La lista más complicada de favoritos al Tour

Egan Bernal Tour JoanSeguidor

La temporada 2020 ofrece una nómina de favoritos al Tour que escapa a la lógica de otras campañas

¿Quién se atreve a hacer una lista de favoritos al Tour 2020 con la que está cayendo?

Lejos queda la época de las grandes cabalgadas en solitario de los Coppi  y Bartali, unos tiempos donde los corredores vivían del talento y de la experiencia a través del acierto/error.

Las escenas de los gregarios entrando en bares para arrasar con las bebidas y salir cargando coca colas, cervezas, champagne o incluso coñac para conseguir un buen botín para sus líderes han dejado de ser la imagen de algunas etapas en las que el calor hacía estragos.

El deporte profesional vive en la era de los datos

Ninguno puede escaparse del control del preparador físico, nutricionista, médico, biomecánico, psicólogo…

Todo para obtener el 100% de las cualidades del corredor.

Las temporadas se planifican con mimo.

Objetivos, picos de forma, días de competición, las carreras más apropiadas para afinar.

Un montaje complejo para que el día D todo esté a punto.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

¿Podría ser este 2020 una oportunidad para desmontar este perfecto entramado, y que el talento innato sea el que marque la diferencia?

El escenario actual es caótico y el futuro incierto.

Corredores confinados entrenando en rodillos y gimnasios caseros… más de cinco meses sin competiciones y favoritos al Tour que aun no han debutado este 2020 como son los tres líderes de Jumbo.

El inicio del calendario está marcado para el 1 de agosto sino pasa nada y el Tour para el 29 del mismo mes.

¿Os imagináis un Tour a finales de febrero?

Equivaldría a las fechas en las que se disputa la Vuelta a Andalucía, y entrenar es importante, pero el ritmo de carrera y los días de competición son vitales y así lo manifiestan los corredores. Si todo sigue el curso establecido será difícil que los favoritos puedan llegar con más de trece días de competición, y con este dato hemos querido rebuscar en las estadísticas para hacer nuestra quiniela de cara al futuro podio de Paris.

Nos remontamos a las temporadas 2018-2019 y observamos los resultados de los primeros 15 días de temporada  y  los días de competición de cada favorito de sus 2 últimos Tours.

La media es de 30 días de competición antes del Tour, siendo Kruijswik (27) y Geraint Thomas (27,5) los que menos días suman, mientras Landa (35) y Valverde (34) son los que más, pero que pasa con los inicios de temporada?

Gore 400×100 MArzo2020

 

Nuestro top 5 de favoritos al Tour de Francia 2020 

TOP 1 Primoz Roglic

En 2019 ganó todo lo que corrió en sus primero 15 días. 3 generales, UAE Tour, Tirreno y Romandie.

Hizo 10 días de Giro muy buenos y aunque se le acabó haciendo largo, no quita que estuvo intratable 2 meses largos de temporada.

Su rendimiento sin días de competición fue sobresaliente.

La única duda que nos genera es que su última carrera data del 20 de octubre.

Este 2020 aun no se ha puesto un dorsal.

Nairo Quintana Provenza JoanSeguidor

TOP 2 Nairo Quintana

El cambio de aires le ha sentado de maravilla, y este 2020 a la que decidía abrir gas subiendo no había escalador capaz ni de cogerle rueda.

Ha ganado 2 generales y la etapa del Ventoux en el  Tour de la Provence, además de la etapa reina de Paris Niza.

Habrá que ver, si en caso de que el Tour se le ponga de cara, tendrá suficiente equipo para controlar la carrera.

TOP 3 Tadej Pogacar

Fue una de las “revelaciones” en 2019.

Ganó en Algarve, en su segunda vuelta como profesional, con solo ocho días de competición, y se exhibió en la Vuelta donde ganó dos etapas y fue 3º de la general.

Este 2020 empezó ganando  la general de la Vuelta a la Comunitat Valenciana, además de 2 etapas, y fue segundo en el UAE Tour donde ganó una etapa.

TOP 4 Egan Bernal

Se adjudicó en los primeros 14 días del 2019 la general de Paris Niza y fue 4º en la general de la Vuelta a Colombia.

Este 2020 empezó mostrando un buen nivel en el Tour de Colombia.

