En el Deceuninck no conocen el respiro

Zdenek Stybar Het Nieuwsblad JoanSeguidor

El Deceuninck lleva diez victorias sin haber acabado febrero

Hay una cifra que no sé si obsesiona en el Deceuninck, el renovado Quick Step, pero que sí flota en el ambiente: 72.

Son las 72 victorias que el equipo, cuando era Quick Step, firmó en 2018 en una de esas temporadas que quedan en el almanaque como imposible de repetir.

¿Imposible?

Cabrá ver si lo es o no, o al menos que no quede por intentarlo.

El Deceuninck ha empezado enchufado, como el año pasado o más

Diez triunfos en la tercera semana de febrero es la carta de presentación.

Había cierto disgusto sobre lo visto en la cumbre de Malhao, la cumbre final del Algarve por la estrategia del equipo azul sobre el rol de Zdenek Stybar.

El checo se aferró al triunfo a la rueda de Kragh Andersen sin pensar en las opciones que Enric Mas podía tener por detrás ante el joven Pogacar.

Que Stybar hubiera esperado a Mas no sé si habría cambiado el desenlace en la general, porque el mallorquín, al margen de Andersen, tenía Poels y Pogacar por delante.

Sin embargo, sea como fuere la estrategia de amarrar el triunfo parcial, por encima de todo, denota que en el equipo belga cada victoria es una gota de sudor que no se va a desperdiciar.

Stybar ganó y pasó a forma parte de un listado que crece y crece.

Son diez victorias, decimos, pero con siete corredores.

El Deceuninck es un equipo coral

Mov_Gore

En ese listado ya están pesos pesados como Julian Alaphilippe, Elia Viviani o Bob Jungels.

Pero también la chavalería que crece, desde Fabio Jakobsen a Alvaro Hodeg, quien ejerce de Gavia de facto.

Y por encima de todos Philippe Gilbert, el patriarca que lo ha ganado casi todo y que afina su condición para San Remo, el apetecible, aunque improbable objetivo del mes de marzo.

Patrick Lefevere tiene el equipo a pleno pistón y no han empezado las clásicas, a donde siempre acude con la necesidad de justificar el enorme talento que tiene a bien gestionar.

Mientras foguean a Remco Evenepoel por los Emiratos, la plana mayor piensa en adoquines, muros y látigos.

Cruz Race: portabicicletas de techo con diseño funcional 

Equipo en modo clásicas y problemas, verdaderos problemas, para conformar un ocho titular entre tantos y tan buenos nombres…

Entre Keisse, Cavagna, Declerq, Morkov, Richezze, Viviani, Sabatini, Keisse, Senechal, Vakoc, Gilbert y las joyas de la corona, Stybar & Lampaert.

Ya no están Schachmann, ni Terpstra, ni Gaviria, pero es lo de siempre, el Quick Step, ahora Deceuninck, es el equipo que siempre, siempre, siempre sale a flote.

Como el mismo Patrick Lefevere.

Imagen: © Tim De Waele / Getty Images

#Top2018 Elia Viviani no son sólo números

Elia Viviani JoanSeguidor

Mov_Gore

El año 2018 de Elia Viviani es de esos que se ven pocas veces

Cuando Sebastián Mora este fin de semana estaba en el top del omnium de la Copa de Mundo de pista en Londres tenía, entre otros, a uno de los mejores ciclistas del año como rival.

Elia Viviani es ciclismo

No será el ciclista más talentoso, ni el más elegante, gana a base de sacar el mentón por delante del manillar.

Pero gana, y no poco precisamente.

Elia Viviani es ciclismo doce meses y 365 días al año.

Mientras los equipos se desperezan, mientras las estrellas sacaban brillo a las zapatillas, el veronés no ha dejado de competir, como vimos en Londres.

Viviani acude siempre a la llamada de la selección italiana.

Seguramente el 2020 quiera defender su corona olímpica, pero por el camino hace buena esa teoría que nos empeñamos en defender sobre la pista y la carretera.

