El ciclismo no se merece a Anna González

Anna González JoanSeguidor

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El triunfo de Anna González va a beneficiar a gente que no se lo ha merecido

Ayer fue día de celebración en la llamada familia ciclista.

Todos estaban con Anna González, la capitana, la jefa de equipo, la persona que lo ha apostado todo por una pizca de justicia y sentido común.

Pidiendo cosas tan sencillas, tan de cajón como el que no salga impune que un conductor deje un atropellado sin atender en la cuneta.

Anna González es una persona como cualquier otra, como el que esto lee, como le que esto escribe.

Una persona de a pie, una ciudadana más, que no espera que se lo den hecho, que toma el mando, lidera y conduce a una masa informe hacia el logro más importante de la historia reciente.

Así es Anna González, ojos que hablan con el corazón, que un día perdió lo que más quería en la carretera y se rehizo para clamar justifica.

En un acto de generosidad absoluta, sacó de su dolor las fuerzas para que no haya gente que tenga que pasar por su calvario.

Ha sido na lucha de casi tres años, al menos desde que yo tengo consciencia.

Un camino que parece de rosas, pero plagado de espinas: haters de los ciclistas, políticos volátiles, «entendidos» de todo…

Le ha tocado lidiar en las peores plazas, conocer y tragar con auténticos impresentables.

Ha pagado un coste emocional y económico que no somos capaces de asumir.

Pero ahora, cuando Anna González, se mire al espejo lo podrá hacer tranquila, incluso sin plantearse el motivo del voto de los de Podemos en la sesión de ayer.

En vida, como dice Anna, hay quienes van a por ello, y otros esperan.

Yo diría que hay unos terceros, los que ni van ni esperan pero estorban.

Y me apena mucho decir que en todos los sitios veo gente de este tipo, pero me deprime ver que muchos ciclistas no han sido capaces de seguir la rueda de Anna González y lo que ha significado.

Ciclistas de redes, de foto, de postureo, grandes campeones que no descolgaron el teléfono, equipos que la dejaron plantada para un rodaje y lo peor, ciclistas que no se sumaron a las convocatorias, que no pusieron su firma en Change.org, que se saltan semáforos, que se ponen en paralelo en vías donde el sentido común pide que vayan en fila, que asaltan aceras e insultan y escupen a quienes les increpan…

Eso no son ciclistas, son GENTUZA pero lo que ellos hacen habla por un colectivo.

Todos esos se van a beneficiar de #Porunaleyjusta estorbando, todos estos ahora saldrán a la carretera más protegidos.

Por culpa de unos pocos, que hablan por unos muchos, pero que hacen el ruido de una multitud, creo que el ciclismo no se merece a Anna González.

¿Qué es lo que realmente nos importa a los ciclistas?

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El espaldarazo del congreso a la lucha de Anna González es un triunfo para todos los ciclistas

 

Este pasado martes 20 de noviembre, 28 miembros de la Comisión de Justicia del Congreso demostraron tener corazón frenando una propuesta de ley del todo injusta, en la que en un principio las propuestas iniciales iban a quedar muy suavizadas para lo que se suponía iba a ser un endurecimiento del Código Penal en los accidentes de tráfico.

Estos 28 corazones con freno y marcha atrás superaron felizmente, y con amplia mayoría, al resto de comisionados representado por nueve cabezas pensantes que primaron la materia gris por encima de las emociones, los sentimientos y sobre todo la indefensión de las víctimas de accidentes de tráfico con lesiones graves.

A estos nueve ni me voy a dirigir a ellos.

Ellos sabrán por qué han votado así.

De todas formas, antes de entrar en el fondo de la cuestión, me voy a dirigir a vosotros…, sí, a vosotros, los ciclistas, colectivo al cual yo también pertenezco, por supuesto.

Lo voy a hacer para reñiros.

Los que se sientan molestos por esta modesta crítica hacia una parte de nuestra pequeña gran familia ciclista será porque se darán por aludidos.

Allá ellos.