Debería ser el líder indiscutible del Ineos, por evolución natural y porque ni  Froome ni Thomas han hecho inicios de temporada notables.

Aunque a un cuatro veces ganador del Tour no deberíamos eliminarlo de las quinielas, después de su caída pensamos que necesitaba correr más para ganar en confianza y conseguir un ritmo de competición óptimo.

Alejandro Valverde JoanSeguidor

TOP 5: Difícil colocar un nombre.

Si le pudiéramos quitar  2 años, Alejandro Valverde sería el gran favorito al Tour.

En 2017 y 2018 arrasó y ganó prácticamente todo lo que corrió en los primeros 15 días de temporada.

En 2019 no ganó pero lo cambió por segundos puestos, y aunque este 2020 empezó lejos del rendimiento de las 3 temporadas anteriores,  nunca hay que descartarlo porque le sobra clase para seguir sorprendiendo.

Mikel Landa dejó buen sabor de boca en su debut en la Vuelta a Andalucía.

Jugó al ataque y Fulgsang no consiguió distanciarlo.

En el grupo de los franceses, en un principio Bardet renunció al Tour, así que queda Alaphilipe y Pinot.

En el caso del primero, cuesta verlo disputando un Tour hasta el final, pese a que en 2019 inició el año con fuerza. En el caso de Pinot posiblemente le falten días para verlo al nivel del año pasado.

Es cierto que tanto en 2018 como en 2019 ganó en la primera parte, pero en 2020 no ha podido entrar en ningún mano a mano con Quintana.

Por Eric Monasterio

Veintipico años desde el Tour del 98

Tour del 98 - Marco Pantani JoanSeguidor

Dos décadas de una carrera que marcó el ciclismo: el Tour del 98

Hace más de veinte años por estas fechas, saboreábamos la sublime victoria de Marco Pantani en el Giro de Italia.

Estábamos en capilla, de un nuevo mundial de fútbol, el de Francia, el país del Tour, del Tour del 98.

Fue aquella una carrera que empezó días antes de arrancar, recuerdo, desde Dublín.

Un control rutinario de frontera hizo saltar la liebre: un masajista de Festina, Willy Voet, fue cazado con un arsenal de sustancias dopantes.

El tamaño del «alijo» era tal que el argumento tan manido de «consumo propio» no se sostenía por ningún lado.

Aquello fue el detonante: el ciclismo nunca volvería a ser igual.

Fue romper la inocencia rota para muchos que quisimos creer que aquello no era cierto, que resultaba un espejismo, una pesadilla, mejor dicho.

Tour del 98: el antes y el después

Un espejismo de puertas hacia fuera, un secreto a gritos de puertas hacia dentro.

Marco Pantani acabó ganando ese Tour con una memorable etapa bajo la lluvia del Galibier, una jornada que hemos visto esta tarde en Teledeporte con los mismos ojos de inocencia del 98.

Fue el único momento que desconectamos de la triste realidad que envolvía y tomaba el ciclismo.

A partir de ahí, el ciclismo arrastra el estigma como el fantasma preso a sus cadenas.

A partir de ahí vendría la expulsión de Pantani en el siguiente Giro, el raid de San Remo en la ronda italiana, tres años después…

Vendrían historias para no dormir.

También el periodo de Lance Armstrong, el ciclista que no existió, que nunca corrió el Tour, ni lo ganó siete veces.

Lance Armstrong como consecuencia del Tour del 98

Acabamos de leer la «Rueda de la mentira«, el libro de Juliet Macur, que describe el antes, durante y después del ciclo de Lance Armstrong.

Siete años de plomo y sopor en la mejor carrera. Siete años que vemos borrados en todas las fuentes que consultamos.

La obra de Macur destaca por ser políedrica, más de 130 entrevistas, con testimonios que hablan con tal contundencia que la sola esperanza de salir vivo de Lance Armstrong, resultaba sonrojante.

El libro describe cómo se cierra el cerco y desmadeja la nebulosa de mentiras que construye Armstrong.

En teoría, se dijo hasta la saciedad, el Tour del 99, el que siguió al escándalo, era el más limpio de la historia, el más creíble, el más transparente…

Y lo ganó Amstrong.

Así las cosas, el ciclismo de 2018 es heredero del Tour del 98.

Veinte años después las cosas no han cambiado, al menos no en la percepción de deporte horadado por la lacra del dopaje.

