¿Qué ha hecho el ciclismo para merecerse Oleg Tinkov?

Al final Oleg Tinkov será El Cid del ciclismo, aquel personaje que gana batallas después de muerto. Y es que el alocado magnate ruso va camino en convertirse en el azote del buen gusto y el adalid del amarillismo en la prensa deportiva de nuestro país.

Tinkov ha vuelto a hablar, de Contador, obviamente, y la estupidez que se respira en la declaración hace que no nos tomemos la molestia ni en reproducirla ni en valorarla. Tinkov se retrata él solo, trabajo que nos evita, aunque en el fondo, os imaginaréis que se la pela, pero mucho.

No obstante el recado previo al Tour de Tinkov encierra dos reflexiones que no hemos podido evitar compartir con vosotros. Por un lado el feliz y rápido filón que tiene nuestra prensa “deportiva” con el ruso de incontinencia verbal. La pulla de Tinkov ocupa el renglón inmediatamente inferior a la eliminación portuguesa, pobre Cristiano, en la Confederaciones.

Tinkov es la excusa, el motivo, para que el ciclismo escale posiciones como seguro no podría hacer de otra manera, situándose en el casi “prime time” de los rotativos digitales que guardan las esencias de la patria y sacan la caspa a pasear ante lo que un ex patrón comenta de una estrella nacional. Mirad Cyclingnews, CyclingWeekly o L´ Equipe, veréis la trascendencia que tienen Tinkov y sus chorradas.

Ahora bien, cuando todos hablan pestes de Tinkov, o personajes similares, nadie repara cuán complicado o cuán caro se ha vuelto el deporte profesional que sólo auténticos pirados multimillonarios pueden mantener, eso no se lo cuestionan, como tampoco se entra en la raíz de ciertos patrocinios de dudosa catadura moral.

Nadie habla de cómo se ha complicado este circo, de lo imposible que es mantenerlo sin mecenas de este pedigrí y lo inviable que resulta todo en el corto plazo, eso que lo valoren otros o en su defecto ya nos lo encontraremos. Sueldos como el de Contador, sueldo de un ciclista con siete grandes en su palmarés, están lejos de ser sostenidos por las vías tradicionales y gente como Tinkov los ha sostenido durante varios años.

Es lo que hay, es triste y no por lo descacharrante de la declaración podemos perderlo de vista. Es la realidad, ni más ni menos.

INFO

Si buscas una bici de carreras sin compromisos, la serie X-LITE by Rose Bikes es tu mejor elección

Los compañeros de viaje de Contador

Fuera del pelotón, dijo que se iba hastiado y decepcionado por el modelo de negocio del ciclismo, donde le asistía parte de razón, Oleg Tinkov demuestra que echa de menos este circulo ambulante, con enanos actuando en medio mundo y múltiples circunstancias.

Y demuestra que lo extraña porque cuando puede lanza diatribas por las redes sociales que a pesar de que no merece mucha atención, sí que sirven para saber quién este personaje con tanto dinero como desvergüenza y qué prioridades tiene en la vida.

Pocas veces hemos entrado en los comentarios del magnate sobre Alberto Contador, porque rara vez les hemos dado validez más allá de a arbitrariedad que demuestra en sus actos, arbitrariedad que no sé yo si será impostada con sus fines bien marcados.

Ahora bien, meses después de descolgarse del gran paquete, con sus dos niños en diferentes equipos (Sagan copando titulares y Contador luchando por ser quién fue) no sé que a vienen ahora más andadas como las que le ha lanzado al madrileño, a quien ha llamado “mierda española”, como si él rubio personaje supiera de las boñigas que adornan muchos pueblos de nuestro territorio.

Le llama de todo en pocas palabras, incluso hasta malvado. No sé qué tipo de desahogo encuentra en estas palabras, pero a quién peor le sientan estas palabras, porque a Contador creo que le entran igual que le salen, es al autor de las mismas porque como hombre de negocios que es, admite haber estado invirtiendo en una “mierda española” durante estos años. Menudo currículo, más cuando le recrimina rasgos propios de la profesionalidad que se toma Contador su oficio.