Entiendo que no serán mayoría, pero sí puede que sea un grupo más o menos numeroso que durante estos tres años ha vivido desde la distancia, con frialdad y pocas preocupaciones, la lucha por la que lleva peleando Anna González López para lograr esta Ley Justa.

¿Por qué hago esta interpelación?

Por varios motivos, pero sobre todo por uno muy evidente si nos hacemos la siguiente pregunta:

¿Qué es lo que realmente nos importa a los ciclistas?

Seguramente, si hiciéramos un sondeo ahora mismo, la respuesta sería unánime: nuestra seguridad en carretera.

Esto que parece tan evidente, a la hora de la verdad no se refleja fielmente cuando tomamos el pulso a la actualidad ciclista escrutando, por ejemplo, entre las redes sociales lo que se cuece en nuestro mundillo.

Parece que hay muchos que se preocupan más por banalidades del tipo: “¿tiráis la basura?”, “las fotos más curiosas”, “¿dónde lleváis el móvil?”, “los almuerzos están en horas bajas”, “nos molestan los mocos que nos tiran los de delante” o que “Laiseka ha estado multado por soltarse las manos”, por citar algunos ejemplos que se pueden consultar en un foro del cual ahora no pondré en entredicho su reputación, pero en el que se evidencia este hecho subrayando que estas seis “preocupaciones” ocupan estos lugares “de honor” en las primeras entradas de un debate “general” sobre cicloturismo.

Es preocupante, la verdad.

Sobre seguridad vial se empieza a hablar, tímidamente, a partir del séptimo hilo con mención al recuerdo sobre los últimos accidentes mortales.

Pero para que os hagáis una idea, este último post apenas ha tenido 600 visitas, lejos de las 1000 y pico sobre el tema “basura”, las 2000 y algo sobre “Laiseka”, las nada despreciables cifras de 5.600 y 7.600 sobre “almuerzos” y “mocos”, respectivamente, y muy lejos de las 72 mil sobre el tema “móvil” y, atención, los casi 7 millones de comentarios sobre “fotos curiosas”, número que, en términos astronómicos, está a años-luz de la entrada sobre “accidentes”.

¿Es para reflexionar o no?

También, sin ir más lejos, hablando con Ibán Vega sobre las opiniones que se vierten en este mal anillado Cuaderno, como él mismo lo denomina, es muy preocupante que una modesta opinión sobre “el saludo de los ciclistas”, pueda crear muchas más visitas, mucho más debate, muchas más críticas de todo tipo, que una noticia relevante, importante y trascendental para nuestra seguridad como la que aquí se publicó cuando el Congreso decidió aplazar esta reforma del Código Penal por falta de consenso.

No fueron muchas las voces que se alzaron en contra de esta decisión, la verdad, por no decir que nadie salió a la calle ni a protestar ni a manifestarse por algo que se iba a aprobar de manera injusta.

Hubieron algunas quejas, eso sí, pero las justas, y también algunas denuncias, quizás por relevantes porque venían de donde venían (asociaciones de víctimas por accidentes y de los propios ciclistas profesionales), suponemos han sido decisivas para que el Gobierno frene y dé marcha atrás.

No voy a seguiros machacando con este tema, pero de nuevo me vuelvo a remitir a la frase de Anna cuando comentó que

hay gente que lucha por un propósito y luego los hay que prefieren que se lo den hecho

y por este motivo, a lo peor, algunos prefieren no perderse un entreno de calidad que ir a reivindicar no sé qué a no sé que sitio.

Esto está pasando.

Punto final.

Este tema lo dejo aquí aparcado.

Bkool Black Friday JoanSeguidor

Pero sigamos, porque el asunto aún no está del todo resuelto por mucho que nos podamos felicitar y vanagloriar de lo conseguido, bueno, de lo que ha logrado Anna con su lema #porunaleyjusta no más muertes impunes.

En este sentido podemos estar contentos porque las víctimas de accidentes de tráfico con lesiones graves vuelven a estar protegidas por el Código Penal, y huir del lugar del siniestro dándose a la fuga será un delito autónomo, esto es, independientemente de quién haya tenido la culpa.

