¿Doparse para “ganar” una Quebrantahuesos?

dopaje cicloturismo JoanSeguidor

¿Cicloturistas que dejan de rueda a profesionales en  activo? ¿A dónde vamos a parar?

Aparición de hipertensión arterial o agravamiento de la misma.

Trombosis coronaria (muerte súbita).

Trombosis cerebral.

Enfermedad vascular cerebral.

¿Sabéis de lo que estamos hablando, verdad?

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En efecto, estos son los daños que puede causar entre deportistas el uso de la eritropoyetina recombinante humana (EPO), que aumenta el hematocrito superando valores del 55%, que hace que la sangre se espese y no circule con fluidez.

Por eso está prohibida.

Por eso es la lacra de este sacrificado deporte.

Y por este motivo -según todos los indicios-, Raúl Portillo ha sido sancionado por positivo por EPO por la Agencia Vasca Antidopaje y ha prohibido su participación en competiciones deportivas.

De este modo, es apartado de las “carreras” en las que iba a participar, por su salud y, claro está, por no hacerlo en igualdad de condiciones que el resto de sus rivales, esto es, por hacer trampas.

Así de claro.

SQR – Cerdanya Cycle

 

He de reconocer que, como muchos otros, yo no conocía hasta ahora a Raúl Portillo.

Ahora sí, se ha hecho famoso de manera lamentable.

Algunos dirán que, hombre, sí era reconocido por su “meritoria” trayectoria como ciclista Máster 40, ganando hasta campeonatos mundiales y “venciendo” en muchas marchas cicloturistas internacionales de reconocido prestigio.

Pero el caso es que yo ya hace mucho tiempo que ni me fijo, ni sigo, ni me interesa saber quién ha ganado en una marcha como la Quebrantahuesos.

O como dicen sus organizadores, el que ha realizado la marcha en menos tiempo, algo que, a todas luces, huele a eufemismo se mire por donde se mire.

DT-Swiss 2019

 

A ver, si Raúl se hubiera limitado a ganar unas cuantas carreras Máster, quizás habría pasado más desapercibida la manera en que lo hacía, pero… ¡ay!, el “chico”, si es que se puede llamar chico a un ciclista que va a cumplir 46 tacos este año, no se conformó y quería la gloria y los laureles de vencer en reputadas clásicas, “compitiendo” contra otros “ciclistas turistas” como él.

Porque Raúl, no lo olvidemos, se puede considerar un cicloturista, combativo, eso sí, pero uno más entre nosotros que tiene su trabajo diario, imagino de 8 horas, y una familia y amigos a los que atender.

 

Por lo tanto, ni es un profesional, ni se dedica a vivir del ciclismo de competición y, ni mucho menos, tiene edad para estar en la élite con los pros.

Dicho esto, yo no soy amigo de Raúl y, como digo, ni siquiera lo conocía antes, pero si yo tuviera amistad con él, lo primero que le diría, y de buen rollo, es que es tonto, muy tonto, pero no para un rato, no, tonto para siempre.

DT Swiss ERC 1100: La bicicleta se viste por los pies

Jugarse así la vida… ¿por qué?

A ver, que me lo explique porque yo no lo entiendo, de verdad.

 

¿A qué estabas jugando, Raúl?

No soy nadie para juzgarte, por supuesto, pero sí para dar mi opinión y lo primero que me viene a la cabeza es pensar y decirte: ¿pero a dónde creías que ibas, piltrafilla?

Siempre dicho con cariño, de verdad, porque podrías ser mi amigo.

Pero… ¿tú crees que “ganar” a tu edad marchas como la Quebranta, los Lagos, la Irati-Extrem, la Ports d’Andorra o la Íñigo Cuesta, entre otras muchas, no iba a levantar dudas, sospechas y un alto grado de incredulidad?

Si es que ya estabas en el punto de mira. Y es normal.

¿A quién se le ocurre?

¿Un tío de 45 años, dejando de rueda a todo un pelotón de guerreros cicloturistas, jóvenes competidores, ex profesionales, amateurs y todo un carrusel de fieras del pedal?

Si es que no eras creíble, hombre.

