#Top2018 Simon Yates, la valentía tiene el coste del premio

Giro de Italia - Simon Yates JoanSeguidor

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El año 2018 sí que marca el cambio de paso para Simon Yates

En la historia de éxito que es la historia del ciclismo británico Simon Yates tiene una muy peculiar.

Lejos del cogollo, de las islas, de ese pedazo de tierra que estos días miramos con recelo por políticos que no son capaces de ponerse de acuerdo…

Simon y su hermano Adam, dos criaturas de la pista británica, un día se fueron a Australia, entonces Orica, porque veían que en casa las coas no iban a resultar sencillas.

Tuvieron valentía, fuero arrojados e hicieron el camino a la inversa: de Europa a la Australia.

Y el tiempo les ha dado razón.

Con sordas broncas en el liderazgo del Team Sky, ellos disfrutan del estatus de capos en su cortijo austral, con un Esteban Chaves que no levanta cabeza.

Y así Simon Yates crece y crece en todos los aspectos de la vida, para convertirse en lo que es ahora mismo, un top cinco mundial, que es mucho decir, cuyo techo no se vislumbra.

La campaña de Simon Yates es el relato de su vida, un premio a la valentía y sobre todo al saber encajar golpes y aprender de los errores.

Porque ese sólido ciclista que dominaba el Giro que en dos días lo perdió todo, fue un ciclista nuevo de cara a la renovación de sus retos.

Supo Simon Yates que nada está atado hasta cruzar la línea de meta.

Y aunque suene a obviedad, su triunfo en la Vuelta a España es el perfecto ejemplo de ciclista «self made» que gestiona y crece en la carrera por la confianza que le dan sus virtudes, pero también sus limitaciones.

En el año del dominio británico Simon Yates no es el tercer vértice.

No lo es, porque su triunfo es completo, total, cual rodillo, domando una carrera que no tuvo dueño hasta muy al final, debatiéndose en distancias cortas, no vacilando cuando tuvo oportunidad.

Cuando en Andorra vio que aquello era suyo y lo quiso para sí.

Tomando riesgos, como los había tomado en el Giro ganando etapas de rosa, cuando según muchos no había necesidad.

Su triunfo tiene el precio de la valentía y ahora mira arrogante el futuro, sabedor que su hermano quizá pueda rendir como él si los astros de alinean.

Hemos probado nuevas funciones de Bkool… 

El apellido Yates está para quedarse.

Es de hecho el primer apellido 100% inglés en ganar una grande.

¿Qué pasa con Adam Yates?

Adam Yates JoanSeguidor

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En el año de la explosión de Simon, Adam Yates se aferra a sus sueños

Cuando Adam Yates consiguió ganar la última etapa del Dauphiné superando sobre la misma meta a Dani Navarro, pensamos que ahí estaba uno de los hombres importantes para el Tour.

Ese día Adam Yates evidenció ese fino olfato de los gemelos, atacando en el momento preciso.

Pero si llegó a descolgar a Geraint Thomas vestido de amarillo.

Pero el año de Adam Yates ha sido una montaña rusa.

Mientras todos nos impresionamos por la trayectoria de su hermano, a Adam las cosas no le salieron a derechas, más que en contadas ocasiones.

Fue al Tour para entrar en el top 10, como hace un par de años cuando se quedó a puertas del podio.

Pero en la primera semana, en el balance de daños de Roubaix, ya estaba descartado el objetivo.

Luego, a los pocos días, fijó el tiro en la primera etapa de los Pirineos.

Tuvo ciertas opciones, desde luego, pero saber que Julian Alaphilippe baja a mil por hora a por ti, no debe ser sencillo de gestionar.

Adam Yates se fue al suelo y acabó fuera de la puja por la carrera.

 

Ganador de una etapa en Tirreno, la factura de pelvis en la Volta fue la primera piedra en el zapato.

Al margen de esa etapa en Dauphiné, podríamos decir que el mejor momento de Adam Yates fue el epílogo de la Vuelta, como el mejor gregario que su hermano podía tener.

