Mi camino hacia Tokio ha comenzado

Este bronce es el principio de un camino que emprendo para un objetivo claro: los Juegos Olímpicos de Tokio. Una vez no pude estar el año pasado en Rio, quiero volver a los Juegos. Entonces me senté y valoré dónde podría tener opciones y esa vi la prueba. Mi intención y mi oportunidad son apostar fuerte en el omnium. Conseguí ganar el Campeonato de Europa y desde entonces trabajé con la mente en el mundial.

Y me planté en Hong Kong con toda la ambición, pero no fue fácil. Cada prueba fue un mundo. El scratch se corre a 40 vueltas, todo el mundo esta fresco, porque es el inicio, todos quieren empezar bien el omnium y los rivales directos se vigilan mucho. Fue una carrera súper rápida dónde al final los corredores más fuertes pudieron ganar vuelta.

Luego vino el “Tempo Race»: para mi la carrera más dura y difícil de controlar. En este mundial hubo modificaciones: 20 puntos por doblar el pelotón, así que la táctica y las piernas juegan un papel determinante.

La eliminación supone un peligro constante, por suerte no me caí, pero es increíble la tensión que se vive en esta prueba. Y al final una puntuación, a sólo 100 vueltas, donde la ambición de cada corredor y las circunstancias de carrera determinan la posición final del omnium.

Si os he de ser sincero mis mejores momentos estuvieron en la primera mitad del programa, al ganar el scratch y ser segundo en el “Tempo Race”. Por contra, lo pasé mal por darle tanto margen al corredor de Nueva Zelanda, Aaron Gate, durante el primer cuarto de carrera de la puntuación, que después demostró hacer un carrerón.

De Hong Kong vengo con muchas lecciones aprendidas: ser más completo y sobretodo más rápido. Ahora bien, de este mundial me llevo un buen aprendizaje, concretamente en la puntuación y de cómo debo mejorar los tempos de carrera. Por ejemplo, en el Europeo y la Copa del Mundo no salí a correr los puntos siendo el líder del ómnium, así que puedes correr hacer otra táctica de carrera.

Si me pedís señalar rivales creo que aún es pronto… aunque está claro que Benjamin Thomas va a ser un rival muy duro, es joven y muy rápido. Ganar el Omnium y la Madison el mismo año describe el potencial que tiene.

Al ser una medalla en modalidad olímpica, tendré beca, pero si os soy sincero no pienso en ella. Lo que de verdad me motiva es conseguir a corto plazo el maillot arco iris y a largo plazo el oro olímpico.

Con todo creo que este formato es más dinámico, ya que no hay pruebas cronometradas, todas son de grupo y en un solo día. No hay mucho margen de error ni de mejora, es lo que hay, y para todos. La conclusión que saco de esta prueba es que es súper abierta y un fallo en una de las tres primeras pruebas pueden borrar tus opciones a medalla.

Pasado el mundial de pista, seguiré compaginando la pista con la carretera. En mi opinión, pienso que ambas son totalmente compatibles.

Ahora tengo dos escenarios: a corto plazo, hacer una buena temporada de ruta con el equipo Inteja. Y a largo plazo, como he dicho anteriormente es conseguir el oro en los JJOO de Tokio.

Por Albert Torres

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El paso de gigante de Albert Torres

Torres Mora Movistar JoanSeguidor

La historia de la pista española tiene muchos capítulos, mejores, peores y para olvidar. A veces los problemas nos los generamos nosotros mismos, otras, vienen de fuera, imposiciones que no obedecen a cuestiones lógicas y sí a arbitrariedades de terceros. Hablo por ejemplo de aquel día que se recortó a cuchillo el programa olímpico, poniendo acento en la velocidad y en la igualdad de sexos, cosa que me pareció perfecto, pero que se hizo a costa de los fondistas, ciclistas como los de velocidad, que si bien pueden alternar la carretera en su actividad profesional, no dejan de ser garantes de excelentes carreras como eran las americanas, persecuciones y puntuaciones en los Juegos.

Esa decisión que lleva vigente dos ciclos olímpicos -Londres y Río- sigue adelante y aunque se haya incorporado el omnium, no ha habido concesiones a los fondistas, con escasas incorporaciones de pros venidos de la carretera y eso que lucen como los que más: Viviani, Gaviria, Cavendish, Wiggo, Meyer,…

Para el ciclismo español aquella decisión fue fatal. De haber sido retroactiva, no habrían existido ni Llaneras, ni Escobar, ni Galvez, ni Torrent,… En chicas Leire Olaberria quiso reconducir las cosas, buscó fortuna en el omnium, tuvo algún resultado interesante pero desistió. Ahora Albert Torres busca ese camino y va sacando la cabeza.

Viendo que la cuarteta no iba a ser lo que era, fuera de los Juegos de Río, que la americana, aunque espectacular, era un callejón sin salida olímpica, se centró en el omnium y en eso está. Campeón de Europa y bronce en el mundial de estos días, Torres ha demostrado tener cintura entre la excelente hornada de fondistas que tiene la pista española, siempre tan prolífica en estas modalidades.

Torres ha sido como el agua en las circunstancias que le han tocado vivir, y no sólo eso, ha sabido buscarle réditos a la nueva versión del omnium con cuatro carreras el mismo día, todas de táctica y visión, ninguna dirimida contra el reloj, otro aspecto que le va como anillo al dedo.

