#RadioVuelta- Semana 3

#Trend  Furor por Alejandro Valverde

El fin de semana italiano ha sido realmente interesante con un personaje por encima de todos y ese no es otro que Alejandro Valverde, quien finalmente probó las mieles del éxito en la bota transalpina, y nada menos que en la capital. El murciano mostró dos caras de la misma moneda en solo 24 horas. En la Strade Bianche rodó muy fuerte, estuvo suelto y mostró fortaleza, pero su ausencia a la rueda de Peter Sagan le condenó a un nuevo podio tras evidenciar que estaba para ganar. No le ocurrió lo mismo en la Roma Maxima, donde sí puso toda la concentración en la empresa y acabó firmando uno de sus más hermosos triunfos.

 

#Click Una carrera que enamora

Es increíble como lo que nuestros ancestros resumían en carreras inhumanas y pistas infumables, hoy causa auténtica pasión. La Strade Bianche fue un bonito espectáculo en medio de las hermosas lomas verdes y suaves de la Toscana. La imagen del pelotón difuminado por los tramos de tierra delató un “tuiterío” ciclista absolutamente entregado a la causa. Como más de uno apuntó, en sólo ocho ediciones esta carrera ya ha sobrepasado por belleza y plasticidad otras muchas carreras que pueblan el calendario.

 

#Profile Los rivales que esperan a Peter Sagan

Ya hace cuatro años que empezamos a saber de Peter Sagan. Fue en una gélida París-Niza con Purito desempolvando su recién estrenado maillot de Katusha cuando un insolente eslovaco enrolado en el Liquigas empezó a destacar y de qué manera. Desde entonces el perfil de Sagan celebrando triunfos ha sido una de las imágenes más repetidas. Pero las cosas no son sencillas para Sagan que mira de reojo los continuos rivales que le acechan. El último, Michal Kiatkowski, que en el callejeo por Siena le propinó un golpe doloroso que le advierte que estrenarse en un monumento no será tarea sencilla. A los rivales de siempre, se le suman otros y siempre con Sagan en el objetivo.

 

#Clipping

A vueltas con la seguridad de los ciclistas. La aproximación a Roma por parte de Pozzovivo y Valverde y el grupo perseguidor nos dejó imágenes que debería hacernos reflexionar, pues se apreció consistentemente que el tráfico no estaba cerrado al 100% por donde circularon los ciclistas en lo que entiendo un ejercicio de temeridad. A ello se añade también la peligrosidad del primer circuito de la etapa de la París-Niza. Simon Gerrans lo criticó abiertamente y varios ciclistas se fueron al suelo.

El duelo Orica vs Sky. Curiosa iniciativa la que han arrancado Sky y Orica. Ciclistas de ambas formaciones, afines por muchas cosas, han entablado un duelo ajeno al ciclismo y seriado en diferentes capítulos cuya primera secuela ya está en la red. Se trata de un duelo a piedra, papel y tijera entre cinco componentes de ambas escuadras. Interesante, veremos cómo funciona, aunque de inicio estas chuminadas gustan mucho entre el público anglosajón.

¿Qué se sabe de Michael Rogers? A finales de 2013 el Saxo- Tinkoff recibía la siempre desagradable noticia de un positivo. Era nada menos que su capitán de ruta, Michael Rogers, quien desde entonces nadie sabe nada de su futuro. Es terrible, tan procelosos en algunos procesos, ver como los gestores del ciclismo permiten estas tropelías que no sé a quién benefician.

 

#hashtags by @LiveCiclismo

#ParisNice, #tirreno, #vandrenthe, #Ddd, #Kattekoers, #Paristroyes, #OvhH

“Valverde tiene algo que no se compra ni se entrena: carisma”

Via de los Foros Imperiales. Línea recta. Tiro de cámara perfecto. Coliseo al fondo, en primer lugar Alejandro Valverde, en inmaculado azul, sacudiendo el puño. Hoy sí, triunfo sin paliativos, de esos que, desde nuestra siempre crítica lectura, se merece un ciclista mayúsculo, con don, con clase, con talento. Alejandro Valverde Belmonte, tras muchos podios, miles de tweets cuestionándole, se ha cobrado un triunfo de los que se guardan en la retina: felicidades.

Esta Roma Maxima entronca por eso en la intrahistoria de la Strade Bianche. Me decían durante ésta última: “El día que Valverde gane se incendia twitter”. Ante las críticas de un servidor sobre las carencias tácticas del murciano me espetaron: “Criticas por criticar”. Y completaron: “Pues no le echaremos de menos cuando no esté”. La sangre no llegó al río, ni mucho menos. El ciclismo, como todo, es opinable, y hay ciclistas, muy pocos, que movilizan como este murciano de Las Lumbreras.