Porque numéricamente hablando, el año es intachable, cuando Elia Viviani gana en las vueltas árabes de principio de año, esperábamos a que se cruzara con los grandes nombres en primavera, Giro y Vuelta.

Y se cruzó con ellos, y siguió amasando, demostrando aquello que no se ve pero que es gasolina para el ciclista y cualquier deportista, demostrando hambre, ganas y determinación.

Si hubiera ido al Tour, la campaña habría rozado la perfección, pero ahora, sin Gaviria en liza, ya es el primer velocista del mejor equipo del mundo.

Ojo que no son palabras menores,

El equipo que en 2017 vivía de Kittel-Gaviria, ahora pone a un italiano en punta de lanza, retomando esa historia de la velocidad transalpina que tantos y tan variados nombres ha dado estos años.

En la intrahistoria de la campaña quedará cómo en Quick Step gestionaron la salida de un velocista como Marcel Kittel para traer a otro, sobre el papel, inferior, Elia Viviani, y acabar con este paisaje.

Viviani ha borrado el nombre de Kittel.

Si al alemán le cuentan le paso atrás que ha dado en Katusha, si le ponen negro sobre blanco que ese italiano veloz, pero siempre en segunda fila le tomaría la matrícula, su carcajada la habríamos oído desde aquí.

Pero a Elia Viviani le han encontrado el punto, el salto del Sky al equipo azul le ha sentado fenomenal.

 

Ha firmado una campaña que es sencillamente perfecta, el problema ahora, a la vista está, es repetir lo conseguido y eso no va a ser nada sencillo.

Imagen: Deceuninck – Quick-Step

Yves Lampaert: flandrien y muy valioso

Yves Lampaert JoanSeguidor

Mov_Gore

Entre los éxitos de Quick Step, Yves Lampaert está en casi todos

En la temporada de récord del Quick Step, Yves Lampaert sería algo así como el «facilitador».

Si miramos el camino del campeón belga este año es posible que tengamos la sensación de que ha corrido los 365 días del año.

Su temporada se define con una palabra: omnipresencia.

Yves Lampaert fue campeón belga en Binche.

Incluso antes consiguió el triunfo en A Través de Flandes, clásica telonera de Harelbeke y Wevelgem, que se significa por ser sencillamente preciosa.

Incluso se queda a un paso de subir al podio de la crono del europeo de Glasgow.

Excelente rodador, gran contrarrelojista: ambos hechos hablan de la amplitud de sus registros.

En el Tour estuvo delante en dos etapas tan significadas como Roubaix y París.

Le cogieron en los momentos finales de los Campos Elíseos, a unos 300 metros de meta, bajo el empuje del sprint que ganaría Alexander Kristoff.

DT-Swiss Junio-Agosto

Pero el balance personal del «flandrien del año» no queda sólo en lo  individual.

Yves Lampaert está en grandes momentos de Quick Step

En ls Innsbruck, la histórica crono por equipos, última de los mundiales, Yves Lampaert forma parte del bloque azul.

Lo mismo que en una de las mangas de las Hammer Series que gana Quick Step.

 

Durante la primavera fue uno de los comodines del equipo de Patrick Lefevere, pieza clave en la victoria de Niki Terpstra en Harelbeke, por ejemplo.

Dentro del imaginario ciclista, que te llamen «flandrien del año» es un honor que esta vez hace justicia con Yves Lampaert.

Porque con este ciclista tenemos la medida de lo que importa la clase media en este deporte que a veces parece diseñado para las estrellas.

La colección de Endura para conquistar las cimas alpinas

Con la marcha de Terpstra, Lampaert puede ser uno de los grandes puntales del equipo para la primavera que cuando queramos darnos cuenta ya tendremos aquí.

Tener paciencia, trabajar cual hormiguita, merece también su recompensa.