SQR – GORE

 

Si explican que hasta dejabas de rueda a profesionales en activo. ¿A dónde íbamos a parar?

Caramba, si tan bueno eras, ¿por qué no pediste ingresar en un equipo pro e intentar asaltar el Tour?

Vamos, digo yo.

Además, acabo de verte en un video tuyo “auto-promocional”, en el que presumes de todas tus victorias en todas estas grandes marchas CICLOTURISTAS, como si se tratara del palmarés de la carrera deportiva de un profesional en activo.

No lo veo muy bien, no, para nada.

Y además, al final de tu promo, dices que este año “habrán más cosillas”.

Pues esas “más cosillas” ya te las has encontrado, de golpe y… ¿por sorpresa?

He estado mirando tu performance en la Quebrantahuesos del pasado año, en la que alzaste las manos en señal de victoria en meta: estratosférica, alucinante, extraordinaria e increíble, unas cifras mareantes, unos datos apoteósicos.

Además, fue una de las QH más rápidas de la historia.

He querido compararla con la efectuada por “Purito” Rodríguez, un ex pro que no necesita ninguna carta de presentación ¿cierto?

Pues bien, le metiste 18 minutos en Sabiñánigo, tardaste casi dos minutos menos que él en coronar el Somport y que fueron casi 20 en el Portalet…

En fin, no quiero seguir, porque o eras un fenómeno desaprovechado o ibas enchufado hasta arriba.

Cambrils Square Agosto

 

Que sí, que sí, que seguro que también entrenabas mucho, está claro, pero esos números sólo están a la altura de los “jóvenes” profesionales o de los que se han metido de todo para ir como un tiro.

Y tú, ni eres joven ni eres un pro, está claro.

La verdad, llegados a este punto, no sé de qué nos sorprendemos y quizás era algo que se veía venir.

Me refiero a que haya gente que sea capaz de todo, como doparse, para ganar una cicloturista… o entrar entre los mil primeros, porque para objetivos los hay de todo tipo.

Sigo sin entender cómo algunos pueden actuar así, porque por dinero no será ¿no?

Que yo sepa, en estas “pruebas” no hay premios en metálico, aunque sí trofeos, medallas y diplomas y, sí, también mucho postureo, y mola mucho decir, ya no que has vencido en una cicloturista, sino también  que has entrado entre los 50 primeros, o como si son entre los dos mil o tres mil primeros, qué más da.

¿Se trata sólo de presumir de lo que has sido capaz de hacer?

¿De fardar?

¿De tener prestigio entre tus amigos o compañeros de grupeta, de club, de salidas domingueras?

¿Tanto vale la pena?

La respuesta es no, evidentemente.

De todas maneras, no te culpo, al menos exclusivamente a ti.

Tampoco se trata de hacer más leña, ni de machacarte más. Tú sabrás por qué lo has hecho.

Quiero decir con esto, que hay más culpables. Tú sólo eres ahora un cabeza de turco.

Y te están dando palos por todos lados.

Pero no eres el único responsable.

Como te digo, las marchas cicloturistas encubiertas como “carreras” deberían acabar para siempre.

Luego, vienen las lamentaciones.

Pero es el eterno debate, y en este sentido parece que hayamos entrado en bucle.

 

Más dopaje: Lo del ciclismo master es de chiste

Raul Portillo dopaje ciclismo master JoanSeguidor

Los pros de 40 años siguen ultrajando el deporte que dicen amar

Si os soy sincero no sabía quién era Raúl Portillo esta mañana.

Si os soy sincero, hasta ese momento no supe que teníamos un campeón del mundo en carretera de veteranos 45, bueno campeón no, doble campeón, bicampeón, de crono y fondo.

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Tampoco sabía que Raúl Portillo había «ganado» una marcha que se llama cicloturista, la Quebrantahuesos, donde por suerte hay quien va a rodar, disfrutar del ambiente y ayudar a los compañeros de ruta cuando se encuentran en un aprieto.

Lo digo de verdad, no sabía de Raúl Portillo y sus andanzas, los logros, esos triunfos en categorías de matar el gusanillo, como esos que vemos en las pelis americanas echando unos tiritos en un centro de tiro.