Las víctimas vuelven a tener amparo

Por tanto, el que abandone a su suerte a la víctima del accidente ya sabe que le pueden caer condenas de hasta cuatro años de prisión.

Éste era uno de los puntos clave de toda la petición, porque precisamente Anna -hemos de recordar- puso en marcha esta plataforma Por una Ley Justa, ya que perdió a su marido cuando iba en bicicleta tras ser atropellado, y abandonado allí mismo, por el conductor que huyó del lugar, saliendo en libertad poco después con la única acusación de imprudencia leve y archivando la causa penal.

El marido de Anna murió en el acto y la jueza que instruyó el caso consideró que no hubo omisión del deber de socorro al haberse producido el fatal desenlace, algo a todas luces injusto, increíble y que nos dejaba a todo el colectivo ciclista desamparado ante la Ley.

A todas estas decisiones que este jueves 22 de noviembre se han hecho realidad con su aprobación en el pleno del Congreso, y de las que podemos sentirnos felices, les falta un punto de consenso para que el resultado sea 100 por 100 satisfactorio y es algo que está por lograr todavía: las penas no se van a incrementar en el caso de que haya un único fallecido y sólo aumentarán en el caso de que haya dos o más personas fallecidas.

Con esto hemos de remitirnos al anterior titular sobre esta decisiva petición:

¿cuánto vale una vida para el Gobierno?

¿Tienen que pesar el dolor sufrido?

Vamos a pensar, y a tener confianza en ello, que el Senado, donde el cambio legislativo deberá ser aprobado definitivamente en menos de un mes, después de haberlo hecho en sesión parlamentaria, podría mejorar el texto sobre este asunto, y que las penas para quien cause un solo fallecido bajo los efectos del alcohol y las drogas pudiera aumentar de cuatro a seis años de cárcel.

Este mensaje sería todo un aviso para conductores: el alcohol y las drogas deben estar fuera de las carreteras.

Por todo lo conseguido, y mucho más, hemos de dar las gracias a Anna, a Michel, a Alfonso, a Perico y a toda la gente que les ha apoyado ya sea de forma anónima o no, y también a las más de 200 mil firmas conseguidas #porunaleyjusta, porque, cuando todo esto acabe, nuestro maillot amarillo parece que se retirará de esta carrera definitivamente, dejándonos un recuerdo en la memoria, como ya he escrito a alguna vez, para satisfacción del mundo del ciclismo como si se tratase de los nombres de los míticos esforzados de la ruta que forjaron su leyenda dejando sus huellas en los grandes puertos pirenaicos y alpinos.

La andadura de Anna González durante todos estos años no ha sido un camino de rosas

Ha sido extremadamente difícil, siempre en cabeza tirando del pelotón y sin pedir un solo relevo. Siendo nuestra guía y referencia, siempre.

Su lucha ha sido la nuestra.

Su esfuerzo, llegando al sobre-esfuerzo, con claros síntomas de cansancio a todos los niveles que una persona pueda soportar, no sólo el físico también el emocional, ha sido producido por el arrastre de llevar a rueda a todo un pelotón de más de 200 mil unidades.

Nuestra gran protagonista, enfundada con su maillot de líder, ha sabido sortear, no sin muchísimo trabajo y sudor, y hasta con lágrimas en los ojos, las emboscadas más exigentes, las embestidas y los ataques más brutales de sus rivales.

Todos nosotros, sus gregarios, hemos intentado arroparla lo máximo posible, aunque después, acabada la agotadora marcha, cayera rendida en su cama, para al día siguiente, levantarse con más fuerza y más bríos a por otra maratoniana jornada.

Quizás aquellas noches, nuestra fiel guerrera, luchadora innata, tuviera el merecido descanso en forma de dulces palabras que la serenaran, bien a través de su teléfono o del whatsapp, quizás también en forma de cariñosos apoyos en facebook o twitter, tan conectada ha tenido que estar todos estos meses para concienciar y sensibilizar, esos ánimos anónimos, o célebres, ese aliento que tanto necesitaba en aquellos momentos y que tanto agradecía, haciendo que se recuperara y aumentara su energía para afrontar etapas decisivas.