Imagen © Quick-Step Floors Cycling Team – © Mark Van Hecke / Getty Image

Quick Step paga el precio de ganar tanto

Quick Step - JoanSeguidor

Mov_Gore

El precio del triunfo no es bajo y el Quick Step lo ha sufrido

El año 2018, en lo ciclísticamente hablando, se marcha con el Tour de Geraint, el mundial de Valverde, la explosión de Bernal…

La temporada de la gigantesca hazaña de Chris Froome en los Alpes, el año que los monumentos italianos nos regalaron triunfos impagables de Nibali y Pinot, el horizonte infinito de dos «crossistas» como Van Aert y Van der Poel, el salto a la fama de Remco Evenepoel…

Un año que vio un equipo que viste de azul batir todos los registros posibles, en una de las actuaciones más corales y afortunadas de los tiempos recientes.

Ha sido el año del Quick Step

Y lo es, una vez más, con la sensación de que incluso pediendo piezas por el camino, el core del equipo más poderoso del mundo no se resiente.

Si el año pasado marcharon ciclistas como Trentin, Martin, Kittel o De la Cruz, la mejor campaña de la historia de Patrick Lefevere, culmina con la salida de Terpstra y Gaviria, ambos garantes de triunfos tan significativos como Flandes o etapas en el Tour.

DT-Swiss Junio-Agosto

Porque el año de Quick Step se nutre de éxitos a todos los niveles, en todos los escenarios.

Un dominio llevado a cabo por quince ciclistas, para acabar por encima de los setenta triunfos.

Una campaña en la que vivimos varios días de triunfos por duplicado.

Mientras Jakobsen ganaba en un sitio, Hodeg lo hacía mil kilómetros al sur.

Y así un día y otro.

Había distancia geográfica entre los éxitos, pero el azul era el color de fondo, el elemento común.

De forma rápida y somera, ponerle lo siguiente en el haber del Quick Step, para tomar dimensión de lo logrado: E3 Harelbeke, Dwars door Vlaanderen, Ronde van Vlaanderen, Flèche Wallonne, Liège–Bastogne–Liège, Clasica San Sebastian y Cyclassics Hamburg en carreras de un día, más una manita de campeones nacionales y trece etapas entre las tres grandes vueltas.

Gobik en puertas de la nueva temporada

Que Patrick Lefevere hay conseguido estos números a estas alturas, que veamos ciclistas revivir, caso de Elia Viviani, mientras otros que partieron no levanta cabeza, tema Kittel, es el mejor ejemplo de que esos viejos rockeros que a veces menospreciamos saben muchas cosas que nosotros ignoramos.

Y lo mismo a veces vale con Eusebio Unzue.

Quick Step, ya no sólo importa ganar

Quick Step - Max Richeze JoanSeguidor

Mov_Gore

Los problemas de patrocinio del Quick Step demuestran que las empresas buscan otras cosas en el ciclismo

La primera etapa de la Vuelta a Turquía, su desenlace concretamente, evidencia que cuando un equipo, dígase Quick Step, está en racha, es imparable.

El triunfo que se lleva Max Richeze, que significa el 70 en la actual campaña, viene precedido de una caída de Fernando Gaviria y un resbalón en una curva de Alvaro Hodeg.

Con los dos colombianos fuera de juego, emergió lo que Antonio Alix llamó el plan C, el as en la manga, y el argentino que tantos triunfos ha servido  sus compañeros ha tenido su momento de gloria.

Merecido.

El patrocinio de Quick Step

No habían pasado ni veinticuatro horas que Patrick Lefevere presentaba en la lejana Bélgica el nuevo nombre del Quick Step.

Es otra marca relacionada con el equipamiento del hogar, pasa de parquets a marcos de ventana.

A Lefevere le tienen que estar haciendo gratis la casa, no cabe otra.

DT-Swiss Junio-Agosto

Sea como fuere el retraso del anuncio de este nuevo patrocinio demuestra que las cosas no son sencillas para nadie.

Ni siquiera para este Quick Step de récord.

El equipo azul ya estaba anunciando la salida de algunos de sus puntales: Schachmann, Terpstra… e incluso había rumores sobre Gaviria y Mas.

