#LaVuelta 14: El Aubisque no defraudó

Constituía toda una incógnita el saber cómo se iba a desarrollar la decimocuarta etapa de ayer, que condujo a los corredores a la misma cima del Col d´Aubisque, en cuya cumbre se encontraba la línea de llegada, plena de una apretujada y enfervorizada multitud de aficionados deseosos de contemplar de cerca a sus favoritos. Esta cima se sitúa a una altura de 1.710 metros, lindando con la estación de esquí de Gourette, en la provincia de Eaux-Bonnes, un punto estratégico y bien colocado que engrandece la historia de la Vuelta.

Equivocados estábamos al tener la sensación de que un grupo de corredores de segunda fila iban a ser los protagonistas de la etapa que, aún siéndolo en parte, dejaron paso a una lucha abierta sin cartón ni sin tapujos, que culminó con preponderancia en los últimos compases de tan emotiva etapa bajo la responsabilidad también a cargo de los ciclistas más cotizados del momento, que encabezan los primeros lugares de la clasificación general. Hacemos hincapié y de manera especial al duelo sostenido a última hora por el colombiano Quintana, con sus inagotables ataques. El primero tuvo lugar cuando restaban cuatro kilómetros para alcanzar la cumbre, ataques constantes infligidos al británico Froome, su más directo adversario, en los contrafuertes del Aubisque, que resistió sin capitular a las exigencias planteadas por el líder.

En esos golpes finales, dejando aparte el triunfo meritorio y bien trabajado a cargo del holandés Robert Gesink (30 años), corredor profesional desde el año 2007, cabe consignar la realidad del momento ante la subida al tercer puesto en la tabla de otro colombiano, Johan Esteban Chaves, que viene pedaleando, tal como le hemos visto, con contundente regularidad día tras día y sin desfallecer. También debemos divulgar la cuarta posición que pasa a ser propiedad de Simon Yates, hermano gemelo del conocido bajo el nombre de Adam, con más fama como ciclista. El británico, muy persistente en el esfuerzo e inesperadamente, constituye por ahora una verdadera revelación. Fue estrella, tal como recordamos hoy, cuando venció en la sexta etapa de esta edición de la ronda española, que culminó en la localidad de Luintra, en el Valle de Ribeira Sacra, en los confines gallegos.

Por otra parte, no debemos silenciar la actuación del madrileño Alberto Contador, que debió ceder ante esa batalla final que se desencadenó en las pendientes del citado Aubisque, una institución histórica de alta montaña en el Tour. Pero a lo dicho, la noticia más deprimente no la dio el murciano Alejandro Valverde, que perdió inopinadamente todo lo conquistado pacientemente en estos pasados días, desde los inicios de la Vuelta en cuestión. Es algo que inevitablemente nos pesa, por más vueltas que le demos a nuestros pensamientos.

Dado el pistoletazo simbólico de salida, como suele suceder, se formó en cabeza un animoso grupo integrado paulatinamente por varios resueltos corredores, una acción que otros imitaron con el pasar de los kilómetros al unirse a la marcha desenfrenada. Este grupo de elegidos llegaron a la tasa de nada menos la suma de cuarenta y una unidades. Hombres del pedal con el afán de probar sus posibilidades e intentar una conquista con un posible éxito, un hecho iniciado en hora propicia. La ventaja sobre el pelotón de los que apelamos ilustres fue aumentando hasta rozar los seis minutos de ventaja. Lo evidente fue que algunos de los actores involucrados en la fuga pudieron resistir el acoso de los kilómetros y superar la fatiga para resistir hasta el final como así fue.

Mantuvieron la renta acumulada de minutos los más escogidos, aunque el cupo de esforzados fuera disminuyendo paulatinamente por el peso degradante y consecuente de la etapa. En cambio cabe reconocer que las plazas de honor primeras las ocuparon los ciclistas que de buenas a primeras decidieron dar la estocada matinal. Veamos los lugares significativos que conquistaron: el holandés Gesink (1º), el francés Elissonde (2º) el ruso Slin (3º), el neozelandés Bennet (4º), el español Zubeldia (6º) y el belga Bakelants (7º), que se aprovecharon de los minutos de favor que tuvieron desde sus inicios. Sus compañeros, los demás, fueron mostrando uno tras otro la bandera blanca de capitulación. Sin embargo, tanto el británico Yates (5º) como el estadounidense Talansky (8º), tuvieron doble mérito pues lograron evadir en las postrimerías del pelotón con cierta eficacia en el resultado.

