Ciclismo: la carta a los Reyes Magos

Reyes Magos Kwiatkowski JoanSeguidor

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Aprovechamos para expresar seis regalos ciclistas que los Reyes Magos podrían traernos para este 2019

Por pedir que no quede, y en estos días de excesos, nos permitiréis expresar cinco cositas para pedirle a los Reyes Magos.

Que hayamos sido buenos y nos las concedan, es otra cosa.

La primera, sobre las clásicas…

San Remo para Sagan y Roubaix, de nuevo, para Van Avermaet

Aunque hablamos con cariño del tercer hombre, de Oliver Naessen, no podemos obviar que los dos capos de la primavera son capos, porque nadie les regala nada.

Que Peter Sagan se hiciera con San Remo sería un desagravio histórico.

Deshacer aquel sprint descafeinado que le ganó Gerald Ciolek, hace cinco años, tras la tormenta de nieve, y la llegada eléctrica donde su «azote», Michal Kwiatkowski, le puso en su sitio.

Peter Sagan sabe la receta, y tiene los elementos.

Puede atacar en Poggio y jugársela, trazando recto, en la bajada, o buscar un sprint reducido, e incluso multitudinario.

Porque tras 290 kilómetros los desenlaces no obedecen la lógica.

Y de Greg Van Avermaet qué decir, que no hayamos dicho.

Por su edad, no es complicado imaginar que no le queda mucho en el convento.

Ganar Roubaix fue la guinda de su mejor temporada, le deseamos algo similar para ésta.

Si Sagan llegó por talento y la varita de alguien, el belga es trabajo en esencia.

La segunda premisa para los Reyes Magos va al velódromo…

Que Sebastián Mora, esta vez enrolado en un equipo pro de carretera, y Albert Torres sean campeones del mundo de americana.

Ambos emprendieron juntos un camino con multitud de curvas hacia Tokio 2020 y ahí están, como el primer día.

Ganar la americana sería un refrendo para los Juegos, moral y económico que en estos mundos de velódromos cabe no despreciar.

La cita es el Polonia entre febrero y marzo.

Torres y Mora madison JoanSeguidor

Y seguimos con algo polaco, con Michal Kwiatkowski, quizá el ciclista más polivalente del Team Sky.

No le cabe la calidad en cada pedalada que da, y al margen de ser decisivo en el Tour es dinamita por cada carrera que pone el pie.

¿Ganar algo?

Sería un dignísimo sucesor de Alejandro Valverde en Yorkshire, como Peter Sagan lo fue de él en USA.

Si el Team Sky y el poder que ha amasado se explican con alguien, pensad en este gracil polaco.

Continuamos, renglón y aparte y hablamos de Marc Soler a nuestros Reyes Magos…

Al catalán cabe seguirle con pausa y buena letra.

Ganador de la carrera que marca la suerte de no pocos campeones, Marc Soler sabe que las cosas con tranquilidad salen mejor.

Pero los años pasan, los rivales también crecen y también los compañeros, junto a líderes muy establecidos.

Marc Soler ya conoce la Vuelta, también el Tour, hay mimbres para pensar que puede ir a más.

Pero ojo con las previsiones, que luego nos caemos del guindo.

Marc Soler no lo tiene nada sencillo, primero porque él mismo tiene que saber dónde está su tope, y luego por todo lo que le rodea.

Dejarle tranquilo es un buen comienzo, pero si debemos pedir algo, que le venga esa grande que todo le llegue de cara.

Ciclismo femenino JoanSeguidor

Otra más para los Reyes Magos, el ciclismo femenino.

Ese ciclismo que aquí no trabajamos como merece, porque sencillamente no llegamos a todo.

Hemos leído que el ciclocross femenino empieza a tener audiencias que rivalizan con el masculino, también que hay carreras en las que se aprecia un espectáculo notable.

Y a ello se suma una inversión, ahora sí, seria y sostenida.

Que el 2019 tenga el eco que el ciclismo femenino se ha ganado a pulso.