Un dopaje que además es transversal, y se da allí donde nunca lo podríamos entender. Un saludo a esos masters que juegan a ganar el Tour en su día a día.

Y fruto de aquello tenemos una presión inaguantable para el 99.9% de los humanos, salvo Chris Froome, quien abanderó una limpieza y tolerancia cero, que él mismo ha puesto en el borde del abismo.

Dicen que está más limpio que nunca, pero la percepción es la de siempre.

Algo se hace mal y lo peor son esas decisiones que miran por la imagen y no por la salud del ciclista, como el picotazo de avispa de Sander Armée en el Giro de hace un par de años.

O los ciclistas que hacen gala de su limpieza como si hicieran un extra, denostando a otros.

Así es el ciclismo, el deporte por el que no ha pasado el tiempo desde aquel fatídico Tour del 98.

Imagen tomada de Cycling History

 

Un Tour sin público… si no hay más remedio

Tour Alpe d´ Huez JoanSeguidor

Ahora firmaríamos un Tour, aunque fuera sin público

Lo que cambia el cuento, no hace ni dos meses que reportábamos sobre la cancelación del Tour de Normandía, que renunció porque se les planteaba una edición sin público.

«El ciclismo es un deporte popular y el Tour de Normandía es un festival popular que debería seguir así. El mundo entero está ante algo desconocido que nos deja sin ayuda. Siendo una organización de voluntarios, con las medidas ya impuestas y las que puedan venir, no celebraremos nuestra 40 edición en 2020»

Pues bien, el cuento, como decimos ha cambiado, aquella imagen de las llegadas de la París-Niza sin nade al otro lado de las vallas nos pudo parece extraña, pero la aceptamos, la dimos por buena por un puñado de ciclismo.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Y la vimos y apreciamos como un tesoro, que es lo que fue, antes de la travesía en el desierto en el que nos encontramos.

Ahora ya sabemos en qué queda el nuevo y frenético calendario que la UCI propone desde el uno de agosto con la Strade Bianche.

Una propuesta en la que el Tour de Francia está en el límite de todo lo normal y humano: ¿tendrá público?

Si nos atenemos a los plazos que maneja el estado francés creo que lo más coherente sería pensar que no podrá ser.

Habrá opiniones de todo, obvio.

Eusebio Unzué no descarta un Tour sin público.

Miguel Indurain no lo ve posible.

Estos dos extremos de la misma cuerda suponen un debate que hoy, a primeros de mayo, no admite discusión.

Hay una cuestión que pasa muy por encima del ciclismo, bueno podríamos decir que dos.

La primera, la más extendida, que estamos ante una crisis de salud que saca de la ecuación muchedumbre y gente de las cunetas, en las salidas y llegadas, además septiembre no es un mes hábil como podría serlo julio para arrastrar grandes masas a la carrera.

La otra es la economía, en este caso del ciclismo.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Que no se celebre el Tour sería una catástrofe para el primer escalón del ciclismo, del otro nadie habla.

Si para salvar el trago hay que hacerlo con el mínimo de gente en los bordes, con puertos a «puerta cerrada» y ciclistas con la única compañía de la moto de diferencias y del operador de cámara, pues adelante…

Esto pasa por salvar los muebles, las florituras quedaron para otros tiempos.

Aquellas atmósferas cargadas de Alpe d´ Huez hace dos años, con gente encendiendo bengalas, tirando a Nibali de la bicicleta nos levantaran hasta nostalgia, pero quedarán ahí, en el cajón de los recuerdos de un Tour con público, porque ahora pensar en otra cosa es un lujo que no nos podemos permitir.

Purito y anhelo por conocer el Tour

Purito Tour JoanSeguidor

Cómo la presión por correr el Tour tuvo en vilo a Purito Rodríguez

Hace diez años Purito era un ciclista incompleto, quería conocer el Tour de Francia.

Con nueve temporadas completas en el profesionalismo, el catalán admitía que no haber corrido la mejor carrera del mundo le estaba matando.

Su último director antes de recalar en Katusha, fue Eusebio Unzué en el Caisse d´ Epargne, el navarro nunca dejó de esconder la carta del Tour ante Purito.

«No quiero llevar mis dos mejores delanteros a la mejor carrera» le repetía, vinculando su ausencia a Francia al concurso de Alejandro Valverde.