Por lo tanto, de aquí a un tiempo, más cercano o lejano, más pronto que tarde, cuando alguien en este sufrido país levante la voz y recuerde que una persona, tristemente saliendo de su anonimato, fue capaz de cambiar las leyes para proteger a los más indefensos en una batalla desigual, y hable de ella para rendirle un homenaje, debería ser un monumento el que se merecería esta mujer, y al igual que cuando oímos hablar de los grandes puertos, tan sólo escuchando su nombre provocará en nosotros una inmensa gratitud y reconocimiento.

Así, cuando todo esto acabe, recordad su nombre: Anna González López.

#PorUnaLeyJusta ¿Cuántos ciclistas muertos necesita el Gobierno?

#porunaleyjusta JoanSeguidor

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Los políticos vuelven a ir por otro camino de #porunaleyjusta

Este pasado martes 13 de noviembre no fue un buen día para el colectivo ciclista.

Fue una jornada para olvidar.

Ya de buena mañana, nos enteramos que de nuevo un terrible accidente -¡otro más!- había sesgado la vida de una ciclista en Bilbao.

Un camionero, perdón, un conductor de camión, se la llevó por delante mientras la adelantaba, sin percatarse ni tan siquiera de su presencia, cerrándola y atropellándola.

Un desgraciado incidente, que otra vez ha hecho tambalear los cimientos de la tan cacareada (in)seguridad de los ciclistas cuando salimos a montar en bici ahí afuera, y de la que muchos se llenan la boca afirmando que velan para que esa confianza salga reforzada.

DT-Swiss 2019

Además de esta triste noticia, también nos enteramos, ese mismo día, que una de las mayores manifestaciones ciclistas que se organizan en este país por nuestra seguridad vial -la Barcelona-Sitges- era recortada, enviada bastante más allá de las afueras de las ciudades por donde había de pasar -allí donde no nos quieren-, y convertida en poco más que un triste paseo dominguero.

A todo esto, por si fuera poco y para acabar de rematar nuestra paciencia, el martes se aplazó la decisión de reforma con el endurecimiento del Código Penal sobre homicidio imprudente al volante, porque no existía en aquel momento un mayor consenso entre todos los partidos.

¿Cómo?

Eso nos preguntamos todos.

#PorUnaLeyJusta ya 14 meses

¿Por qué?

Porque llevamos 14 meses esperando a que en este país, por fin, las víctimas más vulnerables en los accidentes de tráfico se sientan amparadas por la Ley.

Y parece que seguimos sin avanzar.

Continuamos estancados.

De nuevo… ¿por qué?

Porque la propuesta inicial de elevar las penas a imprudencias graves, producidas por exceso de velocidad o por el consumo de alcohol y drogas, ha quedado en poco menos que una broma pesada, al quedar devaluada por completo.

El colectivo ciclista, encabezado por Anna González, Alfonso Triviño y la Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP), se siente engañado por la mayoría de grupos políticos, en especial con el partido socialista que gobierna este sufrido país y que parece haberse echado atrás a la hora de firmar esta negociación.

Bien es cierto que este aplazamiento ha sido producto de las presiones de la propia ACP que veían, incrédulos, como se iba a aprobar una ley del todo injusta.

Voy a intentar explicar los tres puntos básicos más conflictivos por los que se están luchando en esta reforma del Código Penal, por si alguien aún no lo sabe o tiene dudas, y poniendo los puntos sobre las íes, porque el aplazamiento es para de aquí una semana y tenemos poco margen de maniobra, el documento es muy mejorable y el tiempo muy escaso para seguir presionando.

De las tres patas del banco que bailan y no dejan que se estabilice #porunaleyjusta, la primera es la petición del colectivo ciclista, y de las asociaciones de víctimas de accidentes, de que “una infracción de tráfico que cause muerte o lesiones sean considerados como imprudencias menos grave”.

Primer punto problemático, ya que el texto sólo recoge los casos en los que las lesiones incapaciten de por vida a la víctima.

¿Qué significa esto?

