Coronavirus: Cinco ciclistas que lamentarán el parón

Max Schamann Paris-Niza

Cinco competidores que tendrán que llevar su fenomenal estado de forma a la nevera

Pueden ser más que cinco, por que algunos no habían exhibido músculo aún, pero hay cinco ciclistas que van a acordarse de esta desgracia…

En lo poco que hemos visto de temporada, con dos meses escasos de carreras, y con todo lo gordo por venir, el sábado debía ser San Remo, lo cierto es que el parón que marca la París-Niza ha pillado a muchos corredores y nombres importantes del pelotón a full de forma ante la inminencia de grades carreras.

Sin embargo, son cinco los ciclistas que creemos van a lamentar este lamentable e impuesto parón que amenaza con arruinar la temporada de ciclismo en 2020.

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Empezamos por el propio ganador de la París-Niza, Max Schachmann, un ciclista que un día nos platearemos si puede ganar una grande, pero que en el caso de las clásicas que se nos venían encima era una baza de primer orden.

Decir que San Remo le va bien a Schachmann creo que es una obviedad, su arrancada y potencia, su descenso le situarían como outsider al Poggio.

Eso sin olvidar que su calidad le llevó hasta el podio de Lieja, hace menos de un año.

Otro que tenía una primavera para crecer era Sergio Higuita, que no pudo con el alemán antes de llegar a Niza, pero que con esas ganas de aprender que tiene podía dar el do la que sería su primera campaña entera en un World Tour.

Si Sergio Higuita sobrevivió a los abanicos de la carrera hacia el sol, verle en Itzulia o en Árdenas era uno de los alicientes para rematar una las explosiones más sonadas de tiempos recientes.

Vanmarcke Higuita podio joANsegudidor

Al igual que Higuita, otro colombiano ha visto truncado un inicio de traca, sí es Nairo Quintana y el estado de forma que ha lucido en este primer ciclo ha sido insultante.

No sabemos si hubiera ganado la París-Niza sin la caída y el corte que le dejó fuera de la general, pero está claro que hubiera influido.

Está claro que no es lo mismo Provenza que la París-Niza, y esos cortes son la evidencia, pero que el boyacense ha sido el ariete del nuevo Arkea es un hecho.

Se pierde la opción de haberle visto en la Volta del centenario, quizá en Itzulia… carreras que ganó un día y que veíamos en su radar.

De cara al adoquín, y quién sabe si para algo más, el salto de calidad y confianza que han dado estos días ponían a Tiesj Benoot y Jasper Stuyven en primera línea.

El primero podía optar a todo, por que verle delante sólo en Flandes era incompleto, también le situábamos en Árdenas.

Benoot dijo, con razón, que era una pena este paréntesis le pillara con estas piernas.

En el caso de Stuyven, es muy complicado quedarse como cualquier cosa con esa forma de rodar, a todas luces un lujo.

Creo que con la Het Nieuwsblad que se marcó, ganando a un coco como Lampaert, estaba ahí, luego ya sabemos que los monumentos son pocos y caen en manos de menos.

Cruzando los dedos para que, cuando vuelvan, estos y otros corredores vuelvan a deleitarnos con lo que saben y queremos verles hacer.

Entretanto, nos quedará el consuelo de imaginar lo que pudo haber sido…

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Julian Alaphilippe sabe regalar buen ciclismo

Julian-Alaphilippe JoanSeguidor

La apertura de la París-Niza dio la medida de la calidad del ciclismo que maneja Julian Alaphilippe

Qué ganas había de ciclismo, qué necesidad de ver lo que se vio, basta que la realidad te prive de algo para que lo desees con más fuerza, Julian Alaphilippe lo sabía.

La primera etapa de la cuestionada edición de la París-Niza 2020 ha abierto como se esperaba con una catedral de ciclismo donde el francés puso la cúpula.