Purito debutó en el Tour con Katusha hace diez años.

Teledeporte nos trae su triunfo en Mende, escapado con Alberto Contador que venía de descolgar a Andy Schleck en el tramo duro, antes de la recta del aeródromo.

Era la confirmación que el Tour también era para él, una obsesión superada, y que recogemos en este fragmento del libro «Estilo Purito«.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

El Tour, la más grande

El Tour de Francia fue el gran anhelo de Purito todos aquellos años que quemó en el Caisse d’Epargne, años en los que insistía para ir a la Grande Boucle, sin éxito alguno. El Giro es una carrera que a Purito le erizaba, y le eriza, el vello. El Tour de Francia es otra cosa: más estrés por todos los lados, nervios en el director que se contagian a los corredores y el equipo, porque está en juego el grueso de la temporada.

Quizá en términos de carretera y rutas no sea tan problemático como el Giro, tan propenso a las encerronas y carreteras estrechas, sobre todo en el sur, donde están sucias porque llueve poco, salvo cuando van los ciclistas, que son el mejor reclamo para el líquido elemento. El Giro es más de muros, repechos, curvas, trampas… En el Giro hay eso, y como no tengas un italiano en el equipo, lo pasas mal. Es imprescindible tener a alguien cerca que te avise de esa carretera de 20 kilómetros asquerosos que te ponen al límite y pueden acabar sacándote de la carrera.

Pero el Tour es el Tour. “C’est le Tour”, un mantra mil veces repetido que, como algunas mentiras, de tanto machacarlo se convierte en verdad, al menos en la mente del público. Un mantra, por eso, que tiene visos de realidad: hay equipos a los que solo les interesa Francia durante el mes de julio, porque saben que lo que hagan allí cuenta por mil. Hay equipos, se podría decir, que nacen para el Tour, cuya sola mención ha mantenido y mantiene a flote el ciclismo francés, por mucho que lleve tres décadas sin ganar su carrera.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Si te fichan para el Tour es lo que hay, aunque muchos ciclistas, como el propio Purito, hayan demostrado que hay ciclismo más allá del Tour. Ha habido corredores que han podido salir adelante sin el Tour y el grupo ASO. Ciclistas muy apreciados, como Domenico Pozzovivo, o Gilberto Simoni con anterioridad, que iban al Tour y se les hacía bola. Ello no les restó un ápice de su carisma, ni quitó brillo a su palmarés. Son formas de verlo.

El Tour no es solo ganarlo o disputar la general, hay muchos premios por el camino que compensan el esfuerzo: hay un podio, etapas de todo tipo, figurar en las escapadas, pelear por la regularidad o la montaña… Por ejemplo, cuando la gente quiere recordar a Purito en el Tour, viene la imagen de esa tarde, ya noche, con los Campos Elíseos iluminados a su espalda, en el podio, recogiendo el premio por la tercera plaza. Tercero en el Tour, ¿quién lo habría de decir? ¿Eusebio Unzué? Desde ese peldaño, con los dos niños a su lado, con Froome saludándoles, se ve París al fondo, y ver París es como ver el mundo.

Imagen: El Litoral 

 

El fantasma que persigue a Abraham Olano

Abraham Olano es uno de los ciclistas más injustamente tratado

Esta tarde Teledeporte se acuerda de Abraham Olano

Lejos queda ya el mundial que dieron al inicio del confinamiento, que alimentó el estéril debate si Olano fue campeón por gentileza de Indurain, para que el astro guipuzcoano vuelva a las pantallas.

Es el Mundial CRI de Valkenburg año 98, aquel famoso año.

Una tarde de perros en octubre -la Vuelta prevé salir de allí en noviembre- y oro para Abraham Olano, tres años después de la plata en Colombia, y plata para Melcior Mauri, uno de los héroes de Mende.

Esa tarde Abraham Olano fue el primer ciclista, y creo que hasta la fecha el único, que ha sido campeón de ruta y contrarreloj.

Tras un serial dedicado a Miguel Indurain y un empacho de Perico, creo que era ya hora se acordaran del de Tolosa.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

No hace mucho corrió por las redes un polvorín de felicitaciones para Abraham Olano.

50 años cumplió el guipuzcoano. Curiosamente cada felicitación, cada retweet que sonaba en el espacio, tenía una respuesta, una retahíla que quienes vivimos la época del tolosarra nos recuerda a la de entonces.

