El Tour que nunca imaginamos para Richie Porte

Richie Porte Tour JoanSeguidor
Kalas 1024×140

 

Richie Porte demuestra que nunca es tarde para un podio en el Tour

Cuando vemos a Richie Porte en el podio del Tour de Francia miramos atrás, las veces que él contribuyó para que Froome se proclamara ganador, posiblemente hablemos del mejor gregario que haya tenido el inglés, aquel accidente contra la moto del Ventoux cuando iba con los mejores, la caída bajando, el tortazo en ruta hacia Roubaix…

El de Richie Porte es un podio merecidísimo por que nunca dejó de creer, no desistió, corrió y corrió hasta el tercer peldaño de un cajón que hace dos años ocupó su querido Chris Froome.

Etape 400×400

 

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Sinceramente, éramos de los que no dábamos un duro por Richie Porte en este Tour, y no de ahora, hace tiempo que pensábamos que su mejor carrera en Francia nunca tendría lugar.

Hace menos de un año pensábamos esto de él

El australiano fue un corredor que desde bien joven, recuerdo el Giro de 2010, marcó una senda que parecía condenada a acabar en lo alto del podio en París.

Porte trabajó muy bien para Brad Wiggins y Chris Froome, aprendió el oficio de líder desde dentro, «inside the job», sabiendo de los matices de llevar algo tan pesado como el maillot amarillo.

Sin embargo proyectar su intimidatoria en lo individual nunca se le ha dado.

Desde aquel famoso Giro en el que sale sancionado por el cambio de rueda con Simon Clarke, a los cartuchos quemados en el Tour de Francia.

Richie Porte llegó a ser quinto en el Tour de 2016, su mejor año, aunque acabara estrellado contra una moto por el colapso del Ventoux.

Aquello fue un presagio de que siempre le pasaría algo en su gran objetivo: la caída al año siguiente que destapó importantes carencias en los descensos, otra caída, esta vez camino de Roubaix…

Siempre le pasaba algo hasta que en 2019 se ha visto que, sencillamente no va, no tiene el Tour en su radar y esa condición de favorito sin corona que se granjeó nunca llegó a buen puerto.

WD-40 400×400
Gran canaria 400×400
Cruz 400×400

 

Pero Richie le ha dado la vuelta, en una edición que nos recordó mucho ediciones pasadas, como el día que perdió el minuto largo que desplazó a Pogacar y Landa, curiosamente los corredores que, junto al australiano, han rodeado a Roglic en la general.

Richie Porte pasó los Pirineos en segundo nivel, pero muy cerca de los mejores para crecer en la segunda mitad.

Dejó atrás los fantasmas del pasado, el gafe eterno que nunca parecía soltarle y voló en los Alpes, estuvo efectivo, superando sus miedos en el descenso, siempre con los mejores y saliendo vivo de los dos momentos en los que la balanza habría pintado a la contra en otros años.

En el Col de la Loze mantuvo el tipo y contuvo los daños frente a López mientras que en Glières salió vivo de un pinchazo que despertó todas las alarmas, todos pensamos que ya estaba Porte lidiando con su eterna mala suerte.

Pero salió vivo, sí con ayuda puntual de algunos Jumbo, pero creyendo él solo, antes que nadie y llegando a la rueda de Landa, Mas y López para ganarles el podio por la mano en la crono final.

Un podio que le sabe a gloria, sólo hay que verle emocionado hablando de él, y que nos demuestra que los buenos siempre vuelven.

Una historia a la que podría agarrarse el mismísimo Roglic.

Imagen: FB Trek-Segafredo

Gore 400×100 MArzo2020

Cuatro motivos para que Richie Porte no gane el Tour

Richie Porte JoanSeguidor

Viéndole en el Tour Down Under, seguramente volvamos a pensar en Richie Porte para el Tour de Francia

 

Paulatinamente van llegando las alineaciones para el Tour Down Under, que entiendo al ser en la otra punta del mundo, requiere mayor antelación en la confección de los siete titulares.

