Thibaut Pinot es feliz en Italia

Thibaut Pinot JoanSeguidor

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Las mejores victorias de Thibaut Pinot han sido en Italia

Es complicado no apreciar la forma de correr de Thibaut Pinot.

Como su personalidad y entrega durante la carrera.

Dice el francés que cada carrera en la que toma parte, quiere ganarla.

No es palabrería, lo demuestra cada vez que se pone un dorsal.

Dice además Thibaut Pinot que le encanta correr en Italia, desde Tirreno a Lombardía.

Casi siete meses de competiciones en los que se le ve delante y disputando.

En el Giro de Italia del año pasado estuvo con los mejores e incluso ganó una etapa.

En este último Giro fue una de las víctimas de la bestial etapa de Finestre, aquella que cambió la suerte e Chris Froome y situó a todos al límite.

En el caso de Thibaut Pinot el límite fue difuso e incluso acabó en el hospital. 

De cualquiera de las maneras, Thibaut Pinot quiere, ama Italia.

Dice que sus mejores triunfos son aquí y que en especial le gusta el bloque de diez días de competición que acaba en Lombardía es su mejor momento del año.

Lo dice y lo expresa en la carretera.

Su triunfo en la Milán-Turín fue fruto, quizá de la caída de López y Gaudu, pero también del mejor estado de forma de la temporada.

El mismo que le tuvo delante en Tres Valles Varesinos.

Y el mismo que le pone delante en las apuestas para el Giro de Lombardía.

 

Pinot ya fue podio el año pasado, superado por la excelencia de Vincenzo Nibali en los descensos.

Esta vez se postula para llevarse hojas muertas a su casa de los Vosgos.

Está en la primera línea.

La originalidad de Thibaut Pinot está ahí, en un francés que posiblemente un día comprendió que el Tour no estaba a su alcance y abrió las miras.

Y vio en el calendario italiano el escenario a su medida.

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Se ha convertido en un fijo en el Giro y por ende en todo el calendario itálico.

Pinot, en Italia, está como en casa.

Imagen tomada de FB de Milano Torino

Milán-Turín: El momento más surrealista del año

Milán-Turín Thibaut Pinot JoanSeguidor

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La caída de Gaudu y López deja la Milán-Turín en manos de Thibaut Pinot

En Superga se tienen unas vistas privilegiadas de Turín y una vega que va hasta el pie mismo de los Alpes.

En una doble ascensión a Superga tiene lugar el desenlace de una Milán-Turín, que en su edición de 2018 tuvo un antes y un después en la maniobra entre David Gaudu y Miguel Angel López.

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El francés, con el trabajo para Pinot realizado, agacha la mirada y se retira del comando del grupo.

El colombiano mira a su izquierda, mientras se abre para atacar.

Total que chocan.

¿Qué habría pasado con Miguel Ángel López?

Pues difícil de saber, porque aunque pareciera el más fuerte de la contienda, lo cierto es que Thibaut Pinot, a quien la temporada se le está arreglando al final, también parecía fuerte.

Los más fuertes de la Milán-Turín

Lo que creo que nadie duda es que francés y colombiano eran los más fuertes del momento.

A un kilómetro de alcanzar la basílica barroca de Superga todo se precipitó.

Una caída en subida, es el colmo de la mala suerte.

Pero Thibaut Pinot es un ciclista que firmaría ahora mismo que la temporada durara unas semanas más.

Está de dulce, va fuerte y se postula para Lombardía.

Hubo un año, me contó una vez Purito, que con el empeño de querer ganar Lombardía se dejó caer en Superga.

Estaba tan bien, que no quiso mostrarse.

Creo que fue el año que ganó Alberto Contador.

Curiosamente, la Milán-Turín, carrera que va por 99 ediciones, es la única que luce en el palmarés del madrileño.

En esa edición Purito, como decimos, se dejó ir.

A los pocos días ganaría Lombardía.

Sin embargo el Alejandro Valverde vestido de arcoiris no esconde y marca paquete.

Hizo la selección pero le faltó para estar con los dos mejores.

Al final, cada uno tiene su manual de estilo, en todo caso les queda el sabor de estar en la palestra en una de las grandes de toda la temporada.

Lombardía es el fin de fiesta.

La Vuelta: Covadonga exige grandeza

La Vuelta Covadonga JoanSeguidor

Los Lagos de Covadonga no deciden pero premian a quienes más lo merecen

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Tras lo visto por Covadonga, podemos concluir que en el pelotón hay dos tipos de ciclistas.

