Si el piñón fijo es una religión, el velódromo es su templo

Dicen que probarlo lo es todo. Te sujetan la máquina, te acoplas, arrancas en seco, desarrollo fijo, desarrollo duro, afrontas el primer peralte casi parado, a ritmo de caracol. En filas la primera recta, las piernas se activan, la cadencia se hace profunda, eres redondo, en el segundo peralte subes un poco más. Tomas velocidad, sientes cortar el viento, es mantequilla. Empiezas a volar. El ruido, el aire, la fuerza centrífuga,… rodar en un velódromo es adictivo, quien lo prueba vuelve…

El Velódromo en las ciudades estaba de luto o al menos lo ha estado durante muchos años. En ciudades donde crecía el uso de la bicicleta, se había convertido en el gran olvidado. Parecía que el ciclismo de competición sólo se daba  en las carreteras de las grandes vueltas. El Velódromo quedaba para los jóvenes aprendices.

Pero las tornas cambian, últimamente parece que al Velódromo le están saliendo nuevos pretendientes. Se acaba el luto. Vamos tarde, en países como Inglaterra ya hace días que tiene muchos admiradores y peregrinos.

Hablamos de admiradores algo peculiares. Suelen tener largas barbas, tatuajes, gafas de pasta y ruedan por las ciudades en bicicletas de piñón fijo como si estas fueran una extensión del propio velódromo, el añadido necesario.

El Velódromo representa muchos de los valores del ciclismo. El primero lo llamaríamos “purismo”. Volvemos a lo de siempre, eso de “menos es más”, con la bici más básica posible. Sencillo: dos ruedas, un cuadro, sillín, bielas manillar,… poco más. Todo se centra en la pericia del piloto. La bici de pista pide mucha fuerza, equilibrio, explosividad, precisión. Los  errores se pagan caros. En ella se aprende a estar dentro del pelotón, a ir a rueda. La confianza en la máquina llega a su máxima expresión.

Es filosofía pervive entre muchos “fixeros», los amantes de las bicis de piñón fijo. Debes aprender a ir rápido, a prever los posibles obstáculos y tener la fuerza o la pericia suficiente para parar una bici sin frenos en medio de la ciudad, entre coches y peatones.

Por eso estos practicantes buscan lugares donde sacarle el máximo jugo a sus simples maquinas. Simples en apariencia, pero con un abanico de posibilidades muy amplio y al final todo termina donde empezó: en los velódromos.

Estos nuevos ciclistas sienten complicidad por los pistards y lo hacen porque entienden qué significa llevar una máquina de piñón fijo entre las piernas, porque entienden los riesgos que se corren a ciertas velocidades sin frenos y porque para estos nuevos ciclistas les resulta más familiar lo que pasa en un velódromo que lo que pasa en el Tour.

Hay nuevas iniciativas que acercan al ciclista de calle a los viejos velódromos. Hablamos como no del Velódromo de Horta, en Barcelona, el único anillo olímpico de España. Aquí se ha creado el club “Pista Barcelona”, que como su propio nombre indica está enfocado a la pista convirtiéndose en una de las escuelas más activas en un velódromo. Lo conduce Jaume Mas (ex seleccionador nacional de pista) para poder trasmitir su pasión por esta disciplina a todos estos nuevos ciclistas. Como en el Velódromo eso es lo importante, que la inercia nunca pare.

Desde Barceloneta Bikes

Imagen tomada de www.lfgss.com

INFO

Haz tu “Moverber” ciclista con Sencillo Bikes

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Intentando unir el ciclismo con “Movember”, nos dio por hacer unas “salidas en bici con bigote”. Sin carácter competitivo ni organización reglada alguna, con un recorrido llevadero y peculiar, intentamos unir al numeroso colectivo ciclista de la capital maña y transmitir los mensajes de Movember a la par de pasar una mañana de ciclismo peculiar. Pedro J. Garcia (ciclos Adrenalina) diseña cada año un recorrido de carácter amable y distinguido.

Este año con la colaboración de ciclos ADRENALINA (Zaragoza), promovemos dos acciones, la salida en bici con bigote el próximo 30 de noviembre  y el 15 de este mes, en las instalaciones de ciclos ADRENALINA, se desarrollará una tarde (8.30H) de ROLLSPRINT, una novedad en la ciudad,  de gran éxito en otros lugares, actividad desarrollada por la empresa URBAN Fix STYLE.

Las series UFS ROLLSPRINT son un evento consistente en una competición entre 2 participantes montados en unas bicicletas, sobre una estructura con rodillos que permiten su deslizamiento.

Deben cubrir una distancia de 250* metros en el menor tiempo posible. Mientras los ciclistas pedalean se puede ver su evolución en una pantalla gigante a modo de gráfico.