Llega la del Deceuninck, la del UAE y la del Trek Segafredo con Richie Porte en la partida.

El tasmano corre en casa, no hay mejor sitio para debutar…

«Me gusta empezar aquí. Siendo de Australia me motiva y competir ante que gente que se espera a la madrugada para vernos correr»

«La preparación ha sido la siempre y siempre ha funcionado. Además de Willunga subimos al Paracombe algo que me favorece pues es el mismo recorrido que cuando gané en 2017«.

 

Lo que le sucede a Richie Porte en el Tour Down Under es curioso, casi tanto como su trayectoria global.

Ha ganado seis veces consecutivas en Willinga, la pequeña cima australiana que tiene el inventivo de ser la primera llegada en alto de cara temporada ciclista, ahora que ésta se va a las antípodas, tan castigada, por cierto, por esos incendios estos días.

Ganar seis veces en este lugar no le ha valido sin embargo para coronarse más que una vez ganador de la general de la primera vuelta de la campaña.

Es curioso, incluso diría que paradójico, como ver el palmarés de Richie Porte con tantas y tan buenas vueltas sin un podio en una grande, ni siquiera en el Tour de sus amores, la carrera por la que bebe los vientos pero que no consigue domar.

 

Seguro que pesaremos, otra vez, en Richie Porte para el Tour cuando le veamos arrancar con esa solvencia, irresistible, ese látigo seco, duro pero largo, ya lo creo que largo, con el que suelta a sus rivales en Willunga.

Pero será un pensamiento huérfano de razón, creemos que hace tiempo que Richie Porte ya no aspira al Tour de Francia, que no, quizá a pisar su podio, porque la Vuelta y el Giro de Italia no entraron ni entran en sus planes.

Si nos pedís varios motivos, ahí van ambos…

El primero haría referencia a ese perfil tan conocido de ciclista que brilla tanto en los prolegómenos que llega seco, física y moralmente, al Tour.

Ese palmarés al que antes hacíamos referencia incluye París-Niza, Romandía, Volta, Suiza, Down Under… no es poca cosa, sumándolas ahí salen un par de grandes.

Pero ese camino hacia el Tour, en especial, no tiene recorrido en Francia, en julio.

¿El motivo?

Aquí vendría en segundo argumento, la gran carrera francesa le tiene comida la moral.

Podrá llegar en el mejor estado, aquel Dauphiné que perdió semanas antes en 2017 fue premonitorio, que en el Tour las cosas no le salen.

 

Cuando trabajaba para Wiggo o Froome era obvio que estaba topado, cuando mejor llegó, en 2016, llegó sin opciones a la gran montaña y aquel episodio del Ventoux como ejemplo a esa suerte que no le acompaña.

Aquella edición, la finalizó quinto, su tope, ni mucho menos el que podíamos prever hace diez años.

Tour de Francia - Richie Porte JoanSeguidor
FB Le Tour de France

El tercer motivo es esa mala suerte, perenne, que siempre le persigue.

Lo del Ventoux, la etapa de Roubaix, es el pupas: toda la contundencia que muestra en otras carreras se diluye en el Tour.

SQR – GORE

 

Cuarto motivo, el equipo, el Trek, un equipo con grandes nombres que cincela actuaciones muy mejorables en las grandes vueltas.

Aquí se hermana con Bauke Mollema, pero a diferencia del tasmano, el neerlandés ha sabido leer entre líneas y se la ha sacado jugo al resto de la campaña con éxitos que hablan de su talante, como ese mundial por equipos mixto que ganó.

La mejor oferta de hoteles para conocer las delicias ciclistas de Levante 

Richie Porte no, Porte insiste en un objetivo que se le desvela imposible.

Correrá esta campaña con Vincenzo Nibali, quien se hizo un nombre más allá de Francia, entre otras cosas le consideramos hace unos días.

El Richie Porte que fuera líder en aquel magnífico Giro 2010, aquel corredor que lo tenía todo, sigue esperando turno, un turno que no llega y creemos que no llegará.