Habitual en los seis días, integrado en equipos del segundo escalón, el menorquín está labrando una trayectoria paralela a los grandes nombres del ciclismo español y opta a éxitos singulares dentro de este ciclismo al sur de los Pirineos. Torres iba con un saco de dudas y preguntas a Hong Kong y mira, viene con respuestas claras y certeras de que el omnium al final será un mal menor y es que en una disciplina, la pista, donde los resultados en carreras olímpicas lo son todo -a nivel de dinero, ayudas y demás- sacar una medalla aquí, como la de bronce de Torres, es un paso de gigante. Esperemos que no sea el último.

Imagen tomada de RFEC

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¿Por qué el nuevo omnium gusta más?

Ser campeón de Europa de omnium abre un nuevo ciclo para mí. Además coincide con un nuevo formato, que para mí resulta más atractivo y para él espectador más dinámico con solo pruebas de grupo y en un solo día.

Ya son dos ciclos olímpicos sin puntuación ni persecución individual. Esta decisión nos ha perjudicado mucho a los fondistas y ha obligado a muchos a adaptarse a ser ciclistas completos con el antiguo formato que combinaba cronometradas y carreras en grupo. Mira por ejemplo los juegos Olímpicos, donde Los tiempos en las pruebas individuales eran bestiales.

Sin Madison ni Puntuación, en Rio 2016 decidí que no podía esperar a que cambiara el programa olímpico. Empecé a trabajar para ser ese corredor completo que requiere el omnium. Así que decidí prepararme para el Europeo, para ver en qué nivel estaba en pruebas cronometradas y trabajar duro para los siguientes cuatro años con Tokio en el horizonte.

Pero resulta que un mes antes del Europeo cambiaron el formato y quitando todas las pruebas cronometradas. Aunque los cambios siempre asustan, este nuevo formado pienso que me ha beneficiado.

Se ha abierto mucho el abanico de aspirantes al abanico final, es todo más dinámico y la recuperación juega un papel importante . Hablamos de cuatro pruebas en un día. Creo que para el público es mejor pues está todo la misma jornada.

Tienes que ser muy regular en todas. Con él antiguo formato sabias que si estabas en tiempos top en las pruebas cronometradas estarías casi seguro en podio. Ahora mismo, el mínimo error se paga caro, con dos pruebas menos en el programa.

Si me pedís definir en una palabra cada carrera diría que el scratch es como un keirin, el tempo race resulta agónico, la eliminación es un peligro y la puntuación es pura estrategia.

Ahora al ganar el titulo europeo, España ya tiene clasificada la prueba omnium para en Mundial 2017. Me gustaría seguir trabajando para éste  ciclo olímpico. Mi sueño es convertirme en campeón olímpico.

Por Albert Torres

Imagen tomada de la UEC

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Viste como el mejor equipo del mundo

¿Omnium o “bodrium”?

Dos versiones sobre el omnium que ya rueda por el velódromo de Río…

A favor, por Itmar Esteban

Pues a mí me gusta mucho el omnium, me gusta la fórmula y me gusta mucho verlo. Es más, creo que es mucho mejor ahora que antes, con ese reglamento en el que los puntos de la puntuación suman directos a la general hace que la puntuación sea a muerte y que haya unos cambios espectaculares en la clasificación. Lo vimos en el mundial de Londres con Gaviria, Cavendish y Viviani entrando como lobos a cada sprint y muriendo en el último

Hay mucha gente que comenta que se impide que vengan las estrellas de la ruta, cuando la pista tiene suficiente entidad como para tener sus propias estrellas, no le hacen falta prestadas. A quien no le guste preparar el omnium, no hace falta que venga. Un carretero haciendo la puntuación no me pone, quiero ver ciclistas que se han batido el cobre en el velódromo, que saben ir en pista y dominan muchas modalidades.

El omnium me parece una buena solución y además sirve para cuadrar el programa de velocistas y fondistas y permitir la entrada de más chicas. Yo no pondría una puntuación por el omnium, si hubiera que añadir algo haría una americana en ambos sexos.

Yo lo veo bien así, incluso perjudicando a los intereses de España que siempre ha ido mejor en el fondo. En la persecución por equipos hace tiempo que no se clasifica.

En contra, por Luis Román, jefe de prensa de la Federación Española de Ciclismo

Los que me hayáis leído sabéis que ‘bodrium’ es el nombre que le doy a esta disciplina. Con ello no quiero minusvalorar los méritos de unos deportistas que se enfrentan a una máxima exigencia -¿verdad Leire?-, sino simplemente a la génesis de una prueba que nació como consecuencia de la sobredimensión de los JJOO.

¿Os imagináis que en atletismo quitasen los 100 metros, los 1.500, el salto de altura o de longitud dejándolos en el decatlón? Inconcebible. Pues el ciclismo no solo aceptó sino que le dio todas sus bendiciones descendiendo a ‘segunda’ a pruebas tan necesarias como espectaculares: persecución (los 1.500 de la pista), puntos o madison. Y relegando a los fondistas a un papel muy secundario como denunciaba ayer Llaneras.

Además el omnium es complicado, incluso aburrido, de seguir para los espectadores. No son las marcas las que cuentan sino los puestos. Sé que alguno contraatacará hablando del desenlace del omnium del último Mundial, que fue espectacular, con Gaviria, Kluge, Viviani o Cavendish. Sí, lo fue… pero porque lo que vivimos fue una puntuación.

Y hablando de Llaneras, nuestro mejor olímpico: Hoy en día estaría ‘penando’ en el omnium en vez de ‘sentando cátedra’ en puntos o madison.