En especial en las etapas de Andorra.

Con todo, Adam Yates conserva intactas sus ilusiones de brillar en las grandes, al nivel yo creo de su hermano.

Así abrimos nuestro primer Bkool

Fue cuarto en el tedioso Tour de 2016, víctima de aquel arco de kilómetro que se desplomó sobre él.

Es con su hermano la muestra del embudo que acontece en el Team Sky, donde no hay sitio para todos los ingleses con talento.

Y es, desde luego, un corredor con margen, tiene sólo 26 años.

Por eso nos preguntamos por la suerte del gemelo que dio un paso atrás, en apariencia, pero que se lleva lecciones imborrables, en esencia.

Ciclismo británico: el dominio que llegó para quedarse

Ciclismo británico Geraint-Froome JoanSeguidor

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El ciclismo británico camina por un círculo virtuoso

Estos días corre por los sitios la curiosa estadística: tres ganadores británicos de tres grandes vueltas el mismo año.

Lo cierto es que, pasar ser justos, deberíamos abrir el foco, porque el ciclismo británico ha ganado las últimas cinco grandes vueltas.

Tom Dumoulin en el Giro 2017 marca el tope.

Desde entonces el ciclismo británico ha visto a Chris Froome aunar las tres carreras, sumándose Geraint Thomas y Simon Yates al ciclo victorioso.

Corre también por ahí el runrún de dónde ha salido este dominio del ciclismo británico.

Me preguntan incluso si es casualidad o casual.

 

Nada más lejos de la realidad.

El dominio del ciclismo británico es estructural

Viene de lejos, no es flor de un día y llegó, porque no es de este año, para quedarse.

Muchos sitúan la raíz en el Team Sky, pero viene de mucho más atrás.

Desde el día, en los inicios de este milenio, que alguien en UK dijo que en el ciclismo en pista estaba la sima para sacar medallas olímpicas.

Aquel gesto que parecía centrado en los velódromos era la semilla para cambiar el paso del ciclismo británico, un ciclismo que, como dijo un día David Millar, no tenía el menor seguimiento ni interés por parte de los suyos.

Hoy las cosas son diferentes.

Existe una cultura asentada y fuerte dentro del ciclismo británico que reposa en todos los niveles de la sociedad.

Ir por Londres es ver bicicletas y bicicletas, tiendas como la de Pinarello, cerca de Picadilly, y una producción literaria abrumadora.

Hay conciencia y cultura y hay pasión toda carrera que se corre por las islas.

Overboooking para ver pasar el Tour de Yorkshire, donde el año que viene será el mundial, o de la Gran Bretaña.

La Vuelta ganador - Simon Yates JoanSeguidor

Ciclismo británico: de la pista al asfalto

Hace unos días escribimos con nuestro amigo Jaume Mas una pieza sobre la importancia de la pista en el ciclismo profesional.

Negarlo es cerrar los ojos a lo que viene y sobre todo se impone.

Ver a Elia Viviani ganar varias etapas del Giro y la Vuelta, es verlo hacer a un corredor que es campeón olímpico de omnium.

El concepto de ligereza en una bicicleta se llama Emonda by Trek 

Pero más allá de la increíble campaña del italiano, vemos que la excelencia de la pista británica es el kilómetro cero de su dominio en la carretera.

Es coger los datos, los vatios, las cadencias, las estrategias, las «ganancias marginales» y llevarlas a la ruta.

Llevarlas además con éxito.

Porque en el palmarés del Tour hay hoy dos campeones olímpicos de pista como Wiggins y Geraint.

Ese trabajo metódico y casi obsesivo, según muchos, da unos resultados que nadie hubiera imaginado, pero los da.

Y ahora, que dominan todo lo que compiten, muchos se asombran.

Eso no ha hecho más que empezar, porque además no será exclusivo de ciclistas de las islas, también otros que entren en su círculo, dígase Egan Bernal, se verán beneficiados.

Por cierto que lo de Simon Yates merece un apunte, porque él sí que es el primer ciclista 100% inglés en ganar una grande.

