Una cruz llamada David Belda

David Belda, sancionado hasta 2021

Ayer leí en Ciclo21 la noticia de la efectividad de la sanción para David Belda, quien, como dice Fernando Ferrari, puede dar por amortizada su carrera profesional.

No sé qué añadir a lo que dijimos hace un año y qué explicar nuevo que no hayamos dicho.

Lo de David Belda, como todos los de la camarilla que han ido saliendo, es de pura vergüenza.

Y no sólo eso, lo triste es que nos enteremos puntualmente, y casi de refilón, de estas porquerías.

Sé que para muchos hablar del positivo de David Belda es malo para el ciclismo.

¿Qué queréis que os diga?

Esto es también ciclismo, aunque se nos caiga el alma al suelo con tales personajes.

En fin, que todos tenemos nuestra cruz y para el ciclismo, David Belda es una de ellas.

Esos que critican que se hable de un positivo deberían plantearse porqué no se hace cuando ocurre e incluso cuestionarse los motivos par que Arribas saque ahora lo de Atlanta y la selección de pista.

Permitirme recuperar lo que escribimos hace un año, porque se asemeja mucho a lo que escribiríamos éste…

Quienes tengáis mi edad, es decir coqueteéis con la cuarentena, os acordaréis de Vicente Belda en su versión ciclista. Obviamente me perdí muchas de sus aventuras y desventuras al manillar, pero algunas vi. Pasó el 100% de su tiempo pro en el Kelme o su prólogo, el Transmallorca, el equipo que arrancó Rafa Carrasco a finales de los setenta y que fue simiplemente del equipo verde de corazón y garra de símbolo.

Belda era pequeño, pero todo lo que tuvo de pequeño, lo suplió con mala hostia y calidad. No lo tuvo sencillo, convivió con monstruos de la época. Fue parte importante de la Vuelta del 83, aquella histórica carrera que tanto significó, entre otras cosas por la increíble etapa de Serranillos, Ávila e Hinault. Pues bien, Vicente Belda estaba allí.

Como director del Kelme tuve ocasión de conocerle y entrevistarle. Qué jodido estaba aquellos días que se confirmó que Lance Armstrong se llevaba a Roberto Heras al US Postal, para mayor gloria del robot tejano. “El ciclismo huele a mierda” me dijo.

Aquel Vicente dirigía un equipo que con los años acabó muy mal, pero que muy mal. A las inauditas, y remuneradas, confesiones de Jesús Manzano, se añadió la Operación Puerto, un calvario del que salió absuelto, pero que le estigmatizó como a todos los que de una manera u otra salieron salpicados.

Porque en el ciclismo, las manchas a veces no salen ni con lejía, bueno a veces no, nunca. Todo contribuye, la mala fama que se ha ganado el gremio, lo cabrona que es la sociedad actual poniendo etiquetas y un proceso tan mal llevado que cuando dio las respuestas, teníamos mil preguntas por responder.

Así las cosas, otra vez, cíclicamente nos toca hablar de esto, David, el hijo de Vicente, ha dado un resultado adverso. ¿La substancia? No se sabe, no aún, pero creedme que esto tiene pinta de que no va a acabar bien. Es increíble, un ciclista con 34 años en un equipo continental, que no profesional, como el Burgos, que arroja este resultado. Alucinante, la sola insinuación.

Yo, os lo prometo, quiero hablar del Giro, de grandes historias, de Bartali, de Coppi, de toda la parentela, disfrutar el momento que nos toca vivir, lanzar intensos debates que apelan al estómago y volvemos sobre nuestros pasos. Pero ¿qué cojones pasa para tener una noticia de esta cada cierto tiempo?

Seguro que el protagonista y los suyos me contradecirán pero yo, desde fuera, conociendo un poco el percal y a sabiendas de lo que se maneja, creo que una persona cabal podría darse cuenta que con esa edad y en un equipo continental como que lo del arroz, producto típico de la zona, se ha pasado. Vamos, digo yo. Es que no es normal, ver estas cosas a edades en las que el común de los mortales piensa en un trabajo a 40 horas y esas cosas.