Decía ayer Alberto Contador sobre la actuación de Julian Alaphilippe que quedando el cuarto de los cuatro que llegaron escapados, roto, desfondado, tocado por ese frío que le hacía agitar las manos cada poco, se había ganado al público.

Y así fue.

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Por que en ocasiones no es tanto el resultado, como el efecto que se produce.

Decíamos de Peter Sagan, ayer mismo, que extrañábamos aquellas primaveras en las que, vieras la carrera que vieras, estaba siempre en el corte bueno, disputándolo todo.

Lo mismo opinamos de Julian Alaphilippe, ya es casualidad que en la apertura de Niza, la principal fuga fuera con Benoot, eso es los dos últimos ganadores de la Strade suspendida, o aplazada, qué más da.

El francés será a veces semillero de carantoñas, caerá mejor o peor fuera de la carretera, pero en ella se pone un dorsal para honrarlo aunque las circunstancias sean complicadas.

Por que a lo meteorológico se le suma lo que rodea todo lo que acontece o debiera acontecer, si el «new normal», escuchábamos esta mañana, de la Moto GP va a ser ir confirmando los grandes premios casi la semana de antes por el coronavirus y cómo cada país lo afronta, en ciclismo las cosas están pendientes de un hilo.

De ahí que el movimiento de Julian Alaphilippe en la primera etapa de la París-Niza nos haya vencido. 

¿Sabes qué es el circuito de Gran Fondo World Tour?

Se le veía inquieto al frente del pelotón, hasta que salió a treinta de meta con el citado Benoot.

Entraron los dos mejores que podían entrar en ese corte, por que ninguno de ellos sabe especular.

El desenlace lo vimos, no sé si Alaphilippe podrá estar delante en esta carrera hacia el sol, por que el final en alto es muy duro, pero entre la crono y lo que queda podría poner coto al buen estado de forma que Nairo mostró en las primeras vueltas francesas.

Ahora les cabe la responsabilidad de pensar en ciclismo, sólo en ciclismo durante siete días, y si las circunstancias lo permiten, lo dijimos, crucemos los dedos, que el espectáculo prosiga.

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La revista del adoquín

Adoquín Roubaix JoanSeguidor

El adoquín que se lleva Sagan en Roubaix pone fin al ciclo más apasionante del año

Hace escasos días que la campaña 2018 del adoquín dio con el velódromo de Roubaix, cuyo ceremonial sabe un poco a despedida.

Luego viene lo que últimamente hemos llamado la depresión de las Ardenas

Sea como fuere ese sabor a despedida encierra cierto amargor, este año además revestido de honda preocupación por el estado de Michael Goolaerts, al tiempo que permite pensar sobre lo que ha dado de sí la primavera que se corre entre adoquines, bergs y muchedumbres que hablan un idioma que nos resulta incomprensible

El rey del adoquín ¿Sagan o Terpstra?

Para saber quien ha sido el rey del adoquín simplificar entre dos nombres parece un ejercicio simple, pero es necesario para dar concreción. La cosa está entre dos enemigos íntimos.

Peter Sagan ya tiene la reina de las clásicas, y su balance global incluye Wevelgem, en una estrategia muy alejada a la de ese corredor que le gusta arriesgar y ser vistoso.

En términos de palmarés es un balance impecable, por cuanto engrosa un historial de vértigo, que muy pocos en la historia podrían firmar.

En términos de sensibilidad, Sagan tiene dividida a la parroquia que espera de él lo humano y lo divino.

Niki Terpstra por su lado creo que ha hecho su mejor campaña de siempre.

Liberado del rol de segundo de la flota comandada por Tom Boonen ha sido la punta de lanza de su equipo en las grandes carreras y ahí está el resultado: Samyn, Harelbeke y Flandes.

Pisó además el podio de Roubaix, donde compitió en fortaleza con Peter Sagan, si el eslovaco se le fue como quien no quiere la cosa, es un tema que le debe estar comiendo por dentro.

Balance sobre la mesa, resultados puros y duros y presencia durante el ciclo, Terpstra ha sido, para nosotros, el hombre de la primavera.

