de que el italiano de Movistar restañe sus heridas y quemazones y prosiga su carrera habla del cariz que adquiere esta profesión de lo admirable que debiera resultar en lugar de estar tan vilipendiada.

 

#Profile Rigoberto Urán da el gran salto

Son muchos los años que Rigoberto Urán está trabajando para que el momento de la crono larga del Giro tuviera lugar. Segundo hace un año, con la incerteza de saber qué habría ocurrido de no haber trabajado para Wiggins, esta vez el colombiano no quiere la medalla de plata como en anteriores ocasiones. Se da la circunstancia además que con el colombiano es la primera vez que el Omega se ve en tareas de defenderse en una gran vuelta y no corriendo por resultados parciales como siempre se había distinguido la escuadra de Lefevere.

 

#Clipping

Alonso confirma que quiere hacer equipo. Los rumores del desánimo por parte de Fernando Alonso y los gestores de su proyecto ciclista fueron tan intensos que el propio piloto y su mano derecha salieron de la sombra para decir que el proyecto sigue adelante. Era necesario, desde luego, pues este mundillo, tan acostumbrado a las malas noticias y espantadas, es proclive a ponerse en lo peor. Espero hayan tomado nota de las particularidades de este circo ciclista y la transparencia dicte la gestación de este equipo.

Generaciones que dejan paso. Hay tres ciclistas que en este Giro están dando muestras de que sus mejores días muy posiblemente no volverán. Samuel Sánchez ya se ha entregado a la labores de gregario, con dudosa efectividad, Cadel Evans parece complicado que mantenga el podio  e Ivan Basso ya no aguanta el ritmo de los mejores. Signo de los tiempos, como otros muchos en la historia estamos ante tres ciclistas que salvo fogonazos ven lejanos sus mejores días.

 

#hashtags by @LiveCiclismo

#tourdulimousin2014, #belgiumtour, #bayernrundfahrt, #flechedusud, #tourdesfjords #tourgironde, #gpplumelec, #bouclesaulne#TME

Los valores que no vemos de Rigoberto Urán

Sinceramente me alegra ver a Rigoberto Urán al frente del Giro de Italia. Más allá de la suerte que corra en la carrera, me temo que no lo va a tener sencillo, Rigo es un ciclista que lleva ya mucho tiempo llamando a las puertas de algo grande y está camino de ello, aunque si alguien parece en disposición de arruinarle en el momento, el mejor postulado es su compatriota Nairo.

Sea como fuere en este simpático ciclista encontramos muchas virtudes que le adornan como persona aunque no haga gala de ellas. Una fiel lectora de este cuaderno en Colombia, Catalina, nos escribe estas palabras desde un país que vive en efervescencia por todo lo que le llega de Italia, donde un día sí y otro también un colombiano es protagonista.

 

Definir un perfil de Rigoberto Urán es complicado, porque es un personaje polifacético. Puede verse su palmarés en revistas y blogs especializados; analizar su evolución a través de los años y calcular sus posibilidades a futuro implica un análisis que requiere conocimiento.

Pero en ningún perfil del ciclista entrará ese plus que tiene quien viste hoy de rosa: para quienes lo conocen, Rigoberto es Rigo, siempre con una sonrisa contagiosa y una broma, que cuando está en Colombia entrena en una carretera cualquiera, mezclado con ciclistas aficionados de todas las edades que portan el uniforme de su ídolo. Con ellos se toma fotos, un café o el desayuno completo.

Tampoco en su perfil de ciclista saldrá toda una vida difícil antes de ser ciclista – como la de muchos colombianos por la violencia- y su viaje tan joven a Europa a perseguir su sueño; ni los meses que le ha tocado vivir de dura recuperación a causa de grandes lesiones persiguiendo ese sueño. No dirá que es el ciclista que aconseja otros ciclistas de su patria, que los apoya y ayuda en Europa, para hacer menos difícil ese tránsito para que los sueños de otros se cumplan. Esta generosidad llega hasta la Escuela de Ciclismo de su natal Urrao y muchos otros regalos aquí y allá para apoyar niños y jóvenes con aspiraciones a ciclistas. Contar que su último cumpleaños lo celebró con un ciclopaseo al que asistieron decenas de personas dice mucho de su personalidad.

Su frecuente presencia en redes sociales y su carácter extrovertido, lo han convertido en ídolo y ha acercado el ciclismo a personas que si bien gustaban de este deporte lo veían lejano.  Hay una nueva generación de fanáticos por los resultados de nuestros escarabajos y por la cercanía que las comunicaciones de hoy. Y Rigo es uno de esos promotores de la nueva generación de ciclistas en un nuevo ciclismo: profesionales cabales, serios con sus compromisos, jugadores limpios, y de tú a tú con los grandes del momento.

La medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres, su desempeño en  el Giro 2013, la carrera que llevaba en el mundial hasta su caída y la evolución a lo largo de su vida profesional lo llevaron a firmar un contrato de capo con OPQS en el  momento apropiado para su edad y experiencia. Y ya empiezan a verse resultados: la seriedad  y esa inmensa capacidad de aprendizaje de Rigo le harán llegar lejos. ¿Hasta dónde?  Difícil pronosticarlo: como ciclista es muy completo, tiene sentido de carrera e inteligencia, posee la humildad necesaria para aprender de todos y la suficiente determinación para competir sin complejos. Su carácter, personalidad y condiciones lo ubican como un protagonista en el WT en los próximos años. Y nos ha dado la clave de cómo va a lograrlo en el podio, cuando se vistió la rosa: “Con trabajo, paciencia y amor”.

Imagen tomada de Facebook del Giro de Italia 

Las ganancias marginales de Cadel Evans

La maglia rosa que reposa estos días sobre las espaldas de Cadel Evans supone el cuarto capítulo del idilio iniciado hace doce años por el australiano con la mejor carrera italiana. Evans se postula como el favorito mejor situado y más íntegro en sustos y salud ante la segunda mirad de esta carrera que en su tramo inicial ha ofrecido poco más que caídas, abandonos y nervios.

Pero no es casualidad que Cadel Evans esté en el lugar que ahora mismo ocupa. Consciente de que en un mano a mano en la montaña con Nairo Quintana, Rigoberto Uran y Domenico Pozzovivo no tiene muchas opciones de salir ganador, el canguro se ha dispuesto a trazar una línea de regularidad como su mejor arma ante tan desigual pulso. Evans plantea etapas consideradas de transición como sus mejores aliadas, y más en un entorno de caos e incertidumbre como el que envuelve esta carrera. Caos e incertidumbre agrandados por la lluvia y el suelo mojado. Sin ir más lejos en la décima etapa, la tercera de Nacer Bouhanni , se le vio delante y bien colocado, salvando una caída que no picaba tiempo pero sí pudo hacer mella en el físico de más de un favorito.

Así Evans ve en jornadas como Montecassino su mejor caldo de cultivo para aplicar una particular teoría de ganancias marginales, que como vemos en la general sumadas no son pocas, en la que consigue aplicar con éxito normas elementales en la supervivencia a un pelotón desordenado. Por ejemplo es muy difícil verle mal situado en los momentos decisivos, siempre se rodea de su equipo y completa las dificultades con una técnica digna de elogio.

Cadel Evans no es espectacular, si fuera una selección de fútbol, sería la italiana, pero es efectivo y ha sacado un palmarés, ahora que por edad le vemos cerca de su final, envidiable que trabaja en mejorar en un Giro que pensamos aún tiene lejos de su alcance. Evans es un gran fondista pero salvo el Tour que ganó, al que contribuyeron otros como los Schleck y su horrible forma de correr, siempre se le conoce una mala jornada. Nibali y Basso pueden dar fe de esa endeblez tan bien ocultada en un físico corpulento como el suyo.

Pero todas estas ganancias se ensamblan en una argamasa invisible para nosotros desde fuera, pero clave en el entramado: tiene una gran fe en sí mismo. A pesar de los cantos del cisne que muchos le vaticinan, dejando de lado las no pocas críticas que recibe su firma de correr, Evans sigue a lo suyo, con su método hasta el final y sin torcerse un renglón de lo dictado. Veremos si esto es suficiente para lo que queda, no obstante, pase lo que pase, no lo duden, Evans no variará.

#GiroPost El nuevo ciclismo aprende en el Giro

El Giro de Italia siempre ha sido una carrera propicia para ciclistas latinoamericanos. El año pasado Rigoberto Uran, esta edición con todas las opciones del mundo, fue segundo tras Nibali. Años antes ciclistas colombianos hicieron las delicias de esta preciosa carrera. Recordamos al jardinerito Herrera y aquel superclase llamado Oliverio Rincón. Este año colombianos son un regimiento en Italia, al mentado Uran, le siguen Nairo Quintana, para mí claro candidato a pesar del retraso en la general,  y Julián Arredondo, que por desgracia no ganó la primera etapa seria de montaña, pero todo se andará.

Pero el Giro, al margen de colombianos, siempre ha tratado bien a corredores venidos del centro y del cono sur. Habitual ha sido Pérez Cuapio, mexicano con buen palmarés en esta carrera, así como el venezolano Leonardo Sierra, ese ciclista que se presentó descendiendo de forma desastrosa el Mortirolo por su vertiente complicada, o su compatriota José Rujano, quien hace tres años ganara una etapa escapado con Alberto Contador. Todos los mentados tienen una cosa en común: no se les conoce palmarés fuera del Giro.

