Los italianos nos pasan la mano, una vez más

Quienes sepan de este blog hace tiempo, saben que sobre Italia no encontrarán objetividad. Sin embargo en esta ocasión nos han vuelvo a pasar la mano por delante. Nace la Roma Maxima, una nueva semiclásica que complementará la Strade Bianche, un día después de la celebración de esta, aprovechando que están por la bota itálica que mejor forma de asegurar el tiro.

En definitiva, surge una carrera nueva, en un país con una recesión de caballo y una galopante crisis política a la vuelta de la esquina. Un integrante de pleno derecho entre los PIGS, que no contento con perder parte de su calendario, echa mano de lo que sea para marcar el camino a lo que a mi juicio sólo puede salvar el ciclismo: la originalidad.

La nueva clásica ha pasado desapercibida entre tantas noticias malas y peores. En España asistimos estos días a la celebración de la Vuelta a Andalucía, algo así como un milagro de cuatro días, que se sucederá de sendas carreras de una jornada: Almería y Murcia, aquella que un día fue prueba de cinco etapas y ahora se reduce a clásica, por salir del paso, a sabiendas de lo que nos gustan las clásicas en este país.

RSC, que un día sí y al otro también saca un vídeo, un poster, un tweet que pone en boga su buque insignia, el Giro, apadrina esta nueva clásica que recupera con renovado brío, perfil 2.0 y más turístico aquella carrera que en su día tuviera cierto prestigio llamada Giro del Lazio. Le pone un nombre cojonudo en toda su acepción “Roma Maxima” y la envuelve de piedra bimilenaria diciendo que empezará y acabará al resguardo del Coliseo, justo en esa vía, llamada de los Foros Imperiales, que Mussolini abrió cual herida no cicatrizada en medio de todos los foros romanos.

Muchas veces hemos comentado que la sangría organizativa en España no sería tan grave si hubiera cierto grado de reposición. Sabiendo que desparecen carreras, quizá lamerse las heridas no fuera la solución recurrente si se apuntaran hacia nuevas fórmulas y sencillas organizaciones que lleven al calendario más días de competición.

Vean por ejemplo estos días Andalucía. Su vuelta de toda la vida sale con un día menos de los previstos mientras. A  continuación, la Andalucía Bike Race, una prueba BTT, lleva semanas sin inscripciones disponibles. A ver son cuestiones diferentes, pero el BTT por ejemplo marca ese camino de la innovación en la que los italianos nos llevan años luz.

Desconozco el poder ejecutivo de Unipublic desde que fue medio adquirida por los franceses, pero seamos francos, los vemos en las antípodas de sus colegas italianos. Mientras RCS se ha sacado de la mano la Strade Bianche y ahora la competición romana, sin olvidar que reflotaron la Milán-Turín, aquí toda la cartera de carreras que llevada Unipublic se ha ido al garete. Quizá sacar la Vuelta ya sea un logro. Luego se ponen en la mesa curiosas propuestas como las de Pipe Gómez, quien señalado por Eufemiano, ha tenido que desaparecer de la escena. Y es que hay veces en que las comparaciones son odiosas, muy odiosas.

Propuestas singulares en un momento desesperado

La fecunda pluma de Carlos Arribas en su atrio de El País dio el pasado las líneas maestras de como él define “una curiosa contribución”. Pipe Gómez y José Rodríguez, ambos exciclistas del equipo Kelme, el primero presidente de la ACP, el otro abogado que hemos visto acompañar a la senadora Marta Domínguez, proponen a los organizadores vender su alma y derechos a cambio de una ayudita que comprende los gastos del antidopaje y proyección en televisión, según parece Marca TV.

Gómez y Rodríguez realizan esta oferta a través de una entidad llamada Fundacion Coequipier- Compañero. Identificada en el BOE desde hace dos años, como bien señala Arribas su objeto responde literalmente a:

 

“La promoción, realización y desarrollo, ya sea de forma directa o concertada, de programas, proyectos y prestaciones que puedan ser beneficiosos para la sociedad en los ámbitos cultural, social, económico y/o deportivo, y de todo tipo de actividades relacionadas con el uso de la bicicleta”

 

Es decir este ente cuyo conocimiento es nulo, o casi nulo, se propone a las 17 carreras aún vigentes en calendario español para integrarse en una liga que se bautizaría Cofidis. Además otros dos esposos parecen en la lista de espera de esta propuesta.

 

Del otro lado, los organizadores, apremiados además por el propio Pipe. “En unos momentos en que solo cuentan con televisión en directo las carreras más importantes, las pertenecientes al WorldTour, nosotros garantizaríamos una presencia muy importante en los medios audiovisuales” dice en el recorte de El País.

Veamos. Lo que en principio parece una tentadora propuesta esconde “letra pequeña” como bien me han confirmado. Tenemos las reacciones de dos organizadores de similar molde, Rubén Peris de la Volta a Catalunya y José Luis López Cerrón de la Vuelta a Castilla y León, al margen de su recién estrenada presidencia en la RFEC. Ambos ponen reservas encima de la mesa. Cofidis puede entrar en conflicto con algunos de sus patrocinadores. En el caso de López Cerrón el argumento nos parece magro. Dice que tiene dos cajas, ambas castellanoleonesas y muy cercanas a ser intervenidas cuando no liquidadas.

Si seguimos manteniendo la política de llamar a la caja de turno –hoy se ha sabido que el 95% del sistema financiero español estará en la tutela del BCE- continuamos demostrando que no hemos entendido nada de lo que está pasando. Por ejemplo la Clásica de Almería se viste de Cajamar. ¿Cómo cuadrar la entidad de créditos leoninos con la publicidad de tus cajas en suspenso de continuidad?

Con todo, seguimos en las mismas. “Think global, act local”. Unos lo ven muy claro, tanto que quieren correr más de lo preciso, otros no quieren entrar al trapo de entrada. En el punto intermedio está la virtud, como siempre. Cerrarse de entrada a la propuesta es sinónimo de querer mantener íntegra la corrala.

De cualquiera de las maneras el calendario español necesitaba un revulsivo, no sé si éste. No obstante, instamos a Pipe y Rodríguez que no piensen sólo en las carreras operativas. Si fueran capaces de reflotar alguna de las que se perdieron por el camino su labor en favor de la bicicleta sería incluso más prolífica.