Modalidades

Formato LIBRE: Se compite por parejas, sin importar sexo o edad, teniendo en cuenta el mejor tiempo.

Formato COMPETICIÓN: Se establecen dos categorías, masculina y femenina, sin distinción de edad.

¿Alguien sabe qué es Red Hook?

Por cuarto año se ha celebrado en Barcelona esa prueba dedicada a aquellos riders alocados que se miden entre el malabarismo de las bicicletas sin frenos y la irreverencia. Es el Red Hook Crit, una carrera que se celebra en el aislado y lejano Parc del Fòrum de Barcelona, con el Mediterráneo de fondo. Un escenario desangelado, que no invita a acercarse, aunque la asistencia crezca paulatinamente.

Una pena porque creemos que si la prueba diera el salto al gran público, el éxito estaría asegurado. Ver circular a esos ciclistas, muchos de ellos urbanos y diferente procedencia, tatuados y con pinta de malos encima de sus coloreadas y customizadas bicicletas es un espectáculo impagable, más cuando frenan de esa forma que sólo ellos saben hacer.

A la dificultad de manejar la máquina se añade el circuito, un entramado de vallas que serpentea entre columnas pudiendo llegar a ser peligroso para sus participantes, por pisar diferentes tipos de pavimento que pueden albergar sorpresas. Sin embargo esto no deja de ser otro de los alicientes de la carrera, abriendo la posibilidad al espectador de ver alguna caída que recoger con su teléfono.

Su creador David Trimble ha conseguido sacar cuatro ediciones en Barcelona, consiguiendo poco a poco dar a conocer este espectáculo, reservado a un sector de público, que no siempre es el aficionado más tradicional del ciclismo. Un público que es amante del riesgo, la moda y algún deporte minoritario y desconocido, que se practica por los rincones de ciudades cosmopolitas como Barcelona. Sirva como ejemplo el Polo&Bike.

La moda por este deporte, nace de unas bicicletas que salen de su lugar natural, los velódromos, esos templos del ciclismo más puro, siendo adoptadas por los jóvenes, como medio de transporte y símbolo de rebeldía para asaltar calles o como un elemento de moda digno de estudio, no sin peligro, donde muchas veces se pone en solfa la frágil convivencia entre usuarios de la propia bicicleta, conductores o transeúntes.

Las primeras carreras, por supuesto ilegales, transcurrieron como gincana, entre calles y alentadas por el reflejo de profesiones que utilizaban este medio como transporte y transmitiendo el mismo sentimiento que Dennis Hopper en el film “Easy rider».

El día de la competición se organiza a su alrededor toda una serie de eventos para fomentar la participación de empresas, webs y blogueros con el fin de difundir este tipo de cultura que esperemos crezca fomentando el uso de la bici en la ciudad, y que los ayuntamientos vean que no sólo son cuatro los que vamos en bici, para seguir creciendo y quitarnos de encima la etiqueta de “esos locos, que se saltan todas las normas de convivencia con los otros ciudadanos de la ciudad”.

Cuando vemos la parrllla de salida y comprobamos la procedencia de los equipos y participantes, uno se da cuenta de los pocos equipos nacionales, unos pocos naturales y muchos de fuera, donde lamentablemente es más popular. Nada se deja al azar. Se preparan como auténticos profesionales, con un tiempo previo de rodillo para estar a punto y salir a jugarse el tipo en el circuito.

Todo se disputa en un lugar poco iluminado, donde la propia organización recomienda, no utilizar flash en las cámaras para no deslumbrar a los ciclistas, como hemos dicho es un circuito no muy “agraciado». Ya nos gustaría que las entidades colaboraran y ofrecieran un lugar de más público y difusión.

Con todo debemos felicitar a todo el equipo de Red Hook, por el esfuerzo que requiere y el tesón de luchar contra viento y marea para poder ofrecer un espectáculo que pocas ciudades pueden disfrutar y difundir una modalidad de la bicicleta, tan solicitada, como desconocida a nivel nacional.

Por Toni Marin

 

Vigorelli

Lo que significa el Vigorelli no es exclusivo de Milán y sí para todo el mundo del ciclismo: es Historia. Además, en el caso particular de Milán, Vigorelli no es sólo algo monumental, también es una historia actual, podríamos decir que una oportunidad. En los últimos 15 anos Milán, como muchas ciudades de Europa, se ha llenado de bicis y en particular las bicis de pista.

Hay un movimiento «fixie» que involucra todo el mundo, con muchos jóvenes (y menos jóvenes) que no quieren competir en critérium, pero les gusta el piñón fijo y la cultura de la pista. El Vigorelli es una oportunidad para ellos, como es una ocasión para dar espacio a los niños y a los ciclistas más pequeños para tener un lugar seguro donde aprender este magnifico deporte. Las carreteras en Milán y alrededores son peligrosas.

