Tour de France 2019: una ruta de alta montaña

Tour de France JoanSeguidor

Ya fueron revelados todos los detalles del nuevo Tour de France, una de las carreras más emblemáticas de toda la temporada del ciclismo mundial que se celebrará, como de costumbre, a en el mes de julio, y recorrerá durante tres semanas el bello país galo.

Ya pasaron unos meses desde que Geraint Thomas al mando del Team Sky se consagrara en una de las carreras más emocionantes de los últimos años, logrando un título donde personajes como Chris Froome, su compañero de equipo, Rigoberto Urán, Nairo Quintana o Richie Porte ente otros partían en un inicio con mayor favoritismo de conseguir un título, que ya varios lograron en años anteriores. Es por eso que este deporte nos impresiona tanto: siempre puede haber sorpresas a lo largo del año y en la edición anterior fue buen ejemplo de ello.

Tour de France Geraint Thomas JoanSeguidor
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Ahora bien, enfocándonos en la próxima edición de la ronda gala, sin duda será una de las más difíciles de los últimos años, ya que el recorrido de 2019 ofrece un programa de alta montaña rompepiernas, con tres metas por encima de los 2.000 metros: en el Tourmalet, en Tignes y en Val Thorens, este último inédito en la historia “de la Grande Boucle”.

Esta sorpresa vino anunciada en el Palacio de Congresos de París, siendo una grata noticia para periodistas, aficionados y para los propios protagonistas principales que seguramente no esperaban este tipo de “obstáculo” en una de las carreras que no gozan de este aspecto como uno de sus más característicos. Y es que esto no se queda solo ahí.

Resulta ser que la carrera también albergará una cifra récord de altura para los aficionados que esperarán a los ciclistas en una de las etapas, pues estarán a una altura de 4563 metros de altura en la que será conocida como la meta más alta en la historia de la ronda gala. Esta será conocida como “L´Etape Du Tour” y se llevará a cabo el día 21 de julio del 2019 en la 20° etapa a recorrer entre Albertville y Val Thorens.

Tres serán los protagonistas según el tablero proporcionado por News Bwin: Chris Froome, Tom Dumoulin y Gerrard Thomas. Hablamos de los mejores atletas en 2018, en convivencia con la estrella en ascenso Simon Yates, ganador de la Vuelta España. Las características de la ruta parecen favorecer a los dos ciclistas del equipo Sky, pero el holandés y el inglés han demostrado que también pueden competir en carreras de 21 días difíciles desde el punto de vista de la altitud.

De esta manera los participantes a inscribirse a partir de finales de octubre deberán estar conscientes de que el reto será mucho más llamativo de lo que alguna vez pudieron hacer en el 2017 en la Col d’Izoard, otro pico de altura en la competición francesa.

Por esto y mucho más es lo que permite esta carrera despertar tantas emociones, no solo por sus desafíos sino por aquellos valientes que, con mucha voluntad, se atreven a competir para conseguir quedar enmarcado en la historia del deporte del ciclismo, uno que en su próximo año tendrá un valor agregado muy significativo.

Por esto y mucho más es lo que permite esta carrera despertar tantas emociones, no solo por sus desafíos sino por aquellos valientes que, con mucha voluntad, se atreven a competir para conseguir quedar enmarcado en la historia del deporte del ciclismo, uno que en su próximo año tendrá un valor agregado muy significativo.

 

Carlos Sastre fue la mejor ganancia de Saxo Bank

Cuestiones de mercado, posiblemente internas, e incluso diría que intestinas, han empujado a que Saxo Bank deje, no sé si definitivamente, el patrocinio ciclista. La convivencia siempre complicada con su compañero de cama, el tan excéntrico como imprescindible para el ciclismo, Oleg Tinkov, ha allanado el camino de algo que se barruntaba desde la expulsión de Bjarne Riis, tipo nefasto para este deporte, del equipo hace unos meses.

