Victoria Pendleton y la depresión del ciclista

Victoria Pendleton JoanSeguidor

Dos veces campeona olímpica, Victoria Pendleton lucha por salir del pozo

La depresión es algo invisible. Es un muro de cristal, de cristal fino, que te frena y te empuja para detrás. La vida se hace lenta, densa y pesada. Sin motivo alguno entras en barrena, todo va, objetivamente hablando, bien. Tienes trabajo, un trabajo que además te llena y por el que muchos suspiran, económicamente estás cubierto, la familia goza de salud y el entorno sigue su curso con la normalidad que eso invisible te roba. Quieres estar dormido, necesitas silencio, bebes de la oscuridad,… y todo porque la depresión te puede y te arrastra. Energía bajo mínimos.

Eso escribimos hace un tiempo, cuando supimos de Iván Gutiérrez y lo mal que admitió estar…

Ahora sabemos que Victoria Pendleton ha caído en una depresión que la ha situado al borde del suicidio.

Doble campeona olímpica, en aquellos Juegos de Londres, ahora está en un pozo.

Para describir la fragilidad de todo lo que le rodea recordamos lo dijimos de ella hace unos seis años…

La reina de la publicidad, el marketing y difusión es sin duda la británica Victoria Pendleton. Una sibarita con aspecto de Spice Girl, bella y afortunada, que cobra preciosos royalties en calidad de los muchos anuncios que ha filmado para el consumo de las islas. Contratos publicitarios, ahí es nada, con Pantene Pro V, Adidas, Samsung, Gatorade y la marca de tostadas Hovis, cuya grabación marca un perfecto engranaje con la actividad en la pista de esta ciclista varias veces campeona olímpica y mundial en carreras de velocidad.

Así es la vida de las estrellas también.

La montaña rusa que nos pone en nuestro sitio y nos recuerda que el momento cuenta, lo demás son especulaciones.

Victoria Pendleton fue punta de lanza del éxito británico en la pista, alargó el dominio masculino al femenino.

Nos gusta acordarnos de las estrellas, de los ciclistas, en sus momentos más bajos.

Sobre Suunto… 

Como hace medio año cuando supimos del terrible accidente de Kristina Vogel entrenando.

Porque cuando la vida te pone curvas y cuestas imposibles, emerger como en cualquier competición y sus dificultades.

Deseamos lo mejor para Victoria…

Imagen tomada de Team GB

Chicas, pistards y adineradas

Hablaba nuestro amigo Luis Román de que el ciclismo en pista femenino es el hermano pobre de masculino. Sin embargo, existen honrosas excepciones. Pocas pero las hay. Chicas adinteladas en un peralte que han logrado que su proyección mediática, añadida al respeto que en sus países confieren al ciclismo en pista, les haya reportado un estatus muy por encima del que frecuentemente encontramos en estos círculos.

La reina de la publicidad, el marketing y difusión es sin duda la británica Victoria Pendleton. Una sibarita con aspecto de Spice Girl, bella y afortunada, que cobra preciosos royalties en calidad de los muchos anuncios que ha filmado para el consumo de las islas. Contratos publicitarios, ahí es nada, con Pantene Pro V, Adidas, Samsung, Gatorade y la marca de tostadas Hovis, cuya grabación marca un perfecto engranaje con la actividad en la pista de esta ciclista varias veces campeona olímpica y mundial en carreras de velocidad.

En las antípodas hallamos un par de ejemplos. Los neozelandeses adoran a Sarah Ulmer. Campeona de persecución en Atenas es embajadora de la bicicleta en su lejano y bello país. Su acción como pionera patria en la obtención de un oro olímpico arrastra inversiones y proyectos relacionados con la comodidad y desarrollo de la bicicleta en su país. Por su parte la australiana y velocísima Anna Meares maneja un porfolio de patrocinios jugosos: Toshiba y Uvex, entre los más conocidos. Hurgando en su blog es muy concisa respecto a la planteada posibilidad de que el ciclismo debería ser excluido de los Juegos Olímpicos.

Dos ciclistas ya retiradas sacaron punta al filo del éxito y fortuna en los velódromos. Por ejemplo la francesa Felicia Ballanger acuñó numerosos récords de velocidad, fue tres veces campeona olímpica y acabó en política. Residente en Nueva Caledonia también ejerció de comentarista televisiva. En el mismo filo, Leontien Van Moorsel, campeona olímpica de puntuación en Sydney, proyectó su imagen a través de dos ramas: eventos relacionados con la bicicleta, principalmente femeninos, y una fundación para pacientes con trastornos alimentarios.

Como ven “haberlas hailas”, pocas pero las hay, sobre todo en aquellos países que muestran respeto y admiración por el trabajo bien hecho. Quizá un día nuestras Helena Casas y Tania Calvo, más las que hayan de venir, sueñen con una pizca, sólo una pizca, de lo que las mentadas han logrado.