 

La Vuelta: Simon Yates no tuvo su día malo

La Vuelta ganador - Simon Yates JoanSeguidor

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Es imposible no querer a Simon Yates

Vale sí, no estaba Froome, ni Doumolin, ni la plana mayor del Team Sky, tampoco Roglic y algunos otros.

Es cierto que Simon Yates ha podido echar de menos a algunos rivales, pero en la Vuelta, con lo que había, el gemelo ha sido el mejor.

Y lo ha sido siendo fiel a sus principios, corriendo como si hubieran estado ante él los mejores cocos, como hubiera corrido delante de quien estuviera, corriendo como él sólo sabe.

Porque es imposible no querer a Simon Yates, su forma de competir, arriesgar y ahora sí, ganar.

Al iniciar la carrera escribimos esto…

El casi ganador del Giro Simon Yates es top 3 ente los favoritos

La Vuelta 2018 tiene mucho de Simon Yates, un recorrido favorable, un buen equipo tras él, una espinita clavada en el Giro y un Chris Froome que no será de la partida.

Porque Simon Yates, como Steven Kruijswijk, un par de años antes, probó eso que Alberto Contador tan bien definió.

Entre los buenos corredores y el ganador de una grande hay un paso que parece pequeño pero que es saltar por el abismo.

 

Simon Yates: el día malo que no tuvo lugar

No es usual que el Mitchelton alinee los dos gemelos en la misma carrera.

En la Vuelta que acaba de finalizar en Madrid, Adam pudo acompañar a Simon hasta el final.

Ahora sí que Simon Yates ha espantado todos los fantasmas.

Todas esas músicas y leyendas negras que sonaron en su cabeza en la semana postrera, todo eso lo ha solventado.

Simon Yates ya lo ha logrado ¿lo conseguirá Adam?

Queda por ver, no obstante Adam tiene en su mano el decálogo del perfecto ganador de una grande.

Punto por punto Simon Yates ha cumplido con lo que se espera del ganador de La Vuelta.

Tiene la edad perfecta para empezar a despuntar en este nivel 26 años.

Lo ha hecho con alardes, enamorando a la gente, pero con los pies en el suelo.

Sus alardes respondían a la carrera y el momento, pero con el objetivo final muy claro.

Fue el primer grande en moverse, en Alfaguara, cuando la carrera había roto a sudar.

Fue un primer movimiento que no tuvo porqué repetirse hasta que se dio la circunstancia.

Llevó el liderato muchos días, pero no necesito que su equipo se desgastara en la defensa.

Entre que unos, otros y Movistar, el equipazo que trajo el Mitchelton a la Vuelta no tuvo el trabajo que se le supone al bloque del ganador.

Golpeó suave a veces y duro cuando correspondió.

Salvó los muebles en el Monte Oiz, donde Mas y Valverde le descolgaron, y los salvó en el primer momento que tuvo para hacerlo.

En el pie de La Rabassa, quizá porque vio a Valverde en el límite.

Quiso sacar y rematar el córner en la etapa andorrana, pero al final prefirió borrarse de la pugna López-Mas, no fuera que le sacaran de punto.

Viste de blanco Team Sky

Simon Yates dice que corre así porque no sabe hacerlo de otra manera.

Ha ganado la Vuelta, pudo haber ganado el Giro, y ahora apunta al mundial.

Demuestra que se puede correr con olfato y sentido táctico al mismo tiempo que bonito.

Cuando Simon Yates ataca, y esto ocurre también con Adam, es porque lo tienen tan claro que fallar casi es imposible.

Creo que la Vuelta 2018 hace justicia con un ciclista que en el Giro debió caminar por el infierno.

Simon Yates encabeza, dejadnos repetirlo, un podio que hace justicia a lo visto.

La Vuelta: No estamos acostumbrados al ciclismo de Simon Yates

La Vuelta - Simon Yates JoanSeguidor

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Simin Yates firma la Vuelta total entrando en todos y cada uno de los momentos clave

Cinco últimas grandes vueltas y cinco triunfos británicos. Simon Yates se suma a la obra de Froome y Geraint.