Entiendo que la sangría acaba aquí, aunque cierto daño ya se ha hecho, si bien el año pasado vieron partir a De la Cruz, Trentin, Kittel y Dan Martin, y mucho no los han extrañado.

De cualquiera de las maneras, quien pone dinero en ciclismo está claro que no sólo busca resultados.

Obviamente ganar cuenta, más en ciertas carreras donde hay overbooking, pero no lo es todo.

Y Patrick Lefevere lo ha entendido.

Él, que viene de un ciclismo donde apretaba la mano del patrón de la marca que le ponía los medios, introduce en su discurso términos como «experiencias VIP» para nuestros clientes.

Los debe sacar de paseo, para que vean el circo por dentro y vean la cantidad de gente que les admira desde cuneta y otro lado de la televisión.

Además ha creado una tienda tematizada en un centro comercial de Kortrijk, enclave muy querido por la gente del ciclocross.

Allí pone a sus ciclistas a atender a los fans cada poco.

Lo mismo que la edición de un libro para resumir su temporada de récord.

En Nacex, tu bici en destino 🙂 

Son apuntes, pinceladas, que así sueltas pueden parece poco, pero que hablan de que los tiempos cambian y que si Quick Step ha hecho lo que ha hecho es porque ha pensado mucho más allá de la propia carrera en la que tomaba parte.

Quizá aquí también resida el argumento de que el ciclismo, tal y como está montado, no es ni viable ni rentable.

Ahora, con Deceuninck, vaya con el nombre, tendremos más y mejor.

Imagen: © Alex Livesey / Getty Images

¿Qué sería de Fernando Gaviria fuera del Quick Step?

Fernando Gaviria - Tour JoanSeguidor

Mov_Gore

El éxito de Fernando Gaviria se asienta en el tren del Quick Step

Fernando Gaviria saltó a las grandes ligas del ciclismo con un par de victorias en la Vuelta a San Luis, en Argentina.

Dos veces superó a Cavendish, sacándole “una bicicletería” de ventaja en la raya, y eso que entonces era un muchachito impúber y desconocido lanzado por la selección colombiana, que no es precisamente el mejor tren de velocistas.

Su entrenador prometió que ese muchachito iba a ser el mejor velocista del mundo, palabras grandes, muy grandes, palabras que se fueron cumpliendo de una forma aplastante una vez Fernando Gaviria entró al Quick Step.

El muchachito Gaviria reventando a Sagan por allí.

El muchachito Gaviria reventando a Greipel por acá.

El muchachito Gaviria reventando a Boasson Hagen, a Kristoff, a Viviani, en el Tour, en el Giro, en Inglaterra, en la París Tours o donde fuera.

 

DT-Swiss Junio-Agosto

Fernando Gaviria: La promesa se cumplía, veloz, imparable.

Pero detrás hay, ahora sí, una poderosa locomotora, el Quick Step, ese tren de velocistas, el mejor del mundo, dicen, que trabaja todo el día, que controla y desgasta rivales, que mete codo y lo lleva entre algodones para que la responsabilidad de los últimos cien o doscientos metros quede en las piernas poderosas del antioqueño.

¿Qué porcentaje de aquel éxito rutilante es empujado por aquel tren del equipo belga, esa máquina de sumar victorias y moler rivales?

Ahora que suena el posible fichaje de Fernando Gaviria por parte del conjunto de los Emiratos Árabes Unidos debido a un contrato más jugoso que en el Quick muchos se temen lo peor. 

 

Que ese talento brillante –“el mejor velocista del mundo”–  quedará desarropado y sin lanzadores, solitario ante un ejército de fieras, perdido en esos últimos cien o doscientos metros.

Ya hemos visto esa suerte lamentable y esa sequía de Phillipe Gilbert cuando abandonó el Quick Step algunas temporadas; ya hemos visto a Peter Sagan metido en la licuadora porque no cuenta con ese equipo poderoso.

Así sienta la celeste de Movistar

A veces, muchas veces, las piernas no bastan por más fuertes que sean.