Saxo es un banco de inversión sito en Dinamarca que desembarcó en el ciclismo hace menos de ocho años. Fue en vísperas del Tour de 2008, junto a la firma CSC, la que apadrinó el antiguo Jack & Jones de Riis, hasta que el propio Saxo tomara las riendas a partir de 2009. Tres años el banco estuvo de primer patrocinador y en estos años ha tenido a su amparo a ciclistas como los Schleck, Fabian Cancellara y Alberto Contador, como hombres destacados hasta que a partir de 2012 entrara en el copatrocinio con Tinkoff.

Sin embargo y a pesar del relumbrón de los citados, creo que es de justicia decir que la mejor ganancia que se ha llevado Saxo del ciclismo tiene nombre y apellidos abulenses: Carlos Sastre Candil.

En efecto, el discreto ciclista de El Barraco, que hoy vive en el calor familiar y los proyectos solidarios de su fundación, fue un día ganador de todo un Tour, algo que fácilmente olvidamos y que sin embargo nunca debemos perder de vista. Fue como sabéis hace siete años, ya, y estos días que apuramos la obra de Alpe d´Huez de Peter Coussins, hemos podido recrear las claves de aquella carrera que un día explotó desde la base de la mítica montaña para traer todo un Tour a Avila.

Porque aquella edición salió sin vigente ganador, Contador, entonces en Astana, no pudo ser de la partida porque su equipo estaba sencillamente vetado. En ese panorama las miradas viraron a Cadel Evans como principal favorito y en una menor escala un serial de ciclistas como Vandevelde, Kirchen o los hermanos Schleck.

En Alpe d´ Huez Sastre atacó pronto, desde abajo prácticamente. Tras un trabajo de manual de Cancellara, Gustov, Voigt, O´ Grady,… la carrera llegaba rapidísima y con la gente tocada. Sastre, segunda baza con Frank Schleck de amarillo, fue el primero en mover pieza porque así obligaba a la reacción de Evans. Aunque Menchov se le soldó a rueda, el segundo acelerón de Sastre fue suficiente para dejarlo y ganar en la cima.

Por detrás de él, un rosario de dudas y nervios. Mientras Frank se desesperaba al ver la horchata que corría por la sangre de Evans, Riis invitó a Andy a saltar, cazar a Sastre y llevarle más arriba aún. Ni Andy quiso dejar a su hermano solo y de amarillo, ni Sastre estaba para esperar a nadie.

Para los hermanos, a pesar de que ganó el equipo, fue un día negro, pues quedaron fuera de toda órbita por el amarillo y la victoria final. En el juego de tronos del CSC, Sastre tenía la carta marcada y se llevó la mano. Todo al rojo e impar.

El abulense logró ese día, prácticamente al inicio del periplo del banco danés en el ciclismo, su mejor rédito en el ciclismo. Hubieron de venir más triunfos, el Tour de rebote de Andy, la Lieja de éste mismo, Flandes y Roubaix de Cancellara, la Vuelta de Contador,… pero un Tour ganado de primeras, con un golpe de efecto como el de Alpe d´ Huez, como el de Sastre, eso sólo lo logró un corredor que encontró la discreción una de sus bazas más consistentes para que siempre le apreciáramos.

Saxo deja el ciclismo y su mejor renglón fue el primero, el más lejano…

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El ciclismo se empieza a parecer peligrosamente a la Formula 1

Con el paso del tiempo y la globalización en el deporte, vemos que cada vez hay más similitudes entre los grandes eventos, aunque se traten de diferentes deportes. Tomamos en el caso del ciclismo el organizador por excelencia, ASO, y lo comparamos con los gestores de la Fórmula 1, que estos días vive sus últimos retazos de la temporada, para apreciar que aunque sean deportes muy diferentes en apariencia, son muy similares en esencia y desarrollo.

Entre los amantes a la Fórmula Uno es sabido que su gran eclosión vino de la mano de Bernie Ecclestone , ese tipo de blanco cabello y características gafas que rara vez sonríe. Bernie con su visión de futuro supo dinamizar y llevar a lo más alto esta modalidad. Con el paso del tiempo, Bernie se dedicó a la expansión y publicidad por todo el mundo de un negocio que hoy maneja con mano férrea a través de las siglas FOM “Formula One Management”, que posiblemente no suenen tan bonitas como ASO, pero sus “procederes” sientan cátedra.