Miembro de la generación del setenta, Olano fue posiblemente el mejor de esa hornada. Coincidió con Eugeni Berzin, ejemplo de devaneo de grandeza acompañado por la total desaparición, el vacío. Hoy vemos al ruso vendiendo coches con una figura que no insinúa su percal de ganador del Giro. También Francesco Casagrande, grande pero lejos de sus limites, y Michele Bartoli, enorme en lo suyo, en las Árdenas. Coincidió con Marco Pantani, sobran palabras, pero su palmarés es menos extenso que el de Olano. También Erik Zabel, Eric Dekker, Peter Van Petegem y otros rodaron con más o menos fortuna y no buenos finales en todos los casos.

Hace cuatro meses nos felicitó las Navidades desde Gabón, aquí al lado…

Abraham Olano acumula un bagaje que le sitúa entre los cinco mejores ciclistas de la historia del ciclismo español y sin necesidad de haber ganado el Tour, la carrera que marcó su techo. Ganó el primer mundial para España, sí con la ayuda de Miguel indurain, pero arrimado a la grandeza de un pedaleo que fue grande hasta el final, incluso con la rueda pinchada. También ganó el mundial contrarreloj tras la hacerlo en la Vuelta y a ello le añadió muchas e interesantes piezas que para muchos sólo una de ellas justificaría una carrera entera.

Con estas credenciales, a Olano, sin embargo le persigue un fantasma, un estigma, una especie de reproche generalizado porque no llegó a donde no sé quién pensó que debería haber llegado. Cuando Miguel Indurain colgó la bicicleta todos les miraron. En el Tour de 1997 Olano demostró que nunca ganaría a carrera francesa y que su regularidad, siempre coronaba noveno los puertos, no le valdría en el empeño.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Decepción, amargura, frustración,… cuando se siembra de falsos argumentos el camino, pasa lo que pasa y Olano fue una estrella ahogada en las nunca cumplidas proyecciones, proyecciones que por cierto él nunca lanzó. En la Vuelta del 98 se vio claro, el público en general y su equipo en concreto se decantó por el Chaba Jiménez. Emoción frente a razón. Momento ante gesta. En los peores instantes de aquella relación imposible, pocos dudaron en ponerse al lado del abulense.

Pero a Olano le quedó un segundo capítulo de ingratitud por parte del ciclismo, ese que le vino desde Unipublic, que prescindió de él cuando se sacó el famoso listado de ciclistas manchados en el Tour de 1998. Sabiendo lo que se sabía, resultó curiosa la sorpresa mostrada, pero en fin, esto es el ciclismo, esto es la vida y a Olano, felicidades por tus 45 primaveras, siempre le tocó bailar con la más fea.

Imagen tomada de diariodeltriatlon.es

Un Tour en septiembre

Tour ciclismo JoanSeguidor

Todo, hasta las nuevas fechas del Tour, está cogido con pinzas

Ya hay fechas, por el momento: el Tour en septiembre, el Giro en octubre y la Vuelta en noviembre… si el coronavirus lo permite.

Sé que en estos días cabe agarrarse a clavos ardiendo, cruzar los dedos, contener la respiración y mirar al futuro con arrogancia, por que de lo contrario la penosa realidad te traga.

Dicho esto, y siendo muy consciente de lo que hay en juego, esperemos que tres países ahora mismo paralizados por una crisis sin precedentes puedan sacar sus tres grandes según el nuevo guión reescrito.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Llevamos días, semanas oyendo que si San Remo a tal fecha, que si Flandes se recupera, que si los monumentos y las grandes primero.

El esfuerzo es loable, sé que los corredores y ls equipos necesitan certidumbre, el andamiaje ciclista corre peligro de colapsar, lo dijo Patrick Lefevere, si esto no se arregla y el Tour no tiene lugar.

Aquello que hace tiempo se venía diciendo, todas las vulnerabilidades de la estructura financiera del ciclismo ha quedado al descubierto.

Cierto que esta crisis ha hecho caer torres más altas, pero está claro que si el problema es estructural , el golpe es demoledor.

Vale que los corredores hagan chats, competiciones virtuales, recuerden el pasado, lo que el aficionado quiere es ciclismo, en vivo y en directo y el mecenas sacar partido de ello.