Un ciclista que ha sido valiente, que ha estado perfectamente acompañado, y eso cuenta mucho, pero no siempre se puede rematar y él lo ha hecho.

El semi pleno de Quick Step

En los resultados de Terpstra concluye también el equipo azul que ha sabido plasmar con exitosa estrategia su poder.

No es sencillo, aunque parezca lo contrario, conseguir lo que han logrado los belgas.

Ser el más fuerte te hace diana de todas las miradas y ataques, y sin embargo, el nivel de trabajo colectivo del Quick Step ha rozado la perfección.

Tuvieron un lunar en Roubaix, confiaron, quizá en exceso, en los ataques lejanos de Gilbert y Stybar y para cuando quisieron tomar aire de nuevo, Sagan se escurrió.

Si alguna vez Patrick Lefevere soñó con la palabra equipo seguro que sería con algo muy similar a lo visto estos días.

Vanmarcke y Van Avermaet, sin premio

Sep Vanmarcke y Greg Van Avermaet son dos ciclistas acostumbrados a hacer balances poco optimistas del periodo del adoquín.

Les cuesta horrores ganar, sobre todo al primero, porque al menos Van Avermaet venía a esta primavera a defender todos los triunfos del año pasado.

Pero el campeón olímpico no estuvo en ningún momento en disposición de romper como él necesita para ganar carreras de este corte.

Sabrán BMC y Van avermaet los motivos, pero su balance es muy malo y llega en momentos complejos para el equipo.

Con Vanmarcke es más de lo mismo, el retrato de un corredor poderoso, que se entrega, que da el tono, pero que siempre se queda en la puerta.

¿Cruzará la línea alguna vez?

Cuesta creerlo.

Nibali y Benoot, el salto adelante

Aunque no es adoquín propiamente dicho, San Remo está siempre inmersa en esta maraña de carreras. Vincenzo Nibali ha vuelvo a dar una vuelta de tuerca y su tenacidad en el Poggio es el vivo ejemplo de un ciclista irrepetible, como su apuesta por Flandes, siendo la última rueda que Terpstra descolgó en su ataque.

Por su lado creo que la primavera que acaba lo hace con la figura de Tiesj Benoot finalmente revalorizada como creo que merece, al margen de la Strade que gana a lo grande, fue su continua presencia en carrera la que le ha proporcionado un estatus muy diferente al de hace un par de meses.

Sigue siendo muy joven, como Van Aert, y su carácter espartano, recordándonos auténticos sufridores como Hoste o Van Petegem, es perfecto para progresar en esta jungla del adoquín.

Imagen tomada del FB de Paris-Roubaix

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La costa de Levante en la puerta de los Hoteles RH…

Tour de Flandes, la carrera de dominio público

Flandes Philippe Gilbert JoanSeguidor

El día que todo Flandes para por desayunar ciclismo

En la previa del Tour de Flandes, nos ha gustado mucho el relato de los siete ciclistas del Education First ante lo que sienten y esperan para la gran carrera del domingo.

Esto es en pocas palabras el Tour de Flandes para ellos…

Tensión en sentido positivo, algo grande que va a pasar, y si alguien puede acabarla, está Sep. Y eso da una gran confianza” dice Matti Breschel

Es la suma de todo lo que hace Flandes así, la masa, la gente que se enerva, cómo lograr el objetivo, la sensación de lograrlo…” Mitch Docker

“Crecí en Holanda viendo esta carrera, sin saber que iba a ser top ten cuatro veces. Junto a Roubaix, Flandes es mi mundial” Sebastian Langeveld

Cuando estás en Bélgica por Flandes, el aire inspira. Es la carrera más bonita del mundo y también la más singular tácticamente” Sacha Modolo

La masa hace de Flandes el sumum. Hay ciertas carreras en las que recibes energía del ambiente, energía que te mantiene en el filo” Thaylor Phinney

“Viniendo de Nueva Zelanda, comparo Flandes con el Mundial de rugby con los All-Blacks en la final” Tom Scully

La historia, los adoquines y la atmósfera la hacen especial para corredores y fans de toda condición” Sep Vanmarcke

Desde el equipo americano han tenido a bien reunir las primeras palabras que se le venían al siete titular del equipo en el Tour de Flandes y lo cierto es que entre todos construyen un relato que creo muy fidedigno del nivel de singularidad que alcanza esta carrera.

