¿Qué servicio le hace TVE al ciclismo?

Fue un rato después de acabar el mundial de Bergen que me enteré del revuelo de redes y comentarios respecto a la ausencia del mundial en el canal temático de TVE, Teledeporte.

Al parecer no hubo mundial en el ente, el servicio público que se rige por cuestiones de interés general y esas cosas, pero que prioriza un bolo de Rafa Nadal, no hablábamos de un torneo ATP, ni mucho menos de un Grand Slam, a la emisión de una carrera en la que también habían españoles jugándose el pan, en un deporte, el ciclismo, que ha dado no pocas alegrías.

Por favor que era el mundial, la carrera más bonita del año, la carrera en la que el significado de nación, de país toma su dimensión total y merece al menos dar salida a esa necesidad. No hablamos de ponerlo en La 1, eso se reserva para la Vuelta y el Tour cuando alguno de este lado de los Pirineos opta a algo, pero sí al menos a darlo en el canal reservado para estos menesteres.

Porque ¿qué guía a TVE en la elección del partido no oficial de Nadal sobre la carrera de fondo del mundial?

Dudo que sea el interés público, y sí un afán por solventar medias de audiencia y esas cosas que el ente dice no importarle.

De otra manera ¿cómo se entiende esto? Pues que nos dan gato por liebre. Medio país, esperando a ver el desenlace del mundial y “nothing” en el ente más allá de la retransmisión de la web, que no deja de ser un “downgrade” para el deporte que la padece.

Estuvimos gratamente sorprendidos por la retransmisión de la Vuelta a España por parte de RTVE. No era, desde luego que no, como la que se hacen del Giro, Tour o grandes clásicas flamencas, pero había mejorado, cosa que no era complicado, lo visto antaño. Incluso esas tomas cenitales de monumentos y parajes nos parecieron más que acertadas.

No sé si la retransmisión de la Vuelta, si ésta en concreto, respondía a que estaba el único ciclista que arrastra, bueno arrastraba masas, en este país, Alberto Contador, porque si ello influyó en la calidad de la cobertura, vamos dados con el futuro inmediato de este deporte que ahora, justo ahora recupera equipos y algunas carreras y que por tanto necesitará del apoyo del Ente.

Al menos consolaros, como os dije ayer, que en las grandes familias también pasan algunas tragedias, y si no recordad el “apagón” noruego al tramo final del mundial, algo que si ocurre en España, desde luego sería motivo de flagelo a este lado de los Pirineos y de pitorreo más allá de los mismos.

Imagen tomada de @UCI_cycling

INFO

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Lo más coherente es no ir al Mundial de ciclocross

Obviamente la noticia ha causado revuelo, y no es para menos. El primer Campeonato del Mundo del año, el de ciclocross, no tendrá delegación española. Lo cuenta el diario As. Se trata al parecer de una decisión “heredada” de la anterior junta directiva. A la vista de los resultados de otros años, donde España como país y sus integrantes a título individual ruedan muy lejos de los mejores, se ha optado por omitir la presencia. A ello además se añade el coste de un viaje enorme a Estados Unidos para que el primer mundial de ultramar sea ajeno a la selección española. El Hirumet costea el viaje de Egoitz Murgoitio y Jonathan Lastra. Entiendo que ambos deberán correr con los colores de española, aunque no sé si de buen grado pues ésta nada tiene que ver con su costeo del trayecto.

Sea como fuere, la noticia es digno espejo de los muy jodidos tiempos que nos toca vivir. Aquí la anterior junta, tan vilipendiada, también en estas líneas, creo que ha acertado. Durante años, los de la burbuja dirían algunos, hemos asistido a la sistemática participación de algunos ciclistas en eventos internacionales con cargo al erario público por el mero hecho de “adquirir experiencia” sin más límite que el que los criterios de clasificación impusieron aunque sus opciones y proyecciones fueran nulas. Claro, pasaron los años y la experiencia no se plasmó en resultados, ni si quiera en progresos, pero ello no fue óbice para que el círculo se alimentara con resultados que, sinceramente, no merecían el coste que representaban.

De esta manera, y llegados a un momento donde la situación es dantesca en lo económico, no estar en una cita como el Mundial de ciclocross donde las esperanzas pasan por un top 20 en elite, no es para rasgarse las vestiduras ni siquiera para mentar la terrible gestión de nuestros políticos y dirigentes. Sencillamente es lo que hay, nos toca torear tiempos difíciles y como me decían esta mañana “los pepinazos caen cada vez más cerca”.

Tomada esta decisión, la compleja maniobrabilidad que se encuentra el nuevo equipo de la Federación Española apunta ahora hacia la que será siguiente cita mundialista: el ciclismo en pista. Con aún escaso tiempo al mando de la nave federativa, López Cerrón y los suyos no han dado pistas sobre quién llevará los destinos de la selección de pista. Cabe recordar que ésta ha sido en el conjunto de las tres últimas olimpiadas la que más medallas ha dado. Valga el apunte para dimensionar, aunque someramente, su importancia. Eso sí el nombre de quien lleve el combinado de ruta surgió en el primer minuto después del nombramiento del nuevo presidente.

Llegados a este punto, la elección de un seleccionador para la pista no creo que deba dilatar más. Claro que los motivos técnicos que meridianamente aconsejan tirar por un camino u otro no sabemos si serán los que primen a la hora de dotar de tal cargo a la persona adecuada. O dicho de otra manera, las injerencias que aquí mismo comentamos a raíz del fiasco de Londres 2012 pueden volver a aparecer y entorpecer la labor de los gestores del ente federativo. Y con todo, entiéndanme que en esto el tema económico no parece decisivo, no al menos como sí lo es el sentido común.