Analizando un poco por encima tal como está la clasificación general, se deduce que la Vuelta tiene a estas alturas dos únicos favoritos. Abundamos en la osadía para destacar con prontitud manifiesta el concurso de dos atletas del pedal concretos: el colombiano Nairo Quintana, el actual líder y luchador de temple, y el británico Chris Froome, el incombustible. Los dos han afianzado algo más sus posiciones en la clasificación absoluta.

A continuación, a río revuelto, nos encontramos con el colombiano Johan Esteban Chaves (3º), británico Yates (4º), del que ya hemos hecho mención, el checo Leopold Kónig (5º) y los españoles Alberto Contador (6º) y Samuel Sánchez (7º), el veterano corredor asturiano que vuelve por sus fueros. Veremos los próximos días que es lo que sucederá y las variaciones que podrán repercutir en la tabla de honor, una distinción en el alero.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada del FB de La Vuelta

La paradoja del ciclismo holandés

El cariño por el ciclismo que existe en los Países Bajos es obvio. Siempre, cuando hablamos de bicicleta y ciclismo miramos a ese pequeño país de provincias que ganó un día terreno al mar. El domingo, el Limburgo neerlandés acogió la carrera más importante del lugar, una carrera que por recorrido, paisaje, trazado y tradición debería ser preciosa, aunque en los últimos años se haya instalado en la más completa rutina.

En esa sintonía parece haberse embarcado en el “equipo de bandera”, el Lotto-Jumbo, uno de los World Tour históricos, por entroncar directamente con lo que fue el Rabobank, que no gana ni a tiros y lo que es peor, parece estar siempre lejos de los mejores puestos porque sencillamente corren mal.

La omnipresencia naranja del Rabobank en su Amstel, las carreras de Dekker, Boogerd y cía, ha quedado en poco o nada con los amarillos y negros del Jumbo. Robert Gesink fue el mejor del equipo, un ciclista prometedor que con los años, y algunos problemas de salud, ha quedado en la lista de ciclistas tulipanes que generaron unas expectativas que nunca pudieron cumplir.

También estuvo ahí Wilko Kelderman , un corredor sobre el que también hay muchas miradas y que este año pudo seguir a Mikel Landa en la primera llegada en alto de País Vasco y vestir un liderato que le duró un suspiro en la tremenda etapa de Arrate. Otro ciclista también importante y notable, ahora que viene el Giro, es Steven Kruijswijk, competidor de anchas espaldas que en la pasada edición de la “corsa rosa” tiró de carro casi tanto como Ryder Hesjedal y como el canadiense con pingües resultados.

Para la campaña presente, el líder de las clásicas en el grupo holandés, Sep Vanmarcke, retrasó su punto de forma con el objetivo de estar fuerte en las clásicas que le desvelan, Flandes y Roubaix. En la primera pisó el podio, en la otra quedó fuera de él, aunque estuvo por delante en el Carrefour. A Vanmarcke le pasa lo que a su equipo, siempre le falta algo, siempre un poquito, pero nunca gana.

Y es que el palmarés del conjunto neerlandés refleja esa triste realidad, dos victorias, ambas de Dylan Groenewegen, y en carreras ajenas del WT, una de ellas una etapa en la Vuelta a Valencia, por cierto. Escaso botín, desde luego y muy lejano a los tiempos Rabobank, ese equipo en cuyo armario residen notabilísimos casos de de dopaje y escándalos varios, algunos confesados y detallados años después. Un equipo en el que corrieron varios españoles, no siempre tratados como sus niños holandeses, si hablaran Luisle o Garate.

Por último, y no por ello menos importante, conviene poner el acento en que por aquellos lares no desisten. Los Países Bajos no ganan el Tour desde Zoetemelk, no pisan su podio desde Rooks y Breukink, han olvidado incluso la última victoria de los suyos en Alpe d´ Huez, la de Theunisse en 1989, pero siguen con pasion e incondicionalidad este deporte, esperando que un día les devuelva lo mucho que le entregan. Madre mía si en España hubieran pasado más de treinta años sin ganar el Tour, entonces el ciclismo habría perdido hasta el apellido.

Imagen tomada del FB de Amstel Gold Race

INFO

Quieres recuperarte de tus lesiones? * Quieres recuperarte más rápido de tus entrenos? * Quieres poder rendir más en tus competiciones?