De entrada que estas eventualidades, según estudios, “sólo” representan un 10%, o lo que es lo mismo, que en el 90% de accidentes las lesiones no son invalidantes de por vida con los que tendríamos durísimos ejemplos como los que nos explica el propio Triviño, en los que “un conductor podría partir las piernas de un ciclista porque se ha saltado un semáforo y eso no sería objeto de causa penal”.

La petición sería que cualquier accidentado que necesitara asistencia médica y tratamiento fuera calificado como “delito leve”, siempre y cuando el responsable del accidente no condujera bebido o drogado. De esta forma las víctimas estarían protegidas por un proceso penal, con revisión de lesiones por un forense judicial y el apoyo de la Fiscalía.

¿Por qué todo esto?

Porque hasta ahora este tipo de accidentes eran considerados por los jueces como imprudencias leves, donde las víctimas no tienen apoyos ni del fiscal, ni del forense y tampoco son procesos gratuitos.

La celeste de Movistar by Endura

¿Qué ocurre en estos casos?

Pues que la mayoría de accidentados optan por desistir para regocijo de jueces que han de trabajar mucho menos y compañías de seguros que, felizmente para ellas, pagan indemnizaciones a la baja, ¡toma ya!

Es fácil entender, por tanto, que en este país, el partido socialista ha “sufrido” presiones por jueces y aseguradoras que “vivían” muy tranquilos hasta ahora, sin complicarse demasiado sus “duras” faenas los primeros y sometidos a los intereses y al “negocio” de los segundos y, de paso, ahorrarse el Gobierno partidas presupuestarias para que la justicia defienda a las víctimas.

Así estamos aún.

Una auténtica vergüenza.

Segunda problemática: el aumento de la pena máxima por imprudencia grave.

Hasta ahora eran cuatro años.

Pues tampoco hay un acuerdo satisfactorio porque el Gobierno, para que se pueda elevar el límite entre los 6 y 9 años de condena, ha puesto encima de la mesa que al menos haya “un fallecido y dos lesionados graves”.

¿Eso es lo que valemos?

¿Tiene que haber, como según ellos mismos dicen, una “notoria gravedad”?

¿No es suficiente la vida de una sola persona para elevar la pena?

Como vengo diciendo: bochornoso.

Estas cosas sólo ocurren aquí.

Porque además, esta “notoria gravedad”… ¿cómo la interpretaran los jueces.

¿Cuántos muertos necesita el Gobierno para que se eleven las penas?

Muchos, sin duda.

Es para llevarse las manos a la cabeza y echarse a temblar.

Algo tan sencillo como lo que se pide, que si el conductor iba borracho o drogado se pueda llegar hasta los seis años de pena y sin embargo el Gobierno pone como condición que hayan “varios muertos”.

Es para quedarse sin palabras, indignarse y tomar cartas en el asunto.

Para finalizar, el último punto de fricción es “la fuga”, uno de los más importantes por los que se está luchando #porunaleyjusta y en el que se pide penas más duras para el que abandona a la víctima en el accidente.

Tampoco hay consenso porque el texto asocia la fuga dependiendo de la culpa del incidente. En él se dice que si lo ha provocado la imprudencia del automovilista la pena sería de 6 meses a 4 años, pero si es por culpa del accidentado, el conductor tendría como mucho una pena de 6 meses de prisión, una sanción muy menor a la de quedarse y someterse a la prueba de alcoholemia.

Algo inaudito.

Por eso, desde la ACP se está luchando para que la fuga sea independiente de la causa del accidente y que, en cualquier caso, el que abandona a la víctima ha de ir a la cárcel entre 2 y 4 años de prisión “por la maldad intrínseca” de dejar a su suerte al accidentado.

Por todo esto, Anna, ayer emitió un comunicado a todos los grupos parlamentarios a que sean sensibles y que atiendan estas peticiones que son irrechazables para que #porunaleyjusta lo sea pero de verdad.

Porque como la propia Anna dice

existen dos grupos de personas: los que esperan a que las cosas sucedan solas o te las arreglen otras, o bien las que hacen que las cosas sucedan, luchando por ellas

Y vosotros, ¿en qué grupo estáis?