Ahora contendremos el aliento y esperaremos que el puto bicho no quiera perpetuarse en una catástrofe económica donde el ciclismo tiene la importancia de una mota de polvo.

Si el Tour de Francia y sus nuevas fechas tenían cierto morbo era por el mero hecho de ser el único gran evento deportivo que no había movido ficha ante el tsunami.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Hace un tiempo dijimos «estamos ante la temporada más random de la historia«, los planes por los aires, entrenamientos inconclusos, pretemporada irrelevante… cuando veamos el Tour es sus nuevas fechas deberemos tenerlo presente.

Pero no os llevéis a engaño, esto está sujeto con hilos.

Recuerdo hace un mes, en el inicio de este periodo bajo techo, el ministro de salud francés apuntando que el Tour tendría lugar, sí o sí.

Aquello sonaba a la quimera que finalmente ha sido, como lo de negarse a correr a puerta cerrada, cuando seguramente habrán mil ojos en las cunetas para mantener el distanciamiento entre las personas.

Veremos qué sucede y si el ciclismo sale de ésta.

Por cierto ¿se ha contado con los ciclistas en esta decisión?

Tour 1995: Melcior Mauri en aquel etapón de Mende

Melcior Mauri Mende JoanSeguidor

Si una jornada recordamos del Tour 1995 fue Mende

Hoy toca Mende, Tour 1995, aquella etapa que Melcior Mauri contribuyó a una de las grandes jornadas de los últimos 25 años.

Melcior Mauri, un placer robarte diez minutos… como procede en estos tiempos ¿qué tal la salud?

De salud por el momento bien, lo otro lo reconstruiremos como podamos

Y ese confinamiento…

Pasando los días bien, dentro de lo que cabe. Ya antes de todo esto, pasaba bastantes días trabajando desde casa, con algo de oficina. Pero he ido traspasando trabajo a casa, para evitar desplazamientos, lo podemos compatibilizar y el cambio ha sido menos brusco

Y ¿qué tal lo llevas?

Lo llevo bien, dentro de la incertidumbre, fastidiado por todo lo que llevábamos entre mano. Hay que hacer un reset en muchas cosas, pero valoramos la salud por delante de todo. Todo lo demás saldrá, en otras fechas, otro año, no deja de ser un mal menor, sin olvidar que es lo que nos da de comer

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Para salir de todo esto y que las cosas vuelvan a su cauce, hará falta buena fe por parte de todos…

Hay que ver el vaso medio lleno, va a hacer falta muy buena fe por parte de todos

 

Esta tarde Teledeporte recuerda la etapa de Mende, Tour 1995, cómo pasa el tiempo…

Pasa volando, no nos damos cuenta, los años caen a plomo. Te percatas cuando miras para atrás, o la Vuelta que gané, si van a pasar 30 años en breve. Es brutal, pero lo revives y te ilusiona

¿Se podría comparar el Melcor Mauri actual con el Melcior Mauri de Mende?

Compararme con aquel corredor es una quimera. Siempre he estado activo, me he mantenido decentemente bien, con más o menos objetivos, el espíritu deportivo lo mantengo, el competitiv,o en ocasiones. A mis 54 años, mantener la carrocería es la clave. Se profesional implica unos sacrificios enormes, el día a día, a parte de la edad, es otro mundo. Cuando cuelgas la bicicleta todo eso se desvanece, puedes seguir en la bicicleta, pero todo mucho más lúdico»

Tour 1995: ¿Qué idea llevaba la ONCE?

«El objetivo era ganar. Teníamos un bloque brutal, en un momento de forma envidiable»

Enfrente estaba Miguel Indurain…

«Cierto, pero jugamos nuestras cartas, no pudimos con el gran Miguel

¿Era el mejor Miguel Indurain de la historia?

Yo ceo que sí, pero jugamos nuestras bazas, como en la etapa de Mende, no pudimos con él y su equipo. No nos quedó otra que sacarnos el sombrero y aplaudirle

Háblanos de la etapa de Mende ¿salió lo que se planeó?