En ese saco entran derechos de televisión, radio, prensa, merchandising,…  todo lleva su canon y no hablemos de crear un evento, es decir un nuevo gran premio. Conseguir que te lo otorguen supone un desembolso bestial que las arcas  de Bernie bien lo agradecen. Hoy por hoy la FOM es la que confecciona el calendario, con el visto bueno de la FIA  y lleva las carreras allí donde más le interesa comercialmente, siempre en busca de nuevos mercados.

Y es en este punto donde hoy por hoy aparecen las similitudes. Quién iba a decirle a Thierry Sabine, cuando creó su carrera por el desierto, que iba a evolucionar hasta este increíble negocio que es ASO  y eso que sólo haré referencia al mundo del ciclismo, un deporte que ha llegado a parajes insospechados. Con su buque insignia, el Tour, ha ido creciendo deportiva y económicamente en una espiral de credibilidad y reputación.

Como todo gigante que crece, se come al más débil y empezó a comprar derechos de carreras que pasó a organizar (yo me lo guiso, yo me lo como) apoyada por sus propias retransmisiones televisivas (con cerca de 200 canales en todo el mundo). La crisis económica actual  ha potenciado ese afán devorador llegando a controlar incluso la Vuelta España.

En ASO quitan y ponen carreras, las cambian de fecha o simplemente las hacen desaparecer del calendario.  La última propuesta es reducir la Vuelta para poder acoplar nuevas fechas en ese intento por globalizar el ciclismo y querer conquistar el mercado árabe como el asiático. Como ayer mismo se apuntaba, el Tour dejará el hexágono francés tantas veces como la factura compense el esfuerzo aunque en ello le vayan las críticas de los propios aficionados franceses.

El resultado es un deporte global, planetario, redondo, pero ajeno a las personas, lejano y frío que muchas veces rompe vínculos con su historia. Es como todo, lo tomas o lo dejas, es lo que hay y si no se hiciera así quizá estaría condenado a morir. Como se puede observar Ecclestone abrió el camino y los chicos de ASO como buenos alumnos le siguen a pies juntillas. Como podéis ver hay más que parecidos razonables.

 

Por Antonio Linares

Foto tomada de acv2fidel.blogcindario.com

¿A qué se ha dedicado este año Bjarne Rijs?

La semana se abre con un gran interrogante en el horizonte ciclista. Sí, esta semana se decide quién cerrará el listado de equipos que jugarán en el máximo circuito. Un momento decisivo en pleno mes de diciembre, a dos semanas de Navidad, que condicionará toda la temporada 2013 en general y el desarrollo de las tres grandes en concreto.

A la espera de saber si Saxo- Tinkoff accede al máximo nivel, convendría preguntarse qué han hecho tan mal en el equipo que acoge a Alberto Contador, es más, sería necesario saber a qué se ha dedicado Bjarne Rijs este tiempo. Los numerosos análisis que han surgido alrededor de la gestión de este personaje que continúa en el palmarés del Tour a pesar de su condición de dopado confeso apuntan todos a la terrible campaña 2012 que los daneses han cuajado para explicar el desastre que se cierne.

Aunque más de uno tenga la opción de disfrazar esto en el enésimo ataque gabacho a Alberto Contador y ciclismo patrio, el sistema es el que es, para todos. La conclusión que emerge se viene cociendo a fuego lento desde hace semanas  y no sólo por una, entendemos, mala gestión del calvo divino sino que también por las terribles reglas que la UCI instala en su deporte.

Si vemos la calidad de la plantilla de Saxo, una vez Contador fue sancionado, y sus resultados durante 2012 no entenderemos cómo el sistema se ha montado de manera tal que el equipo pudo estar en el máximo nivel este año y no el próximo con una escuadra mucho más fuerte.

Sobre los males propios de Saxo, los fichajes fueron para Rijs un clavo ardiendo que al final no resultó como tal, pues a la luz de lo acontecido y como bien describieron desde Velofutur, marcaron el camino para los rivales contrarrestaran con puntos todos sus movimientos. Que a Rijs este año no le resultó mejor la plantilla tuvo su justificación en el patrocinio. Quizá en un ejercicio de incondicionalidad, desvincularse a la imagen del equipo, él que tanto habla de ética, imagen y limpieza, le habría dado un plus al posible patrocinio que pudo reforzar la escuadra.

