Molestar al ciclista está mal siempre

respeto ciclista JoanSeguidor

El ciclista corre por y para el público, no contra el público

Malos tiempos para el ciclismo limpio.

¿Qué queremos?

¿Ciclismo de masas o ciclismo casi clandestino?

Obviamente lo primero pero ¿cómo gestionar el éxito?

Una cosa es tener atestadas  las cunetas de aficionados, de buenos aficionados, de aquellos que ven la carrera con sus ojos, que graban lo justo o no graban, que a veces van vestidos de ciclistas, que reconocen los corredores…

Y otra lo del Tour de Omán: el vacío.

A raíz de éste, aquí tenéis un tweet que nos pareció gracioso…

«Modo ironía ON» porque hay que tomarlo así.

Un día volveremos, ahora que estamos a las puertas del UAE Tour, lo del ciclismo por carreteras árabes donde el interés es nulo, o casi.

Pero mientras esperamos a ellos, lo de Omán es el vivo ejemplo del ciclismo sostenido artificialmente: dinero asistido, podríamos decir.

Pero el ciclismo es algo más, por suerte, es emoción de personas aguardando el paso de los ciclistas, el pesar de los minutos esperando, las mesas de camping en la cuneta, las historias de medio mundo en el margen de la carretera.

Es lo que vimos en Colombia, donde se preveía un llenazo.

Y hubo llenazo.

Pero volvemos a la pregunta de cómo gestionar la abundancia.

Porque en Colombia pasó lo que se podía prever que pasara…

https://twitter.com/Alpe__dHuez/status/1097192177766141952

Mov_Gore

Una desgracia que no sólo ocurre en Colombia, por mucho que allá piensen que les señalamos como los únicos capaces de hacer esto.

El Tour de Francia es el espejo del ciclismo al límite de la capacidad de carga

La ascensión a Alpe d´Huez del año pasado fue grotesca, un acto de falta de respeto al corredor y su oficio.

La muestra de cómo puede degenerar un espectáculo en algo que sobrepasa todas las líneas.

La mala educación existe por doquier, campa a sus anchas y las redes han amplificado, como en otras tantas cosas, la estupidez humana que corre al lado de los ciclistas en las subidas.

¿Quién restituye el daño a Nibali, Nairo y Sosa por tirarles de la bicicleta?

¿Sabías que las bicicletas gravel también son conocidas como bicicletas de aventuras?

Amar el ciclismo es hacer un monumento del esfuerzo del profesional que se deja lo mejor de sí, y un poco más, por deparar un momento de emoción impagable.

Y luego, cuando has admitido que esa agonía viene el resto.

Y eso pasa en todos los lados, en el hemisferio norte y sur.

El ciclismo necesita la gente, pasillos humanos como los que Chiapucci mandó abrirse en Sestriere.

Todo lo demás, es ciclismo, sí, pero no nos emociona.

Imagen tomada FB Tour Colombia 2.1

#Respect, la ropa que viste el respeto al ciclista

Empezamos a diseñar la ropa #Respect a principios de año. En esos momentos el interés mediático era menor, pero no lo era el número de accidentes. Vivimos una lacra que nos lleva acompañando desde hace tiempo y pensamos que era bueno concienciar a la sociedad y apostar por una convivencia que va a ser inevitable. Esta mañana en Estella…

Como ciclistas sólo podemos sentirnos de una forma: orgullosos de nuestro deporte, que es también pasión y medio de transporte. ¿Preocupados? Sí, porque a todos nos impactan noticias como las de Scarponi y Hayden. Pero a la vez motivados para lograr algo que debería haberse conseguido hace muchos años: el respeto mutuo entre conductores y ciclistas.

Por A o por B ahora es el momento. Hay más ciclistas que nunca y más atención al tema de los accidentes. Aprovechemos el momento para reivindicar el derecho de unos y de otros a circular por las carreteras y las calles en pacífica convivencia.

La gamma #Respect se compone de maillot, culotte, guantes, calcetines, gorra y chaleco. Todos de calidad profesional a precios populares. Queremos democratizar el ciclismo y hacer que la gente que nunca ha probado ropa especializada pruebe con la nuestra. Y la verdad es que se nota la diferencia.

En Mazo tenemos 16 gamas en nuestra colección de verano, y cada una responde a una idea o un hilo conductor. Pero todas tienen en común algo: es ropa de calidad profesional a precios contenidos. Para acercar la ropa especializada a gente que no la ha probado o para ofrecer calidad a los que ya la conocen a precios competitivos, no inflados por el marketing, ya que de este tema nos ocupamos directamente nosotros.

El diseño de la gama #respect es en realidad muy sencillo: una gran flecha que hace referencia al metro y medio que deben dejar los conductores al adelantar y un lema claro pero rotundo: Respeto.

La calidad es óptima, lo que permite rodar muy fresco en verano, durante todas las horas que se quiera. Tiene dos tipos de lycra italiana en el maillot, corte láser en las mangas, ajuste perfecto en la espalda mediante tira de silicona, cremallera con cierre de seguridad y cuello en forma de pico para evitar el calor.

La sensación al rodar, obviamente, no es de seguridad total, sino más bien de orgullo, de pertenencia a un colectivo, a un equipo, al bando de los que hacen las cosas bien. De los que respetan.

Y claro, aún es pronto para que los conductores identifiquen de un solo vistazo el maillot y lo que significa, pero confiamos en hacer bastante ruido para lograr lo más importante: mayor precaución al circular por carretera.

No tenemos ni la menor duda que podremos mejorar las cosas. Lo que no sabemos es cuánto tiempo nos llevara, porque no es trabajo de unos pocos, sino de un tema de voluntad política. Yo siempre me fijo en el ejemplo del reciclaje, del vidrio o de papel. Algo que hace una generación nadie tenía en cuenta ahora es una realidad incontestable. Hasta da mal rollo cuando tiras un plástico en el contendor orgánico en lugar del amarillo.

Pero para lograr algo parecido con la circulación necesitamos el apoyo no sólo de ciclistas y de conductores, sino también de las administraciones con programa serios de educación vial, sanciones cuando sean necesarias, vigilancia y leyes justas para todos. Con esto y un poco de nuestra parte, esperemos que más pronto que tarde, llegaremos a ser un país civilizado. Por nuestra parte que no quede. Haremos cuanto esté en nuestras manos.

Por El Tío del Mazo