Y es que Flandes, el Tour de Flandes se supone una de las cimas de cada campaña ciclista.

La carrera del público, de dominio público

El Tour de Flandes no es sólo historia de aquel u aquel otro ganando, es el simple y llano retrato de una pasión por el ciclismo que se escribe en muy pocos sitios en igual grado.

Una prueba extrema que esta vez se va a los 267 kilómetros con tres tramos bien definidos.

La salida desde Amberes y unos 100 kilómetros hasta el epicentro de Oudenaarde, los siguientes 110 kilómetros incluyendo entre otras cotas el Kapelmuur y las dos definitivas de Oude Kwarenomt y Paterberg.

Y el tramo rojo, los últimos cincuenta kilómetros que abre el Koppenberg y rematan las mentadas Oude Kwaremont y Paterberg.

¿Dónde ocurrirá la decisión?

El Tour de Flandes es indescifrable, si tenemos presente el pasado reciente, la liebre salta en cualquier lado.

 

El año pasado Quick Step ya pasó la lija en la capilla con Boonen y luego Gilbert se fue a cincuenta de meta. Hace dos Kiato y Sagan dejaron de rueda a Cancellara en un tramo inesperadamente decisivo, un tramo de esos de enlace, las rectas de Flandes.

Luego Peter Sagan se fue solo en Paterberg para desespero de Vanmarcke.

Y si nos pedís cinco nombres queremos daros estos cinco, con el deseo de que el ganador esté aquí porque aquí mismo lo justificamos:

Zdenek Stybar porque es un ciclista adorable, que mira por lo ajeno tanto como por lo propio, porque es el comodín del QS y hasta la fecha no ha tenido problema en sacrificarse por los demás.

Peter Sagan, porque sea como sea la carrera, seguramente tendrá influencia en el resultado, bien porque lleve la iniciativa, bien porque su sola presencia empuje a otros a moverse.

Tiesj Benoot, porque es su primavera, un paso adelante que avanzó en la Strade y que ha tenido continuidad en las carreras de su casa, con una constante presencia en vanguardia.

Michal Kwiatkowski, porque con él en carrera condiciona al que condiciona al resto, Peter Sagan. Ciclista vertical, dispuesto a jugarlo de lejos, seguro que si está bien será duro de pelar.

Greg Van Avermaet, porque necesita Flandes para romper una mala racha perenne sin haber podido repetir nada del año pasado. Los nervios ya afloran y la suerte del campeón olímpico pende de las dos grandes y mil veces más complicado ganar, Flandes y Roubaix.

Imagen tomada de www.eurosport.com

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Los portabicicletas de Cruz en click 

La Strade Bianche abre el nuevo camino de Tiesj Benoot

Strade Bianche JoanSeguidor

Con Tiesj Benoot, la Strade Bianche volvió  a ser belga

Tiesj Benoot, 23 años, Gante, más flamenco imposible.

Tiesj Benoot llegó de “il Belgio” e hizo al revés que Bartoli, Bortolami o Bugno, ciclistas que los que peinamos canas, o quisiéramos, vimos crecer hace menos de cuarto de siglo por las rutas de Flandes, de Lieja.

Ellos hacían “il Belgio”.

Hoy “la Italia” ha sido belga, flamenca. Tiesj Benoot ha dado la medida de quienes pensamos que podía dar más, que tenía más.

El triunfo que puede cambiar el paso de Benoot

Destacado desde siempre, fue un ciclista afirmado entre los mejores muy joven, y quizá ahí estuvo su hándicap.