Entre los grandes nombres, me refiero.

Los corredores que lo dan todo, que se vacían, que levantan la gente, que dignifican la profesión: Miguel Angel López, Thibaut Pinot, Simon Yates…

Y hay otros que trepan, que buscan entre las rendijas, que piden relevo, que sacan los colores a sus rivales.

En este caso Nairo Quintana se lleva el premio.

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Los Lagos de Pinot y Yates

Para Thibaut Pinot la Vuelta era la reválida de su salida con el pie cambiado en el Giro.

No ha estado con los mejores en los momentos clave, pero sigue a flote y ha ganado en los Lagos, la cima que cambió la suerte de Laurent Jalabert.

Pinot es un corredor que sólo puedes querer, porque es humano, se vacía, se entrega y lo da todo.

Su triunfo, atacando de lejos, en plena lección de mezquindad de Nairo, tuvo el premio deseado.

Como la personalidad de Simon Yates, el maillot de rojo que corre con la espada de Damocles sobre su cabeza.

Todos le recordamos, le recuerdan que en el Giro explotó, y como entonces sale de líder del tercer domingo de carrera.

Sin embargo, a falta de un tío como Chris Froome, si Yates no flaquea tiene que estar delante, sí o sí.

 

 

Los Lagos de Miguel Ángel López

Covadonga está, dicho con todos los respetos, llena de nombres de escapadas, gente que buscó la gloria entre las ambiciones de los grandes.

La Vuelta ya ha comenzado entre los ciclistas de Bkool 

Esta vez no fue así.

Praeres dejó un buen sabor de boca a Miguel Ángel López y quiso a todos juntos en los Lagos.

Lo consiguió y no fue para nada.

Atacó a ocho de meta, a ocho, a algunos les entra vértigo con esa cifra, pero López tiene hechuras de ciclista grande, de ciclista que quiere lograrlo a base de su esfuerzo, no del de otros.

No distanció al resto, porque sencillamente están todos muy igualados, pero qué delicia ver al mejor joven de la carrera enfilarlos.

Los Lagos de Nairo y Valverde

Hubo un momento, a unos tres y pico de meta que Nairo tuvo a Yates delante, a punto para rematarle.

Fue más o menos en ese punto donde despegó a Contador hace un par de años.

No lo hizo.

La subida de los Lagos que ha protagonizado Nairo Quintana es a todas luces la más mediocre que hemos visto en un gran nombre durante mucho tiempo.

Es un ciclista perdido, como un pato mareado que no sabe por dónde le vienen los golpes.

«Con que tenga un día bueno, todo está a su alcance» dijo Arrieta en meta.

Conviene saber si Nairo tendrá un día bueno.

Nairo corre con dos ojos, uno pendiente de los rivales y el otro de Valverde, no corre por sí solo, está cohibido, empequeñecido.

Por mucho que le consideráramos el gran favorito, ahora mismo no sabríamos decir si Alejandro Valverde debería ser el líder del equipo telefónico.

Con una crono, y llegadas explosivas, no vemos dónde Nairo puede distanciar a Valverde, si éste no explota.

La progresión que vemos en Yates, que vemos en López, que incluso muestra Enric Mas, Nairo no la muestra.

Le queda una semana para revertir la situación, pero lo suyo no parece nada sencillo.

Imagen tomada del FB de La Vuelta

 

Cuenta atrás para Thibaut Pinot

Thibaut Pinot en Tour de los Alpes JoanSeguidor

La Vuelta a España volverá a ver Thibaut Pinot en acción

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Dos meses después del bestial Giro de Italia, vemos a Thibaut Pinot en la Vuelta a Polonia.

Una semana después del final del Tour, una de las principales estrellas francesas se ha ido a un rincón del viejo continente para retomar la competición.

El tremendo final que Thibaut Pinot protagonizó en el Giro de Italia habla de lo vivido esos días.

E incluso da la medida del mérito que han tenido Tom Dumoulin y Chris Froome doblando Giro y Tour.

Thibaut Pinot cayó en barrena la tarde de la gran cabalgada del Froome, desde Finestre.

Ese día la presencia de Sebastian Reichenbach, compañero en el Groupama, para ayudar a Pinot en la caza de Froome, se considera como uno de los grandes lastres en la caza de Froome.

Pero Pinot no salió vivo de aquel esfuerzo.

E incluso tuvo que renunciar al Tour.

En la Vuelta a Polonia, muchas semanas después, vuelve a ponerse un dorsal.

