Una lanza a favor del ciclismo master

Yendo de forma directa, creo que la mayoría de gente que habla mal del ciclismo master es aquella que menos sacrificio le pone a este deporte, y después juegan a la suerte de poder ganar. Y aquí la suerte existe, pero sobre todo cuenta el sacrificio y más sacrificio, por eso cada vez que sale a la luz un caso de dopaje, se emborrona más todo, pues por culpa de estos perdedores que logran que todos los que van rápido sean sospechosos de algo.

Permitidme que me presente, soy Raúl Nieto y fui campeón de España de master 30 hace un par de años y ganador de la Copa de España el año pasado, con un palmarés en la categoría muy amplio: campeón de la Copa de Andalucía, ganador de los rankings nacional y andaluz, entre otras cosas.

He de decir que todo esto no es gratis, es fruto de un sacrificio que cada día me cuesta más sacar adelante, pues trabajo en una herrería a turnos, un oficio que os aseguro no es nada sencillo. Cada día cuesta más entrenar, pues para estar en forma en este deporte, hay que sacrificarse mucho: pasar hambre, frío, agua, aire y soportar mucho esfuerzo físico.

Sin embargo amo el ciclismo con toda mi alma. Empecé en él hace siete años. Yo era el gordito del grupo de amigos que salíamos. Pesaba 110 kilos. Paulatinamente empecé a tomármelo más en serio para darles caña a los amigos, hasta que me entró ese gusanillo de la competición. Ahora en cada carrera que tomo parte disfruto como un niño. Puedo decir que estoy completamente enganchado.

Salgo en bici todos los días un mínimo de dos horas diarias y seis los fines de semana, para llegar a los 700 kilómetros semanales. Ahí hay una cantidad industrial de sacrificio vertido con un solo objetivo: disfrutar al máximo en cada carrera.

Creo que lo llevo bastante bien. Uno de los pilares más fuertes es mi familia donde tengo una mujer y una hija que disfrutan y me ayudan al máximo, haciendo un deporte que me apasiona. Gracias a ellas puedo prepararme lo mejor posible.

La categoría master es aquella en la que puedes desahogarte en cada carrera. Donde conoces muchas personas con un solo objetivo: jugar a ser ciclista. Donde llegas a meterte en el papel y vivirlo de tal manera que generas sensaciones inexplicables por ese veneno que el ciclismo te inocula sin darte cuenta. Cada carrera es un goce, un terreno en el que uno mismo crea su película y estrategia para sentir en definitiva lo que es el ciclismo.

Para mí, el que no juega limpio ya ha perdido y se debe sentir perdedor por tener que buscar ayudas que, no olvidemos, no están a la altura de cualquiera, sólo del que tiene una buena cartera. Yo me siento más poderoso al saber que voy limpio pudiendo llegar a sacar de punto al que se dopa.

Yo confío que la categoría siga teniendo el futuro que todos esperamos. Me considero uno de los que ama el ciclismo por las emociones que me da y las sensaciones que hace sentir en carrera. El día que se acaben las carreras master o cualquier otra categoría donde no pueda competir, ese día colgaré la bici.

La competición me tiene robado el corazón, las ganas de dar el 100×1000, la adrenalina que siento cuando llevo ese dorsal, ese número esos nervios antes de calzar por primera vez el pedal…

Por Raúl Nieto

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