Causó impresión más de una vez, por esa forma de rodar tan violenta a la par que efectiva.

Escuela del Lotto, ahora asesorado por Tom Boonen, ha visto oportunidad donde otros detectaron riesgo.

Tiesj Benoot ha tomado el relevo de Philippe Gilbert aunque nos recordara aquel fornido rodador que fue Van Hooydonck, alto, poderoso, fino e irreconocible bajo el barro.

Benoot jugó a ganador, de lejos y de lejos vimos que iba a ganar y eso que tuvo que, para ello, arruinar el carrerón de dos ciclistas cuyo mérito en estas lides es incuestionable.

A saber, Romain Bardet, el ciclista del Tour que en marzo se arremanga y se llena de porquería para disputar una clásica de esas de nuevo cuño que da prestigio y fondo a una trayectoria muy centrada en el Tour.

Seguir por Wout Van Aert, cuya progresión sencillamente nos deja al margen de cualquier lógica. Es tremendo, arriesga, se muestra entre Kiato, Sagan y Valvderde y no contento con ello, les ataca, y les deja, mientras se miran.

Van Aert tiene las horas contadas fuera del World Tour.

Que domine el gravel se da por amortizado, que lo haga en 200 kilómetros es otro tema, otra esfera, como cuando en la Het Nieuwsblad se situó ahí delante.

Strade Bianche Wout Van Aert JoanSeguidor

Notas de la Strade Bianche

  • Alejandro Valvderde y su medida en la carrera, no es la primera vez que se le va el caballo. A un paso del podio es un ciclista que da la medida admirablemente en cada terreno. Jugó su carta, pero no le dejaron.

 

  • Sagan no corre solo, aunque se le fuera la carrera de lejos, fue notorio ver que Sagan no está solo, al contrario, le rodea un Bora cada vez más sólido. En las “majors” se espera a Gregor Mühlberger, Marcus Burghardt y Daniel Oss, entre otros.

 

Imagen tomada de FB de Strade Bianche

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Trek gravel Checkpoing JoanSeguidor

Sobre terrenos de gravel la Checkpoint by Trek

La Checkpoint está diseñada con componentes de calidad para aguantar distancias largas sobre terrenos abruptos de asfalto y tierra, e incluso por las carreteras de gravel más traicioneras.
¿En qué se diferencia esta bicicleta de las de la competencia? Viene equipada con multitud de especificaciones preparadas para la aventura sobre terrenos gravel, como las punteras Stranglehold ajustables, su amplia claridad del paso de rueda, y soportes adicionales que añaden versatilidad y permiten personalizarla fácilmente.

Básicos de Primavera

Vamos con lo mejor del ejercicio ciclista, vamos con la Primavera, ese periodo que rompe el último fin de semana de febrero y se alarga hasta bien entrado abril. Dos bloques: pavé y Ardenas, unas quince carreras. Ahí va lo que consideramos VIP para lo que arranca el sábado con la Het Volk, ahora llamada Het Nieuwsblad.

1. Cancellara retirado y Boonen en retirada: la que ha sido pareja de baile durante tantos años, más de diez si tomáis conciencia, ya no estará sobre la pista. El adoquín pierde brillo con el ocaso de dos grandes en la materia, un par de leyendas que están a otra cosa. El suizo saboreando su primer invierno exento de las penalidades del oficio y el belga afinado más que nunca para poner su rúbrica. Pensad, y valoradlo bien, entre uno y otro hablamos de siete Roubaix y seis Flandes.

2. Alfa y omega Sagan: y en ausencia de los dos mentados, la leyenda en vivo viste de arco iris, excede su tamaño ciclista y se precia de ser el foco de lo más importante y granado que pasa en este ciclo. La última temporada Peter Sagan rompió su maleficio monumental con un Flandes herorico, pero si vamos más allá, si hurgamos un poco más, veremos que no hubo carrera que no le tuviera en la pomada, ni siquiera Roubaix, donde perdió el tren de Boonen pero donde protagonizó el famoso caballito a sesenta por hora sobre adoquinado para no arrollar a Cancellara. El ciclismo es Sagan.