Simon Yates, con esas gafas pantalla, ese pedalear fino, esa carencia de esfuerzo en el gesto…

…es el ciclista total de la Vuelta, el corredor que no firma nada, que busca todo, que lo encuentra todo.

Cuando Miguel Ángel López metía presión para el podio, Simon Yates decidió a 17 kilómetros de meta que la partida se había acabado.

Simon Yates casi se cae en el descenso de la Comella, y caminó en el alambre en la Gallina.

Salvó porque tenía margen incluso para cambiar los registros.

De atacar cuando nada invitaba a hacerlo, a medir los vatios ante las urgencias de Mas y López, atosigados por la etapa y el podio.

Enric Mas no quiso dudar

Cuando Omar Fraile y Dario Cataldo abrieron fuego a 38 kilómetros de meta, Miguel Ángel López empezó la partida dura por el podio.

Una fase más, una vuelta de tuerca sobre una jornada que iba con el corazón en la garganta.

Enric Mas no escatimó, no quiso, no dudó como el día anterior y entró en la partida.

Enric Mas un podio bendecido por la etapa reina, en Andorra, en el mismo sitio que la rivalidad de Valverde-Purito-Contador tocó el cielo : si nos lo hubieran dicho hace tres semanas.

Movistar, en fin, es lo que hay

En Movistar han tenido de todo, en todo momento. han quedado fuera del podio.

El concepto de ligereza en una bicicleta se llama Emonda by Trek 

Lo tuvieron en su mano, pero fuera del podio, en la carrera de casa, con la alineación casi de lujo.

En el equipo telefónico las grandes vueltas brillan por su ausencia tanto durante tanto tiempo que no puede ser casualidad.

Nairo en Giro 2014 y Vuelta 2016 son poco para lo mucho que se vende por anticipado.

En definitiva etapa de fuego.

Ahogo, ritmo infernal en la Andorra profunda, la alejada de las grandes estaciones de esquí.

La Andorra de las trampas que ha descubierto la ristra de pros que han fijado aquí su residencia.

Y en esas encerronas, la Vuelta ha encontrado el caldo para sus mejores guisos en el país de las montañas.

A 24 horas de Madrid el podio lo dice todo: Simon Yates, Enric Mas y Miguel Ángel López.

El ciclismo ha sido justo.

Imagen tomada de FB de Mitchelton 

 

 

La Vuelta: El día que Simon Yates estaba esperando

Simon Yates La Vuelta JoanSeguidor

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La Vuelta 2018 sólo la puede perder Simon Yates

Viernes de carreras, tercer viernes de carreras, un día marcado para Simon Yates.

En estas alturas de Giro de Italia Chris Froome le quitó hasta el apellido.

En estas alturas de la Vuelta, Simon Yates no quiso delegar lo que le tocaba hacer a él.

A diez de meta, a diez, surgió del grupo de grandes para coger a Pinot y Kruijswijk e irse a eso, a sentenciar la Vuelta.

No sé qué vio Yates, no sé si Valverde dudó en salir a por él, si Mas iba tocado o …

No sé qué pasó, pero la imagen habla por sí sola.

Les tuvieron ahí, casi a la vista, como Valverde en esos momentos de zozobra en Monachil, Vuelta 2006, con Vinokourov a la vista.

Un «déjà vû» para Valverde, que ha llegado mucho más lejos de lo que hubiera imaginado en una Vuelta que se le escapada donde no hubiera previsto.

Simon Yates es el ciclista que no espera

La primera cima andorrana posiblemente haya sido la mejor ascensión de la Vuelta en varios años.

Una etapa unipuerto con los grandes llegando de uno en uno.

Simon Yates en plan estelar, Thibaut Pinot, doblando con los Lagos, Enric Mas, cuya juventud no es argumento para precipitarse, Alejandro Valverde, que tuvo el día malo que quizá imaginábamos que iba a tener.

Y no fue sencillo para el líder.