Lo cierto es que leyendo lo que dice este tipo y viendo lo que ha rodeado muchas veces a Contador, uno no puede menos que preguntarse por la suerte del madrileño si hubier atenido mejor tino eligiendo las compañías. Dicen que ahora en Trek las cosas son diferentes, aunque mejorar lo anterior, sus anteriores compañeros de viaje, no necesitaba de grandes esfuerzos.

Imagen tomada de DemarrajeWeb

Contador y los grandes micrófonos

Interesante. Así podría definir la charla de Alberto Contador y Manu Carreño en el programa nocturno de éste último. Interesante porque rara vez en una entrevista de este tipo Contador deja indiferente a la parroquia. Ya se sabe programa de gran audiencia, consumo masivo y por tanto mensajes diferentes a los que se podrían dar en círculo estrictamente ciclista, si bien, queda demostrado que este deporte vive muy trenzado a las redes y las nuevas formas de comunicación con la liturgia que hemos apreciado en la revelación de los nuevos maillots y colores este fin de año.

La entrevista tiene varios pasajes interesantes. Algunos vuelven a delatar la imprudencia que mueve muchas veces las palabras del ciclista. Habla de su nueva bicicleta como no lo habría hecho once días, dejando, pues no muy bien su anterior proveedor, que ahora mismo estará literalmente alucinado como el corredor a cuya manutención ha contribuido hace cinco o seis años, le deja como marca de segunda. Vamos que uno de los motivos del cambio de equipo ha sido la marca de bici. Me agradaría saber cómo se gestó todo y saber cómo la anterior marca de bicicletas del madrileño no ha dudado un segundo en irse con Peter Sagan al Bora, como buque insignia de su notoriedad.

Obviamente, hubo también para el patrón que Contador ha dejado en el camino, Oleg Tinkov. Todo superficial y revanchista. “Nunca me tomaría una copa de cava con él”. Menos mal que anteriormente dijo que quería pasar página y que recordar ciertas cosas no era la suyo. El periodista, pésimo narrador de fútbol, imaginaros hablando de ciclismo, le ríe el gesto, se queda en detalles del tronado de Tinkov, pero no valora, para qué, porqué el ciclismo en particular, y el deporte en general se ha puesto tan caro que sólo puede ser sufragado por personajes como el ruso o los jeques de la península arábiga. El pensamiento profundo no se estila. No es necesario.

No todo es malo, por eso. El personaje no nos emociona, es obvio, pero hay algo que nos gusta mucho de él y es su ambición, en ocasiones para los que estamos fuera, desmedida, pero ambición al fin y la convicción de que puede optar al premio que yo creo ahora mismo le mantiene activo y con ilusión: ganar el Tour de Francia. Que pueda o no, se verá. Yo mantengo hace un tiempo que no, que su última ocasión real de lograrlo se fue en ese descenso de los Vosgos hace dos años y medio. Sin embargo él insiste y persiste y es loable, porque querer ser el mejor en la mejor carrera habla mucho de la persona y sus miras. Que lo logre es otra cuestión.

Y por último, como el hámster roedor, la cuestión de su sanción de hace unos años y la imagen presente del ciclismo. Sobre esa obsesión de cargarle al ciclismo toda la porquería, incluso la de hace un tiempo, me gustaría oír en cada entrevista a Pep Guardiola una pregunta sobre su positivo en el Brescia, por ejemplo, o a Fabio Cannavaro, sobre su “vídeo intravenoso”, más que nada para que se demuestre que hay interés en saber un poco más de la verdad y no la burda intención de remover el pasado cada vez que tienes a un ciclista delante. Debe parecerle bonito presionar a Contador, con su humilde séquito alrededor, cuando no toses a las vacas sagradas del fútbol o de otros deportes. Luego dicen que la prensa está en crisis…

Imagen tomada de www.arueda.com

El epílogo de Tinkov y Contador

Estaba claro que la montaña rusa emocional de la pareja por conveniencia formada por Oleg Tinkov y Alberto Contador no iba a tener un final cualquiera. Con el Tinkoff en la prórroga de su estadía en el ciclismo, las cartas marcadas entran en la mesa y el mandamás de uno de los equipos más potentes del mundo ha entrado con todo en la partida, como si en su desahogo le fuera la vida.

