La inquebrantable fe holandesa en el ciclismo

El otro día Juan M. Clavijo me presentó el fenomenal trabajo que ha hecho la gente del Diario Marca en la guía que han dedicado al Giro de Italia. Una obra genial, sinceramente, me ha gustado mucho, porque da la medida de lo que pasa cuando se pone cariño y detalle y porque eleva al ciclismo a la categoría de algo más, no sé si como hacen con el futbol muchas veces, pero desde luego sí que le da ese qué que tantas veces extrañamos en nuestra prensa.

De entre la secciones, me llamó la atención la dedicada a los ciclistas neerlandeses y su apuesta por la carrera rosa. Son hasta cuatro los nombres que ven para brillar en este Giro 100. Distinguiendo entre ellos, y sabiendo cómo estará de cara la victoria este año, me parece buena la segunda oportunidad que Steven Kruijswijk le da al Giro, a sabiendas de que Bauke Mollema es una moneda al aire, habrá que ver cómo le merma Italia si quiere estar a tope en el julio junto a Contador. Otra cosa es Wilco Kelderman o Tom Dumolin, el primero camino de ser la eterna promesa del ciclismo holandés y el segundo un poco a vivir el día a día, como el “cholismo”, y ver qué da la carrera de sí.

Sea como fuere la fe inquebrantable de los holandeses por este deporte nos levanta el ánimo. El año pasado Kruijswijk tuvo en la mano la victoria, sin duda, pero un mal paso en el Agnelo dio con todo al traste. Sinceramente, no era nuestro preferido, con Chaves, Valverde y Nibali en liza, pero se hizo acreedor de mejor suerte, sobre todo porque creo que cayó con entereza, mucha, y eso hay que reconocérselo y mira que llegó perjudicado a la cima de Risoul, donde Nibali comenzó la reconquista del rosa.

Y es que si miramos hacia atrás, los Países Bajos nunca han ganado el Giro, lo más cerca que estuvieron fue con aquel lagunar ciclista, cargado de clase y fragilidad, Erik Breukink, que pisó dos veces el podio, una de ellas aquella famosa edicion del Gavia en medio de la tormenta de nieve, etapa que precisamente ganó, anticipando un porvenir que nunca cumplió al 100%.

Holanda como país que va en bicicleta, que siente la bicicleta y lee un montón sobre ciclismo, que se lo digan al “best seller” Pedro Horrillo, no gana el Tour desde tiempos de Joop Zoetemelk, el entrañable y eterno abuelo del ciclismo, que competía mucho porque no quería aguantar a su mujer en casa. En este periodo han optado a cosas, Rooks, el controvertido Theunisse, más adelante Gesink, también Mollema…. al final todo tiros al aire.

Humo o llamarlo como queráis, encima con un equipo bandera, el Rabobank, tocado por los escándalos de dopaje… y con todo eso, sigue al pie del cañón, viviendo este teatrillo sobre ruedas como un asunto de estado y esperando que un día, uno de los suyos se beba una cerveza del tirón como Gilbert en el podio de la Amstel. Si ese día llegara, los Países Bajos decretarían fiesta nacional.

Imagen tomada del FB de Giro de Italia

INFO

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Réquiem por Rabobank

El banco neerlandés de Rabobank ya ha puesto fecha de caducidad a su salida del ciclismo. 2017 es la marca que maneja una entidad que ha sido fiel a este deporte durante casi veinte años, tomando la estructura que en su día nos descubriera la cerveza sin alcohol de Buckler –míticos aquellos prólogos de Jelle Nidjam-, y que anteriormente se llamó Superconflex antes de ser Wordperfect y Novell, en 1995, el equipo de Djamolidine Abdoujaparov.

Veinte años de presencia íntimamente ligada a este deporte  que en el país tulipán es cuestión de estado. Tal fidelidad sólo puede ser respondida con agradecimiento por quienes amamos este deporte, incluso en la amarga hora de la despedida. La salida del banco además ha sido como una demolición controlada, tras dejar en “blanco”, nunca mejor dicho, el maillot, permaneció vinculado a otras categorías y modalidades hasta decir basta. La decisión llega además en un momento en que la empresa anuncia tremendos despidos en su estructura regular.