Por Jordi Escrihuela

Hacerse un selfie en la carretera no es sumar #Porunaleyjusta

Rojas y Valverde JoanSeguidor

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Rojas y Valverde haciéndose un selfie, eso no es luchar por seguridad en las carreteras

Ayer Luis Guinea, periodista del Diario de Noticias de Navarra, tuiteaba esto…

Periodista navarro, por tanto con vinculación de paisanaje con el equipo, conocedor, supongo de las entretelas del conjunto celeste.

Es José Joaquín Rojas haciéndose un selfie con Alejandro Valverde antes de correr Il Lombardia.

Es un ejemplo pésimo en una sociedad en la que se impone la creencia de que el ciclista es el eslabón débil.

 

DT-Swiss 2019

La imagen que llega de Italia es casi simultánea a este tweet de Carlos Barbero, compañero de Rojas y Valverde…

 

Así las cosas dos imágenes muy distintas de representantes del único equipo del World Tour.

La instantánea de Valverde y Rojas en la carretera en esa pose, siendo el foco de las miradas de cientos de miles de personas, ciclistas, no ciclistas, haters de los ciclistas es para que se lo hagan mirar.

Sabemos que Rojas «premia» toda crítica con un bloqueo, cuando no con un insulto al aficionado cuya pasión justifica su sueldo, pero no es de recibo que caigan en esto.

En países donde dice el respeto al ciclista está muy por detrás del que se experimenta en España, hacer esto es una temeridad para quienes les tienen por un ejemplo.

Si esta es la forma de luchar #Porunaleyjusta, pingüe beneficio le otorgan a su colectivo.

Si esta es la forma que tienen de evidenciar que el ciclista es el primero en ir a su bola, perfecto.

Experimenta la dureza del mundial de Innsbruck 

Esto es como lo de la mujer del César.

Y no, no sirve eso de que no somos pros, ni sabemos lo que se sufre y esa sarta de obviedades, es un tema de imagen y concienciación.

En la carretera, por la calle, todos somos susceptibles de ser atropellados, tengamos o no una licencia de UCI World Tour.

El ciclismo no se merece estos políticos

porunaleyjusta ciclistas JoanSeguidor

Mov_Gore

#Porunaleyjusta sigue esperando mientras los políticos juegan al «tú más»

Estos días hay recua de políticos para hacerse una foto con Alejandro Valverde.

Un tío abierto, simpático, 38 años, flaco, pero bien plantado, campeón del mundo.

Los políticos es verse en una foto con el portador del arcoiris y todo son urgencias.

No hay problema, barra libre.

¿Dónde creen los políticos que entrena Alejandro Valverde?

Posiblemente el propio campeón del mundo conozca o sepa de alguien, más o menos cercano que haya sufrido, de cerca o de lejos, un accidente en la carretera mientras montaba en bicicleta.

Posiblemente el propio Alejandro Valverde lo haya padecido en persona.

La impunidad con la que algunos desalmados conducen sus coches sin temor a represalia alguna por su imprudencia.

Recuerdo cuando Chris Froome fue atropellado cerca de Niza, o el fallecimiento de Michele Scarponi.

Nadie está a salvo, ni los pros gozan de un halo que les proteja.

Pero esos mismos políticos que rebañan imagen y votos de cualquier recodo siguen mareando la perdiz.

Anna González, a quien no se le puede pedir opinión porque se nos caería el mundo a los pies, ha tuiteado esto esta mañana….

Es vergonzante, es triste, es sonrojante y es dramático, porque muere gente en la carretera.

 

¿Quién fue primero, el huevo o la gallina?

Éste es el contenido de los políticos en la comisión que debate la viabilidad de #Porunaleyjusta.

Quién propuso primero, quién hizo la enmienda, quién la completó, quién la redactó…

Pero ¿a qué cojones esperan?

¿Qué ata sus manos para marear a tantas buenas personas?

No hay que ser un genio para pensar que estamos abocados a unas nuevas elecciones en este bendito país.

Entonces #Porunaleyjusta pasará a la cola de problemas olvidados.