Pero es que además Oleg Tinkoff mete más madera asomando el descrédito a los componentes del Argos, principal rival de Saxo por la plaza en ciernes. Una maniobra muy rusa que sin embargo no parece tener cerca su objetivo. Argos, aquí lo dicen muy bien en Biciciclismo, ha movido ficha con tremenda habilidad y posiblemente se aseguren muchos meses antes el Tour de Francia sin ofrecer un nombre de la talla de Alberto Contador.

Y hablando del madrileño, entendemos que su presencia en Giro y Vuelta se puede plasmar automáticamente si su equipo no entra en el primer corte. Si en cinco días Saxo no entra en el mismo, sabremos entonces cuál será el camino competitivo del pinteño. En caso de enmienda, que no sería la primera, entonces lo que no sabremos es qué pensar.

 

Foto tomada de http://www.podiumcafe.com

Serie mitos: Cuando Greg Lemond se cruzó en el camino de Perico

Mientras Pedro Delgado paseaba de amarillo por la avenida más famosa del mundo se pudo pensar que ahí se abría un ciclo, quizá no del calado del recién cerrado por Bernard Hinault, pero sí de más de un Tour, como el propio Jean Paul Ollivier reconoció del segoviano en la magnífica obra “Retratos legendarios de ciclismo”.

Dos años antes de Perico, Greg Lemond, quien hoy mismo ha anunciado el interés por posicionarse en la carrera hacia la UCI, ganaba un Tour cargado de simbolismo: impidió el sexto éxito de Hinault en el ambiente más francés y hostil que hubiera deseado. Aquel americano de fácil pedalada e ingeniosas tácticas vería la muerte de perfil un año después en un accidente de caza.

Así las cosas, la suerte quiso que Lemond y Delgado fueran compañeros de generación aunque casi no hubieran cruzado caminos en la pugna por un éxito mayúsculo. La vida les llevó a chocar en dos ediciones del Tour, cuando nos pronósticos posiblemente no lo hubieran acertado.

En 1989 Pedro asistió al Tour con cartel de favorito de frente y dorsal número uno a la espalda. Aquella experiencia fue un amargo trago de tres semanas que arrancó con la colosal cagada de Luxemburgo y se fraguó día tras día desde el momento en que en la primera crono larga, Greg Lemond demostraba verse plenamente recuperado de su accidente de caza. A pesar de la desesperada carrera pirenaica, Perico ahogó hasta donde le dio el físico, y éste no estuvo para cohetes en la travesía alpina. Lemond, sin equipo, agobiado por Fignon y un recorrido cargado de emboscadas, le había ganado a partida.

La segunda coincidencia se haría esperar un año. Ahora las tornas estaban en punto muy diferentes. Si en la edición anterior Perico no pudo hacer valer su estatus sobre el mermado americano, Lemond, enlosado en su maillot arco iris, sí que situó su caché sobre el segoviano. Siempre a contrapié Delgado vio cómo el de California le situaba fuera del tablero cada vez que la carrera deparaba movimientos.

Con los años, Lemond se puede decir que volvió para cercenar la trayectoria de un ciclista que posiblemente tuvo más cerca repetir éxito de que nunca hubiera imaginado en convivencia con una generación sencillamente asombrosa donde crecieron al margen de los mentados: Laurent Fignon y Stephen Roche. No en vano entre los cuatro acumularon dos Giros, otras tantas vueltas a España y nada menos que siete Tours.

Miguel Indurain también pisó mierda

Iba Alexandr Vinokourov con ligera ventaja. El pelotón no bajaba, volaba hacia Gap. En el gran grupo, el líder Lance Armstrong miraba con asombro su irreconocible rival de siempre, Joseba Beloki. Llega una curva no muy virada hacia la derecha. El asfalto es una suerte de caldo espeso. Las ruedas no fluyen, surcan. Horadan el pringoso elemento. El calor emprende el chorreo de alquitrán am ambos lados del tubular. Se rompe. Beloki traza con todo. Pierde el control. Golpe seco, dolor, crash. Armstrong no quiso ser el Agostinho de Ocaña y pudo esquivarlo. Se fue campo a través. El azar quiso que la ruta siguiera a sus pies metros abajo tras un viraje cerrado de izquierdas.