La lista de ciclistas de Rabobank es espectacular, no tanto quizá sus resultados, que siendo buenos parecen dar por válida esa teoría de que las estrellas emergentes holandesas nunca han dado de sí lo que se esperaba de ellos. La lista es larga y generosa: Mollema, Boom, Bos, Gesink,… y la prueba clara es la desastrosa campaña que ha firmado su sucesor natural, el Lotto Jumbo, sin apenas resultados reseñables.

Posiblemente el nivel de presión y la comodidad que el equipo ha conferido a alguna de sus estrellas haya sido un motivo, sin embargo no siempre fue así pues el conjunto naranja ha sido foco de importantes casos de dopaje que al parecer no han sido episodios aislados en más de un momento. Aquí explotaron escándalos mayúsculos como el de Michael Rasmussen en el Tour de 2007, en lo que fue yo creo el inicio del fin del patrocinio de Rabobank como fue inicialmente concebido, o las confesiones de Michael Boogerd, auténtico emblema del equipo, omnipresente cuando el dopaje fue indisimulado, hablo de inicios de los 2000.

El Rabobank fue feudo de importantes ciclistas españoles, aquí Oscar Freire amasó buenos triunfos, como San Remo, el maillot verde del Tour, una París-Tours y una Gante-Wevelgem, aquí Juan Antonio Flecha no se sintió valorado y aquí se trató lastimosamente a Juanma Garate y Luisle.

Rabobank anuncia que se va y subyace una pregunta: ¿Será el ciclismo holandés capaz de sobrevivir a su omnipresencia? Si la salud de este deporte por esas latitudes es la que presumimos, no debería ser un problema.

Cuando vean a Sven Nys, sepan que están viendo una leyenda

Si os digo que Flandes el tierra de ciclistas no os estoy diciendo nada nuevo, si os digo que el Bélgica el ciclocross es una especialidad de culto tampoco, lo mismo que si os digo que Sven Nys es el mejor especialista de la historia y una leyenda viva.

Este ciclista, nacido en Borheim (Bélgica) el día 17 de junio de 1976, es quizá uno de los más queridos y venerados que han pasado por el panorama mundial del ciclocross. Todo un Dios en un país que vive esta disciplina cual religión en esos circuitos helados y  abarrotados cada fin de semana: La excusa para juntarse, comentar la semana, ver las estrellas y beber cerveza a mansalva.

El ciclista “flanderien” comenzó su carrera en el BMX a los 8 años de edad siendo campeón nacional varias veces. Como junior decidió dejar de lado el BMX pasándose al ciclocross, una especialidad mucho más popular en Bélgica. Enseguida demostró que valía: Fue campeón nacional junior dos temporadas seguidas y como sub23 confirmó lo apuntado, anotándose dos campeonatos del mundo.

El talento del ciclista belga no pasó desapercibido. Ya elite, fue fichado por el potente equipo Rabobank para la temporada 1998-1999. Es esta primera temporada con el equipo holandés, Sven continuaba creciendo. A la victoria en la general de Superprestige belga, añadía un tercer puesto en el campeonato belga.

La siguiente temporada fue, probablemente, una de las más duras en su carrera. Todo empezaba bonito con una nueva victoria en la general de Superprestige, Copa del Mundo y en el nacional belga. Pero la vida acarrea reveses y todo se torció cuando la temporada daba sus últimos coletazos, su gran temporada le situaba como uno de los máximos favoritos para el mundial. Antes del comienzo de la carrera, se produjo una reunión en la caravana del Rabobank. La orden fue clara, el líder del equipo era el holandés Richard Grohenendal y era él quien debía de ganar el mundial, pero los dos hombres de Rabobank tenían un duro rival, el compañero belga Mario de Clerq, que no se lo iba a poner fácil.

Una vez en carrera, la realidad fue muy diferente a lo que esperaban los belgas. Nys frenaba estratégicamente a su compatriota Mario de Clerq aupando a Grohenendal hacia el título de campeón del mundo. Las críticas al ciclista flamenco por antipatriota no se hicieron esperar e incluso fue llamado por su Federación para dar explicaciones al respecto aunque el asunto tampoco fue mucho más allá.