Ello no resta atractivo ápice a un ciclista de esos que gustan, pero…

Imagen: Getty Sport – Trek Segafredo

 

Cuatro corredores que no van a ganar el Tour

Adam Yates JoanSeguidor

Corredores como Porte, Nairo, Bardet y Adam Yates ya han consumido su crédito para el Tour

Cuando el Tour de Francia se hizo con la cumbre del Tourmalet, unas semanas ya de eso, tuvimos la sensación de que en aquella etapa, ese día, iluminado por el éxito de Thibaut Pinot, se pasaba una página invisible para ciertos corredores y parte de una generación.

Porque aquellos corredores que crecieron al cobijo de Froome, Contador, Evans, Valverde…, una generación que nació en la segunda mitad de los ochenta, cuando Roche, Perico, Lemond y Fignon se daban hasta en el carnet, que ahora queda como desubicada con tanto talento rompedor y joven que surge de entre las piedras.

De ese periodo son cuatro los corredores que creo han consumido su crédito para la carrera que ha quemado algunas de sus mejores horas y posiblemente su talento.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

La lista empieza con la eterna promesa tasmana, el pequeño pero resolutivo, cuando está bien, Richie Porte.

El australiano fue un corredor que desde bien joven, recuerdo el Giro de 2010, marcó una senda que parecía condenada a acabar en lo alto del podio en París.

Porte trabajó muy bien para Brad Wiggins y Chris Froome, aprendió el oficio de líder desde dentro, «inside the job», sabiendo de los matices de llevar algo tan pesado como el maillot amarillo.

Sin embargo proyectar su intimidatoria en lo individual nunca se le ha dado.

Desde aquel famoso Giro en el que sale sancionado por el cambio de rueda con Simon Clarke, a los cartuchos quemados en el Tour de Francia.

Richie Porte llegó a ser quinto en el Tour de 2016, su mejor año, aunque acabara estrellado contra una moto por el colapso del Ventoux.

Aquello fue un presagio de que siempre le pasaría algo en su gran objetivo: la caída al año siguiente que destapó importantes carencias en los descensos, otra caída, esta vez camino de Roubaix…

Siempre le pasaba algo hasta que en 2019 se ha visto que, sencillamente no va, no tiene el Tour en su radar y esa condición de favorito sin corona que se granjeó nunca llegó a buen puerto.

 

Otros corredores que no optan al Tour…

Y es curioso, porque Richie Porte tiene, fuera del Tour de Francia, un palmarés brutal, un poco como Nairo Quintana.

El colombiano es nuestro segundo hombre de la lista.

Con 29 años su figura perdió el magnetismo hace tiempo y su pegada no es ni por asomo aquella de los primeros años.

Decir que maduró pronto, es describir una realidad que, aunque muchos no quieran admitirlo, es la que es.

Su tiempo en Movistar hace dos años que está en una innecesaria prórroga, ya habrá momento de valorar quién le debe más a quién, y si recala en Arkea, el paso atrás es obvio.

 

Uno de los corredores que empezó a dibujar las carencias de Nairo Quintana fue Romain Bardet. 

El flaco francés quitó la segunda plaza al colombiano hace tres años en el Tour, con una memorable etapa a 48 horas de llegar a París, bajo el diluvio y con un AG2R sembrado.

Pero Bardet, quien todos acertábamos a señalar como la baza francesa más cualificada para el Tour, ya no es el mismo desde que casi pierde el podio contra Landa en la crono de Marsella, hace dos temporadas.

El año pasado se descolgó rápido del grupo de los mejores, y en este Tour Romain Bardet fue una sombra durante toda la carrera, desde la msima crono por equipos, en Bruselas, a la llegada a la Planche des Belles Filles.

Ahora mismo cualquier medio francés habla de Alaphilippe y Pinot como bazas para recuperar el Tour a la causa patria.

Bardet, el niño predilecto de las portadas, ya no aparece. 

Se ha descolgado de lo que queda de año, que no es poco y hace un reset ¿sin Tour?