Pero se equivoca el rubio ruso, al otro lado de la mesa ya no hay nadie, Contador no creo que piense en clave Tinkoff desde el mismo día que acabó la Vuelta a España, el último capítulo de la relación tumultuosa, una auténtica ruleta donde el mejor ciclista español de la última década, en lo que a grandes vueltas se refiere, ha sacado lo necesario para que su caché no se viera resentido y su sueldo se liquidase con puntualidad.

Y es que esa es la gran tragedia del deporte espectáculo que hemos montado, que se ha hecho tan caro, tan exclusivo, que su manutención corre a cargo de auténticos descerebrados forrados de billetes como el señor Tinkov. Pasa en el ciclismo, pero más en el fútbol, mirad la Premier League y la colección de inversores que la sostiene, y la Formula 1. El mundial en Qatar responde a esta nueva realidad.

Pero volviendo sobre Tinkov, ya hemos dicho muchas veces que en esas declaraciones cargadas de ruido y distorsión se esconden muchas veces verdades dolorosas. Su visión del ciclismo y el reparto de los derechos tiene elementos de razón, como también sus comentarios sobre Contador, delatando su precaria situación en el equipo, algo que no hace falta que no cuente Tinkov, porque el equipo no ha estado con el que se supone su líder en los momentos que lo ha necesitado, ni este año, ejemplos en la primera etapa del Tour y el desenlace de la Vuelta, ni siquiera el año pasado cuando ganó el Giro solo, bastándose ante todo el Astana. Bien es cierto que en la Vuelta, Contador no está con Chaves, lo mismo que el madrileño no ha sido capaz de granjearse gregarios solventes y de confianza en sus años de pro. Si son lo uno, no son lo otro y viceversa, a la vista está que su mejor amigo, Jesús Hernández, hace tiempo que no le sigue en los momentos importantes.

Ahora bien, a Peter Sagan no le ha ido mucho mejor. El vigente campeón del mundo acostumbra a jugar muy bien solo y el equipo amarillo no ha sido siempre clave en sus éxitos. El eslovaco tuvo algo de ayuda en el Tour, de Kreuziger y Bodnar, poquito más fuera de la mejor carrera.

Habla Tinkov del estado físico de Contador, y posiblemente tenga razón. Los años pasan, los rivales crecen y sobre todo el desgaste es importante. Contador no gana con facilidad y si lo hace es sufriendo lo suyo, mirad País Vasco. A ello se añade una carrera donde lo deportivo no ha sido sólo lo importante, con frentes paralelos que hacen complicado concetrarse en su profesión, incluso con un par de grandes vueltas en el cuerpo -Giro y Tour de 2011- que dejan mella porque las corrió y las sufrió, como todo hijo de vecino, con la sospecha de que aquello no serviría de nada, como así fue, pues le acabaron sancionando por el clembuterol. Esas cosas suman, esas cosas desgastan.

No creo que Contador vuelva a ganar el Tour, quizá provoque que alguien no lo gane, pero para la Vuelta y el Giro es un ciclista perfectamente válido. Su empeño en seguir en lo más alto no puede ser criticable, incluso después de anunciar que se retiraba para volver por «clamor popular», pero quizá le mereciera la pena un ejercicio de realismo, ahora bien, lo que le dice Tinkov tampoco tiene lógica, si lo miramos desde nuestra perspectiva, porque a este ruso de palabra fácil pocas cosas se le ponen por delante si se le calienta la boca. No obstante, si en el banquero queda un signo de agradecimiento que mire que los mejores triunfos de su equipo se los dio Contador: dos Vueltas, un Giro,… no es poco, aunque se estrellara en el objetivo del Tour una y otra vez.

Recuerdo el final de la Vuelta de 2014 cuando todo eran parabienes y elogios al madrileño, cuando se llevó un grupito de amigotes al parador de Santiago a celebrar el éxito de su pupilo. Qué vida ésta, qué montaña rusa. Eso que llamaban estabilidad es una entelequia, Tinkov y algunos como él nos lo recuerdan. Contador puede decir que lo ha sufrido. Algún día quizá lo cuente.