Así sienta rodar en la Checkpoint by Trek

No sé si Anna volverá a tomar el mando, entonces, debe estar agotada, pero desde luego que el ciclismo, los ciclistas y el peatón que yendo por la calle puede ser impunemente atropellado no merece esta calaña de políticos, es un hecho.

Todo lo demás es artificio del que gastan en esas comisiones preñadas de reproches y discursos vacíos.

Lo que Alberto Contador debería decirle a parte de su parroquia

Alberto Contador en el Angliru

La entrada de Alberto Contador en #Porunaleyjusta demuestra la gravedad de la situación

El ciclista profesional pulula por las mismas carreteras que cualquier hijo de vecino, Alberto Contador no es una excepción

El ciclista profesional tiene la carretera por oficina, en ella quema horas, calorías, barrunta ilusiones, hace planes, vive. 

Incluso cuando parece que no es así, lo es. 

Pero como el ciclista, millones de personas se mueven en bicicleta porlas carreteras. 

Que Alberto Contador haya acompañado a Anna González a ver a la ministra para decir que la situación es deplorable es un gesto que no puede quedar en símbolo. 

Las virtudes mediáticas de Alberto Contador

Alberto Contador es otra cosa en ciclismo. 

Es posiblemente el único ciclista que excede su profesión y ámbito, más incluso que Alejandro Valverde y Purito, los otros miembros de la «generación más dorada del ciclismo español». 

Alberto Contador entra en la saga de los Alonso, Nadal, Lorenzo… y más fauna de la élite deportiva de este país tan amante de sus ganadores. 

Alberto Contador es el más futbolero de las estrellas ciclistas. 

Mov_Gore

Cambrils Movil 300×100

Y en lo que dijo al salir de la reunión con la ministra, que estuvo perfecto, debería apuntar a parte de esa parroquia que se define fiel que las cosas en la carretera están como están porque algunos viven sobre cuatro ruedas, sólo y exclusivamente sobre cuatro ruedas. 

Hablamos de una parte de afición que vive por y para el sofá, que no sabe del esfuerzo que implica ser deportista normal, cuanto si más de alto nivel, una parte de la parroquia que toma el coche hasta para ir mear… 

En otoño, el gravel es la opción más plausible

Perdonad, tanta franqueza, pero de estos hay, y no pocos, y son correa de transmisión a esa dependencia que la sociedad encuentra en los coches. 

Gente que piensa que los campeones surgen por generación espontánea, o por ser garantes de un gen que crece de Pirineos hacia abajo, en exclusiva.

Personas en definitiva, que merecen todo nuestro respeto, pero que de esfuerzo, sacrificio y pasión sobre una bicicleta saben bien poco. 

Porque al final, el gran público es así, y parte de ese gran público adelanta miles de ciclistas cada día. 

#Porunaleyjusta: Ahora todo son urgencias

porunaleyjusta ciclistas JoanSeguidor

En #Porunaleyjusta todo son largas y promesas incumplidas  

Mov_Gore

No es necesario conocer personalmente a Anna González, para ver que su trabajo #porunaleyjusta es inasequible al desaliento y la dejadez de nuestra clase política.

No hay colores, ni carnets, menos banderas, #Porunaleyjusta excede al ciclismo.

Es una cuña que habla de la calidad de un país, de una convivencia respetuosa, de un sociedad mejor. 

Y ayer lunes, Anna González volvió a la carga, con la ministra de turno, ahora socialista, el mismo grupo que en la anterior legislatura paró máquinas en este proceso. 

Anna fue acompañada por Alberto Contador. 

Eso es poner la carne en el asador, si no toda, casi toda. 

Ir acompañado por Alberto Contador es sacar la artillería pesada.

Y como dice el madrileño, esto es una cuenta atrás: su reunión llega tras unas cuantas y los progresos son pingües. 

Todo son largas, todo son promesas vacías. 

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La ministra prometió, como el anterior ministro, pero cada uno se arrima al árbol que más le conviene. 

Y es que no puede prometer, porque esto no va de decreto ley, va de consenso de todos. 