3. La dupla del Trek: con Alberto Contador encabezando la parte de vueltómanos, el Trek apuesta de forma decidida por la primavera. Ese escaparate que pone al límite el material, sus tensiones y acabados, es perfecto para hablar de las bondades de la bicicleta y el equipo «rossonero» lo sabe. Tiene una dupla que de funcionar puede ser la bomba. La potencia y versatilidad de Jonh Degenkolb, salvado su “annus horribilis”, que bien puede ganar San Remo y ser Dios en Roubaix, y la prestancia de Jasper Stuyben, un ciclista perfilado para rodar sobre el adoquín que tiene la opción de liderar sin Cancellara en liza.

4. La suerte que merece Greg Van Avermaet: el año pasado Van Avermaet iba como un tiro para el núcleo duro de la primavera hasta que en Flandes, en los minutos de basura pasó a ser el ilustre accidentado y fuera de las quinielas. Con esas lágrimas GVA se rehizo, recompuso la figura, firmó un Tour antológico y se colgó el oro olímpico. Ahora, con esa inercia, quiere ser rey en la primavera, el periodo por el que bebe los vientos, por el que tanto ha luchado y tan poco ha recibido. Si nada falla será el alter ego de Sagan desde el momento que la HN se ponga en marcha.

5. Los dos bloques: cuando el ciclismo muere en el peralte de Roubaix, algo de luto invade el alma del buen aficionado: es el final de parte adoquinada de la primavera. Luego viene otro perfil de carrera, el triplete de las Ardenas que empieza en Amstel, acaba en Lieja y pasa por Flecha. Nada que ver, como el día y la noche, un salto de años, décadas, en la concepción y desarrollo del ciclismo, de lo imprevisible a ritmos imposibles que matan el espectáculo y la aventura. Las Árdenas necesitan reformularse.

6. El mejor momento: como todo en la vida esto es opinable. A un servidor la Lieja siempre le había prendado, pero claro, en los años de Jalabert, Bartoli, VDB y cía. Esto ha cambiado y posiblemente el mejor momento sea en la parte adoquinada y más exactamente Roubaix, que el año pasado nos regaló 100 kilómetros y pico de escorzo y emociones insufribles. ¿Habrá quién lo supere?

7. Dos jóvenes a seguir: del Lotto casi todo me gusta y en especial las maneras de Tiesj Benoot, que poco a poco asoma por los puestos de cabeza en un momento en que los belgas tampoco van sobrados de bazas habida cuenta de la cantidad de grandes nombres que adorna su historia. Crecido en los mimbres del equipo que la bandera va impresa en su ADN, será posiblemente protagonista desde la misma Het Nieuwsblad. Pasando hoja, nos gustó mucho la Roubaix que se cascó hace un año Gianni Moscon, un faro italiano en el Sky, en cuya estructura gana enteros con su calidad e insultante juventud. Si Poels fue el primero en darles un monumento, porqué este italiano de largo recorrido no les puede regalar su primer adoquín en un monumento.

8. Donde el sol se pone para el Sky: ganando en Lieja hace un año, Wouter Poels abrió el camino y torció la suerte del equipo que ha hecho del Tour su feudo pero que no conquista, curiosamente, otros terrenos como San Remo o los monumentos del adoquín a donde siempre van con auténticos equipazos (Stannard, Rowe, Geraint, Kwiatkowski, Moscon,…) pero nunca mojan por lo que sea. No sé si será un manto divino, o qué, por ejemplo esa curva de Roubaix el año pasado, cuando eran mayoría delante, y de un plumazo se les cayeron casi todas las bazas al unísono.