La solución está en la radiofrecuencia, que es un sistema electro-estimulador para el tratamiento de lesiones y dolores musculares.
La tecnología de la radiofrecuencia se está extendiendo cada vez con más fuerza para ayudar a los procesos de rehabilitación y curación de todo tipo de lesiones musculares , no sólo en el mundo del deporte, si no también para solucionar y aliviar problemas y dolencias cotidianos.
Accent es un tratamiento de radiofrecuencia por el cual se activa el metabolismo de las células restableciendo su equilibrio y aumentado la vascularización y la temperatura interna en los tejidos del aparato músculo esquelético, cosa que provoca una mayor aceleración en el proceso de curación.

Seis “nombres Vuelta” a vigilar

Desde hace 19 años la Vuelta a España se celebra en septiembre haciéndose célebre una sentencia de José Miguel Echávarri que vaticinó entonces que quienes vinieran a la grande española serían aquellos que no habían cumplido en los exámenes regulares teniendo que ir a la repesca de después del verano para solucionar sus respectivas temporadas.

Podría parecer que los seis ciclistas que queremos traer a este mal anillado cuaderno  responden a ese perfil, pero si bien su presencia aquí tiene que ver con lo bueno y malo de sus respectivas temporadas, también son corredores sobre los que queremos poner un acento especial.

Daniel Martin: el irlandés fue una de las grandes estrellas del pasado año con un tridente de triunfos complicado de reunir (Volta, Lieja y etapa en el Tour). Si bien repetir tales logros nunca es sencillo, lo cierto es que el del Garmin puso empeño en igualar, cuanto menos, lo conseguido en su mejor campaña. Ajeno en la Volta, sendas caídas le dejaron seco en Lieja y Giro y le alejaron del Tour. Ahora la Vuelta le llega en el mejor punto de esta desafortunada temporada. Lidera un Garmin que trae otro ciclista con mal fario, Andrew Talanski, muy mal se les habría de dar para que ninguno de los dos lograra algo interesante.

Robert Gesink: desde tiempos inmemoriales el ciclismo holandés, y especialmente la cantera que surgió del Rabobank, amamanta estrellas que en categorías inferiores brillan y prometen, pero que llegados a un nivel se quedan en eternos aspirantes. Gesink entra en ese nivel y posiblemente por ello se cayó del pelotón aquejado de problemas cardíacos. En esta Vuelta le cabe la opción de reemprender una carrera hasta la fecha buena pero lejos de los objetivos que se le intuían.

Carlos Betancur: el corredor que maravilló en el Giro 2013 y ganó la última París- Niza, es el eslabón perdido de la brillante generación colombiana que marca el ritmo en las grandes carreras. Varias cuestiones confluyen para que esta Vuelta sea un todo o nada para este talentoso ciclista. Primero, el recorrido le va a las mil maravillas y segundo su equipo, el AG2R, puede estar en el umbral de la paciencia, más teniendo en cuenta las estrellas francesas que crecen en su seno.

Jonh Degenkolb: en una carrera que discrimina a los velocistas como nunca se vio, es loable que el excepcional ciclista alemán se atreva con la Vuelta. Ganador de varias etapas en ediciones pasadas, mucho me temo que aquí tenemos la rueda a vigilar en las llegadas masivas que se prevén desde San Fernando.

Alejandro Valverde: diez años liderando de forma limpia e indiscutible el Movistar, ahora, e Illes Balears antes, para el murciano esta Vuelta es novedosa en cuanto a concepción. Valverde llega a la carrera, por primera vez, con una bicefalia en el liderato del equipo. Cabrá vez cómo se manejarán Nairo y él con el colombiano encabezando las apuestas por el triunfo. Valverde no ha tenido reparo en colaborar a favor de otros compañeros en otras situaciones, pero tenerle con opciones y vivo hasta el final puede serle muy útil a su equipo.

Cadel Evans: los años son un rodillo y para el australiano no hay excepción. Campeón del mundo y ganador de un Tour de Francia, es una de las estrellas de mayor caché de esta carrera que ya tuvo a tiro hace cinco años. Pero la luz de Evans no brilla como antaño y en el Giro se le vio fuera de concurso ante corredores en teoría a su alcance. Esta Vuelta puede ser el umbral para el canguro, si de aquí no saca nada positivo quizá ya estemos ante ese momento en que Evans está llegando a destino.

