¿Para qué escribe Rudy Pevenage ahora un libro?

Rudy Pevenage lilbro JoanSeguidor

El ciclismo que describe el libro de Rudy Pevenage es un manual de trampa y engaño

 

Hemos leído varias reseñas del libro que Rudy Pevenage acaba de sacar.

Reseñas que se concretan sobre todo con la sucesión de tweets que leemos aquí y que cincelan una obra que no puede dejar a nadie indiferente…

https://twitter.com/Viscontiforever/status/1220382391153373185

 

Lo que interpretamos de las palabras de Rudy Pevenage y su libro es que cualquier oficio vinculado al ciclismo, en los años que siguieron 1995, ojo este dato, era de todo menos placentero.

Una suerte de trileros en caravana, jaleado por el público en las cunetas, como quien se acerca a un pasacalles de carnaval, donde cada papel estaba marcado.

Enanos, mujeres barbudas y malabaristas jugando a héroes, enjutos en maillots XS, ordenados desde el coche y controlados desde la consulta del doctor.

Su mérito residía en esconder las cosas a tiempo cuando la policía irrumpía en una redada.

 

¿Hay algo gratificante en eso?

Muchos de los actores de esa época admiten su amor por el ciclismo, incluso se regodean del mismo, pero ¿aquello era amar el ciclismo o sacarle un sueldo a lo único que supieron hacer en la vida?

La verdad es que los libros como el de Rudy Pevenage podrán aportar más o menos morbo, pero en la lectura dejan esa sensación recaudatoria que no ayuda mucho, sobre todo cuando se pone en valor revelar la verdad y denunciar la sempiterna omertá, una palabra sobre la que se habla mucho pero se sabe bien poco.

Omertá o no, aquel ciclismo que cabalga sobre nombres como Jan Ullrich o Lance Armstrong será como el fantasma de las Navidades pasadas, siempre vuelve, y lo más triste, al final se hace por un motivo económico.

 

Tour de Francia - Jan Ullrich

Si lamentamos que Bjarne Riis siga al frente de un equipo, incluso con ese pasado que arrastra, no entendemos qué fin pulcro y desinteresado exhibe ahora Rudy Pevenage con su libro.

Servir al morbo, cuando la mano derecha escribe sabiendo lo que cobra la izquierda, es carnaza, barata literatura, que estará muy bien escrita, pero que nos recuerda unas miserias que cuesta creer sean del todo historia.