SQR – GORE

 

Quizá el francés debería reconsiderar si todo lo que le está dando y confiando al Tour le sigue rentando o quizá valorar otros caminos, como en su día dijimos, otros caminos como los que un día decidió tomar Simon Yates, quien se ha hecho con la admiración del respetable por disputar todo lo que le cruza y romper los planes establecidos -no iba a estar en el Tour- para sacar punta a un momento de inspiración.

Una actitud, la de Simon, que choca con la de su hermano Adam que lleva ya varios tiros errados en el Tour.

Fue el mejor joven hace tres años, en una edición pésima por cierto, y de ahí no pasa.

Pero Adam sigue centrando el año en el Tour, como si no hubiera otro calendario, otras opciones que su propio hermano ya le ha demostrado que son válidas.

El Tour es la carrera que da y quita razones, que pone y quita nombres, pero el mundo no empieza ni acaba en él, aunque para muchos así lo parezca.

Y vienen tiempos en los que, un puñado de chavales que van con todo, tienen pinta de querer comerse el pastel.

El genio de Nairo Quintana

El ciclismo y el renacimiento

Hubo en el Renacimiento un símbolo eterno. Fue una persona, se llamó Miguel Ángel. Él se consideraba escultor, el resto de sus habilidades fue por añadidura por premio de la naturaleza.

Un talento sin igual. Un día el papá Sixto le hizo un encargo, pintar su capilla en el corazón de los Palacios Pontificios, al lado de San Pedro, en el Vaticano. Obviamente Miguel Ángel no pudo desistir al deseo del representante de Dios en la tierra y en infames andamios se encaramó para sembrar de fantasía las bóvedas de aquella sala. Lo hizo con desgana, a contrapié, de aquello surgió la Capilla Sixtina.

Permítanme recuerde esta fábula para recrear la situación de Nairo Quintana en el Movistar.

Nario quiere correr el Tour, desea correr el Tour, pero quien paga, el papá Eusebio, le lleva al Giro.

Es lo que hay, al colombiano no le queda otra que hacer caso a quien sufraga su sueldo, pero no desiste, y  se declara en medio rebeldía. Lo dijo desde el estrado en el que se presentó en el equipo azul, se lo asegura a cada medio que le inquiere por la cuestión. “Prefiero el Tour” sacude. No omite la respuesta pero su hoja de ruta está trazada.

Y es por ello que  a Nairo le quedará como a Miguel Angel, cejar en el empeño de repetir algo que le corroe y centrarse, que seguro que lo hará, en un Giro de segundos y primeros espadas que se presenta sencillamente impresionante.

El movistar y Nairo

Porque la peor noticia del plan trazado por Movistar para su estrella colombiana es para los propios rivales del ciclista de apacible aspecto pero ambición indisimulada.

Richie Porte, Purito, Cadel Evans, Rigoberto Uran, Ivan Basso, Chris Horner,… esperan ya su duelo al sol italiano con Nairo en un escenario que mucho nos tememos volverá a deparar el mejor ciclismo de la temporada.

Una carrera que pone a Irlanda como si fuera la tercera isla de la bota italiana, desde Belfast sale, para luego recorrer la península de sur a norte y arribar, si la nieve y el mal tiempo lo permiten, a las tremendas etapas dolomíticas.

Al Giro sólo le faltaba Nairo de quien muchos justifican su ausencia en el Tour por la tremenda etapa de pavés que pincela la primera semana.

Si bien es cierto que trago no le sería sencillo, no menos lo es que Nairo sí mantuvo el tipo el día que su equipo se descompuso en la última edición y es que quizá..

su versatilidad y gran concentración en carrera sean la mejor y peor arma para el ciclista.

La mejor porque le da un innegable plus en la  disputa de cualquier grande y la peor porque su consistencia es el mejor argumento para quienes creen que también lo hará bien en el Giro.

No obstante hay una lectura que un servidor no admite y es esa que habla de Nairo como un corredor tan joven que le quedan muchos Tours por disputar en el camino.