El título que ilumina este post no es mío, es prestado. Es fruto de un tweet también generado en la Strade Bianche. Su autor se llama Israel Loranca. Es perfecto para definir la situación. Alejandro Valverde no tiene fans, tiene fieles correligionarios que en el ejercicio ciego de su pasión por tal excepcional ciclista no permiten que se le cuestione absolutamente nada de lo que haga.

Pero ocurre que la crítica bien entendida es buena consejera y en Valverde hace mucho tiempo que confluían unas circunstancias que no eran las mejores. El corredor carecía de la más mínima autocrítica y sus mentores de Movistar tampoco ayudan con decisiones carentes de toda lógica. Su entorno, por otro lado, alegaba sus ganas y pasión como elementos que compensaban un palmarés a todas luces injusto con su clase y categoría. Gran parte de la prensa engordaba ese humo que confundía alrededor de un ciclista que si por algo se distinguió fue por su total compromiso con la victoria.

Señores, no perdamos la perspectiva. Seguro que echaremos de menos a Valverde, mucho además. Su grácil figura, su media sonrisa que entrevé la dentadura en medio del esfuerzo, su facilidad para ganar, su carisma, su todo.  En la Roma Maxima Valverde ha corrido como hacía tiempo que no lograba: desde adelante. Dominando la escena no ha esperado a movimientos de otros. Salió y neutralizó  Pozzovivo con la celeridad que no enjuagó a Sagan camino de Siena.

La crítica es necesaria, en ocasiones suena injustificable, nos enerva, pero también nos activa, y muchas son las piedras en el camino que invitan a que este corredor cambie la forma de hacer las cosas. En la carrera de la ciudad eterna ha demostrado que si quiere sabe, incluso hasta medir con sangre fría un pelotón lanzado a sus espaldas. Ha logrado un éxito fenomenal, digno de todo elogio. Ahora que ha vuelto a Italia, esa tierra para él maldita, podría replantear su decisión sobre San Remo. No creo que el perfil de la carrera romana le sea más propicio que el de la Classicissima.

Sobre Filippo Pozzato

La carrera de Pippo Pozzato es asimétrica. Mucho al principio y muy poco, al menos muy por debajo de lo esperado, al final. Ahora en el Lampre busca rematar esa eterna candidatura a las clásicas del norte. Su perfil apolíneo y tremendamente aliñado sobre una máquina llamada bicicleta hace de este Adonis del ciclismo un ideal candidato a esas tremendas carreras que se rompen y deciden sobre adoquín.

Pero de la práctica al hecho hay un tramo largo, largo, largo. Pozzato acumula muchas desilusiones entre Flandes y Roubaix. Recuerdo un año, en 2009, que lo tuvo en la mano, que se le vio más sobrado que nunca, con un surcar sobre los pedruscos como Moisés abrió los mares. En Roubaix una curva mal trazada por Husovd le llevó al suelo cortándole de Boonen. Una semana antes Dvolder le secó en su marcaje al gigantón belga. Revivió a aquella temporada de dulce rodar y escaso premio hace un año, siendo el más fuerte en Flandes. Pero Boonen, siempre Boonen, se le cruzó.

El signo de triunfo, desaforado en la celebración, esta tarde al umbráculo del fascista edificio que corona la Plaza Venecia de Roma, el de Víctor Manuel, demostró que éste es un ciclista con unas terribles ganas de matar ese mal fario. Pippo quiere, necesita ganar. Pero en la lontananza  se ve retos mayúsculos con rivales que le han propinado dolorosas derrotas. Veamos si esa ansiedad del italiano rompe contra las aspiraciones de Cancellara, el propio Boonen y los outsiders que aspiren a triunfar en la primavera. Outsiders entre los que espero estén Sylvain Chavanel y Geraint Thomas.

La de Pippo ha sido la anécdota de una carrera que necesita rodaje, y mucho: la Roma Maxima. Cierto es que en los aledaños de Roma costará encontrar atractivos que lancen a perpetuidad la carrera, pero no lo es menos que esta primera edición del renovado Giro del Lazio no se resolvió de forma muy diferente a cómo se haría una etapa en línea de una gran vuelta y eso, mal que les pese a los mentores de esta excelente idea, y mejor marca, se tiene que mirar.

No obstante, valga el aplauso para que por fin fuera del País Vasco, podamos disfrutar de una retransmisión del paquete de carreras italianas. En Esport 3, Arcadi Alibés tiró de tablas pasadas, cuando retransmitía Giro, País Vasco y Bicicleta Vasca, y se atrevió con el serial de carreras de RCS que el canal temático de deportes de la catalana ofrecerá en próximas fechas. Congratula ver que no todo es Barça, Pep y Xavi Hernández. Esperemos Arcadi luzca el músculo de las maratones que tantas corre y tanto menciona en sus retransmisiones.