Eso es que el espectáculo e inversión se acompañe de audiencia.

La última…

La carretera, los coches, los ciclistas.

Esa convivencia que parece imposible, pero que tiene que ser posible.

Porque la sociedad necesita de coches, sin duda, pero también de ciclistas y personas que se muevan de forma sostenible.

E incluso que practiquen deporte, de forma tan sencilla como quemar unos kilómetros por la carretera, en ir al trabajo o sencillamente para ir al trabajo.

Por eso, y aunque sea lo último que pidamos, que nuestros Reyes Magos traigan suerte y éxito a los cambios que nuestra amiga Anna González consiguió tirar adelante.

Que 2019 traiga menos accidentes, y sin ellos, menos muertos ciclistas en la carretera.

 

Nuestros niños no saben ir en bicicleta

Hay una frase que llevo muchos años escuchando. Una frase que llena la boca de muchos políticos e iluminados sobre la bicicleta. Una frase que oigo en discursos estúpidos: “Hay más bicicletas que balones”. Al decirla, se sienten conocedores de todo sobre la bicicleta. Pero la realidad es otra. Posiblemente siga habiendo más bicicletas que balones, pero nadie ha hecho un estudio para ver hasta qué punto esto cierto.

En estas fechas Navideñas, la realidad es muy diferente a otros años, antes cualquier chaval o chavala debía de tener una bicicleta, era como el regalo que antes o después un crío recibía, unos prematuramente, otros a edad más avanzada. La regla fue que a partir de los cuatro o cinco años, la gran mayoría de jóvenes ya sabían ir en bicicleta.

Hoy muchísimos jóvenes, y no tan jóvenes, no saben ir en bicicleta, un hecho real que es fácil de detectar en eventos infantiles y escuelas, una penosa realidad para un mundo, el nuestro, que en teoría pretende incorporar la bicicleta como un elemento de transporte más.

Pero volvamos a los Reyes de este año. La preocupación de las familias es ir a un gran centro comercial a comprar los regalos. El apartado de juguetes, quizás alguna pieza de ropa y la gran mayoría buscando tecnología en tiendas especializadas: consolas, juegos, móviles, tabletas……

Y ¿quién piensa en que un buen regalo puede ser la bicicleta? Señores, en muchas familias ni se les ocurre pensar en una bicicleta, no se acuerdan de este objeto, no lo consideran interesante. Quizá es que hayan oído tantas barbaridades relacionadas con la palabra bicicleta que se les ha borrado de su mente.

Estos días los propietarios de tiendas de bicicleta se llaman entre ellos hablando de un problema es común entre ellos: no se venden bicicletas, que la gente ni siquiera entra a preguntar… Hay un problema a largo plazo aquí, mi opinión es que si antes para un niño la bicicleta era ilusionante, ahora no lo es.

De lado quedan los otros “lobbies” de la bicicleta, que son minoría: gente adulta que opta por el fixed, el turismo de alforjas, el paseo urbano, el “ciclista friki”… y además los que todavía creemos en el ciclismo de toda la vida: la carretera, las salidas de fin de semana en el mal llamado cicloturismo, la competición…..la BTT…

Pero nos queda luchar contra el gran lobbie del coche. No vale de nada quejarnos de las muertes de ciclistas a través de redes y otros foros. Hay que decir basta. Estos quejidos solo los valoramos los amantes de la bicicleta. hay que encontrar alguien se preocupe de que los ciclistas se ganen el respeto de los conductores. Y en ello los ciclistas tenemos mucho que aprender: vamos sin documentar por la carretera, nos saltamos los semáforos, vamos en paralelo en carreteras de curvas sin preocuparnos de dar paso a los conductores, bajamos los puertos rozando la imprudencia temeraria. Es una cuestión de derechos y obligaciones. Tenemos que hacernos querer para que los conductores piensen que la bicicleta es interesante y luego se acuerden de que ésta es un buen regalo para su hijo es una bicicleta.

Texto de Jordi Escursell, creador de www.aritmedepedal.com