No sabía de ello, y debería haber sabido, lo admito, viendo lo mucho que apostaba y se jugaba en el envite.

SQR – Cerdanya Cycle

 

Ser campeón del mundo de master debe implicar que te abran la puerta de los bares y unos likes en redes.

Quizá algo más, y no lo sepamos.

Se acaba el plazo para apuntarse a Desafío Puertos de Guadarrama

Más allá del círculo sinceramente no creo que interese mucho.

Por eso nos asombra el comunicado de suspensión por dopaje para el mentado Portillo y  José Antonio Larrea, éste master 30, tampoco tenía el gusto de conocerle, que un buen lector de este mal anillado cuaderno nos hizo llegar esta mañana de martes.

DT-Swiss 2019

 

Un comunicado que es una vergüenza, en toda regla, de arriba abajo, derecha a izquierda.

Una noticia que asquea por reiterada.

¿Qué se juega más allá de la honrilla en el ciclismo master para la gota malaya de dopaje?

 

Hemos perdido el norte o directamente nos hemos vuelto loco.

El ciclismo master no lo reconoce ni su madre, esas grupetas de hace veinte o treinta años que se juntaban en una competición de medio pelo, con lo justo y los justos para echar la mañana y unas risas ahora es un semillero de gente enferma de esa ambición que no demostraron cuando tenían 18 años.

Corredores que no andaban un pijo como juveniles y hoy pasan la lija en cada curva, en cada esquina, que se creen pros, porque quizá un día soñaron serlo, pero sin serlo.

 

El ciclismo master, a causa de unos cuantos, no sé qué cantidad de ellos, está lastrado, así no es posible seguir

Ver gente encendida de salida porque parece que se jueguen el arcoíris que vuela a las espaldas de Valverde se ha convertido en la tónica.

Han convertido una categoría de recreo y diversión en un erial de tramposos, que se ríen del deporte que dicen amar.

Sí, ganarán algo, la vuelta de su pueblo, pero no creo que se miren al espejo y se reconozcan.

SQR – GORE

 

El calendario master está lleno de actuaciones que más parecen un electro que otra cosa.

Gente que se arrastra en algunas carreras, pasa por la piedra al resto en la siguiente, y desaparece cuando se anuncia un control antidopaje al final del día.

Correr sin más, pasar el rato, quemar las grasas de entre semana, eso es un lujo que no se pueden permitir.

Lo que no lograron cuando eran elites lo buscan en la rendija de los cuarenta.

Cambrils Square Agosto

 

La anormalidad se ha convertido en el «new normal» con master sacando de rueda a elites que frustrados vuelven a casa maldiciendo la bicicleta y su suerte.

Corredores que un día soñaron ser pros, que viven para ser pros, son retratados por tíos que les sacan diez y quince años, tíos con trabajo, con casa, con familia.

Así rinden las DT Swiss para terrenos complicados

Ciclismo master: ¿A qué hemos llegado?

 

Ahora bien, me pregunto cómo es posible que sólo sepamos de esta chusma cuando salta la liebre, cuando un comunicado oficializa su suspensión.

Me pregunto por sus rivales, por aquellos que, por muy asqueados que estén, no señalan, no denuncian.

No sé quién fue el subcampeón del mundo tras Raúl Portillo, mucho tampoco nos preocupa, pero haría muy bien en pedirle explicaciones.

Como me escribían esta misma tarde en un deporte que se supone limpio en una amplia mayoría ¿dónde están las voces críticas con esta gente?

No las oímos y eso es lo trágico.

Podemos escuchar a alguien decir que, llegados a un punto y a la vista del disparate, un día decidieron colgar la bicicleta para las carreras y matar el gusanillo en alguna marcha o en la intimidad de la ruta más cercana a casa.

Así están las cosas, gente que llega atufada al kilómetro treinta porque compite contra pros de 40 años.

Así son las cosas, así ocurren, por suerte la máquina a veces pita, para recordarnos, cada poco, que esta sociedad está enferma.

Imagen: Ciclo21