Hace unos días ya tuvimos una historia similar, en invierno otro par, madre mía lo que dio que hablar lo de Torrella, antes más casos, algunos para mear y no echar gota, un recuerdo a un tal José Belda.

Esto es lo que hay y lamentablemente así lo contamos, bueno, lo contamos nosotros y nuestro compañero Fernando Ferrari, que al parecer es el único del gremio que tiene estómago para hacerse eco de estas mierdas. Y dicen que el patio está mejor, no quiero saber lo que se cuece en estos meses de pico competitivo y cicloturista. Mejor ni entremos a valorarlo.

PD: Por cierto si leéis el artículo de Ciclo21 se habla de un posible defecto de forma en el trámite, es decir que como estado estamos sobrados para pagar negligencias, recuerdos a Roberto Heras y lo que se lleva crudo.

Imagen tomada de Radio Alcoy

Curiosas reacciones ante el positivo de José Belda

Bueno, una semana después, la perspectiva alimenta nuestro análisis. El último positivo conocido del ciclismo español lleva nombre y apellidos desconocidos para mucha gente pero no para los párrocos del ciclismo. José Belda Mira ha sido el último protagonista de un serial que seguro estoy no ha escrito su último renglón.

Entrando en materia, sencillamente admirable ha sido el estómago de muchos de nuestros medios omitiendo la noticia. Se comentó y dejó entrever por twitter, pero no se apuntó ni nombre ni fechoría. El blog de Fernando Ferrari, centrado en ciclismo valenciano, adelantó la noticia y dio cuenta de la publicación en sendos diarios al calor de su post. El sondeo por otros medios invita a pensar que se omitió, quiero pensar, con ironía, voluntariamente. Incluso para los incrédulos Ferrari recibió un mail de Enrico Carpani (Directeur Communication UCI / UCI Communications Director) para certificar lo que algunos pusieron en cuarentena.

Pero además de esta “eficiente y coordinada” labor mediática, pues este caso daba para lo casposillo del gremio, me sorprendieron varias reacciones tanto en el blog como en redes. Doy cuenta de alguna.

“Si te eclipsa un ciclista de casi 40 años no vales para el ciclismo, este deporte es superación, si por ver a un corredor hecho y derecho te «cagas en los culotes» en las primeras de cambio pues… Me encanta ver muchos sub 23 llorar cuando un veterano les pasa la mano por la cara y después cuando un día consiguen batir a ese corredor no tardan el tirarse medallas de «Yo he ganado a fulanito…” Por mi estos corredores no merecen ningún respeto y mucho menos admiración”

Este entrecomillado lo firmó Sergi Escobar. Sabias palabras en gran parte, pero incompletas en la descripción de la realidad. Si José Belda en un delirio de no sabemos qué se jugó la reputación, y por ende la salud, en triunfar a la puerta de los cuarenta es su problema, eso está claro, pero si en ese proceso desvirtúa todo aquello en lo que compite, la consecuencia creo que es más grave.

Es obvio que los chavalillos de 20 años se la tienen que jugar con corredores hechos y crecidos, eso es inevitable, no se puede omitir, pero claro si a esa desigualdad, vitalmente aceptada, le sumas estas cuestiones, resulta engorroso. Eso sí, en el camino que te eclipse un “abuelete” y te frustre al extremo de desistir es la mejor prueba de que esto no es lo tuyo. En esa línea un tal Agustín suscribió lo que sigue:

“Yo nunca me preocupé en mi época de ciclista si corría con ciclistas de 18 ó de 60 años, al contrario para mi era un orgullo poder disputar las carreras y si podía ganar mejor a los ciclistas más mayores que yo, y si me ganaban ellos aún los admiraba mas por su espíritu de lucha y entrega, y si me ganaba un joven entonces decía que podía tener un gran futuro si se cuidaba por las condiciones que tenia”