INFO

La Vuelta a España aterriza en Eurosport

La 69º edición de La Vuelta se disputará del 23 de agosto al 14 de septiembre y contará con 21 etapas, cubriendo un total de 3185,5 km. La ruta, que dará comienzo en Jerez de la Frontera y finalizará en Santiago de Compostela, será perfecta para los escaladores, ya que habrá hasta 13 etapas de montaña. En cuanto a las contra-relojes, se disputarán 3, una por equipos y 2 individuales.

Entre los favoritos para la victoria destacan nombres como los de Nairo Quintana, Chris Froome, Alejandro Valverde o Joaquim Rodríguez. Por su parte Alberto Contador estará presente en la prueba tras recuperarse de la lesión que sufrió en el Tour de Francia. El estado físico del madrileño es una incógnita ya que no ha podido entrenarse con normalidad y reconoce que se tendrá que plantear la carrera de una manera muy diferente a como tenía pensado.

Antonio Alix y Eduardo Chozas, las voces del ciclismo en Eurosport, estarán una vez más al frente de los comentarios. Además la leyenda del ciclismo y experto del canal Greg LeMond repasará todo lo que ocurra en la Vuelta en “LeMond of Cycling”, programa que será emitido el 17 de septiembre.

La participación de la Vuelta no es la gallina de los huevos de oro

Hay euforia por la participación de la Vuelta a España. No es para menos. En la salida de Jerez, estarán, entre muchos otros, Carlos Betancur, Fabio Aru, Robert Gesink, Cadel Evans, Samuel Sánchez, Philippe Gilbert, Peter Sagan, Thibaut Pinot, Daniel Martin, Jonh Degenkolb, Joaquim Rodríguez, Chris Horner, Damiano Cunego, Jurgen Van den Broeck, Alejandro Valverde, Nairo Quintana, Gerald Ciolek, Rigoberto Uran, Tom Boonen, Tony Martin, Alberto Contador, Fabian Cancellara y Chris Froome.

Traducido al cristiano, vemos palmareses acumulados que reflejan cuatro Tours de Francia, tres Giros de Italia y otras tantas Vueltas a España, cinco Campeonatos del Mundo, unos veinte monumentos y unos Juegos Olímpicos, si bien, siendo exactos, deberíamos añadir el título de Brett Lancaster en la persecución colectiva de Atenas de hace diez años y el de Peter Kennaugh en la misma prueba de Londres 2012.

La nómina es excelente, por calidad de nombres y la cantidad de los mismos. Además muhos llegan necesitados de buenos resultados. Creo, siendo sinceros, que el Tour difícilmente habría igualado este listado y el Giro no opta al mismo desde hace años. Pero sin embargo, a  diferencia de las otras dos grandes, la Vuelta, con este plantel sigue teniéndolo complicado en un país de escasa cultura deportiva y de esfuerzo como España.

El Tour es el Tour, como dicen los gabachos “Le Tour c´ est le Tour”, y es cierto, este año con una criba bestial entre los grandes nombres en las primeras diez etapas, la carrera no perdió ápice de interés y seguimiento a nivel planetario. Es con diferencia el gran evento ciclista, con mayúsculas, con la grandilocuencia de los franceses. El Tour es el acontecimiento deportivo anual más grande del mundo, incluso tras todos los varapalos que le han llovido al ciclismo.

Luego el Giro está en otra división. Italia es ciclismo cuando el Giro rueda, incluso cuando coincide con los grandes partidos del Calcio. El Giro es una carrera de enormes pasiones, de personas entendidas en las cunetas y un seguimiento mediático que ha sido ejemplar en medio mundo. Ahí está ese programa llamado “Processo della Tapa”, un vivo ejemplo de lo mucho que genera esta carrera.

En España la realidad es más complicada y mucho me temo que la cosa se convertida en un entremés de tercer orden, desplazado por el arranque de la Liga de fútbol y otras menudencias del deporte rey. Es así pero real, y hasta que las tornas no cambien no tendremos una carrera que se mida a las otras dos grandes. Una carrera bella, que se singularizó por correrse en primavera y con grandes nombres de este nuestro ciclismo.

La Vuelta basa sus atractivos en dos grandes activos que a mi juicio son efímeros. Por un lado la participación, algo que no suele fallar pero que no garantiza grandes titulares en los medios más importantes ni se puede asegurar que vaya a ser buena. El otro es el recorrido, algo que enorgullece a la organización pero que no es otra cosa que el resultado de una carrera cuyo carácter no está definido. La Vuelta se ha convertido un asalto a la caza de grandes cuestas sin importar el ciclismo de pizarra y táctico pues en ello se cree que va la audiencia, cuando ésta es caprichosa y muy posiblemente se acabe cansando.