La Vuelta a España figura en su programa y es que al final las dos grandes que no son el Tour parecen las más adecuadas a sus cualidades.

Pinot es un tío con olfato para ganar cosas y consigue buenos puestos, la grandiosidad del Tour le pesa.

Por eso esperamos que el francés dé la medida de su calidad en la Vuelta.

Un respeto por Thibaut Pinot

Giro de Italia - Thibaut Pinot JoanSeguidor

La explosión de Thibaut Pinot tuvo una causa muy justificada

Ver el Giro de Italia el pasado sábado, por los Alpes que circundan el valle Aosta, era un poema cuando enfocaban a Thibaut Pinot.

Tercero en la general, uno de los actores estelares en la víspera, sus imágenes nos recordaban al doliente Luis Ocaña remolcado por los compañeros del Fagor e incluso a Tony Martin, no hace tanto, en el Tour de 2015.

Situaciones límite, auténticas aberraciones a cuerpo, hemos sabido que Thibaut Pinot acabó la etapa con fiebre y una neumonía diagnosticada días después.

Qué barbaridad.

La palabra rendirse, como dicen por ahí cuatro iluminados cuando hablan de populares, no es una opción.

Pero es que Thibaut Pinot es un profesional, y ello le va en el contrato, aunque hay cosas que exceden a lo normal, y Pinot acabando la etapa en esas condiciones puede incluso haber puesto en peligro su Tour de Francia.

El mérito de Thibaut Pinot

Sea como fuere la etapa la acabó a una eternidad cayéndose de su posible segundo podio en una grande.

Pinot ya fue tercero en el Tour que ganó Vincenzo Nibali, siendo maillot blanco y desplazando a Alejandro Valverde.

Entonces el francés era la niña bonita de un ciclismo que busca desesperadamente el relevo de Bernard Hinault, camino de los 35 años de ganar el Tour.

Thibaut Pinot es un gran corredor, un excelente competidor, pero las grandes vueltas, ganarlas al menos, como estamos viendo, le quedan grandes, con las situaciones con mucha gente y presión mediática, él tan acostumbrado a la tranquilidad de los Vosgos.

Sin embargo ello no esconde que este ciclista de 28 años recién cumplidos, y celebrados convaleciente, sea uno de los más apreciados del pelotón.

Anniv Pinot

Bon anniversaire Thibaut Pinot ❤️

Publicada por Équipe cycliste Groupama–FDJ en Martes, 29 de mayo de 2018

Su antológico miedo en los descensos ha sido uno de los temas de conversación entre aficionados, un miedo que supera con agallas y ayuda externa, con buenos resultados, como vimos cuando se soldó a la rueda de Dumoulin bajando Finesrre.

También están sus cronos, un diente de sierra, capaz de ganar una en Romandía, con lleno de especialistas, y perder el carnet en una de una gran vuelta, a la vista está la del Giro.

Con Pinot tenemos una sensación similar a Fabio Aru, cuando se pone un dorsal creo que no le queda nada más por vaciarse y eso también es de agradecer en un ciclismo viciado por la especulación y el cálculo.

Y no lo tiene sencillo Thibaut Pinot, Romain Bardet le ha ocupado la plaza de primer espada en las grandes citas, así como se ha visto discutido en el equipo por David Gaudu, joven y pujante.

En el liderato compartido, Gaudu sube puntos en el Groupama, un equipo cuya inversión se apreciará el año que viene.

Quien sabe por eso si con la ausencia de Thibaut Pinot, a quien este mal momento del Giro de Italia le puede costar mucho más que un podio.

Imagen del FB de Équipe Cycliste Groupama-FDJ

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El Giro de las explosiones

Giro de Italia - Simon Yates JoanSeguidor

Grandes nombres se han visto brutalmente apartados de la carrera por el Giro

Como siempre esta mal llamada familia ciclista busca opciones y explicaciones en lo mismo.

¿Por qué este Giro de Italia ha propinado tantas debacles, sobre todo de grandes e importantes ciclistas?

La respuesta podría versar sobre la dureza, el ritmo, la montaña, las pendientes, los cambios de temperatura…

podría versar sobre muchas cosas, pero es que el Giro de Italia siempre ha sido así, salvaje.

Cabe mirar para atrás y darse cuenta de las vicisitudes que los ciclistas pasan antes de culminar la primera grande del calendario.

El Giro además ha tomado la iniciativa de poner lo más suro y exagerado al final, cuando el cuerpo va al límite.

En eso hemos de decir, que el Giro que acaba de ganar Chris Froome en Roma, no ha sido diferente.