La opción del ciclismo 2.0 es la única opción

Las semanas últimas, la proliferación de vídeos cortos, virales y muy atractivos visualmente producidos por la gente de RCS, eso es los organizadores del Giro de Italia y las carreras más importantes de ese país, se ha convertido casi en norma diaria. Una labor muy 2.0 que bien pudiera ser el camino escogido por otros muchos actores que parecen ir a remolque de la pegada de los transalpinos, incluida la organización del Tour de Francia.

La catarata de vídeos de RCS ha roto en este que aquí mostramos. Un compendio, casi un porfolio documental de su calendario de carreras. Se echa mano de la contundencia de otras piezas e incluso como buenos documentalistas no esconden cierta trampa en su montaje. Por ejemplo cortes de la famosa etapa del sterrato del Giro de 2010, aquella embarrada edición, para plasmar la Strade Bianche. Trampa.

De cualquiera de las maneras, la opción de RCS demuestra que el ciclismo es un producto de primerísima calidad para vender. Y con armas como la que plasmamos es más sencillo. Imaginen un comercial de RCS con tal material en su iPad. Como ayer defendimos, el ciclismo es más que centenario, pero ello no le impide ser el más 2.0 de los deportes, además en todas sus acepciones, pues además de disfrutarlo por tierra y desde el aire, es la única actividad que puede acabar bajo el balcón de tu casa. El círculo cerrado.

En un momento donde se definen las bases del nuevo World Tour o cómo se llame, la capacidad de crear productos como el as en la manga llamado Roma Maxima se impone, sobre todo si no queremos que este deporte acabe en las desangeladas rutas pequinesas, por ejemplo, en medio de cemento y vacuos espacios donde la presencia de vedettes es un mero intercambio comercial.

Un último apunte, desde el Giro a Lombardía, RCS tiene cinco meses para sorprender a la parroquia. Yo no apostaría a que ahí esté todo.

Los italianos nos pasan la mano, una vez más

Quienes sepan de este blog hace tiempo, saben que sobre Italia no encontrarán objetividad. Sin embargo en esta ocasión nos han vuelvo a pasar la mano por delante. Nace la Roma Maxima, una nueva semiclásica que complementará la Strade Bianche, un día después de la celebración de esta, aprovechando que están por la bota itálica que mejor forma de asegurar el tiro.

En definitiva, surge una carrera nueva, en un país con una recesión de caballo y una galopante crisis política a la vuelta de la esquina. Un integrante de pleno derecho entre los PIGS, que no contento con perder parte de su calendario, echa mano de lo que sea para marcar el camino a lo que a mi juicio sólo puede salvar el ciclismo: la originalidad.

La nueva clásica ha pasado desapercibida entre tantas noticias malas y peores. En España asistimos estos días a la celebración de la Vuelta a Andalucía, algo así como un milagro de cuatro días, que se sucederá de sendas carreras de una jornada: Almería y Murcia, aquella que un día fue prueba de cinco etapas y ahora se reduce a clásica, por salir del paso, a sabiendas de lo que nos gustan las clásicas en este país.

RSC, que un día sí y al otro también saca un vídeo, un poster, un tweet que pone en boga su buque insignia, el Giro, apadrina esta nueva clásica que recupera con renovado brío, perfil 2.0 y más turístico aquella carrera que en su día tuviera cierto prestigio llamada Giro del Lazio. Le pone un nombre cojonudo en toda su acepción “Roma Maxima” y la envuelve de piedra bimilenaria diciendo que empezará y acabará al resguardo del Coliseo, justo en esa vía, llamada de los Foros Imperiales, que Mussolini abrió cual herida no cicatrizada en medio de todos los foros romanos.

Muchas veces hemos comentado que la sangría organizativa en España no sería tan grave si hubiera cierto grado de reposición. Sabiendo que desparecen carreras, quizá lamerse las heridas no fuera la solución recurrente si se apuntaran hacia nuevas fórmulas y sencillas organizaciones que lleven al calendario más días de competición.

Vean por ejemplo estos días Andalucía. Su vuelta de toda la vida sale con un día menos de los previstos mientras. A  continuación, la Andalucía Bike Race, una prueba BTT, lleva semanas sin inscripciones disponibles. A ver son cuestiones diferentes, pero el BTT por ejemplo marca ese camino de la innovación en la que los italianos nos llevan años luz.

Desconozco el poder ejecutivo de Unipublic desde que fue medio adquirida por los franceses, pero seamos francos, los vemos en las antípodas de sus colegas italianos. Mientras RCS se ha sacado de la mano la Strade Bianche y ahora la competición romana, sin olvidar que reflotaron la Milán-Turín, aquí toda la cartera de carreras que llevada Unipublic se ha ido al garete. Quizá sacar la Vuelta ya sea un logro. Luego se ponen en la mesa curiosas propuestas como las de Pipe Gómez, quien señalado por Eufemiano, ha tenido que desaparecer de la escena. Y es que hay veces en que las comparaciones son odiosas, muy odiosas.