#RadioVuelta – Semana 9

#Trend La Amstel cambió el paso

Con la llegada del último ciclista al velódromo de Roubaix se tiene la triste sensación de que otra primavera se nos escapa. La Amstel Gold Race abrió la última semana de este vibrante periodo que si por algo se distingue es por el adoquín y las carreras que lo incluyen en su recorrido y esto ya es historia de 2014. La Amstel marca el paso cambiado, dejamos a los especialistas del norte y nos centramos en un perfil más agonístico, menos intenso pero más sostenido. Entre la Flecha y Lieja rodarán corredores que en los meses próximos con el ciclo de las tres grandes que abre el Giro serán los protagonistas.

#Click Una pequeña gran carrera

Mientras el foco y las miradas estaban en el Limburgo neerlandés, en la Bretaña, en la esquina del viejo continente, se desarrolló una de las carreras más singulares del calendario, el Tro Bro Léon. Tras dejar atrás caminos y sembrados de césped por en medio de las estrechas carreteras, una vez se transitó por densos y verdísimos bosques, el ciclista del Cofidis Adrien Petit sacó su mejor versión para batir a Flavien Dassonville, toda vez ambos se fueron del grupo intermedio a unos veinte kilómetros de meta, veinte kilómetros que recomendamos rescatar si podéis pues se trata de una continua sucesión de ataques, parajes y situaciones realmente insólitas en este ultraprofesionalizado ciclismo.

#Profile El comeback de Philippe Gilbert

Cuando uno firma una temporada como la que cuajó Philippe Gilbert hace tres años es presa segura de conjeturas e insinuaciones cuando al ejercicio siguiente no rinde igual. Desde entonces, y siempre con los colores del BMC, Gilbert fue una sombra de ese ciclista que maravilló con la camisola del Lotto, con tres etapas de la Vuelta a España y un Campeonato del Mundo, cuajado en el mismo escenario que la Amstel, como único bagaje  para un corredor que llegó a superar larguísimamente la veintena de éxitos en 365 días, dejando lejos y muy empequeñecido el registro de tu compañero, y asiduo anotador, André Greipel.

#Clipping 

El corazón de Robert Gesink. Sin saberlo, pero intuyendo que algo no iba bien, Robert Gesink, el mejor ciclista holandés de los tiempos recientes ha sido apartado de la competición por problemas con su corazón. Este largo y escuálido ciclista centró muchos focos tras ganar una etapa al propio Cadel Evans en una jornada copada de nieve en la París-Niza, sin embargo sus resultados nunca acompañaron tanta expectativa y ello pudo contribuir a una ansiedad que finalmente le ha lastrado la salud.

La motivación de Oleg Tinkov. Curiosas declaraciones del magnate que posee el Tinkoff- Saxo que afirma haber criticado abiertamente a Alberto Contador para provocar su reacción. El rubio se arroga el papel de revulsivo para el ciclista madrileño que a tenor de las declaraciones que se reproducen en 20 minutos deja al ciclista en papel de estoico masoquista. Mientras más “le pega” mejor rinde.

La realización del Tro Bro Léon. La carrera francesa, eclipsada por la Amstel, de segundo orden, poblada de equipos medianos y ciclistas desconocidos goza de una cobertura digna de Roubaix con un despliegue de medios, tomas cenitales y tiros desde la moto que son la envidia. No olvidemos que hablamos de una prueba del nivel de Klasika Primavera y Murcia y un peldaño por debajo de Almería. ¿Cómo no ha de crecer esta carrera con tales mimbres?

#hashtags by @LiveCiclismo

#Trentino14 , #FW, #LBL , #PalioRecioto, #TourBretagne #GPLiberazione #RoueTourangelle #TourofTurkey

Se supone que Belkin es un equipo serio

Entre bastidores sabrán cuáles son los motivos, pero la vida ajena que Juanma Garate lleva respecto a su equipo, el holandés Belkin, nos recuerda historias para no dormir. Al parecer, el ciclista irundarra se impone silencio para ver en qué acaba todo esto. Se habla de un problema de papeleo, una cuestión burocrática, sonando a la típica excusa que se aduce cuando el asunto lleva mar de fondo.