Es como si Cancellara no quisiera exhibir pegada en Harelbeke porque sus rivales le pueden tomar la matrícula para Flandes o Roubaix. Las carreras hay que disputarlas cuando se está en disposición de hacerlo bien y sí Nairo es muy joven, pero también está en disposición de disputar el Tour y lo que se le interponga por eso esperar es abrir la puerta a que el azar  o la mala suerte pueda actuar en el futuro como no lo está haciendo en el presente.

INFO Northwave es maillot oficial de la Polar Gran Fondo La Mussara. Uno de los más importante eventos cicloturistas de la temporada será sin duda la marcha Polar Gran Fondo La Mussara, en la provincia de Tarragona, que se celebrará el sábado 24 de mayo por las recónditas carreteras de la Serra de Prades. El Maillot Northwave PRO ha sido el elegido para que sea lucido por todos los 2.000 participantes en la prueba. Para más detalle podéis clicar aquí. 

Foto tomada de www.elcomercio.com

Tour Down Under: Richie Porte en el día de la marmota

Richie Porte Tour Down Under JoanSeguidor

Todo en la vida de Richie Porte es un déjà vu

Entre los clásicos de enero está levantarse un fin de semana sabiendo del triunfo de Richie Porte en Willunga Hill, el punto culminante del Tour Down Under.

Entre los clásicos de enero, también, está la segunda posición de Richie Porte en la carrera más importante de su país.

Esta vez el tasmano acaba subcampeón como el año pasado tras Daryl Impey.

Segundos, escasos sí, pero segundos que caen en los bonus, que se juegan en las primeras jornadas, suficientes sin embargo para dejar a Richie Porte, segundo otra vez en el verano austral.

Así las cosas si la primera gran cima del año lleva seis veces el nombre de Richie Porte en la historia, la carrera sólo una, curioso.

Es el día de la marmota de Richie Porte, el ciclista en el que cuesta confiar a pesar de tenerlo todo para ser fiable

Un corredor que, seguramente, oposite nuevamente en primera línea al Tour.

Y al que seguramente le surgirá el imprevisto de turno para quedarse fuera de la quiniela, o de la carrera.

Un corredor que ahora lidera el Trek, que llena el hueco que nadie quiso rellenar tras la macha de Alberto Contador.

Maillot nuevo, misma suerte que otras veces.

Richie Porte empieza el año como acostumbra, pero el objetivo que justifica su caché está a medio año vista.

Y por medio veremos imágenes que no son familiares.

Déjà vu que se llama.

Seguramente ganará Romandía, o París-Niza, o a Volta.

Porque entra en el día de marmota que le ha tocado en suerte vivir.

Y así le volveremos a poner en las quinielas en primera línea, como uno de los rivales de Chris Froome en su quinto Tour.

Así es el portabicicletas Cruz Race

Y seguramente un mal paso le deje fuera de la carrera.

Y vaya a la Vuelta a pasear y alargar otra temporada más, prometiendo…

Viene siendo así desde el inicio de los tiempos y Richie Porte seguirá siendo ese ciclista que lo tiene todo para triunfar, salvo eso, no sé qué, que separa los buenos corredores de los grandes campeones.

Imagen: Getty Images – Trek Segafredo

Los cinco ciclistas más necesitados para 2019

La Vuelta - Richie Porte JoanSeguidor

De Porte a Nairo, pasando por Kittel, Aru y Cavendish vemos a los ciclistas que más necesitan ganar algo importante

Ser estrella no es sencillo.

Aunque los focos gusten, den dinero, fama, te inviten a actos y seas el más solicitado en las salidas, mantener el tono no resulta fácil.

La exigencia es dura, sobre todo cuando las cosas no vienen de cara y el aficionado medio, te extraña…

Así las cosas, corre la lista de cinco ciclistas que esperan mucho de 2019, esperan torcer su suerte, volver a la palestra y justificar, no nos engañemos, sueldos que no deben ser pequeños.

Y el primero de la lista, el primero desde hace unos años, es Richie Porte.