Vemos que muchos equipos juveniles han cerrado o están en crisis muy profunda: las familias prefieren que los niños jueguen a fútbol o hagan natación, por el riesgo en las carreteras. Nosotros (y el Comitato Velodromo Vigorelli) siempre hemos visto Vigorelli como a la «casa del ciclismo milanés» por eso: a partir de su magnifica historia, en el futuro el Vigorelli deberá que acoger todos esos ciclistas. Hay mucho hambre de ciclismo en Italia y Milán: Vigorelli es el destino final.

La última vez que unas bicis corrieron por el Vigorelli fue al 11 de septiembre del 2001. Después la pista quedó más o menos abandonada, mientras que la estructura fue utilizada por el fútbol americano (un equipo que juega en este campo desde más de 25 años) y otros eventos. Abandonada sin solución, la pista se degradó, con la madera muy estropeada. Pero lo más grave fue que Vigorelli estaba cerrado al ciclismo, y sin ciclismo no había interés en la pista.

Los ciclistas de Milán llevaban cinco años pidiendo una restauración y una reapertura. Tuvimos que esperar hasta al 2013 cuando una gran empresa de construcción, la que gestiona los rascacielos aledaños al velódromo, ayudó al ayuntamiento para renovar la estructura. El ayuntamiento lanzó una convocatoria publica para los trabajos y premió un proyecto que quería destruir la pista y hacer un pequeño estadio para fútbol americano y rugby, además de competiciones caninas.

Ante estas terribles perspectivas, el ciclismo local se movilizó solicitando que la pista del Vigorelli fuera reconocida como un monumento histórico, sin posibilidades de destruirla. Por suerte, hemos encontrado un ministro que nos atendió, y ahora Vigorelli es un monumento y nadie puede tocarlo para transformarlo en otra cosa. En ese momento, el ayuntamiento empezó a trabajar junto con los ciclistas y puso parte del dinero en un proyecto de restauración que está a punto de acabar.

Ahora mismo queda mucho trabajo: por lo menos un mes de trabajo en la pista, todo el verano para los trabajos en el campo, y luego casi dos años más en las gradas, los vestuarios y el resto.

Lo másimportante es que el renovado Vigorelli sea un velódromo abierto a los jóvenes, a los equipos, pero también a la gente que quiere pedalear, entrenarse y divertirse. Claro hay que pensar en las competiciones: como sabéis el Vigorelli es un velódromo «viejo», abierto y con una pista de 397 metros. No puede acoger unos mundiales o unos JJOO, pero es posible hacer todas las otras carreras: locales, nacionales e internacionales.

Tenemos el ejemplo del velódromo de Fiorenzuola, cuyos «Seis Días» siguen desde el 1998 siendo la competición en pista más importante de en Italia habiendo desfrutado de Hoy, Cavendish, Wiggins, Cipollini, Llaneras, Galvez, Risi, Lombardi, Collinelli, Martinello y Viviani. Todos han pasado por ahí. Igual que el Red Hook y otras carreras tipo criterium. El Red Hook de Milán es el segundo más viejo del mundo llevando más de 2.000 personas a la calle.

Si Milán es la capital italiana del ciclismo de carretera porqué no acoger el Giro del centenario o la salida de la Milán-San Remo. Sólo hay que quererlo.

Como os podéis imaginar, Italia está llena de lugares históricos para el ciclismo. Cada uno tiene su historia. Nosotros tenemos un vínculo muy fuerte con el Museo del Ghisallo, que creemos debe ser uno museos de ciclismo más importantes del mundo. En Ghisallo el Museo está vivo aùn, pero necesita dinero para vivir. Sería suficiente con que los italianos lo vivieran como lo sienten todos los turistas que van allí desde el extranjero.

Nos gustaría que después de Vigorelli otros velódromos volverían a ser abiertos. Hay un montón de velódromos cerrados, y muchos en malas condiciones pero con grandes historias. Hablo de Varese, con un proyecto de demolición encima de la mesa, y el Motovelodromo Fausto Coppi de Turìn, ahora abierto por una asociación pero con la idea de un supermercado en su lugar. Estoy seguro que esto no es un problema solo de Italia, pero creo que la gente tiene ganas de velódromos, de bicis, de pedalear con una joya. Conservar lo que ya tenemos, como nuestros velódromos históricos, mirad lo que hicieron en Herne Hill en Londres. Esta sería la mejor manera para empezar nuestra pequeña revolución.

