Raúl Alarcón en la eterna sospecha sobre el ciclismo portugués

Raul Alarcon - Volta Portugal JoanSeguidor

El pasaporte biológico de Raúl Alarcón nos devuelve a la peor cara del ciclismo portugués

 

Cuando Raúl Alarcón ganó su segunda Volta a Portugal, nuestra amiga Helena Dias nos escribió esto desde Lisboa mismo…

Raúl Alarcón es conocido como “El Caballo”.

Yo diría más: Alarcón “el Huracán”.

Es impresionante su porte encima de la bici.

Una fórmula ganadora dada su brutal fuerza física, que pasa en los terrenos más duros, devastando sus rivales, mientras que fuera de competición transmite una carismática imagen que lleva niños y mayores a llamarle por su nombre, siempre que se distingue su figura.

Cuando aparece, se escucha “Raúl, Raúl, Raúl” millones de veces, como si de un héroe inalcanzable si tratara.

Yo, que estuve presente en las tres últimas etapas de la Volta, pude comprobarlo.

Aquí existe la magia y el carisma de los héroes de los tiempos antiguos.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Cariño, magnetismo, atracción,… todo eso ha generado Raúl Alarcón en Portugal.

Ese texto respondía a nuestra curiosidad por todo lo que acontece en Portugal y en su ciclismo, tan cerca y tan lejano al mismo tiempo.

Escapatoria de muchos corredores españoles, algunos para no volver, otros para acabar sus días, y muy pocos para conseguir lo que logró Rubén Plaza, por ejemplo, regresar a un World Tour.

Rubén fue la excepción.

 

 

En el caso de Raúl Alarcón estaba claro que su tiempo de volver había expirado.

He llegado a leer que su equipo era el «Sky luso», un rodillo que amoldaba la carrera a su gusto para que Raúl diera la puntilla.

Las palabras que Helena Dias reflejó, como siempre con una amabilidad extrema, en nuestro mal anillado cuaderno, fueron fruto de la petición de un servidor, que a su vez quiso atender la demanda de algún lector que nos decía: «Tenéis olvidado el ciclismo portugués y a un gran campeón como Raúl«.

Y nosotros que somos solícito, quisimos saber más de primera mano, de alguien que lo hubiera visto con sus propios ojos.

El romance de Raúl Alarcón con Portugal estaba servido.

SQR – GORE

 

Leemos que todo este paisaje idílico puede tener una sombra.

Como sabéis Raúl Alarcón no corrió la Volta a Portugal donde defendía sendas coronas, no sólo una.

Una caída en una carrera anterior le apartó de la competición, aunque ya en mayo ciertos rumores de su pasaporte biológico se dejaban oír.

DT Swiss, la bicicleta se viste por los pies 

Así las cosas, Ciclo21 nos da más pistas, hoy mismo: la UCI le suspende por el uso de procedimientos y sustancias prohibidas.

El pasaporte biológico ha cantado.

Lo que había salido en mayo no era tan descabellado.

Es algo provisional, no definitivo, pero pam, ya sabemos cómo acaban estas cosas.

Nos duele la situación por muchas cosas, primero porque la precariedad que sabemos se mueve en el ciclismo luso está cronificada y sólo faltan noticias así para que se les tache de lo peor.

Luego porque en su día recibimos un mensaje que nos inquiría por este texto firmado por Unai Yus sobre la Volta a Portugal.

«No saques muchas cosas de ahí» nos dijeron que «ya sabemos lo que se cuece en esas carreras».

Aún conscientes de la realidad, lo quisimos sacar, porque es el relato vibrante de un ciclismo que se vive de forma tan especial como desconocida para gran parte del público.

Sin embargo, la mancha sigue ahí, es tozuda, y la noticia de Raúl Alarcón es otro muesca en la pared de aquellos que dicen que aquello es la jungla, con todas y cada una de las palabras.