Este año, al margen de Andrey Amador, costarricense y ganador de una etapa hace dos años, se produjo un singular hecho, el debut del mejor panameño, Ramon Carretero, apellido ilustre por ser el de un multiganador de etapas de la Vuelta a España allá por los treinta y cuarenta. Carretero abrió el capítulo de Panamá en la grande italiana y su episodio ha durado siete etapas, hasta el kilómetro 88 de la jornada de este viernes.

No ha sido sencillo el debut de este ciclista que hace dos años corrió en el Movistar colombiano y estas dos últimas temporadas se vio en las lides del Vini Fantini, este año Neri Scottoli. Como narran en la prensa de su país, los cambios de temperatura, añadidos a una dureza sin igual, le han hecho naufragar al punto de quedarse fuera de carrera con muy pocos días de competición. Este corredor centroamericano abandonó el mismo día que un campeón olímpico como Brett Lancaster demostrando que el ciclismo panameño está a años luz del europeo. De cualquiera de las maneras, Carretero es ya todo un personaje en su país y ha abierto el camino a invertir en este deporte por esas latitudes, aspecto que se considera clave, pues según advierten sólo los adinerados pueden atreverse con la bicicleta en Panamá. Siempre hubo clases y clases.

Carretero goza de un gran palmarés doméstico con títulos varios en disciplinas diversas. Este ciclista nació el año que Greg Lemond ganó su tercer Tour y espera seguir creciendo. A día de hoy es la opción más obvia del país atravesado por un famoso canal para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. El ciclismo, cada vez más global, es cuestión de voluntades, en su mano está invertir. Esperemos que Panamá no dejé en este renglón su historia con el ciclismo de más alto rango.

Foto tomada de www.rpctv.com

#RadioVuelta – Semana 11

#TrendRecta final para el Giro

Pasada, quemada la primavera nos queda la primera grande de la temporada: el Giro de Italia, de cuya lista de gente noble se han caído más nombres de los que hubiéramos deseado. La carrera rosa parte de Irlanda en viernes, hecho que cabría repasar en los anales, pero mucho nos tememos que no pasa desde hace mucho tiempo. Luego emprende camino desde el sur, desde Bari y Taranto como extremos meridionales, para subir al incandescente, y helado al mismo tiempo por lo visto en algunas fotos, norte. Curiosamente poco se sabe de los favoritos en actuaciones recientes. La norma dice que esto debería estar entre Nairo Quintana, Purito, Cadel Evans y Rigoberto Uran pues todo nombre que llegue desde fuera de este cuarteto sería sorpresivo.

 

#Click Podios que se repiten

Es complicado encontrar entre los palmarés de este mundillo llamado ciclismo encontrar un podio que se repita en composición y orden respecto al año anterior. Es el caso de Romandía, donde Froome ha vuelto a tener a Simon Spilak y Rui Costa como compañeros de tan singular sitio.

 

#Profile  Vuelve Froome, vuelve el hombre

Feudos inviolables como Romandía no le quedan al Team Sky. Chris Froome, otro de los ciclistas del equipo británico aquejado de males esta primavera, ha demostrado que está “on fire” de cara al Tour que rodará en menos de dos meses. El inglés logró un triunfo notable, aunque con ausencia destacada de grandes nombres, Simon Spilak es un ciclista especialmente inspirado en esta cita, pero quizá no reviste la entidad de otros nombres. De cualquiera de las maneras Froome está en la senda correcta y eso es bueno. El duelo a cara perro al sol de julio promete ser bueno.

 

#Clipping

Cavendish dice que ha vuelto. Turquía es feudo de una carrera con marcado efecto mercantilista, cosa que no es mala pues ello le asegura su pervivencia. Allí ganó un talento desbocado llamado Adam Yates mientras su compatriota, el fanfarrón Mark Cavendish, aprovechó la coyuntura para ganar varias etapas y decir que “he vuelto”. Sinceramente, viendo el tono de su palmarés, decir eso en Turquía no es más que un titular barato.

Rui Costa y su maillot arco iris. Estaba avisado el portugués de la suerte que da portar el maillot más deseado por el pelotón. En todo caso el del Lampre sigue sin llevarse un triunfo a la boca y no son pocos sus podios, al margen de caídas como la de Lieja. Tras un inicio de temporada muy cargado, le conviene descansar, pues el Tour, el objetivo que dice estar en disposición de dominar, lo tiene cerca.

No basta con decir que “el ciclismo está muerto”. Lale Cubino dice en la presentación de un homenaje y exposición sobre ciclismo que éste está muerto. Cabría revisar esas palabras primero porque las dices en una iniciativa que pretende demostrar todo lo contrario y segundo porque aunque en España las cosas está dificilísimas, a nivel internacional este deporte sigue encontrando adeptos y mercados. Convendría una menor dosis de tenebrismo en un contexto en el que si algo sobran son los lloriqueos.

 

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#Tourdaz, #4joursdeDunkerque, #Giro#ATOC2014 

Foto tomada de Tour de Romandía