Por Filippo Cauz

Imagen de Emanuele Barbaro

INFO patrocinada por 226ers

226ERS ENDURANCE SCHOOL presenta SUMMER CAMP 2016

poster

Desde el próximo 27 de junio al 3 de julio, se desarrollará en Ontinyent (Alicante) el SUMMER CAMP 2016 de la 226ERS ENDURANCE SCHOOL. Una actividad complementaria a la dinámica regular del curso, una semana de repleta de actividades EN INGLÉS para los niños.
SUMMER CAMP 2016 es un campus donde poder practicar un amplio bagaje de actividades físico-deportivas como natación, atletismo, ciclismo, actividades de aventura, talleres artesanales, etc., en un entorno ideal con un equipo profesional cualificado. Además, con inmersión lingüística en inglés las 24 horas del día, pudiendo aportar a los inscritos los beneficios de un ambiente deportivo y académico.
El SUMMER CAMP estará dirigido a niñ@s de 8 a 18 años. Se ubicará en la localidad de Ontinyent (Alicante), en el albergue “Perú”, a 10min de las instalaciones deportivas del municipio.
Puede inscribirse cualquier niño o niña desde cualquier parte de España. Aunque facilitaremos un servicio de autobús de recogida para los alumnos de localidades adyacentes, así como Alcoy, Cocentaina, Muro del Alcoy y Albaida.
226ERS ENDURANCE SCHOOL es una Escuela de deportes de resistencia situada en Alcoy (Alicante), sensibilizada con los valores educativos, los hábitos saludables, formativos y sociales, que la marca de nutrición deportiva 226ERS pondrá en marcha el próximo curso 2016-17.
Para más información sobre el programa de actividades e inscripción, se puede visitar la web enduranceschool.226ers.com, o bien contactar por e-mail a enduranceschool@226ers.com

Pequeñas pero buenas noticias

El mundo del ciclismo se ha instalado en un pesimismo casi crónico que en ocasiones conviene poner cuarentena. Sabemos que son pequeñas cosas, pero que lo suficientemente buenas como para agarrarse a ellas y tirar adelante.

Por ejemplo, nos hemos lamentado mucho estos años de la cantidad de carreras que el ciclismo español ha perdido. Sin ir más lejos estas fechas que ahora ocupa la Volta a Catalunya siempre habían sido las de la Setmana Catalana que con frecuencia ofrecía las primeras grandes etapas de montaña de la temporada. La Volta se celebraba en mayo, o en junio o hace más año en septiembre, estrenando muchas veces el maillot arco iris.

Hace diez años la Setmana llegaba tras un inicio de campaña en el que habíamos disfrutado de Mallorca, Andalucía, Luis Puig y las vueltas a Valencia y Murcia. Posteriormente venían Aragón y Castilla y León, confundiéndose con País Vasco, cuando Euskadi tenía también la Bicicleta Vasca, en homenaje a ese paraíso del ciclismo que es Eibar.

Muchas de las carreras que acabamos de citar se han perdido, pero quizá no para siempre. El paso de los años, las épocas punta y los periodos valle no son raros en otros sectores, y el ciclismo no es excepción. ¿Por qué no recuperar carreras perdidas? Es algo que a quienes nos atrae la historia del ciclismo siempre nos ha parecido plausible pues hay muchos ejemplos de carreras remozadas tras un periodo de no celebración. Para muestra la propia Vuelta al País Vasco.

No debemos irnos por eso tan lejos y mirar la prensa de ayer mismo. El Diari de Tarragona nos sirve un par de noticias que justifican el titular de este post. La primera hace referencia a la Volta a la Provincia de Tarragona, una carrera cuya antigüedad se va hasta 1908 y que lleva sin celebrarse desde 2010. Ahora el grupo Promoevents, con la aquiescencia del Reus Ploms –el organizador de siempre-, recupera una carrera con un palmarés de excepción. Lo hace en formato master-senior en tres etapas para el próximo mes de junio. Se dice desde los nuevos mentores de la prueba que éste es un paso intermedio para que la carrera vuelta a ser lo que fue. Les deseamos toda la suerte del mundo.

La otra noticia hace referencia al velódromo de Camp Clar, un barrio tarraconense, que este fin de semana acogerá una carrera de la Lliga de Pista tras pasarse seis años sin acoger una carrera. Para tal ocasión se ha remozado la instalación a través del Patronat d´ Esports de Tarragona. Al parecer el velódromo será sede de las pruebas de petanca y bochas de los próximos Juegos del Mediterráneo. Aunque suene rocambolesco, celebramos que al menos la histórica instalación vuelva a estar operativa y deseamos la misma suerte a la de Mataró. Son dos noticias, pequeñas, domésticas, pero que sin embargo demuestran que no todo está perdido.

 

Foto tomada del Diari de Tarragona