En la siguiente temporada, una lesión en la preparación de la temporada, lastró a Sven cerrando el año sin ninguna victoria importante. En la 2002-2003, el ciclista flamenco se resarció de las dos temporadas anteriores sumando otra Copa del Mundo y Superprestigio a su palmarés. Aun así el mundial se le resistía, no lograba culminar su gran dominio que tenía sobre el resto de rivales.

La temporada del cambio de mentalidad para Nys fue la 2003-2004. Le salió un rival incómodo llamado Bart Wellens quien le quitó muchas victorias. Además de ello, tanto en el Mundial como en la Copa del Mundo, Nys fue abandonado a su suerte por sus compatriotas belgas dejando que la victoria cayese del lado holandés, concretamente en Richard Grohenendaal. El mosqueo de Nys con la situación fue sonoro y público llegando declarar abiertamente: “Esto es lo último que he hecho por el equipo belga, todos ellos pueden ir al infierno”.

La siguiente temporada, la de después de su divorcio con sus compatriotas belgas, fue la gran campaña de Nys. Su dominio fue totalmente apabullante y abrumador, el ciclista flamenco se hacía con el Grand Slam: campeonatos nacional y mundial, número uno del ranking UCI, Copa del Mundo, Superprestigio y Gazet van Antwerpen Trophy.  Algo que nunca nadie había hecho y que actualmente nadie ha vuelto a conseguir.

A punto estuvo de repetir la hazaña la siguiente temporada, pero una caída en la última vuelta del mundial echaba al traste todas sus opciones. Nys continuaba cerrando temporadas con innumerables éxitos, pero siempre se acaba resistiendo la carrera de las carreras: el Mundial. Los años pasaban y el Caníbal no acaba de hacer recondo su dominio absoluto de la especialidad en dicha prueba.

Los años siguientes no hicieron más que surgir ciclistas que le ponían las cosas realmente difíciles. Fue una lista cada vez más larga: Lars Boom, Zdenek Stybar, Niels Albert, Klaas Vantornout, Kevin Pauwels… todos ellos mucho más jóvenes que él. Pese a ello Sven Nys siempre ha sabido reinventarse y seguir siendo “el coco” de la disciplina sumando muchas victorias rebasando las 300 nada menos. La temporada pasada, el “caníbal” pudo poner por fin el broche a su carrera logrando el segundo entorchado en Louisville, el primero de ultramar. Al término de la carrera, afirmaba que su carrera deportiva por fin estaba completa.

Actualmente, la carrera de Nys se encuentra en una situación un tanto atípica aunque su calidad y estado de forma están fuera de toda duda. A principio de temporada se especuló con que esta sería su última temporada en activo, un paseo triunfal con el maillot de arcoíris corriendo donde le gustaba y sin grandes objetivos pero su fichaje por Trek para 2014 no hace más que confirmar que por lo menos le tendremos.

Si bien su dominio no es tan aplastante como antes, ha sido el único ciclista que ha sido capaz de sobrevivir a grandes estrellas que por un motivo o por otro ya no están en el mundo del ciclocross. Por todo esto y por el lujo de tener a esta leyenda viva del ciclocross mundial en activo todavía, bien podemos agradecer seguir viéndole cada fin de semana trazar filigranas por las campas de la vieja Flandes.

Por Jon Hernández

PD Hoy, os invito a conocer La Biciteca, un lugar virtual, en la red, pero de espeso clima ciclista. Libros, documentos, películas, canciones, fotografías,… todo aquí, a vuestro alcance. Echadle un  vistazo. 

Flecha siempre quiso ser Flecha

Singular, raro, extraño, fuera de norma, ajeno a la tradición, original,… desde tiempos inmemoriales desde que Flecha es Flecha en el ciclismo, siempre ha sido igual. En Pekín Juan Antonio Flecha, catalán con raíces argentinas, puso punto y final a una trayectoria que en España se puede considerar de precursora, con un siglo largo de historia ciclista consumido.