El colofón llega ahora. Lo pica José:

“Belda de momento no está sancionado, está suspendido, no han dicho sustancia, ni lugar, ni tiempo, por algo será. Además seguro que todos los que os gusta criticar tanto sois Don Limpio. Y tu Iban tu eres el más tonto de todo el sistema que opinas de algo que sólo has leído en libros. Ah y lo de los chavales jóvenes aunque sancionaran a Belda y no corriera, seguirán sin ganar una puta carrera, no será que no tienen los cojones suficientes?”

Omitimos cualquier juicio, pues no lo encuentro escrito en libro alguno. Sólo queríamos plasmarlo para ver la controversia que sembró un tema “esquivado” por los grandes soportes. Quizá en este leve muestreo tengamos muchas de las claves de porqué el tema se ha tratado en perfil bajo pues sin duda material había.

Foto tomada de www.revolutio.es

José Belda y las tonterías del sistema

Curiosa la tarde de ayer. Uno, ajeno a lo que se avecinaba, ocupó carácter de espectador. Pasivo, nunca activo. Sólo lamentando la inminencia de un nuevo positivo. Éste vino firmado por un ciclista especial en todos los aspectos. Muchos aseguraban saberlo, pero nadie quiso darlo. Ni siquiera medios vendidos al amarillismo hicieron sangre. Periodistas a título personal expresaban repugnancia. Nadie quiso dar cuenta del autor.

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Fue Fernando Ferrari a través de su blog centrado en el ciclismo valenciano quien destapó la oficialidad de la noticia
. Al menos yo me enteré por él y su facebook. José Belda ha dado positivo al parecer en la Vuelta a León. Menudo notición. Tanto para eso. Rasgarse las vestiduras por tal hecho vuelve a poner de relieve el maniático proceder de muchos periodistas cuando centran su labor en el ciclismo. Es tan sencillo como: ha sido éste por esto. No ricemos el rizo con chorradas.

El espigado ciclista de Ontinyent lleva varios años amasando un palmarés espectacular. Su nivel de eficiencia le valió el solícito apoyo de muchos para que tuviera una ocasión en profesionales. Su edad era un motivo obvio para pensar en la irrealidad del proyecto. El otro, pues que quizá muchos supieran lo cargado que iba. A pesar de sus victorias varias todos le conocen por finalizar el primero la Quebrantahuesos, esa gran marcha ciclotursta que satisface los ritmos más exigentes traicionando la esencia del cicloturismo.

El dopaje, siempre el dopaje, está extendido de forma transversal. Leí, con acierto por parte del autor, en el libro “Un diablo llamado dopaje” que el deporte amateur podía arrojar tantos positivos como el pro, sino más. A veces me han tachado de loco por pensar así. Me hizo falta leer un libro como el de Cultura Ciclista para saber que no estaba desencaminado. Terrible lo que se llega a oír de muchos corredores ajenos a la competición absoluta. Vean sino las redadas a gimnasios y el cargamento que se les incautó.

Un servidor es runner popular y no concibe machacar el hígado o los riñones por un pellizco de gloria familiar. Cada uno en su sitio y Dios en el de todos. Cristiano pensamiento que al menos te ubica y contextualiza tu realidad. Sólo nos quedaba esto. Populares y chutados. Sin embargo algunos no lo entienden así. José siempre estuvo en esa balanza de la sospecha y ahora ésta se ha decantado. No seré yo quien haga basura de su ya de por sí desfavorable situación. Quizá he de lamentar los sub 23 que colgaron la bicicleta por verse arrinconados en la carretera por estos hombres hechos y derechos y además chutados.

Allá cada uno con su cuerpo y ganas de forzarlo. La máquina pita y en ocasiones vemos que con acierto.