Los orígenes orfebres y bilingües de DT Swiss

DT Swiss principal JoanSeguidor

En la Suiza más mestiza, DT Swiss instaló una forma universal de hacer buenas ruedas

En Suiza conviven tres culturas y otros tantos idiomas.

Un sitio que es crisol de muchas cosas, simiente de movimientos universales, como la Cruz Roja, y paradigma, dicen, de puntualidad estricta.

En el límite de la Suiza afrancesada, cuya capital se emplaza en Ginebra, alargándose por toda la orilla norte del Lago Leman, y la germana, cuyo exponente se instala en la carísima y selecta Zurich, conviven varias ciudades como Biel.

Biel es una ciudad y comuna suiza del cantón de Berna, situada en el distrito administrativo de Biel, también Bienne, en la región de Seeland.

Es la segunda ciudad del cantón y una de las tres ciudades bilingües de Suiza junto con Friburgo y Sierre, también Siders.

Está en esa frontera lingüística, llamada «Röstigraben», entre el francés y el alemán.

La población alemana supera en número a la francófona, que además pierde poco a poco importancia en el total.

DT Swiss grupo JoanSeguidor

La pasión relojera

Puntualidad, exactitud, vanguardia… la industria del reloj tiene raíces profundas en Biel, raíces que van más allá del siglo XIX.

Gracias a la implantación de esa industria, la ciudad conoció un crecimiento demográfico muy intenso y un desarrollo urbano remarcable.

La ciudad también se volvió un importante centro ferroviario de la meseta suiza.

DT Swiss, los primeros pasos

En 1633, la zona abrió una conexión, también dicha «Drahtzieherei», por los desfiladeros «Taubenloch» en Biel.

Aquel pasillo en medio de la naturaleza necesitaba de un vallado que cuidara los rebaños que disfrutaban de una zona privilegiada para el pastoreo.

Del arte y maña de ese trenzado bebe la esencia de las ruedas que DT Swiss pone a rodar por medio mundo, en miles de eventos, salidas y quedadas ciclistas.

Cuando alguien monta unas DT Swiss tiene que saber que la esencia de manos suizas y ancestrales va con él.

DT Swiss radios JoanSeguidor

En Biel surgió la «Vereinigte Drahtwerke», una empresa centrada en la producción de cable que en 1933 inició la producción de componentes de bicicleta, radios, guardabarros y ruedas sacando partido a esa sapiencia antigua de los «hilanderos» que ponían a salvo sus rebaños con las vallas tejidas por sus propias manos.

Y nace DT Swiss  

En este contexto, nos vamos al año 1994 cuando surge DT Swiss con las siglas y forma actuales.

Tras su creación estuvieron Franck Boeckmann y Maurizio D’Alberto, ambos aún están presentes y activos en la empresa de manera cotidiana.

En el nombre de DT Swiss se condensa toda esta historia.

Esas iniciales responde a las palabras alemana y francesa «Drahtwerke» y «Tréfilerie» que vienen a significar alambre y trabajos de alambre.

La vocación bilingüe de la zona en el sello de la empresa, así como su background en el trabajo con el cable y su trenzado.

Un camino que empezó hace 25 años y sigue incorporando muescas…

DT Swiss historia JoanSeguidor

La rueda completa de DT Swiss

Hoy en día DT Swiss fabrica todos los componentes de una rueda.

Es el «system wheel» con sus radios, cabecillas, llantas de aluminio y carbono, núcleos…etc.

A día de hoy fabrican esos radios que son cambiantes al paso del dedo en Suiza.

En un proceso de calidad y cercanía que se impone en un mercado cada vez más exigente, DT Swiss prevé traerse de Taiwán a la planta de Polonia la fabricación de las llantas de carbono.

El montaje de las ruedas DT Swiss es manual y se acostumbra a realizar en Polonia

Todas las ruedas están montadas a mano, principalmente en Polonia.

Y su porfolio también incorpora sistemas de suspensión, horquillas y amortiguadores para XC y All-Mountain.

En esta leyenda, elementos como el famoso buje 240 y el sistema Ratchet son el punto de inflexión que ponen a DT Swiss donde está hoy.

Y ¿dónde está hoy DT Swiss?

La marca se podría definir como la firma de componentes de bicicletas de alta calidad.

Pero el presente no es sólo calidad, es también diseño, llegando al producto redondo.

En road, por ejemplo, se ha invertido en nuevas tecnologías para generar más categorías, una rueda «prêt-à-porter» desde una aero, grand fondo y cross road a las gravel).