La gente quiere a Raúl Alarcón

Raul Alarcon - Volta Portugal JoanSeguidor

Cambrils Movil 300×100
 

Mov_Gore

Carisma y triunfos, Raúl Alarcón lo tiene todo en Portugal 

 

Raúl Alarcón es conocido como “El Caballo”.

Yo diría más: Alarcón “el Huracán”.

Es impresionante su porte encima de la bici.

Una fórmula ganadora dada su brutal fuerza física, que pasa en los terrenos más duros, devastando sus rivales, mientras que fuera de competición transmite una carismática imagen que lleva niños y mayores a llamarle por su nombre, siempre que se distingue su figura.

Cuando aparece, se escucha “Raúl, Raúl, Raúl” millones de veces, como si de un héroe inalcanzable si tratara.

Yo, que estuve presente en las tres últimas etapas de la Volta, pude comprobarlo.

Aquí existe la magia y el carisma de los héroes de los tiempos antiguos.

 

Raúl Alarcón ganó su segunda Volta a Portugal consecutiva, la sexta seguida para la estructura ahora denominada W52-FC Porto y la decimoquinta del FC Porto, a lo largo de las 80 ediciones de la Volta.

Y al contrario de otros años, en 2018 no se puede decir que no haya habido verdadera pelea por la general.

Los rivales estuvieron allí, luchando día tras día para quitarle el liderato a Raúl, pero no ha sido posible.

Raúl ha vestido de amarillo desde la tercera etapa hasta el final. La tercera fue además una de las tres que ganó en esta edición.

  

Las tres etapas de Raúl Alarcón

Oliveira do Hospital y las llegadas en alto de Penhas da Saúde y Sra. da Graça mostraron a un corredor sin igual en el pelotón portugués.

El maillot amarillo parece haber sido moldeado para su cuerpo, aunque los más directos rivales no hayan descansado hasta al final para intentar sacarle el más alto lugar del podio.

Ahí estuvo Vicente de Mateos (Aviludo-Louletano-Uli), quien lo intentó, cerrando tercero en la general y llevando aún tres victorias en etapas, la ultima en la decisiva contrarreloj en Fafe.

El portugués Joni Brandão (Sporting-Tavira) se quedó en segundo, a un minuto del maillot amarillo y estuvo cerca de ganar etapas.

Y aunque se haya quedado fuera del podio, cuarto, el portugués Edgar Pinto (Vito-Feirense-Blackjack) ha sido uno de los que más persistió por cambiar el desenlace de la 80ª edición, estando entre los primeros en casi todas las etapas y luchando contra el poderío inquebrantable del «huracán» Alarcón.

Al revés de otros años, el W52-FC Porto acabó por tener un colectivo más igualado respecto los demás equipos lusos.

Aunque haya llevado nombres interesantes, como los ya ganadores de la Volta Ricardo Mestre, Rui Vinhas y Gustavo Veloso, junto a César Fonte, António Carvalho y João Rodrigues, el equipo ha sufrido contratiempos.

El desfallecimiento de Carvalho en la etapa de Penhas da Saúde, un corredor crucial en la montaña, y la gravísima caída de Vinhas,  un hermano para Raúl, dejaron tocada la estructura de Nuno Ribeiro, quién supo enfrentar las contrariedades de carrera y llevar el equipo a una victoria más.

Y sin despreciar a los demás compañeros, cabe destacar el nombre de João Rodrigues, talento de 23 años forjado en el Clube de Tavira, quién sigue creciendo cuando muchos no le veían su talento natural. Incluso trabajando como lo hizo terminó la Volta en séptimo lugar.

General individual, montaña, combinado y clasificación por equipos: todo eso el W52-FC Porto llevó para casa.

Para la historia de la Volta a Portugal, el equipo dejó la imagen de un líder que es mucho más que un simple ganador.

 

Raúl Alarcón es una figura quién atrae el público a las carreras y eso es lo que el ciclismo más necesita en la actualidad.

Por Helena Dias

INFO

Cuenta atrás para La Cerdanya Cycle Tour