Ahora en Trek, equipo nuevo, pero con los temores de siempre.

Una sombra que le persigue, que a veces es mala suerte, otras por su mentalidad, lo que sea, pero ese joven tasmano que maravilló en el Giro de 2010 sigue sin explotar.

Desde entonces no ha pisado el podio de una grande y sin embargo, demuestra que para él, sólo el Tour existe.

Richie Porte no cabe en la historia de letra grande, y eso que su palmarés de vueltas medianas es extraordinario.

En julio, en Bruselas todos le miraremos como el eterno outsider a la espera que, la carretera, caprichosa ella, le guarde una sorpresa, casi nunca buena.

Hace dos años Marcel Kittel era el ariete del Quick Step

Cinco etapas en el Tour, hasta que un día dio un mal paso en los Alpes y acabó fuera de la carrera cuando ya le estaban haciendo el maillot verde a medida para los Campos Elíseos.

La trayectoria de Marcel Kittel ha estado llena de idas y venidas.

2013 le significó la irrupción en el Tour.

Al año siguiente siguió engordando el pollo y en 2015, desapareció-

Y así viene siendo hasta su aterrizaje en Katusha, protagonizando uno de los fichajes fallidos de la pasada temporada.

De cien a cero siendo el perfecto ejemplo de que en Quick Step no acusaron la salida de ninguna de sus estrellas.

Fabio Aru es un ciclista que tiene un atractivo intrínseco

Nadie como él parece darlo todo con esa medida y entrega.

Cuando Fabio Aru no llega, el aficionado medio piensa que es porque no tiene.

Sencillo.

Así como hay ciclistas que parecen correr con el medidor activado en cada momento, contemporizando, racaneando, Aru lo deja todo en el asfalto.

Y como una vez me dijeron, incluso para acabar el séptimo u octavo.

Pero esos puestos, muy respetables, no son del estatus de estrella del sardo que un día ganara la Vuelta, tras ser segundo en el Giro.

Fario Aru tiene en 2018 su «annus horribilis» y el problema es que desde ese mentado triunfo en la Vuela no parece haber dado el paso adelante que pensábamos que daría.

Y ojo que vamos para los cuatro años de esa Vuelta a España.

El renovado maillot del Emirates es la excusa para pensar que el año nuevo le traerá buenas nuevas, otra cosa es que sea capaz de recuperar aquella senda de ciclista que un día fue líder del Tour.

2019 es el año que puede marcar la suerte de ese talentoso ciclista.

¿Ya conoces La Brava, la cicloturista de la Sea Otter?

De la lista, lo cierto, es que Mark Cavendish es quien menos tiene que demostrar.

El inglés hace tiempo que marcó un listón que creemos no volverá a rallar, por el peso natural de los años, el desgaste y los rivales.

Cav empezó a ganar muy joven, desde siempre su luz en la mirada le delataba como un depredador, un adicto a la victoria.

Y en 2018 ésta no llegó y eso que tiene registros enormes a su alcance.

Cav necesita un año como el 2016 para estar al nivel de Hinault entre ganadores de etapa del Tour.

Complicado, lo vemos muy complicado, pero este inglés ha caído y resurgido tantas veces que, cabrá esperar a verle en materia.

Finalmente Nairo Quintana, de quien poco o nada que no hayamos dicho podemos añadir.

Nairo cree que tiene un Tour en sus piernas.

Se antoja muy complicado que vuelva a tenerlo todo como este año si no le sale bien el envite.

En Movistar llevan con su baza desde 2013, no es poco tiempo, otros no tuvieron tanta venia.

Para Nairo el 2019 es el todo o nada.

 

La Vuelta: Sobre Richie Porte y Rohan Dennis

La Vuelta - Richie Porte JoanSeguidor

Los dos australianos del BMC se descuelgan rápido de la Vuelta

Mov_Gore

En el final de la etapa de la Vuelta, en los confines del Caminito del Rey, Fran Ventoso, uno de esos ciclistas que se ha granjeado la fama y la carrera a base de profesionalidad y buenos servicios, despachaba lo que había sido la etapa.