Sobre el recorrido del Giro

Si miramos el mapa y la resolución de las etapas veremos que el Giro de 2018 no se ha diferenciado tanto de otros.

Es más, si rizamos el rizo, llama la atención que grandes puertos de los Dolomitas han sido esquivados.

No ha habido ni Stelvio, ni Mortirolo ni tampoco Gavia, dejando todo el protagonismo a dos colosos como Zoncolan y Finestre.

En ambos ha sentenciado el Giro, curiosamente, Chris Froome.

Los traslados han sido similares a otros años, la meteorología, también.

Recordad el Giro que gana Nibali hace cinco años, cuando Visconti y el propio Nibali ganaron sus etapas bajo tremendas nevadas.

La temperatura ha respetado, el agua y el frío también. El calor no fue excesivo ni en Sicilia y en Israel estuvieron tres días mal contados.

Giro de Italia - Thibaut Pinot JoanSeguidor

Los ilustres caídos del Giro

Sea como fuere este Giro ha tenido trampa y la clave está en el nivel de la gente que ha explotado y en qué momentos lo ha hecho.

Lo que se vio en la primera y segunda semana ha estado desconectado de la tercera.

Simon Yates es el vivo ejemplo de lo que decimos, pero si llegamos a pensar que este Giro sólo lo podía perder él.

Pero el mal momento que le sobrevino en Prato Nevoso se hizo crisis total en Finestre.

Dijo el inglés estar vacío. Ni más ni menos.

Esteban Chaves había caído mucho antes, pillado en un corte, cosa que siempre le pasa, llegó hasta descolgado a Roma.

Es que hablamos de Chaves, doble podio en sendas grandes el mismo año.

Y es que pisando el podio reventó Thibaut Pinot, caminando en el límite camino de Bardonecchia y fuera en Cervinia.

La imsgen de sus gregarios rodeándole entre toses del francés entronca con aquellas del Fagor reconfortando a Luis Ocaña destrozado.

Fabio Aru, un ciclista que como Chaves, no sé si ha tocado techo, si lo hemos sobrevalorado o sencillamente es que el Giro le ha podido.

Tanto Aru, como Chaves y Pinot han quemado aquí un cartucho, y el Tour no les queda lejos.

Pero valga también la general antes y después de Finestre. Revisarla significa ver el tamaño del vuelco.

Como Pinot, Domenico Pozzovivo estuvo en el podio por momentos, pero la opción también voló.

¿El motivo para estas explosiones?

Pues difícil saberlo, hay dos corrientes, que van más limpios y por tanto son más humanos o que lo que le sienta mal a alguno, le va fenomenal al de al lado.

Ya sabéis, en el ciclismo somos muy de «tiro en el pie», sin embargo no todo es lo que parece ni el ciclismo es matemática.

Porque mientras quemamos opiniones y comentarios, podemos decir que al final gana el de siempre, aunque el de siempre siempre tenga un asterisco sobrevolándole.

Imagen tomada de FB de Giro de Italia

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Los cálculos de Thibaut Pinot

Thibaut Pinot en Tour de los Alpes JoanSeguidor

Sorprende la forma de Thibaut Pinot en el Tour de los Alpes

El Tour de los Alpes ha dado buenas etapas pero pocas lecturas de los favoritos al Giro, salvo Thibaut Pinot.

El francés, convendréis, es un ciclista que no puede caer mal.

Es ofensivo, está siempre delante, no se esconde, da la sensación de entregarse más de lo que a veces se puede esperar.

La victoria de Thibaut Pinot en el Tour de los Alpes, denominación posiblemente más comercial pero con menos poso que Giro de Trentino, es el paso previo a una carrera, el Giro, que se prevé interesante.

La sobreexposición de Thibaut Pinot

Decía Marc Madiot en este artículo, que querían otra vez doblete Giro-Tour para Pinot, pero con matices.

Primero, hacerle correr menos, algo que es una constante en los favoritos para el Giro, ¿dónde han estado o están Dumoulin y Froome?.

Luego, aprovechar la semana de retraso en el Tour, por el mundial de fútbol.

Si Thibaut Pinot puede optar al Giro, bien, dudo mucho que lo pueda hacer al Tour incluso centrándose en él.

Sea como fuere me ha llamado el salto de forma que hay entre Pinot y el resto de grandes nombres.