No es tan complicado. 

Y en ese juego de espejos, el ciclismo comprueba lo barato que es matar a un ciclista, dejarle en la cunea y no dar cuenta a nadie. 

Comprueba que no hay respuesta ante gentuza que se pone al volante drogada y bebida, gente que no reporta de su imprudencia.

Gente que destroza vidas, que son asesinos. 

La urgencia de #Porunaleyjusta

Pero hay prisa y mucha. 

No sólo porque Anna González lleve más de dos años en la lucha. 

También porque por el camino pasan los interlocutores sin que se aprecie progreso alguno.

Anna González y Alberto Contador salieron con esas promesas de la ministra.

Promesas que deben plasmarse en breve y por consenso, porque entramos en periodo prelectoral, en una legislatura incierta y una lucha por el poder que no conoce la palabra escrúpulo.

Y en ese campo de batalla que los políticos se han montado, la seguridad de los ciclistas ante borrachos y drogados no da votos. 

Es triste y cierto al mismo tiempo. 

Como lo es que #Porunaleyjusta no es algo que sólo atañe a ciclistas, atañe a todo hijo de vecino que pone un pie en la calle y está expuesto a asesinos que toman el volante sin conciencia ni consciencia.

Tenemos tres, cuatro meses a lo sumo, para que esto dé un giro. 

Y si no, la incansable Anna tendrá que empezar nuestra lucha de cero.

Otra vez más. 

INFO

El conjunto de los domingos 

#PorUnaLeyJusta: Cuando la realidad supera la capacidad de los políticos

porunaleyjusta ciclistas JoanSeguidor

La muerte de dos ciclistas en León ha desperezado al partido ahora en el gobierno sobre la necesidad de endurecer las penas para atropellos múltiples, el mismo partido que hace poco no veía necesario impulsar #Porunaleyjusta

No somos conscientes de la dimensión de la lucha de Anna González, chicos y chicas, #Porunaleyjusta.

Desvelos, cruces de llamadas, de mensajes… mil historias que tenemos a bien conocer muy por encima, pero lo suficiente como para que si rascáramos, no nos gustara nada lo que viésemos.

Sabéis que la semana viene teñida en lágrimas por la muerte de un matrimonio que deja huérfano a un chaval de doce años.

¿Su delito? hacer el camino hacia Santiago en bici.

Un imbécil, que quintuplicaba la tasa de alcohol, se los llevó por delante, paró, vio el destrozo y prosiguió su camino.

#porunaleyjusta que realmente protega a todos

Así las cosas, en el PSOE, el partido ahora en el gobierno cogen el dossier aparcado hace unos meses para endurecer las penas a los asesinos que toman un volante ajenos a lo que les rodea.

Complicidad cero.

Es el PSOE, el mismo partido que hace tres meses, aparcaba la urgencia de la medida.

#porunaleyjusta JoanSeguidor
ABC

Curioso, evidentemente en la política de gestos los accidentes de ciclistas ganan protagonismo por la lastimosa situación de los que aman este deporte por la carretera.

Digamos que el contenido y la necesidad de sacar adelante #Porunaleyjusta les ha adelantado por la derecha, o izquierda, es indiferente, pero les ha superado.

Donde dijeron «Diego» ahora dicen «digo», o al revés.

Espero amigos del congreso que tengáis en cuenta que este drama es transversal, que no valen medias tintas, que incluso, diríamos, que no sólo afecta a ciclistas, y que todos podemos padecerlo.

Poner los mimbres para penar aquellos que son auténticos delincuentes sobre cuatro ruedas es hacer un país mejor, más seguro e igual para los que cada día ponen un pie, o una rueda, en la calle.

Lástima que sea al calor de acontecimientos y los titulares.

Aunque, qué queréis que os diga, si con ello se llega a esa ley que machaque a los asesinos de las carreteras, bienvenida sea esta política de hechos a cola de los acontecimientos.

Al final en esta historia ya sólo nos importa el fin, y no el medio, el fondo, y no la forma, porque en esa batalla queridos políticos la habéis perdido.

INFO

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