La inédita expulsión de Warren Barguil

Warren Barguil es expulsado de la Vuelta a España

Warren Barguil, una de las estrellas de la Vuelta, está fuera y no por voluntad propia ni accidente…

Sin duda uno de los corredores del Tour, dos etapas más montaña, en el seno de uno de los equipos del año, ganadores del Giro y dos maillots en el Tour, más unas cuantas etapas. A inicios de agosto, el primer bombazo del “mercato” fue el de Warren Barguil al Fortuneo…

Y así se contaron las cosas, un salto ¿hacia atrás? El bretón sabrá, pero desde luego un golpe en la línea de flotación del Sunweb. Un movimiento curioso que en su día interpretamos en un salto del ciclista francés en su intención de no trabajar para Tom Dumolin, el arma definitiva para las grandes vueltas que han de venir.

Con estos mimbres tenemos la línea de sucesos en el equipo “bianco neo”. Kelderman tiene problemas, necesita auxilio, se solicita la ayuda de Barguil y éste para ser francés se hace muy bien el sueco. ¿Solución? El camino del medio, Barguil se va a la calle.

Ya me perdonaréis pero tamaña resolución no la recuerdo, no en el corto plato. Que un equipo expulse una de sus estrellas por este acto de ¿indisciplina? no lo recuerdo y eso que escenarios similares se han dado.

Que Barguil se vaya de la Vuelta así es algo que trasciende al corredor y su equipo e implica a la organización, porque Barguil era cabeza de cartel y reclamo para el caché de la prueba. No sé cómo se lo habrán tomado en la Vuelta, una cosa es que alguien se vaya como Betancur, hecho un Cristo, y otra como Barguil, por una cuestión doméstica que influye en el atractivo y nivel de la prueba en general.

Como digo situaciones similares se han dado. Vicente Belda se acordó de la parentela de Aitor González cuando dejó tirado a Oscar Sevilla, el caso que quizá nos venga de primeras, pero le aguanto y pam, Aitor ganó la Vuelta, y muchas más, aunque a veces las jerarquías han sido sangrantes a los ojos, o si no recordar el Tour que gana Wiggins con Froome literalmente lastrado desde el coche.

Similar a lo de Barguil y Kelderman fue lo de David de La Cruz y Enric Mas, pero a la inversa. Muchos reclamaron que el mallorquín tendría que haber esperado al catalán, pero se da la circunstancia que el líder sobre el papel tiene firmado con Sky el año que viene. Es decir, que apoyo no le faltará, pero el justito en un equipo que no sé si está a la general o a las etapas -llevan tres-. Si al corredor se le pide lealtad, ¿es lícito pedírsela al equipo?

Al final el ciclismo es un juego de listos donde no conviene pasarse de listo…

Imagen tomada del FB de Team Sunweb

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Hasta el 29 de agosto tienes tiempo para apuntarte a La Cerdanya CycleTour, una cicloturista con un recorrido espectacular por los Pirineos

#LeCahier La guerra total de Matthews

El Tour de Sunweb. ¿Qué queréis que os diga? El Sunweb es un equipo que me cae bien, muy bien. Tienen excelentes corredores, un equipo medio pasable y un antecedente, aquel accidente de pretemporada en Alicante, que les arruinó un año entero de trabajo. Luego hablaremos de él, pero John Degenkolb es vivo ejemplo de cuán daño hizo aquella conductora.

El Sunweb lleva tres etapas, tres, y Warren Barguil seguramente se lleve el maillot de topos rojos. Es un balance excepcional, como que ganaran el Giro con Dumolin, poco pero bueno. Michael Matthews es el otro estilete. Fue maltratado, como otros tantos, por Marcel Kittel en la primera semana, ahora lleva dos etapas y no contento con eso, quiere el verde del alemán.

Estrategia valiente y aguerrida para Mathews. El Sunweb arrancó la moto de salida y no esperó a nadie. Le metió un cuarto de hora a Kittel y en el recuento de puntos de la jornada su velocista australiano se lleva el pleno: primero en el sprint intermedio y primero en meta. Eso es eficacia. Ahora el verde no es una quimera. En la etapa del Galibier no os extrañe zafarrancho de salida, Matthews quiere más presión sobre Kittel.

Bicicletas Santa fixie

Una llegada indecente. Yo sé que el Tour es el Tour y que aquí todos tragan. Me decían no hace mucho que en el Tour puedes tener el hotel enfrente de meta que como no haya acceso permitido ya puedes dar un rodeo de diez kilómetros para acceder. Si saltas la vaya, te vas para casa, si te quejas, te marcan con una X.