Se planteó así, tal cual, pero el gran culpable de todo fue el que llevaba el coche. Manolo Saiz tenía la etapa marcada. “Chicos hoy en el primer puerto quiero reventar la carrera” nos dijo en la previa”

Es que eran 222 kilómetros de etapa, y llegada en alto a Mende…

Nosotros asentimos ante Manolo, vamos a probarlo, nos dijimos. El director propone y nosotros nos adaptamos a las demandas, siendo conscientes de lo que nos esperaba. Salimos de la reunión con ganas, pero con incertidumbre. Los corredores que tenían que reventar la carrera en el primer puerto podían quedar cortados acto seguido, y luego a perseguir 200 kilómetros, consciente que los líderes van a ir lo máximo por delante”

¿Daba vértigo?

Fue una apuesta enorme, y pasó de todo por nuestra cabeza

Pero el plan se ejecutó

Empezamos la etapa, la agonía del primer puerto, Herminio Díaz Zabala, Otazu, y Mariano Rojas, a tope. Luego Neil Stephens cogió primera escapada, Laurent Jalabert y yo por detrás. Se hizo la escapada, y atrás la cosa se calmó, pero tardó en hacerse el corte. Banesto se quedó con poca gente, Miguel se quedó bastante solo

¿Por detrás hubo ayudas a Banesto?

Está claro que allí hubo habladurías para poder echarle un cable a Banesto, eso ha pasado siempre en ciclismo. Echávarri tuvo que buscar ayudas y equipos que tuvieran alguna recompensa. Al final uno ya defiende un quinto puesto. Es el Tour y todo cuenta y Gewiss ayudó para minimizar el daño

Gore 400×100 MArzo2020

 

¿El Melcior Mauri de Mende fue uno de los mejores de la historia?

Es de los días que recuerdo mejor me sentí en una competición, hay días en el profesionalismo que dices “Madre, cómo voy”. Se junta todo, la moral, la fuga, que sacas tiempo, que haces un trabajo brutal para el equipo y personales, buscaba mi top ten en la general… estábamos consiguiendo hacer realidad la reunión, hemos puesto en jaque la carrera

Cuando hablas con Jalabert o Stephens ¿lo recordáis?

Seguimos recordando ese día, no se puede olvidar, etapas míticas en cuanto aconteció y ocurrió. Se juntó que era el 14 de julio, Jalabert ganó la etapa. No sé si llaman a Mende la “Cima Jalabert”. Cuando Lauren testuvo en mi campus, lo recordamos:  Llegamos a poner en jaque a todo un Miguel Indurain, siendo españoles, poniéndole en aprietos, pero batallas así hacen más grande el triunfo de Miguel

Hombre siempre podrás decir que tú ganaste una Vuelta a España a Miguel Indurain

Eso es algo que también ahí está. Aquello fue un antes y un después, el podio lo dice todo, ganar por delante de Indurain y Lejarreta engrandece la victoria. Todos sabemos que Miguel en abril no estaba en su mejor momento, que él necesitaba el calor, pero para mí es un orgullo

 

 

El amor de Lale Cubino por Luz Ardiden

Lale Cubino Luz Ardiden Joanseguidor

En el otro lado del teléfono, Lale Cubino hablando de la gloria que encontró en Luz Ardiden

En la historia de cada uno, hay sitios que se quedan para siempre en la leyenda de cada uno, a Lale Cubino le vale el nombre de Luz Ardiden.

Para la sobremesa de este lunes de pascua, Lale Cubino nos guarda un hueco para hablar de su triunfo en Luz Ardiden hace 32 años.

Lale, ¿qué tal llevas estos días?

«Lo llevo bien, me gusta la casa, y estoy a a gusto. preferiría poder salir, pero no lo llevo tan mal

Aprovechas para hacer esas cosillas que…

«Sí claro, he aderezado el jardín que lo tenía abandonado, chapuzillas, he cocinado alguna cosa como lasagna, arroz y bastante pan”

¿Eres cocinillas?

“Me queda lo justo para decir que se puede comer”

Estos días estamos cargados de ciclismo ochentero ¿te gusta verlo?

La verdad es que lo estoy viendo casi todo, como las clásicas de Eurosport, Roubaix del año pasado. También Flandes

Lale Cubino, tres veces ganador en Luz Ardiden, viendo Roubaix

Ni más ni menos

Pero es carrera estaba en tus antípodas

Roubaix era totalmente diferente a mis características, como corredor no quería ni verla, pero me gusta seguir ese tipo de carreras, me gustan mucho, es un ciclismo, para mis cualidades muy complicado, pero que tiene un gran mérito con gran dificultad. Estéticamente, el paisaje, el pelotón, las carreteras de adoquines me atraen mucho

Por eso lo digo

Yo era todo lo contrario a aquello, etapas de montaña y de calor

¿Cómo se vivían las clásicas en tu equipo?

