Velódromo: un caso de éxito

Hace unos días leímos una noticia sobre el velódromo de Mont-Roig, en Tarragona, una instalación envejecida por el paso del tiempo como otras tantas que sin embargo lucha por salir adelante con la ayuda de su gente. La noticia hablaba de un éxito de chavales que jugaban, aprendían y se dejaban seducir por la pista…. una historia de éxito que espero que siga dándonos qué hablar.

Todo empezó en el abril del 2014. El primer año teníamos unos cuarenta chavales entre cuatro y catorce años. Hoy la escuela ya tiene más de cien niños y hemos tenido que cerrar temporalmente las inscripciones porque no tenemos ni tiempo ni espacio vital para atenderlos.

Por el momento sólo trabajamos  la promoción de los críos con dos principios: jugar y aprender jugando. Con ellos vamos a lo básico para en el futuro poder trabajar bien.

Nunca nos hemos parado mucho a pensar en el éxito que hemos alcanzado porque en el fondo todo esto es algo montado por unos amigos que amamos este deporte y que tenemos muy claro cómo funciona el trabajar con los niños, porque nosotros estuvimos un día en su lugar.

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Por eso los tratamos de igual a igual motivándolos con incentivos, premiándolos cuando lo hacen bien y se esfuerzan para que caigan al final en que esto del ciclismo les gusta y se enganchen.

Para nosotros la pista es el premio de los que realmente les gusta el ciclismo, lo vemos cuando ellos mismos nos preguntan cuándo pueden entrar en la pista. Es muy gratificante para los monitores ver este paso.

Nuestro centro es la pista, pero el velódromo aún está sin pavimento y por eso entramos en otras modalidades, montamos un circuito de BMX y ahora tenemos otro un poco más técnico marcado con neumáticos, maderas y rampas. Con ello logramos que todo tipo de niño que le gusta cualquier especialidad de ciclismo se sienta cómodo.

2No obstante, como digo, la pista es nuestro motor: como dice mi buen amigo y maestro Jaume Mas: un año de pista son dos de carretera porque técnicamente hablando en la pista corriges y trabajas muchas más cosas que en la carretera.

Sobre el futuro de la escuela, veremos en un par de años niños que tendrán un nivel alto para iniciarse en competición pasando de la promoción a la tecnificación, eso sí esperamos siempre tener siempre el apoyo de ayuntamientos y federación que valoren que aquí está la cantera de futuros ciclistas.

Por Quique Moreno

Fotografia tomada de www.pistabcn.com

Cuidar un velódromo es cuidar un patrimonio de todos

El Velódromo de la ciudad de Mataró fue promovido por iniciativa popular y una realidad el año 1946, obra de los planos Josep Maria Peris. No obstante no fue hasta el 22 de junio de dos años después que se abrió oficialmente. Aquí crecieron, y vivieron, leyendas como los hermanos Timoner, aquí se forjó un grande como Miquel Poblet, aquí se han celebrado Campeonatos de España tras moto, tras moto comercial, de persecución y de velocidad, aquí crecen talentos en la escuela de tecnificación.

Su cuerda de 200 metros con pavimento verde oscuro es emblema del ciclismo en pista en Catalunya y por ende de España porque la pista hace sesenta años era portada de La Vanguardia, del ABC y El Mundo Deportivo. En las gradas y tribunas de los velódromos se concitaba la jet set del momento, en sus bambalinas se cerraban acuerdos, dimes y diretes, tal y como podría ocurrir en el palco del Bernabéu. En 2010 estuvo cerca de desaparecer, pero se salvó. Ahora sin embargo cuenta las jornadas en las que acoge liga de pista y entrenamientos pidiendo a gritos ser remozado.

Estos días que hemos estado mirando a Cali, traemos una opinión desde Mataró, para expresar las necesidades que afloran en una instalación histórica.

Nuestro velódromo nació en 1948. Hace veinte años se realizó una restauración que consistió en tirar un techado que tapaba la pista central por estar en ruina. También se derribó una grada de gran altura, la cual estaba afectada por un incendio y por tanto casi en ruina también. Se cambió la puerta principal por una de forja. Con todo en el exterior no hay ningún letrero que ponga que en ese espacio esté el velódromo de la ciudad.

También se cambió el alumbrado, se puso una baranda perimetral y se tapó el antiguo cemento por una  capa de fino grano que comportó problemas provocando varias reformas. Como vemos no fue una buena restauración pues no ha soportado el paso de 20 años más cuando no ha habido ningún mantenimiento preventivo.

La situación actual y en la que está implicada la actual junta del Esport Cilcista Mataró –gestor de la instalación- es de falta total de mantenimiento por parte del ayuntamiento a pesar de que el pago que realiza el club por el uso de la instalación ha subido un 110%. A su vez se nos advierte de que cualquier arreglo ha de ser a nuestro cargo. No perdemos de vista que, en la actual situación de crisis generalizada el gobierno de la ciudad no ha demolido el velódromo para construir un espacio dedicado al teatro.

Nuestro deseo es crecer como club y sobre todo con la escuela de ciclismo base pues creemos que el ciclismo en pista es un deporte de futuro, para la base y para los adultos que no quieren salir a jugársela a la carretera. Es un espacio para disfrutar…

Creemos que la primera ciudad de Cataluña que sea lo bastante valiente para construir un velódromo cubierto será el que tenga más progresión. Recodemos que Mataró con lo grande que es no tiene ningún espacio para alojar grandes eventos culturales, deportivos ni políticos, etc. Las reparaciones actuales son sólo para ir tirando, no sabemos hasta cuándo podremos tener la pista operativa sin que sea un peligro. La instalación está herida de muerte.

Por Nando D. Morenito

Foto tomada de www.enciclika.com