Quién lo diría nueve años después aquel supino ejercicio de suerte sería borrado en los despachos, pero la imagen subyace. Armstrong fue sonreído por la diosa fortuna muchas veces, hasta que un día dejó de alumbrarle. Ello sin embargo nos lleva a la vía de los campeones. Un indescifrable código genético donde el engarce se llama suerte.

Por ejemplo Miguel Indurain. Sumen el cúmulo de causalidades que se deben dar en cinco años consecutivos para conseguir aunar otras tantas victorias con todo el pelotón ansiando tu trono.

Miguel Indurain pasó por un pasaje realmente complicado que estuvo a punto de costarle carísimo. Fue en la edición de 1994. Descendía el pelotón de favoritos sobre la senda pisada por Eros Poli, aquel gigantón que besó el cielo en la cima del Ventoux camino de su etapa de Carpentras. Ascendiendo el monte pelado, Marco Pantani, entonces no despoblado de pelo por completo, probó el “jaune” de Indurain. Luc Leblanc intentó jugar a secante, pero no le fue suficiente para llegar a la cima con el mágico de Cesena.

Ya en el descenso, insertado en medio del enfilado grupo, Indurain tiene un problema. Medio pierde la verticalidad. El abismo le amenaza a su izquierda. Zarandea sobre la bicicleta. Pánico. El angelito que le cuida, restablece la verticalidad. Sí. Indurain nos dio la clave de eso que llamamos la suerte de los campeones, de aquello no palpable, pero que nos asoma a lo peor y a continuación nos retira. Miguel, como Lance nueve años después, pisó mierda.

Imagen tomada de forodeciclismo.mforos.com

Los símbolos del Tour 2013

Los calendarios, el caprichoso azar, te ubican una super condena al mejor corredor de tu carrera y la presentación de la próxima edición en menos de 48 horas. Atribuladas jornadas de octubre para la organización del Tour de Francia. Sabida la resolución del caso del tejano, el Tour respira aliviado, celebrarán su 100 edición con un estafador menos en ristre.

100 ediciones después de echar a rodad en ese café del extrarradio parisino, el Tour vuelve a ser insular, pero por primera vez para salir desde Córcega. Curioso que esto ocurra tras las partidas de la carrera desde Gran Bretaña e Irlanda y no haber pisado la salvaje isla corsa. Hubo 99 ocasiones para hacerlo.

La carrera ofrece aspectos que la singularizan, aunque no sé si a causa de tan elemental efeméride. La primera semana será por el sur y posteriormente se irá al norte. No es lo usual. Será increíble ver la crono de Le Mont Saint Michel, la segunda gran atracción francesa tras París. Se transitan a su vez varias grandes ciudades como Niza, Marsella, Montpellier y sobretodo Lyon, la segunda capital del país, pues la primera recibirá la última etapa de noche, sí al ocaso y en prime time. Recuerden lo que dijimos no hace mucho.

En lo que hace referencia a lo que siempre se mira de un recorrido, la montaña incluida, ofrece una novedad de calado con la doble ascensión a Alpe d´ Huez. Como aquellas etapas de Aubisque y creo que Tourmalet, la franquicia más conocida de la carrera se sube en un par de ocasiones abriendo una carretera de descenso para volver a Le Bourg d´ Oisans. Toda una pericia. Un golpe de efecto. Congrats. Poco antes se ascenderá el Ventoux, cuatro años después de que Juanma Garate diera cuenta de Tony Martin en la ventosa cima.

Llama la atención que en esta singular edición se haya prescindido de cuatro cimas que consideramos esenciales: Galibier, Tourmalet, Izoard y Aubisque. Sin embargo entran otros como Pailheres, Glandon y Madeleine, un peldaño por debajo de los citados, aunque viéndolo con detenimiento para ofrecer el espectáculo, que estas grandes cimas han padecido en las últimas ediciones, mejor no mancillar más aún sus reputaciones.