Un ciclista de buen tono muscular, corpulento, educado en las ciencias de la pista, prometedor amateur, dio el asalto allá a principios del 2000 con maillot del equipo Relax. Crecía entonces un tonillo, una leyenda: Flecha ya camina escapado. Un sino marcado en las piernas, su ADN le impedía estarse quieto, su objetivo, allá al fondo, ser un español en Flandes y Roubaix, disputando la fortuna a los grandes.

Y lo logró. Estuvo en liza bastantes años. Trazó una línea camino del velódromo más icónico del ciclismo en 2005 cuando se cargó a la espalda Tom Boonen y George Hincapie para llegar tercero a Roubaix. Antes una declaración de intenciones, dejó la comodidad de Banesto para probar en aquellas carreras donde Eusebio Unzué jamás se prodigaría. Los hechos le dieron la razón.

Dos hándicaps lastraron de éxitos su trayectoria, un extraño y lejano sentido táctico y la convivencia con una generación única, un dúo compuesto por el mentado Boonen más Fabian Cancellara que se ha repartido lo mejor de estos tiempos. “Desde mi modestia, no puedo decir que Boonen me haya ganado por suerte. Me considero un buen corredor, pero quizá él esté un puntito por encima mío. Además de suerte es un poco más bueno que yo, más rápido y más fuerte. Eso se acaba reflejando en el palmarés” admitió del mejor corredor de la historia de Roubaix.

Pisó buenos podios, pero nunca el primero, salvo una edición de la Het Volk que luce como guinda a una trayectoria cargada de esfuerzo, tesón y audacia. El táctico, el menos común de los sentidos, le lastró. Porque Boonen y Cancellara no siempre ganaron, pero en el empeño de algo grande ciclistas de su talla se le adelantaron: Stuart O´ Grady, Nick Nuyens, Stijn Devolder, Johan Vansummeren… clase media entre los clasicómanos que tiene su monumento, ese que Flecha no ha podido dedicarse.

¿Por qué le costaba tanto ganar? Hasta Oscar Freire ironizó sobre ello. “Ojalá la victoria llegue ya. La manera de correr este año en Roubaix demostró esas ganas –habla en 2009-. Corrí siendo más zorro que otras veces, pasando la responsabilidad a otros. La segunda o tercera plaza no me valían, aunque nunca le haces el feo al podio en un monumento. El año que viene volverá a ser el todo o nada” me comentaba justo antes de fichar por Sky, justo después de demostrar en Rabobank que “no era flor de un día” en el pavés.

 

“Ha sido siempre mi línea, he sido un buen corredor que siempre está ahí pero que le cuesta ganar. Rematar muchas veces rematan pocos. Si te fijas siempre son los mismos. No estoy en esa primera línea, quizá un poco por debajo, entre los que en cualquier momento pueden ganar”

 

Como Oscar Freire, y un poco Pedro Horrillo, se va un pionero, un corredor que dio mucho más de lo que sembró en lo deportivo, pero que se lleva a su retiro hawaiano calor, cariño y admiración por su entrega y disposición. Flecha se quitó un dorsal para siempre, las muescas del guerrero reclaman sol, el del reposo y despreocupación. Se lo ha ganado.

Foto tomada de www.zonamatxin.matxin.es

Team Blanco “roto”

No sé cuántos incendios más harán falta para que estos paletos se vayan a su casa. El ciclismo se encoge de nuevo y lo hace en su zona cero. Si el testimonio de Lance Armstrong, seis días después nos parece cosa de la prehistoria, silbaba a previsible y por tanto los daños que se le suponían se controlaron nada más salieron las palabras de su boca, ahora las cosas parecen algo más enrevesadas.

En los Países Bajos están de cuchillos largos y quieren aplicar bisturí sin anestesia a su pálido pasado. Curioso. Sale Rabobank y todo el mundo gira su mentalidad a declarar: Dany Nelissen, Thomas Dekker,… de cualquiera de las formas, convendría “reacuñar” esa tontería llamada Blanco Team, o similar. Quizá ahora se llevaría más lo de “Blanco roto”, ya saben, por eso de que muchas novias lo usan avergonzadas de no alcanzar el sagrado sacramento del matrimonio enteras y verdaderas. Los años de Rabobank y sus prácticas no invitan a tan inmaculado nombre.