La llegada de hoy en el Tour fue de vergüenza, menos mal que llegaban partidos porque Froome quieren tentar cuán atenta está la gente. Van Avermaet lanzó la llegada, quizá informado de lo revirado del final, pero Matthews es el Kittel de la tercera semana, para desgracia, entre otros, de Edvald Boasson Hagen, que quiso dedicarle a Mandela el triunfo y volvió a ser segundo. Algo no mide bien el noruego, porque su salida de hoy es de órgado, aunque insuficiente.

Las penas de Degenkolb. A saber, Jonh Degenkolb siempre fue un ciclista que me encantó, tipo potente, buen velocista, dos victorias monumentales Roubaix y San Remo el mismo año, buen talante ante el mencionado atropello de pretemporada… hasta que empezó a exhibir mal humor cada vez que no le salen las cosas.

El año pasado en el Mundial de Qatar, por ejemplo, alguna vez esta temporada y la llegada de hoy mismo, quejándose de Matthews, cuando el australiano lo único que hace es sprintar. Sé que volver a ganar le está costando un mundo, pero esto es el deporte de alto nivel y si no que hable con Greipel, Bouhanni y Kristoff, quienes tienen todos los números para irse de vacío.

#LaProchaine Ya están aquí los Alpes, 183 kilómetros entre La Mure y Serre-Chevalier con Omon como aperitivo pero sobre todo el tridente: Croix de Fer, Télegraphe y Galibier, a menos de treinta kilómetros de descenso de meta.

Imagen tomada del FB Le Tour de France

Dumolin prefiere “malo conocido”

Team Sunweb JoanSeguidor

Hay un día en los tiempos recientes que puede servirnos para explicar lo que ha sido de Tom Dumolin estos dos últimos años. Hablo de aquella jornada del Tour de 2015 que acabó en Huy y se embolsó Purito por delante de Chris Froome. Hablo de aquella jornada porque recordaréis que hubo una caía bestial, de esas que pasan en los zappings mucho tiempo después, porque sencillamente duele verla. Tíos a casi noventa por hora cayéndose en cascada, contra una especie de farola y ciclistas rotos por doquier.

En esa montonera estuvo Tom Dumolin, corredor especialmente motivado por salir ese Tour de Utrech, la ciudad más católica de los Países Bajos, y porque esa fecha la tenía marcada en rojo. Dumolin no pudo ganar, creo que quedó tercero en la gran tarde de Rohan Dennis. A los pocos dias Dumolin dejaba el Tour ese día de Huy, dejaba una carrera que fue a liderar y que ni siquiera pudo domar. Había empezado sin saberlo su cuenta atrás.

Porque dos meses después el gigante neerlandés, descansado, se destacaba de entre todas las estrellas que se plantaban en la salida de la Vuelta a España con una actuación notable en montaña y sobresaliente en la crono de Burgos. Una actuación que sirvió en bandeja su acceso a las grandes vueltas y el convencimiento de que podría ganar una grande.

Le falló algo, un suspiro para enlazar entre puertos en la jornada madrileña y posiblemente el equipo, o mejor dicho, la ausencia de éste en esos momentos que son la clave. Y es que el equipo, entonces Giant, ahora Sunweb, es omnipresente en el debe de Dumolin, una forma de buscarle las debilidades, debilidades que no siempre son tal. Eso se vio en el Giro.

Porque en Italia, algunos contaban los minutos para que Sunweb fallara a su líder, sin reparar que por medio había corredores que por un puesto matan y muchos intereses cruzados, de tal manera que Dumolin siempre tuvo que tirara por su inexistente equipo. FDJ, Trek, AG2R,… siempre una rueda amiga, siempre alguien.

Pero esa suerte, esa coyuntura no es eterna y Dumolin está claro que en su cmaino para ganar otra grande necesitará algo más de lo que le ha dado Sunweb en este Giro. Es por todo, que nos sorprende la noticia de su renovación con el cuadro neerlandés hasta el 2022, ojo que hablamos de cinco años, de un periodo que pasado pondrá a Tom más allá de los treinta.

¿Qué tiene el Sunweb para convencer así a una de las grandes estrellas del mmomento? pues en parte Jorge Quintana nos lo explicó hace un tiempo, cuando analizó las virtudes del Argos, hace unos años, hoy toma toda su dimension, un equipo que vive y deja vivir, que apuesta por el largo plazo y la tecnologia y posiblemnte algo que no tengan muchos grupos, ambiente y grupo, que consiga sacar lo mejor de sí para que su líder esté a gusto y pueda salir a flote en esos momentos que sólo la incondicionalidad te puede salvar.

Supongo que Sunweb se reforzará considerablemente, lo necesita, pero la base la tiene y también por quién luchar. Lo celebro, hace un año este equipo estaba en el esqueleto por un atropello mútiple por Levante.

Imagen tomada del FB DEL Sunweb

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Una marca más que centenaria