Nacex: la bicicleta al fin del mundo

Nacex bicicleta Joanseguidor

Vacaciones, bicicleta, puertos del Tour, camino de Santiago… cargar a bicicleta exige incomodidades que Nacex solventa de un plumazo.

Nacex Bicibox JoanSeguidor

 

Viajar con la bicicleta donde apetezca, organizar una ruta desde donde sea, tener la bicicleta como la dejarte en manos de Nacex, eso es posible.

En ocasiones trasladar tu bicicleta puede resultar un problema, por ello en El Cuaderno de JoanSeguidor contamos con Nacex como colaboradores. 

Nacex es una empresa líder de mensajería, que ofrece un servicio específico para el traslado de bicicletas en toda la Península y Baleares.

Las ventajas de este servicio es que no solo ponen a tu disposición una caja para embalar perfectamente tu bicicleta, sino que además van a tu casa a recoger la bici para que su transporte te resulte lo más cómodo posible.

Cómo embalar la bicicleta para Nacex

Hete aquí, algunos consejos útiles para empaquetar tu bici en una de las cajas de Nacex.

  1. Pon el plato pequeño y desmonta la rueda delantera. Si tu bici es de 29” también tendrás que desmontar la trasera.
  2. En los frenos de disco no olvides poner las mordazas.
  3. Desmonta los pedales o bien dales la vuelta.
  4. Gira el manillar o bien suéltalo de la potencia y vuelve a atornillar el cierre de la dirección.
  5. El sillín tendrás que bajarlo a tope o, si no quieres que se te ralle la tija, mejor sácalo. Si es así, déjalo para el final, cuando ya tengas la bici en la caja. Te será más fácil manipularla.
  6. Mete la bici en la caja y coloca el manillar en el hueco que te queda sobre el cuadro. Ten cuidado que los cables no queden estrangulados o tiren demasiado, y fíjalo con bridas o precinto.
  7. La rueda delantera es mejor que vaya en la parte de la biela izquierda, para evitar que golpee los platos o los cambios en el caso de que hayas desmontado las dos. Si has tenido que desmontar la trasera, métela en el lateral de la bici con los piñones hacia el cuadro.
  8. Cierra la caja y ya está lista para ser enviada al destino que hayas elegido. No olvides: proteger los elementos sensibles (cuadro, tijas…) y aquellos que queden desmontados con papel burbuja o similar; introducir la bicicleta en la caja cuidadosamente, evitando golpes y arañazos; transportar la caja siempre en posición vertical.

Con estos sencillos consejos tu bici llegará a cualquier destino, lista para disfrutar de las mejores rutas y vivir nuevas emociones.

Imagen tomada de Pinterest El Mapa del Viajero

La cultura del viaje se instala entre los ciclistas

El viaje como tal es un fenómeno que nace con los primeros pasos de la humanidad. El gran cambio en la materia llegó el día que este desplazamiento se hizo por motivos de ocio e interés cultural, no sólo por cuestiones de supervivencia pura y dura. Ahí cambió el marco, hace ya doscientos años, y se abrió el camino a una industria, el turismo, una bola de nieve que hoy significa un alto porcentaje en el PIB de muchos países.

En ese camino, en esa evolución hay una obvia sofisticación de los motivos por los cuales cogemos un avión a la otra punta del mundo. Antes el aficionado ciclista gustaba de ver las grandes jornadas por la televisión, cuando no se las contaban los genios de la escritura que poblaban los diarios hacen medio siglo. Ese aficionado imaginaba esos anfiteatros, Galibier, Alpe d´ Huez, Mont Ventoux, los Dolomitas, los Lagos de Covadonga, sabía de cimas en la otra punta del mundo que los lugareños hollaban con sus flacas. Todo eso era eso, imaginación hasta que llegó el momento de darle la vuelta a las cosas.

Esa industria ha crecido tanto que muchos se han dado cuenta que hay vida más allá del chiringuito y los paradigmas del sol y playa, incluso dejando atrás ciudades, museos y catedrales de finas agujas. Y se empezó a viajar de forma diferente, a conocer la esencia de los sitios, a subir a camellos, mirar rascacielos desde helicópteros, a pasar semanas en un crucero,… a subir los grandes puertos del Tour, solo, en grupeta o en medio de grandes marchas, conocer los escenarios del Giro, visitar los santuarios de Flandes y Roubaix,… ciclismo activo y no pasivo, una nueva perspectiva, el conocimiento del esfuerzo que exigen estos lugares. El círculo se completó valorando y conociendo más sobre los seguros de viaje que te dejan tranquilo ante cualquier contratiempo, que en vacaciones, por mucho que nos cueste creerlo, también puede acontecer.

Y cuando lo europeo quedó asimilado, se fue más allá. Todo en busca de nuevas sensaciones, originales, que te hagan sentir único, tan singular como el viajar en bicicleta, ese elemento que ha sido utilizado siempre para hacer deporte o como medio de transporte y que ahora entra en el espacio de vacaciones.