La revisión del ciclismo holandés es un tsunami en ciernes y como todo en este mundo se interconecta con muchos lugares y como siempre uno perenne y magistralmente situado: España y en concreto la costa levantina, desde donde Dekker firma que quiere piarla. Ya veremos cómo se resuelve la OP siglos después de su implosión.

Sin embargo el melenudo ciclista es sólo una ramificación de todo lo que se mueve en ese pequeño país donde, para que tomemos conciencia de lo que les implica el ciclismo, las columnas de Pedro Horrillo en el País traducidas y encuadernadas constituyeron un “best seller”. Con ello queda todo dicho, el ciclismo les enloquece.

Por que como decimos lo de Dekker dibuja  es la punta del iceberg de un retrato de treinta años pues  se habla de escarbar entre la mierda del PDM de nada menos que el año 1988. Sí exacto, el mismo que coronó a Pedro Delgado como ganador del Tour y el mismo que tuvo a Steven Rooks y el malhumorado Gert Jan Theunisse como guardia pretoriana del segoviano. De hecho el racial escalador de larga cabellera, el segundo de ambos, ya dio positivo en esa edición.

Lo cierto es que la locura revisionista puede acabar enterrando uno de los grandes mitos de la historia del ciclismo. Esa época que ahora parece estar dispuesta a tumbar el amable país norte europeo forjó una de las mayores peregrinaciones que el ciclismo moderno conoció: la de los holandeses al Alpe d´ Huez a la vista de las continuas victorias que estos acumulaban en la cima más emblemática del Tour. Siempre se pensó qué curioso resulta que un país tan llano dé tan excelsos escaladores. Convendría estudiasen los informes de la muerte de Bert Oosterbosch, ganador de etapas en el Tour, que alimentó teorías sobre EPO en los primeros años de los ochenta, sin omitir la retirada masiva del PDM en 1991. Son tantas cosas…

Y en el fondo de todo, uno de los personajes más oscuros que nunca han poblado estas líneas: el holandés y miembro honorario del COI Hein Verbruggen. Más o menos airoso frente a la confesión de Lance Armstrong, el cerco parece se estrecha. Obviamente no será fácil que se le remueva la silla, pero su “acierto” en los suculentos negocios con vistas a los JJOO de Pequín no tuvo plasmación en el dedazo sobre Pat Mc Quaid. El irlandés ha sido una desgracia para todos y una bendición para él. Ahora que en su país se dedican a airear los resortes quizá apuntar sobre lo mucho que calla esta persona pudiera ser un buen inicio para apuntalar esta acción de limpieza.

La otra vida de Carlos Barredo

Habla Laurent Fignon en su extraordinaria e interesada autobiografía de la segunda vida de los ciclistas. Él la empezó el día después de abandonar el Tour de 1993, ajeno a un pelotón que como él decía iba con gasolina súper. El magnífico ciclista rubio abordó ese momento conscientemente aunque comprobó cuán diferente es el mundo real respecto al deportivo. Con Fignon lo hizo con la completa seguridad de que ahí estaba el final.

Carlos Barredo afrontó su última carrera la pasada Dauphiné. Ajeno al desastre personal que se le cernía, el asturiano dejó la carrera alpina con la certeza de que habría un mañana con un dorsal adherido a su espalda. Se equivocó. La UCI le puso en la nevera y como bien se sabe en ésta hace frío y no  conviene exponerse en exceso. Desde que saltara su caso, ha sido un quiero y no puedo. Palabras gruesas han debido salir de ambos lados, el ente sito en Aigle le tiene cruzado desde hace tiempo. Recuerden aquella lista de sospechosos del 1 al 9 donde el gijonés salía en el top.

Seguros de que el tema tiene un intríngulis que nosotros no entendemos ni adivinamos, la sensación de injusticia cuando el organismo internacional imparte justicia es total. A Barredo no sabemos si le han aplicado un arreón preventivo, una sanción ejemplarizante o un simple capricho. Algo así como para entender por qué Katusha no entra en el corte del World Tour. Se les argumentan aspectos éticos, pero, ¿quién está en disposición de situarse como adalid de la ética en esta jungla? Por cierto, nadie repara en la cuota de culpa de esta cuestión en la salida de Rabobank.