Mientras Chris Froome corre, progresa, pero parece ausente, no sé hasta qué punto uno se puede aislar de lo que le rodea, Fabio Aru se ha pasado la parte buena de la carrera persiguiendo y sólo los Astana, en una carrera que evoca sin duda a Michele Scarponi, parecen en consonancia con Pinot.

El francés afronta una campaña que no sólo se la juega en lo competitivo.

Su equipo, la FDJ de toda la vida, ahora ya Groupama, ha aumentado el presupuesto, y más que lo hará.

Ello significa que crecerá la competencia dentro del equipo, donde miran con pasión cada movimiento de David Gaudu.

Thibaut Pinot se juega en su ambiciosa campaña mucho y es curioso que con ese doblete Giro-Tour, más el mundial de Innsbruck en octubre, esté tan en forma a dos semanas de empezar en Israel.

Es lo que decíamos el año pasado con Froome, Pinot ha planteado una grande de seis semanas y desde fuera cualquier cosa se tiene en cuenta.

Mirad el Giro que cuajó Nairo, y lo largo que le resultó el Tour.

Thibaut Pinot es obvio que ha bajado un peldaño en el favoritismo francés, con Romain Bardet en punta, pero está claro que es un activo, cada vez más escaso, dese ese ciclismo que habla de corredores que pierden la compostura porque dan un poco más de lo que otros dan.

Y eso es un bien a preservar.

Imagen tomada de FB de Tour of the Alps

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Pues el sueño de Maglia Sport por estar en La Vuelta se ha cumplido… 

Cuatro tíos, treinta kilómetros y el rosa ahí

Monza y su autódromo fueron hace unos días noticia por una pantomima de récord del mundo de maratón, apadrinado por una marca en concreto, y ahora es la salida de la crono final de un Giro que, como ya dijimos, sin ser el mejor, presenta un final inédito con cuatro ciclistas en menos de un minuto, cada uno con sus pros y contras en una lucha, la del crono, que como hemos visto es desigual y que no siempre sonríe por igual a los protagonistas, pero que equilibra y da sentido al noble sentido de las tres semanas.

A falta de unas horas que tomen la salida, ahí van cuatro garabatos de cada uno de los contendientes:

Nairo Quintana, ante el que podría ser seu segundo Giro y tercera gran vuelta. Para que vamos a engañarnos me parece la baza más frágil de las cuatro en liza, su condición de contrarrelojista viene lastrada con dos actuaciones que no le favorecen, el año pasado frente a Froome en la Vuelta, donde perdió las pegatinas, y en este Giro frente a Dumolin. El problema de Nairo ya no es sólo el paso a atrás que parece haber dado en una disciplina que durante un tiempo me pareció que dominaba, su problema es doble: los tres que le pisan los talones no son cojos contra el reloj, especialmente Dumolin, y su condición no parece la más idónea. Si hasta Eusebio Unzue, con esa flema que disfraza cualquier autocrítica, admitía en Asiago que las cosas no están como hubieran deseado.

Vincenzo Nibali, el más laureado de los cuatro de adelante y que podría colgar su tercer Giro en un palmarés refinado y de excepción. Su carrera es la típica de un ciclista de su talla, no rompe, no distancia los rivales, pero su calidad es tal que puede incluso hasta dar la campanada. Históricamente Nibali no es malo en la disciplina, pero las dudas afloran con su cansancio y la sensación de que súper, súper, no está.

Thibaut Pinot, sea como fuere no se va de vacío y nos alegramos, porque el francés es de esos que rara vez da un poco menos de lo que debe dar. Pinot y el reloj es una historia de amor y odio, tiene actuaciones excelsas, todos le recordamos en Romandía el año pasado, y otras no tan óptimas, la de este Giro, en la que no dio el tono. Que gane lo vemos complicado, pero ojo,que si lo lograra cuánto se arrepentirían los otros tres cuando no fueron a por él en ese marcaje ya mítico.

Tom Dumolin, sin duda el mejor posicionado en las apuestas, aunque parta el más retrasado. Aunque una crono al final de tres semanas no ofrece los resultados de otra corrida en cualquier otro momento, sí que es cierto que los especialistas tienen un plus, un margen que les otorga favoritismo de partida. Si a ello se le añade que la crono simula un encefalograma plano, tenemos la regla de tres. Dos cosas pueden pesarle al neerlandés, el cansancio que también acompaña a sus rivales, y los nervios, un plomo para Dumolin, que ha sido pillado en renuncios, se descompuso tras coronar el primer Stelvio y ha hablado como no le habríamos imaginado.

Cuatro tipos, un rosa, la resolución en unas horas…

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

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