Cuando “ciclamos” por nuevos lugares, disfrutamos del camino, nos adentramos en la cultura local sutilmente, sin agresividad, tenemos una perspectiva diferente y nos damos el gusto de valernos por nosotros mismos. Ello comporta riesgos, nunca olvidarlo, por eso es interesante saber más sobre ellos y nunca está de más sopesar un seguro deportivo que cubra cualquier incidencia.

Porque esa es otra, los ciclistas cuando “cabalgamos” no somos conscientes de la fragilidad que implica nuestro cuerpo acoplado a una fina estructura metálica a una velocidad que a cualquier descuido te significa irte a la cuneta y más allá. Cuando eso ocurre en casa es un problema, cuando pasa lejos, es un problemón que no queráis imaginar.

Imagen tomada de Enbici.eu

Cuando la bicicleta es el destino del viaje

Hace ya unos años que nos dimos cuenta que hay muchas formas de hacer turismo, mucho más allá de la playa o la montaña, del masificado turismo de sol y ‘chiringuito’ y de la tranquilidad y desconexión del turismo de naturaleza. Cuando nos dimos cuenta de esto, abrimos un sinfín de posibilidades que se han traducido en las más variopintas formas de disfrutar de nuestro tiempo vacacional y de ocio.

Como turistas somos capaces de subirnos a lomos de un camello para dar un paseo por el desierto, nos montamos aterrorizados en motos de agua para surcar las olas del mar y contárselo a nuestros amigos e incluso a los más atrevidos nos da por visitar un país en globo. Todo en busca de nuevas sensaciones, originales, que te hagan sentir único. De entre todas estas opciones que emergen, hay una que se ha asentado en Europa, en gran parte de España y en muchos otros lugares en el mundo: Viajar en bicicleta.

Y es que la bici ha sido utilizada siempre para hacer deporte o como medio de transporte. Pero llega un momento, en que me gusta hacer deporte, tener unas vacaciones activas y me fascina ir conociendo sitios con mi bici, ¿por qué no viajo en bici? Resulta raro que no nos hayamos hecho esta pregunta hasta hace tiempo porque realmente bici y viaje son la combinación perfecta.

Cuando pedaleamos por nuevos lugares, disfrutamos del camino, nos adentramos en la cultura local de una forma auténtica, conocemos un país a través de su gente, sus rincones, sus secretos. Y la sensación de haber recorrido nuevos parajes por nuestros propios medios, nuestra bici, es un sentimiento único. Es una forma de aprovechar al máximo nuestro tiempo libre, nuestro viaje.

viajesenbiciesIgual que hay muchos modelos de bicicletas y formas de disfrutarla y de hacer deporte con ella, hay muchas formas de viajar en bici: se puede ir por su cuenta –solo o con amigos- obteniendo la información del recorrido en mapas, dándole más valor a la aventura. Por otro lado, los más tecnológicos pueden sentirse más confiados añadiendo los ‘tracks’ de ruta al GPS. Otra de las posibilidades más atractivas es ir acompañado de un guía local, que realiza toda la ruta con el grupo y va añadiendo la parte cultural e histórica al recorrido. Además siempre se puede disponer de un vehículo de apoyo que otorgue cierta seguridad a nuestra experiencia.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de lanzarse a conocer un nuevo país o una nueva ciudad en bici es elegir la forma correcta de hacerlo. Al igual que en el turismo tradicional, hay infinidad de destinos en función de las características del viajero. Hay viajes en bicicleta adaptados para familias con niños, para parejas, para intrépidos aventureros, para profesionales del deporte, etc.

Lo esencial es saber qué destino se ajusta a mis posibilidades: si me apetece ir con una bicicleta cicloturista, de montaña o de carretera, si prefiero hacer más o menos kilómetros, si quiero que me trasladen mi equipaje o prefiero llevar mis alforjas, qué tipo de alojamiento quiero para pasar la noche, etc.

El amplio abanico de posibilidades que existen permite al viajero ciclista poder elegir en función de sus aficiones y preferencias, lo que permite disfrutar del camino, del destino y de la experiencia a partes iguales, objetivo principal del turista.

Desde Viajes en Bici

 

INFO

Y si para viajar quieres olvidarte de las maletas e indeseables bultos… 

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Para poder trasportar correctamente tu bicicleta con el embalaje NACEX BICIBOX, debemos tener en cuenta lo siguiente

– Se debe girar y desmontar el manillar

– Se deben desmontar los pedales y ruedas (una o las dos dependiendo del tamaño)

– Se deben proteger los elementos sensibles (cuadro, tijas) y aquellos que queden desmontados con papel burbuja o similar

– Introducir en la caja cuidadosamente evitando golpes y arañazos

– Transportar siempre en posición vertical