Barredo deja el ciclismo con un palmarés digno. Compañero de generación de un grupo que no lo ha tenido precisamente fácil, sabedor de verse señalado muchas veces, ha alcanzado dos cimas, la de los Lagos de Covadonga, que seguro ascendió a diario en sus entrenamientos, y San Sebastián. Por el camino nos quedamos con la imagen de peleón de sus primeros años. Siempre escapado en los monumentos, habrá hecho algo mal, probablemente, pero su salida no se la deseamos ni al peor de los delincuentes. Eso sí sugerimos no dejarnos llevar por posturas y artículos que son más arengas que información. Esto tampoco es ayudar.

Carlos Barredo se va en silencio, por consejo de sus abogados, y por que en el fondo tiene poco que decir. Es otro muñeco atribulado por los golpes que sin saber de donde vienen conllevan que en el ciclismo parece prohibida una salida digna a muchos de sus deportistas.

La salida de la Vuelta en una batea degenera en esto

Sondeando un poco la importancia que la macha de Rabobank del ciclismo profesional  por los soportes digitales fui a parar a la web de la Cadena Ser. No me digan cómo. En la primera página de deportes salían dos noticias de ciclismo. La de Rabobank primero, con una coletilla para posteridad tal como “el banco holandés, que era mayor patrocinador del ciclismo profesional de dicho país, dejará de patrocinar a su equipo a partir de finales de año después de 28 años estando en todos los Tours de Francia”. De 1996 a 2012 van 28 años.

Luego estaba la de la batea que dará la salida de la Vuelta a España 2013. Además de original, no se me ocurre mejor forma, de verdad, de plasmar esa tierra. Nos recordará a una salida de Venecia por entre tablones con Moser y Saronni de estrellas.

Sin embargo lo más curioso fue la retahíla de comentarios surgidos. Sólo ellos hablan de lo anecdótico que es el ciclismo y de cómo están los ánimos. Les dejo para deleite.

 

Rafita: “Muy bonita la idea por el lugar y la » batea » ( ummm, que ricos recuerdos las mejillonadas que me zampé en Vigo , en un bar, hace años muy popular que se llama ó llamaba Vincios cerca de » el barrio de la Piedra… os acordais ?”

 

Miguel: “Venga millones para el ave a Galicia,mientras en Granada todo paralizado,que verguenza,luego se quejan y dicen que en Andalucia no vence el PP,imposible que venzan;que se den una vuelta por la carretera entre Salobreña y Torrenueva los señores del PP,ni el Congo tienen carreteras asi.Verguenza les debia de dar,ay todo para los galleguiños,a los andaluces que nos zurzan”

 

Dextermorgan: “Miguel que triste es la ignorancia. ¡¡Que triste es!! quejarse por el ave que ya cruza Andalucía y que en Galcia no llegará hasta 2020”

 

Jacobo: “La verdad es que no iba a entrar a trapo pero no me queda más remedio, señores andaluces perdónenme pero si quiéren que tiremos de clichés, tiramos, más trabajar y menos cobrar por estar en la taberna o de feria cómo suelen indicar nuestros amigos catalanes, decir que aandalucia tiene menos carreteras por que el dinero se para galicia es no tener ni puñetera idea de cómo es mi tierra, infórmense antes de hablar, hagan el favor”

 

Pájaro: “Mejor nos iría a todos si nos apoyamos… En Galicia también hay mucho que cobra y está en la tasca…y mucho que trabaja en negro de toda la vida. El Ave por fin llegará …. A ver si aprendemos de los catalanes que todos tiran para adelante… Eso sí, como se independicen pues que les zurzan Un galleguiño (de adopción)”

 

Miguel: “Acaso es mentira que en los presupuestos para 2013 venga presupuestado un millon de euros para el ave a galicia?,y es mentira tambien que el ave a Granada esta paralizado a la altura de Loja?,y que la estacion que esta prevista hacer por Moneo ya no va a ser asi?.Informense ustedes galleguetes que no tienen ni idea.Lo de que los andaluces estamos todos en los bares y con la panza arriba to el dia,los hay aqui en la china,y en Galicia no te digo”

 

Pájaro: “Ya veo que sabes mucho de presupuestos listillo…. Un millón de euros? Wow! Con eso hacen aprox. 300 metros de vía…. Creo que también nos merecemos el Ave, o no? Vosotros ya lo tenéis hace tiempo. Otra cosa. Sabes quién paga la salida de la vuelta desde Galicia? Pues los ayuntamientos, diputaciones y gobierno regional. Cuando salió la vuelta de Andalucía protestó algún gallego?”