9. La vida española: dos bazas, dos, parece las más sólidas para el ciclismo y si me apuráis tres, por si Juanjo Lobato se aventura con fortuna en San Remo. La primera, la de Alejandro Valverde quien a base de años ha construido un palmarés de leyenda en las Ardenas, sin temor a encontrar rival a su altura en la Flecha y con la cuarta Lieja en el punto de mira. ¿Será capaz de sumar la aburridísima Amstel a su botín? La segunda es Imanol Erviti y su renovada fe por las clásicas, con la esperanza de que esos dos sextos puestos de Flandes y Roubaix no sean la excepción y si los puntos suspensivos hacia lo que otros segundos espadas ya lograron en la reina de las clásicas. Si hemos visto gregarios que “campeonaron” en el infierno como Hayman o Van Summeren…

10. ¿La segunda juventud de Philippe Gilbert? Seis años después Gilbert vuelve a afrontar la primavera desde huestes belgas, seis años después de firmar una campaña perfecta en las Árdenas, con el triplete y la sensacion de hacerse eterno. En BMC, por lo que fuere, nunca exhibió ese nivel y sólo una Amstel adorna su vitrina en este periodo. ¿Volveremos a 2012 y veremos un Gilbert vs Valverde como muchos ya soñaron entonces?

Imagen tomada de Cofidis likes ciclismo

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Conoce la marca alemana que brinca bicis de alta gama

Con el Lotto va la esencia belga

En el pelotón hay un equipo que viste de rojo, es peleón y guarda las esencias del nido del ciclismo: Bélgica. Es el Lotto, sí, y no sólo corre por una marca comercial, que además es la lotería estatal, corre con los colores de un país que no pasa por sus mejores momentos, ni financieros, como casi ninguno, ni de imagen tras los atentados bruselenses del pasado mes de marzo.

El Lotto-Soudal es sede de una buena pléyade de ciclistas que nos gustan mucho y por los cuales ya dibujamos admiración alguna vez. Ahora vemos que su situación pende de un hilo, que desde el estado belga, al parecer un círculo de discusiones entre valones y flamencos, se pone en cuestión la viabilidad del proyecto.

Ya veis el equipo que es garante de las esencias de una tierra que vive esto como si le fuera la vida, no acaba de ser rentable. Necesitan un socio privado que entre a aderezar los números, que como cuenta Nico Van Looy aquí, parece muy maltrechos. Esta historia nos recuerda mucho a la del Euskaltel, como si en el ciclismo moderno no hubiera sitio para un hilo de autenticidad, que casi siempre viene desde lo local y más cercano.

El equipo naranja era enteramente vasco en plantilla, ropa y bicicletas en un principio. Luego acontecieron cambios, pero la chispa surgía desde casa. El Lotto no es un equipo exclusivamente belga, pero se da la circunstancia de que en su entraña crecen dos de los mejores talentos de cada región: Tiesj Benoot desde Flandes, desde el mismo Gante, y Tim Wellens, desde Valonia, a medio camino entre Lovaina y Lieja. Ambos son jóvenes y punta de lanza, pero en este equipo corre una excelente generación de producto propio que crece con la sapiencia y humildad de gente como André Greipel o Jurgen Roeadlans.

El Lotto es garante del liderato en el invsible ranking de autenticidad de lo belga. Más incluso que el trasatlántico Etixx que corre las clásicas con el emblema Boonen, pero rodeado por un pequeño comité de las Naciones Unidas alrededor, lo mismo que en el Giro, donde triunfaron con un luxemburgués y sendos italianos.

El Lotto es otra cosa, es la bandera del país emblema en el pelotón internacional, calzan bicis “made in Belgium”, en una sintonía que otras marcas buscan con su tierra, y llevan los mejores jóvenes del lugar sacando adelante todo el talento que en otros sitios, España por ejemplo, pierde por falta de oportunidades. Esperemos, crucemos los dedos para que el Lotto, en el ciclismo desde hace 31 años siga ahí, como siempre, guardando las esencias de la tierra más ciclista del mundo.

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