La inversión no cayó en saco roto, siendo los primeros en introducir llantas con 18mm de ancho interior para carretera y en ofrecer ruedas específicas para bicicletas eléctricas de montaña y carretera, lo que las marcas llaman «Hybrid».

Detrás hay un  departamento de diseño que trabaja en conjunto con el departamento de productos.

La cuadratura del círculo ha situado la marca en la mente del buen aficionado al ciclismo.

Una fama bien merecida que no necesita de grandes inversiones en atletas ni embajadores, porque el boca-oreja ayuda en la difusión de las bondades de la rueda de DT Swiss.

No obstante, buenos atletas han competido y compiten con DT Swiss dando presencia a la marca de forma perenne en los mejores eventos ciclistas.

Porque la rueda no deja de girar, y DT Swiss sigue creando…

DT Swiss ERC 1100: La bicicleta se viste por los pies

Las ERC 1100 DT Swiss están en medio de todo y un topónimo «Roubaix» define su versatilidad

En la familia de las ruedas de DT Swiss hay una evolución, un línea familiar, cuyas siglas ya marcan el uso.

Empezamos por debajo, las ARC, son las «aero», las llantas de DT Swiss para rodar como los ángeles y volar sin poner el neumático sobre el asfalto.

Son las más estrechas.

Vienen luego las PRC, las DT Swiss polivalentes, con montajes de hasta 28, aluminio o carbono, el abanico se abre.

En el extremo, permitidnos irnos a la cuarta línea, tope de gamma, gravel extremo. Las CRC, aptas para todos los terrenos.

 

Las DT Swiss ERC 1100, el tercer escalón

Y tenemos las ERC, las endurance, o gran fondo, lo que prefiráis. Son para rodar y rodar.

Entre los trabajadores de DT Swiss, las llaman sus «Roubaix», llantas para terrenos variados, con prestaciones que ahora veremos, pero que podéis suponer que no quedan lejos de los paladares más finos.

Y así abrimos la caja, dos piezas de orfebrería entre nuestras manos.

Un juego que ronda los 2.200 euros, canela fina.

Dani las monta y las compara ante otra máquina con llantas de la misma marca. Unas aero, otras para gravel.

Montamos un neumático de 40, aunque la franja, por debajo permite a partir de 29.

Es una llanta de carbono de acabados estéticamente perfectos y prestaciones elevadas.

Trazamos el radio con los dedos, haciendo pinza.

Rápido vemos los cambios de perfil, primer ocónico, por el centro plano y finalmente cónico para que encaje perfectamente en la llanta.

DT Swiss ERC 1100 radios JoanSeguidor

Un singularidad que pasa desapercibida, pero que se traslada a la experiencia del ciclista: cruje menos, se muestra más rígida y aguanta mejor las cargas.

Es decir, primera impresión, las DT ERC 1100 mejoran, con mucho, nuestra bicicleta.

El buje es de rodamiento cerámico.

Sobre el papel significa menos calenturas para la rueda, lo que le permite trabajar mejor, ofrecer más reactividad y mayor vida al producto.

El ancho de la llanta es de 47, muy correcto.

En carretera, los días de viento lateral se compensa con un perfil no tan ancho.

De esta manera, lo uno por lo otro, y la vibración se reduce, aunque se note algo.

Las DT Swsiss ERC 1100 sobre el terreno

Y salimos con ellas.

Tres superficies marcan los límites y para cada una de ellas, prestaciones muy concretas.

En carretera pasamos por llano, subidas y descenso. Aquí el adjetivo es reactivo, una rueda que te tiene despierto, concentrado.

No es conducir por una autopista, ni aburrido.

Devora kilómetros con facilidad.

En pista se muestra rígida, pero manejable. Permite combinar superficies sin notar en exceso la dureza, de asfalto roto a camino, y viceversa.

La rueda trabaja bien y ello no parece ir en detrimento de su ciclo de vida.

Se le puede meter caña.

Y prueba de la exigencia, tomamos el terreno más extremo.

Buscamos un single track e incluso trialera con alguna raíz seca a la vista.

La frenada es efectiva, y nada estridente. No hace ruido, transmite seguridad.

El carbono en su máxima expresión, peso controlado y prestaciones amplias.

Las DT Swiss ERC 1100 nos abre en canal el entorno, sin discriminar superficies. Es coger el mapa y elegir donde ir. Limitaciones, las justas.

Un juego para usuarios gourmet que saben que la bicicleta empieza por debajo, que se viste por los pies.

DT Swiss cuenta con un amplio repertorio de tiendas y tarda una semana, máximo, en servirlas.