Aunque a priori se hablaba de una edición más dura, el reparto de los condicionantes me parece más que acertado. El Tour no hace las burradas de Giro y Vuelta y “encuña” sendas cronos de media distancia entre los bloques montañosos. Es por ello que no podemos comprender las palabras de Bradley Wiggins declarándose incapaz de inicio en la empresa de repetir triunfo apuntando al Giro de Italia y poniéndose al servicio, veremos, de Chris Froome. Algo similar dijo en 1985 Hinault sobre Lemond y aquello acabó como acabó.

Foto tomada de http://simonsayscycling.com

Sobre Lance Armstrong, Sergio Sauca y las justicias deportivas

Dirá Alberto Contador “¿por qué a mí?, ¿por qué siempre Lance?”. Hace cuatro años en la Vuelta convivió con la noticia del regreso del astro norteamericano. De nuevo en la carrera hispana, le toca lidiar preguntas sobre la posibilidad, sí posibilidad, de que le quiten los siete Tours al tejano. Es lo que hay, el filo de la navaja, por donde camina no sin peligro de cortarse nuestro querido ciclismo.

Hoy recibí la petición de José Manuel Olivan de opinar sobre el caso Armstrong en Radio Marca. Él mismo se refirió a lo que comentamos aquí hace un par de meses, más o menos, cuando el proceso entró en su fase caliente. Poco más que añadir a lo suscrito. Lo que desde Estados Unidos proponen hacer es una locura que puede desmadejar la historia del ciclismo cual hilado. ¿No hubo elementos suficientes antes?. En caso de que no, entiendo que los delitos prescriben, que se pasa página, que a Escartín, Evans, Acevedo y otros no creo que a estas alturas quieran que se les dé un Tour de hace más de diez años. Y digo estos nombres porque los que por legítimo corrimiento de puestos deberían acceder a la primera plaza calzan sanciones y sospechas corroboradas.

Lo dantesco una vez más fue la manera de contar las cosas. Sergio Sauca, apolillado rostro de la sección de deportes de TVE, que recibió monumentales mocos vía twitter por la manera de narrar el suceso a primera hora de la mañana, es un ejemplo. Esto es un tema deportivo y no trasciende. Nos dolerá, que nos duele, pero no deja de ser un afectado en tercera persona y el ciclismo seguirá, porque siempre ha seguido. Pero viendo la calidad del sujeto que informa y de quienes les rodean temblamos. Sí, temblamos. El desconocimiento que luce nuestra maquinaria mediática aterroriza. No quiero comentar las bobadas supinas que he oído por ejemplo sobre economía. Luego se preguntan, e incluso despotrican algunos, de por qué blogs como el que suscribo crecen. Es que los canales tradicionales no funcionan. Miren lo que comentan los amigos de Cobbles & Hills. Éste es el fiel retrato.

A Sauca le cayeron al menos dos que yo viera. Son testimoniales, pero reflejan la ignorancia de lo que se habla:

 

@samu_vr le soltó

@SergioSauca NO HA SIDO DESPOSEÍDO, IMBÉCIL, INFORMATE QUE ERES LA CARA VISIBLE DE LOS DEPORTES DE RTVE SUBNORMAL.

 

Y @JavierCepedano le completó

@SergioSauca Eres una vergüenza para el periodismo. Infórmate mejor, que no cuesta tanto. No ha sido desposeído de nada por ahora.

 

Todo por este tweet

 

Lance #Armstrong parece q será desposeido de sus 7 Tours. Se derrumba una hª mágica del deporte tras el cancer. ¿Y como queda el ciclismo?

 

Quienes tienen que estar flipando de veras son los responsables de conducir la Operación Puerto, entre otras muchas, en España ante cómo se las gastan su amigos americanos. Sí, estos errarán en las formas y tiempos, pero qué quieren que les diga, van con todo hasta el final y si se deben cargar a uno de sus símbolos, garante de una marca única a nivel mundial, lo hacen. Igualito que en España.

 

Si queréis escuchar el audio del programa de Radio Marca. El tema de Lance Armstrong se analiza al final del tramo de programa de las 19 horas.