Fernando Gaviria, que es joven, aún tiene tiempo para probar y para callarnos la boca si es necesario, pero podría estar optando por un contrato mejor que –vaya paradoja– lo dejará con un palmarés más pobre.

Mundial de Innsbruck: El Quick Step y la cultura de equipo

Quick Step Mundial Innsbruck

Mov_Gore

El valor del equipo no cotiza al alza en el ciclismo, cuando es la base de todo

La cultura de equipo no puede perecer en ciclismo.

Es la esencia, el toque, la suma, pero vemos que el presente no es sencillo para el espíritu del equipo, el colectivo.

Quick Step, por ejemplo

El domingo vimos la exhibición azul que abrió el mundial de Innsbruck.

Abrió el mundial austriaco y cerró la historia de esta modalidad, la contrarreloj por equipos que no gusta, es costosa y supone un engorro para muchos.

Sólo once equipos del máximo nivel, cinco austriacos en la parrilla, continentales contra los mejores del mundo.

Una película de final anunciado.

Y el Quick Step por encima de todos.

Con la suma, la contribución de tres ciclistas por debajo de los 23 años, podrían estar en la Copa de España, y sin embargo su radar entiende de cooperación.

De Plus, Asgreen y Schachmann son campeones del mundo, por su equipo.

Porque fueron capaces de rodar a cien por hora en el camino de vuelta a Innsbruck, porque fueron uno durante sesenta kilómetros.

Una distancia que suena a prehistoria de ciclismo, pero que un día, no hace tanto vimos.

La suerte del Quick Step es la suerte de los equipos ciclistas que andan en mil reuniones para hacer rentable su existencia.

 

Porque con 69 victorias abre y cierra la efímera historia del mundial de contrarreloj,

Han ganado cuatro ediciones desde la primera, 2012, en Valkenburg, aquella que acababa al final del Cauberg.

Cuatro veces campeones del mundo, 69 victorias en 2018, un equipo coral… sin patrocinador principal para el año que viene.

La colección de invierno by Gobik está al caer

El equipo no vende, lo hace la estrella, el emblema, la individualidad.

Peter Sagan tiene atada y bien atada a Bora, como quisiera Lefevere un patrocinio para su coro de ganadores.

Pero el ciclismo no es quien figura en el palmarés, el ciclismo es la suma de muchos para que uno figure en el palmarés y eso está en crisis.

Imagen: © Justin Setterfield / Getty Images

Los números del Quick Step matan cualquier comparación

Quick Step- Elia Viviani JoanSeguidor

Con Viviani en la Vuelta, Quick Step se va los sesenta triunfos

Tardes como las de ayer las tenemos por la mano. Quick Step, un clásico. 

Son tardes de multipantalla.

Carrera en España, la Vuelta, carrera en UK, el Tour de Gran Bretaña. 

En ambas gana un azul: Elia Viviani en la Vuelta, en ese pequeño pueblo zamorano que no sé cómo habrá costeado la llegada de la carrera pero que ahora todos conocemos, y Julian Alaphilippe en UK.

Esto es como cuando Juegos Olímpicos, que la canción del verano acostumbra a ser el himno de Estados Unidos. 

Ahora mismo el Quick Step lleva sesenta victorias

Nacex te envía la bicicleta donde quieras

Con la de Viviani alcanzaron la cifra. 

Qué bestialidad. 

Desde la cifra en sí, al poder que muestran. Lo de Elia Viviani es la remodelación integral de un ciclista casi desde cero, que vino del Team Sky como buen velocista y aquí es un killer. 

Cuatro etapas en el Giro y dos en la Vuelta. 

Cambrils Movil 300×100

Y lo mejor es que el rodillo azul no parece querer parar. 

Porque sí, se van ciclistas buenos, Niki Terpstra es el próximo, pero por detrás entra más madera: Cavagna, De Plus, Hodeg, Jakobsen, Lampaert, Schachmann y Senechal. 

Serán más o menos mayores, de edad, pero la rueda no para. 

Y no tienen patrocinador principal para el año que viene… 

Imagen: © Michael Steele / Getty Images