No eran importantes. Yo hice un año la Lieja y Flecha, con mal tiempo, y no me gustaron

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Vemos con ojos vidriosos aquel ciclismo de los ochenta…

En aquella época el ciclismo era muy seguido, era uno de los deportes más televisados, generando una gran afición. El aficionado medio, de la calle, nos conocía. Hoy el ciclismo compite con otros deportes, hay una gran variedad. El espectador es más diverso”

¿Tanto ha cambiado el ciclismo en este tiempo?

No tanto, quizá en lo que rodea a los equipos, los sueldos, los presupuestos, el material, pero en esencia es un deporte en el que el esfuerzo sigue prevaleciendo. Hoy hay mejores carreteras pero la velocidad es más alta. No teníamos el aficionado más cerca, nos movíamos entre ellos y los coches… esto no sucede hoy

 

¿Podemos decir que aquella fue la mejor época del ciclismo?

A mí me tocó una gran época de ciclismo, desde los ochenta hasta mediados de los noventa fueron grandes años. A partir de entonces, con escándalos de dopaje, la popularidad fue a menos. Ha costado recuperarse, la presión del doping y los castigos fueron muy altos, hubo gente que dejó de ser ciclista y este oficio es por amor y no por dinero. Todo este proceso ha dado sus frutos en cuanto a la limpieza del deporte, no quita que haya cosas como en otros muchos ámbitos

Gore 400×100 MArzo2020

 

Vamos a Luz Ardiden

Para mí tiene gran significado, no sólo gané en ese Tour, también en el Porvenir y en la Vuelta del 92

¿Qué estadística tiene Lale Cubino en Luz Ardiden?

Tengo que decir que acabé cinco veces en esa cima y gané tres

Menuda estadística, ni Mathieu Van der Poel

Son porcentajes importantes, aunque no deja de ser casualidad. Era una cima en la que me motivaba mucho. En el 87, por ejemplo, no estaba bien, pero al año siguiente salí con toda la idea. Era una etapa muy fuerte, con seis puertos, por eliminación

¿Cómo fue tu victoria en 1988?

 

Salí con intención de hacerlo bien, no sé si ganar. Según pasaban los puertos, la confianza iba a más. A partir del tercero, del Pereysourde, muy bien y en el Aspin, iba fácil campándome con la mayoría. Ataqué antes del Tourmalet, en el llano tras el Aspin

¿Cuándo dices que ibas fácil a qué te refieres?

A ver, fácil nunca se va, hablamos comparado con los demás, cuando vas a 180 pulsaciones y la gente se queda, es perfecto…” 

¿Cómo fue aquel Tourmalet?

Con mucho calor, lo habían parcheado semanas antes con esa brea que se deshacía con el calor y se pegaba la bicicleta. No sólo era luchar contra la subida, también esquivar el parche de brea porque te frenaba un montón

¿Y la subida final a Luz Ardiden?

En Luz Ardiden, tras seis puertos, iba tocado, Mínguez me apretada, no sabía lo que sacaba. La moto daba referencias al segundo, Duclos Lasalle, respecto al resto. Yo miraba para atrás en las curvas y no veía a nadie. Cuando llegué a meta tuve que esperar seis minutos

Escuchando aquellas narraciones nos impresiona la cantidad de críticas a los franceses ¿había complejo de inferioridad?

Más que complejo de inferioridad nuestra, era de superioridad de ellos. Veníamos de Hinault y Fignon, estaban crecidos se notaba en las carreras y en las retransmisiones. Por ejemplo se dirigían a nosotros con desdén

Tu última victoria en la Vuelta fue bajo un frío tremendo

“La Vuelta 92 fue en con un frío que no me iba bien, pero era Luz Ardiden y me motivaba. En Tourmalet había nieve en las cunetas, en la bajada hizo mucho frío pero…”

… Lale Cubino volvió a ganar en Luz Ardiden su cima fetiche, un lugar que traemos al recuerdo este lluvioso lunes tras la Semana Santa más atípica, gracias David por el cable 😉