INFO patrocinada por 226ERS

El #226ERSHawaiiTeam contará este año con un total de 11 deportistas patrocinados en el campeonato del mundo de Ironman en Kona. Entre ellos se encuentran Iván Raña, Iván Álvarez y el mismo CEO de la compañía, Jesús Sánchez.
Los deportistas esponsorizados por la marca de nutrición deportiva se encuentran ya en tierras Hawaianas aclimatándose a las duras condiciones climatológicas locales que hacen de esta prueba una de las más duras del mundo.

Aquí os dejamos la lista completa:

Iván Raña
Iván Álvarez
Guillermo Olcina
Antonio Adell
Esther Leal
Graham Baxter
Pablo Ureta
Miguel Miniño
Óscar Sánchez
Javi García
Jesús Sánchez

¿Es realista que Contador siga optando al Tour?

Ayer comentamos lo que dio de sí el Tour de Pierre Rolland y, aprovechando eso del Pisuerga, nos referimos al desahogo que Oleg Tinkov se pegó en la red, hablando de muchas cosas, del Cannondale, entre otras, y de Alberto Contador en concreto.

De quien ha sido su jefe de filas estos años, desde 2012, Tinkov ha dicho, explícitamente, que su tiempo en el Tour ha acabado. Sencillo y claro. No dio rodeos. lo cierto es que desde que están juntos Contador y su jefe ruso han tenido una relación de amor-odio que ha dado para un serial que gráficamente se podría definir, nunca mejor dicho, como una “montaña rusa emocional”.

La frialdad siberiana de Tinkov ha sido un clásico de los tiempos recientes. Paga pastones a sus figuras, pero como no le respondan no tiene problema en pillar el primer púlpito para destriparlos y decir que no se merecen el sobre que les coloca cada mes. Lo hizo con Contador hace tres años y Sagan el pasado. Ahora sin embargo, con el madrileño no habla de dinero y sí de resultados y futuro. Lo da por amortizado y cree que se equivoca al fichar dos años más por ese equipo “Mickey Mouse” que dice ser el Trek.

Nosotros siempre tuvimos claro que Contador no iba a dejar el ciclismo en el tiempo anunciado. Nunca tuvimos la sensación de que fuera a dejar lo que le ha llenado horas y tantos litros de vida estos años, así, tan fácilmente. Tuvo un arrebato de «folclórica» diciendo que se iba. Una vez anunció que seguía también tuvimos la certeza de que lo hacía con la idea de volver, ocho años después, el Tour de Francia, en un ejercicio complicado, pues es un tiempo enorme, más si de alta competición hablamos.

Contador no desiste y quiere volver a lo más alto de la más grande. Yo creo que lo tiene complicado, pero el de Pinto pertenece a esa estirpe de los “rara vez se rinden” o que “nunca se conforman”. El ejemplo lo hemos tenido con Cavendish y el Tour que ha realizado: absolutamente atónitos nos ha dejado. Sin embargo, bajando al terreno de lo real, son varias las cuestiones que pueden lastrar a Contador en su declarado sueño de ganar el Tour.

La primera sus rivales, que no sólo se centran en Froome, aunque el inglés es el más obvio. También sus facultades, no rompe para arriba y en las cronos mantiene, cuando hace siete años podía sentenciar carreras. Luego están quienes le rodean, es complicado encontrar alrededor de Contador alguien con la lealtad de Poels, Geraint o Nieve. Paulinho y Jesús Hernández no son los de antaño, y como vimos en el Tour, el equipo es clave. Por último está el propio ciclista y su matrimonio con las caídas y la mala suerte. Este Tour es un ejemplo, pero sobretodo el de hace dos años, cuando mejor le vimos en mucho tiempo.

Es admirable que un profesional siga aspirando a lo mejor en su oficio, pero no sé si el ejercicio de realismo que le impone su aún jefe debería ser la lectura que sacara de todo esto. Nibali por ejemplo ha bajado las miras y no ha perdido ápice de encanto. Contador ya es importante por lo logrado, un Tour sería la guinda, pero hay otras grandes, otros premios que no son moco de pavo, y parecen más a su alcance.