Para Simon Yates la cosas venían cedidas desde abajo.

Entre que bajó con Albasini al coche, entre que tardó en progresar, entre…

Movistar Team no quiso dar tregua y casi le corta ya desde la misma Seu de Urgell.

El Cruz Cyclone 2 es un portabicicletas de bola de remolque para dos bicicletas

Si en otras ocasiones, dígase la etapa de Ribera Sacra, no se entendió la táctica telefónica, en las puertas de Andorra, casi distancian al líder sin necesidad de empezar la subida.

No lograron el objetivo, Yates se recompuso, Valverde flojeó, pero pusieron los mimbres.

No pudo ser para los telefónicos que esta vez poco se les puede reprochar.

Valverde no estuvo y cuando no se está, poco cabe añadir.  

Eso sí, la etapa andorrana puede ser memorable, mucho en juego, poco que recoger y un titular: esto sólo lo puede perder Simon Yates.

Imagen tomada de FB de Giro d´ Italia

La Vuelta: Las luces se encienden, desde Nairo a Yates

La Vuelta- Michael Woods JoanSeguidor

El Monte Oiz abre huecos y pone orden en la Vuelta que Valverde y Mas pueden tener a tiro

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Monte Oiz, la Vuelta se gusta por aquí.

Se gusta por desniveles imposibles, firmes gruesos.

Se gusta por Euskadi, algo que por suerte ya no es noticia.

Se gusta verde, pero también entre la niebla que nos impide ver bien a Alejandro Valverde y Enric Mas poniendo la Vuelta custa abajo.

Una niebla que disimuló el mal momento de Simon Yates, en el mejor día de Adam.

Una luz roja que empieza a encenderse en muchos sitios.

Simon Yates mantiene el liderato, pero en esa armadura roja no le llega el nudo de corbata.

Alejandro Valverde le ha descolgado, le ha metido el miedo en el cuerpo, miedo escénico.

Fantasmas que vienen desde Italia, desde ese fin de semana horrible que empezó antes de Finestre.

Es un aviso, pero Simon Yates no quiere que Andorra sea los Alpes italianos.

Entretanto Valverde crece y ahora sí desplaza cualquier duda: es el líder del Movistar, con Nairo quedándose cuando aún no habían empezado las hostilidades.

La Vuelta para Enric Mas

Y a rueda de Valverde, un balear que casi tiene la mitad de su edad.

Enric Mas sale de la Vuelta 2018 como otro ciclista.

Un corredor que ha madurado en dieciséis etapas lo que otros en varios años.

Está en el podio, tras la flaqueza de Kruijswijk y de Nairo. Ojo que se han dejado un minuto.

Ahora mismo nada está escrito, y este azul no ha venido a firmar cualquier cosa.

La jornada vizcaína de la Vuelta, verde a rabiar, verde pero mechada por bronce de otoño.

Una etapa que ha demostrado que la Vuelta, en su tercera semana, está en la mano de unos pocos.

Endura te invita a entrenar con los Movistar 

Y así otra vez una fuga con nombres que nos suenan: De Gendt, Mollema, Clarke, Woods, De Marchi, Herrada, Teuns, Fraile, Amador, Nibali, Zakarin, Majka…

Es lo que pasa cuando estás en la tercera semana de la tercera grande, cronológicamente hablando, del año.

Y de esa fuga emergió Michael Woods en lo más duro de Monte Oiz.

Dejó hacer a Majka, a De la Cruz, a Fraile, y dio cuenta de Teuns.

El Education First vino con el casillero temblando y gana dos etapas en la Vuelta con dos corredores diferentes.

De Clarke en bajo el sol plomizo y andaluz a Woods entre la niebla del Balcón de Vizcaya.

Michael Woods, como Ryder Hesjedal en La Camperona en aquel final de infarto, le da continuidad al jardín canadiense en la Vuelta.

Una victoria preciosa, una victoria que Woods ha podido dedicar a su mujer que ha pasado por un trance de esos que no deseamos a nadie.