Lo cierto es que en la estructura ahora llamada Belkin, Team Blanco, hace un año, y Rabobank desde los inicios, es una caja de sorpresas. Se dice que es un equipo serio, integrado en un país serio, con gestores serios y técnicos serios, pero los muertos que les salen a flote cada cierto tiempo mantienen un hilo digamos que latino en todo el rastro que deja esta estructura neerlandesa.

Hace un año, sólo uno, Luis León Sánchez, señalado pero nunca formalmente acusado, vivió un limbo dentro del equipo. Sin competir durante meses, purgó una pena que iba a medio camino entre la paranoia y la realidad. Luisle ha sido nombre recurrente en testimonios vinculados a la Operación Puerto, se le ha mentado e incluso pertenecía a Liberty cuando todo estalló. Sin embargo, como dijimos, tragó con una pena por algo que nadie le sentenció por escrito, y así, en base a sospechas y diretes, no se hacen las cosas.

El asunto de Luisle coincidió en el tiempo con la catarsis liberada por uno de los símbolos de este equipo en toda su trayectoria. La confesión de dopaje por parte de Michael  Boogerd hizo más pulcros a los mismos mentores que muy posiblemente miraran para otro lado, cuando no consintieran, las prácticas de su corredor estrella.

Porque los marrones en esta ejemplar casa no ha sido pocos. De todos es sabida la historia que contó Michael Rasmussen, expulsado de forma vergonzosa de un Tour por unas palabras de un comentarista de televisión. La canción de Rasmussen se llevó por delante la carrera de Levi Leipheimer, otro amante de las emociones fuertes y acorralado por sus quehaceres vestido de Rabobank.

Rabobank fue además casa de varios ciclistas españoles, quienes por cierto se precian de darle al equipo posiblemente sus mejores resultados, al margen del Giro de Menchov, corredor que por aquel entonces también tuvo un turbio asunto de cuyo desenlace no se supo. Como Garate, ganador de una etapa en el Ventoux con esta elástica, Oscar Freire, vencedor en San Remo y portador del arco iris, y Juan Antonio Flecha, podio en grandes clásicas, le han dado grandes momentos a este grupo que, como es lógico, mira por los suyos, eso es holandeses que en su caso nunca terminan de explotar. Hablemos de Robert Gesink, Teo Bos, Lars Boom y, en menor medida, Bauke Mollema.

Veremos en qué acaba lo de Garate, “un auténtico capitán” en palabras de Nico Verhoeven, integrante de aquel PDM que dejó el Tour de 1991 a saber por qué. Ay el pasado, ese gran enemigo del ciclismo. De lejos, y desde la ignorancia de no estar ahí dentro, esto no nos huele bien.

Rabobank se cansa de falsas promesas

Rabobank para el ciclismo neerlandés es Dios. Con todas y cada una de las letras, y toda la contundencia que ello implica. El equipo naranja es semillero de los mejores ciclistas holandeses desde hace década y media aunque paradójicamente sus mejores éxitos le llegaron de grandes nombres foráneos: Denis Menchov, Oscar Freire y Michael Rasmussen, entre otros.

Fue cuando éste último cayó en desgracia durante el Tour de 2007 con una forzada expulsión, que vendieron voluntaria, que toda la estructura del ciclismo holandés tembló por culpa de un danés y sus no localizaciones, pues si Rabobank despoblaba su inversión ciclista, el entramado amenazaba ruina. Y es que además de la cabeza visible del equipo Rabobank es sustento de clubes y entidades “terrenales” vinculados al ciclismo.

La cultura de cultivar tus propias estrellas, hacerlas crecer y verlas triunfar es muy bonita y romántica. Pero lo cierto es que a los orange las calamidades se les acumulan en el staff histórico. Calamidades entendidas como ciclistas que prometen mucho, que muestran maneras, pero nunca explotan.

Tras madurar ciertas piernas privilegiadas proclaman “Talento a la cima”, es decir poner los cachorros a la proa de la nave. Aunque la nota en sí suene rimbombante no deja de ser imprecisa, pues significa reposar las esperanzas del equipo sobre Bauke Mollema, Robert Gesink, Lars Boom y Theo Bos, todos excelentes personas, buenos ciclistas pero no los más idóneos pilares sobre los que sostener un proyecto que mueve 15 millones de euros.

Quizá la salida de Erik Breukink, el más prometedor y menos efectivo talento tulipán, sea un primer paso para demostrar a sus ya no tan jóvenes cachorros que esta idea de impunidad que puede sobrevolar en equipos de tan marcada nacionalidad no es eterna.