Imagen tomada del FB del Tour de Francia

INFO

Conoce Peñíscola y sus alrededores en bicicleta

Los amigos de Contador

El otro día abundábamos sobre la presencia de equipos que salen en un mismo nueve dos o tres capos. Se da la lógica de priorizar y como dice el refrán que no rima: la carretera pone a cada uno en su sitio. Hablamos de Nario-Valverde, Froome-Landa y como no de Contador-Sagan, la pareja que sin duda se lleva la palma de reste arranque normando.

Alberto Contador lleva dos días como alma en pena por el Tour. La caída del primer día es de esas que ya comentamos esta mañana resulta muy complicado creer que no le pase factura. El tortazo fue de órdago y aunque en la jornada inaugural pudo conjurar las pérdidas, la primera etapa importante, con llegada en alto en los alrededores de Cheburgo, desató todas las alarmas.

La verdad, la victoria a Peter Sagan, y el amarillo que camuflará su arco iris los próximos días, era algo que entraba dentro de lo muy posible en esta llegada. Incluso hemos de decir que en favor de Contador se armó una fuga que muchos juraron y perjuraron que iba a llegar y que sin duda le descargaba de presión al líder lesionado, que encima se volvió a caer. Quiso la fortuna, que el último reducto de esa escapada, Jasper Stuyven, fuera uno de sus posiblemente compañeros futuros en el Trek si éste es finalmente el destino de Contador el año que viene.

Parecía que el madrileño iba a salir ileso en pérdidas de la jornada hasta que todo se precipitó al final. El fugado se vino abajo y ante eso saltaron los Tinkoff, sí los compañeros de Contador, haciendo añicos el pelotón y con él a su líder. Kreuziger, dignísimo gregario de Contador hace tres años, tiraba como si no hubiera un mañana, Sagan ganaba la etapa y Oleg Tinkov hacía el payaso en el set de entrevistas.

Si la decepción de “medio” perder a su líder de la general les atenazaba en esos momentos, ciertamente lo disimularon muy bien. Ya sé que más vale pájaro en mano, que Tinkoff no está para perder el tiempo, pero la verdad apuntalar así a tu líder evidencia muchas cosas: que la elección ya está hecha, que el líder parece irrecuperable y que sus rivales han recibido la certeza de las debilidades de Contador desde la misma entraña de su equipo.

No sé, mucho me temo que la reacción de su equipo haya sido consensuada en su seno, pero no creo que haya sido la mejor opción, pues abre la caja de los truenos sobre uno de los favoritos cinco estrellas y al mismo tiempo nos genera dudas sobre esas complicidades que todo capo debe generar y que con Alberto Contador nunca sabemos qué grado alcanzan, complicidades que hablan del cariño que algunos líderes despiertan en sus gregarios, algo que nunca fue el fuerte del protagonista de este post.

Imagen tomada del FB del Tour

INFO

El Cruz Race es un portabicicletas de techo con diseño funcional

Oleg Tinkov es un mal necesario

En estos días previos al Tour, el contenido relacionado con ciclismo se multiplica en Eurosport. Ayer lunes sacaron una entrevista con Alberto Contador que tocó de forma aleatoria varios momentos y aspectos de su vida deportiva. Una de las cuestiones pasó por Oleg Tinkov y su aportación al ciclismo. Contador lo situó en el marco de su amor por este deporte y agradeció su inversión en el mismo, teniendo numerosas novias en otros lados y seguramente menos complicadas que este circo.

No quiso profundizar más Contador sobre el jefe más peculiar que posiblemente haya tenido jamás, una persona que ha cuestionado el sueldo de estrella de primer nivel del madrileño a exhibirlo como ejemplo de todas las virtudes terrenales cuando ganó la Vuelta a España hace dos años en Santiago de Compostela.

De cualquiera de las maneras, Contador habló en clave de retirada del ruso, algo que ya él mismo anunció hace tiempo, situando a Tinkov en la balanza de la historia, como uno de los mecenas más ruidosos y excéntricos del ciclismo. Del todo vale que les decía a sus chicos hace ocho años en el Giro, de fichar a ciclistas con una X en la espalda, como Tyler Hamilton, a este Tinkoff, uno de los mejores equipos del mundo, pagado de su bolsillo, tras sacar casi a empujones al banco danés Saxo del copatrocinio. Esta ha sido la línea vital de Tinkov en el ciclismo.