La jornada vizcaína de la Vuelta, la jornada para Murias, que no pudo meter la gente que quisiera delante, pero que no dejaron la opción de al menos conducir el pelotón mientras la cámara se recreaba por San Juan de Gaztelugatxe.

Una fiesta de ciclismo íntegramente vizcaína para poner la Vuelta a merced de Andorra, del País Vasco, al País de los Pirineos.

Imagen tomada de FB de La Vuelta

La Vuelta: Covadonga exige grandeza

La Vuelta Covadonga JoanSeguidor

Los Lagos de Covadonga no deciden pero premian a quienes más lo merecen

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Tras lo visto por Covadonga, podemos concluir que en el pelotón hay dos tipos de ciclistas.

Entre los grandes nombres, me refiero.

Los corredores que lo dan todo, que se vacían, que levantan la gente, que dignifican la profesión: Miguel Angel López, Thibaut Pinot, Simon Yates…

Y hay otros que trepan, que buscan entre las rendijas, que piden relevo, que sacan los colores a sus rivales.

En este caso Nairo Quintana se lleva el premio.

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Los Lagos de Pinot y Yates

Para Thibaut Pinot la Vuelta era la reválida de su salida con el pie cambiado en el Giro.

No ha estado con los mejores en los momentos clave, pero sigue a flote y ha ganado en los Lagos, la cima que cambió la suerte de Laurent Jalabert.

Pinot es un corredor que sólo puedes querer, porque es humano, se vacía, se entrega y lo da todo.

Su triunfo, atacando de lejos, en plena lección de mezquindad de Nairo, tuvo el premio deseado.

Como la personalidad de Simon Yates, el maillot de rojo que corre con la espada de Damocles sobre su cabeza.

Todos le recordamos, le recuerdan que en el Giro explotó, y como entonces sale de líder del tercer domingo de carrera.

Sin embargo, a falta de un tío como Chris Froome, si Yates no flaquea tiene que estar delante, sí o sí.

 

 

Los Lagos de Miguel Ángel López

Covadonga está, dicho con todos los respetos, llena de nombres de escapadas, gente que buscó la gloria entre las ambiciones de los grandes.

La Vuelta ya ha comenzado entre los ciclistas de Bkool 

Esta vez no fue así.

Praeres dejó un buen sabor de boca a Miguel Ángel López y quiso a todos juntos en los Lagos.

Lo consiguió y no fue para nada.

Atacó a ocho de meta, a ocho, a algunos les entra vértigo con esa cifra, pero López tiene hechuras de ciclista grande, de ciclista que quiere lograrlo a base de su esfuerzo, no del de otros.

No distanció al resto, porque sencillamente están todos muy igualados, pero qué delicia ver al mejor joven de la carrera enfilarlos.

Los Lagos de Nairo y Valverde

Hubo un momento, a unos tres y pico de meta que Nairo tuvo a Yates delante, a punto para rematarle.

Fue más o menos en ese punto donde despegó a Contador hace un par de años.

No lo hizo.

La subida de los Lagos que ha protagonizado Nairo Quintana es a todas luces la más mediocre que hemos visto en un gran nombre durante mucho tiempo.

Es un ciclista perdido, como un pato mareado que no sabe por dónde le vienen los golpes.

«Con que tenga un día bueno, todo está a su alcance» dijo Arrieta en meta.

Conviene saber si Nairo tendrá un día bueno.

Nairo corre con dos ojos, uno pendiente de los rivales y el otro de Valverde, no corre por sí solo, está cohibido, empequeñecido.

Por mucho que le consideráramos el gran favorito, ahora mismo no sabríamos decir si Alejandro Valverde debería ser el líder del equipo telefónico.

Con una crono, y llegadas explosivas, no vemos dónde Nairo puede distanciar a Valverde, si éste no explota.

La progresión que vemos en Yates, que vemos en López, que incluso muestra Enric Mas, Nairo no la muestra.

Le queda una semana para revertir la situación, pero lo suyo no parece nada sencillo.

Imagen tomada del FB de La Vuelta