El suyo es un equipo en descomposición, el BMC, cuyo futuro asegurado, a medias, por la firma polaca de CCC, no ha impedido que muchos e importantes nombres estén en el descuento.

Dos de ellos son Richie Porte y Rohan Dennis.

Ambos en la Vuelta. 

En el caso de Rohan Dennis aún nos duelen las piernas de la exhibición de la jornada de Málaga.

Una crono descarnada, corta, tostada y con rivales de entidad. 

Dennis se llevó el primer rojo de la carrera y no tardó nada en admitir que eso era flor de un día. 

«No se me ofendan, pero esta prenda me va a durar poco» vino a decir. 

Cada uno puede obrar como considere, pero desde fuera, a pelo, la declaración en sí es una monumental falta de profesionalidad y si me apuráis respeto para la carrera. 

«Rohan está centrado en la segundo crono y luego posiblemente abandone el barco» dijo Ventoso en la entrevista a TVE. 

Cambrils Movil 300×100

No sé si Ventoso en esos momentos hablaba conscientemente o no, pero decirlo, en estas circunstancias, es como pensar en voz alta

En todo caso Dennis dijo que iba a ceder la prenda y es lo que ha hecho. 

¿Hasta qué punto eso es honrar la carrera?

Otro Richie Porte, quien ya vino a la Vuelta avisando que ésta no es su carrera. 

Estamos completamente de acuerdo con este comentario: 

Y no entiendo que Richie Porte desprecie así las opciones de una grande, cuando bagaje en este terreno está muy lejos de lo que un día pensamos. 

Richie Porte ha llegado justo a la carrera tras el Tour, ha tenido problemas de estómago y se ha descolgado desde la misma rampa de salida. 

Sabemos de las circunstancias especiales de los dos australianos, sabemos que han atado su futuro, pero esperamos, al menos, un poquito de sensibilidad para una carrera que no será la niña de sus ojos, pero que tiene detrás gente que merece el respeto de quienes se ponen un dorsal. 

 

Imagen tomada de FB de BMC Racing Team 

INFO

¿Conoces el Cruz Bike Rack N?

¿Un frente anti Sky? no me hagas reír

Richie Porte es un gran favorito al Tour de Francia

Richie porte dice que todos los equipos fuertes deberían unirse contra el Sky

  

Ayer mismo hablamos de Richie Porte y sus opciones en la Vuelta. Esta vez habla del Team Sky.

Para Porte la clave sería que todos los equipos corriesen «full gas» para derrotar al Sky.

Recuerda que en su época el equipo, entonces de negro, lo pasó mal cuando las fuerzas se alinearon contra ellos.

De la época de Porte en el Sky recuerdo que sólo Movistar, y de aquella manera, puso en aprietos a los ingleses.

Quizá algo también el Katusha de Purito, en el primer Tour de Froome, pero poco más.

Sin embargo, Porte habla de aquella época como en la que los británicos peor lo pasaron.

Podría valer su recuerdo, estaba dentro del equipo, pero sinceramente la alianza de equipos contra el mejor es algo que produce risa.

Dice Porte que, por ejemplo, Dumoulin podría unirse a Roglic y Kruijswijk.

Cuesta entender sus palabras.

Es más dudados que haya visto el Tour, cuando el Sky vio como alrededor suyo pasaban equipos a tirar y trabajar, porque el objetivo no es otro que el puesto, los puntos UCI y amarrar lo logrado.

No sé si vería a Dumoulin tirar a por Roglic en el descenso del Aubisque.

Como para que se unan varios equipos contra los británicos.

Esto es como esa «soplapollez» que fue la Santa Alianza: los italianos contra Miguel Indurain en los Giros que ganó.

Aquello no pasó de las palabras. Que Chioccioli y Chiapucci hubieran conspirado contra el navarro sonaba a leyenda.

INFO

DT Swiss nos dejó sus ERC y esto nos pareció