En este tiempo le hemos visto en mil poses, montando en bici, sintiéndose pro entre sus ciclistas y presionando a sus estrellas como pocas veces se ha visto y, atención, asumiendo sueldos fuera de mercado. Ha sido manager, director, en la sombra, pero de facto y “paganini”. Sus víctimas se cuentan por varias, la más ilustre Bjarne Riis, que trabaja en algo tan grande que no ha vuelto a dar detalles desde una rueda de prensa iniciar.

Tinkov se ha distinguido por ir más rápido que el establishment ciclista y eso le ha matado. Con sus peculiares dialéctica y puesta de escena, el banquero venido a menos por la situación económica de su país, ha reclamado un reparto diferente del poco dinero que mueve un deporte que no cobra entrada y todo lo fía al patrocinio. En ASO ha encontrado su muro y aunque quiso, no pudo ni reunir los apoyos de sus colegas en la dirección de equipos, ni torcer la voluntad de quienes manejan con mano de hierro un negocio tan lucrativo que impide cambiar las cosas.

Tinkov supongo estará estos días por el Tour. Se me hace complicado pensar que no volverá en años venideros pero ya no como propietario de uno de los equipos que opositan al triunfo. Creo que el ruso es un mal necesario para el ciclismo, una extensión de esas inversiones locas que en otros deportes se están realizando y que en este mundillo cuesta que lleguen. Sus formas le han perdido, pero sus palabras creo que muchas veces han estado cargadas de sentido. Lo importante sería tener varios como él, y sí queréis que os diga la verdad, los tiempos de poner pasta y no preguntar pasaron hace mucho a la historia.

El ciclismo debe dar algo más a quienes se juegan su percal en él, y si esto no cambia, no se tocan los derechos y quienes manejan ahora el cotarro no ceden, verán que un día tendrán carrera, recorrido y ayuntamientos dispuestos a pagar la fiesta, pero quizá ya no equipos que llenen la carretera.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

INFO

Somiedo, Ventana, San Lorenzo y Farrapona, el reto para el próximo mes de agosto

Oleg Tinkov tiene sus razones

La fecha de retirada anunciada por Alberto Contador tiene equivalencia a la de su jefe Oleg Tinkov. Chabacano, estrafalario y desafortunado muchas veces en sus declaraciones, Tinkov nunca ha hecho nada porque sí, todo respondía a un plan, a una intención que con el tiempo y paciencia ha ido tejiendo hasta convertir su equipo en uno de los mejores del mundo.

Tinkov será lo que sea, pero ha puesto mucho dinero en el ciclismo. Entró hace unos años con un discurso de que “para ganar todo vale”, se moderó, en lo que a este discurso se refiere, y ha ido amasando hasta lograr hacerse con el control total del equipo, dejando por el camino a quien fuera menester para este empeño.

Tinkov ha dicho que se va, que echa el cierre en un año, como Contador, más o menos. No sé si las piezas empiezan a cuadrar o no, uno se va, el otro ha dicho que también, aunque de seguir podría ser con un equipo propio, conjeturas, lo único seguro es la marcha de Tinkov, un tipo que a pesar de todo, ha dejado 30 millones de euros en este deporte hace las maletas. Hay una estructura en el WT cuya licencia está en venta…

Sobre los motivos que esgrime Tinkov, creo que en el fondo tiene mucha razón. Tema de ingresos, de retornos, de entradas,… ha sido su caballo de batalla estos años pero su discurso ha caído en balde. Dice que sólo le ha apoyado Dave Brailsford, como buen inglés que sabe que esto necesita de algo más que ganar esta u otra carrera, que el ciclismo como esta concebido es complicado que perdure como pretende.

Porque en el horizonte vemos muy desiguales balances. Si por ejemplo ASO es una máquina de hacer dinero, supongo que con la problemática propia a cualquier empresa, no puede ser que los enanos que le llenan el circo estén subsistiendo al punto de ver que cada año la UCI tiene problemas para llenar el cupo del máximo circuito.

En la vida como en todo, cualquier mesa de negociación no es buena si de ella no se levantan todos los actores con la sensación de haber cedido y en ciclismo parece que siempre ganan los mismos.