Excusas de mal pagador en Rabobank

El día viene sacudido por la estampida de un sponsor de “tomo y lomo”.  El otoño ciclista es esto desde hace unos años. Bajas y altas con más importancia para las primeras que las segundas. Dicen que éste es el ciclismo más limpio en años, esa teoría yo quiero creerla, pero el ser vivo que el ciclismo padece amputaciones periódicas que se empeñan, tozuda realidad, en contradecir esa teoría.

Lo de Rabobank era algo que se podía barruntar. Yo veo varios motivos, más allá de su auto justificada nota de prensa. Resulta que un alopécico ciclista estadounidense pillado en la trama Armstrong que corrió con ellos de 2002 a 2004 es la piedra en el zapato de este proyecto. Irrisorio sería el adjetivo, sonrojo el estadio, incredulidad el ánimo.

Rabobank ha patrocinado el primer equipo holandés en la época más conflictiva de la historia del ciclismo en sus más de 130 años de historia. El periodo 1996 a 2012, como decíamos ayer -que me perdone Unamuno-, es un calamitoso campo de batalla con decenas de cadáveres, de cuya cantidad perdimos la pista hace tiempo. En ese fragor, Rabobank no ha estado ajeno. Sabía de primera manos los tejemanejes, de las podredumbres del sistema.

Así reza un extracto del comunicado: ““El informe de la USADA demuestra que el ciclismo internacional, incluido sus instituciones, está bastante corrompido”. Aluden al caso Michael Rasmussen, pero tuvieron varios más, sin ir más lejos la investigación camino de eternizarse de Carlos Barredo ahora mismo y los coqueteos no aclarados de Denis Menchov con una trama tras ganar el Giro de 2009. Son tres piezas, si ahondamos alguna más aparece.

Como caídos de un guindo, los responsables financieros de este banco admiten que “incluso modernizando el equipo para asegurarnos que estaba limpio –a raíz de Rasmussen 2007- aún existe la posibilidad de que se use el dopaje. El ciclismo está enfermo y no es capaz de limpiarse en un futuro próximo”. Sinceramente me impresiona la capacidad de los mecenas para sentirse ofendidos cuando surgen estos temas, no puedo entender que la millonada que Rabobank ponía cada año en su equipo pro careciera del más mínimo control.

En esa línea me cuesta mucho creer que los patrocinadores realmente no tienen ni puta idea de lo que se mueve en las estructuras que apadrinan. No me cabe en la cabeza. La tibieza e ingenuidad de sus palabras me hace pensar en cuestiones que exceden al ciclismo, si bien es cierto que este deporte tiene un problema gordo, y ya no hablo de dopaje, pues quien más quien menos es consciente de que aquí todos tienen cosas que esconder, me refiero a la gestión de escándalos, procesos y cuestiones relacionadas con la buena praxis. Una mínima política de comunicación.  Es terrible lo mal que se hace, y el daño que ello ocasiona.

Pero hay una última vuelta de tuerca. ¿Cree Rabobank que el problema de dopaje existe sólo en el máximo nivel? Sabiendo de la importancia de la entidad en el entramado patrio, con mucha presencia entre clubes y en ciclismo de base, es de cajón que prolongar la estampida a esas esferas sería muy perjudicial para su imagen sobre el holandés medio. Sin embargo, me cuesta creer que en esas esferas todo sea la pureza que dicen perseguir. Con todo, otra vez el capricho de un mecenas, que por lo que fuere se ha cansado de esto, deja al ciclismo tocado, aunque en mi opinión nunca hundido.