¿Se puede hablar de «Bernalismo»?

Egan Bernal - Tour California JoanSeguidor

La presión sobre Egan Bernal ya se siente

Admitimos que la Vuelta a California nos pilla mayores para aguantar hasta el final de la carrera.

Sabemos de la carrera por la mañana, vemos los diferidos y leemos lo que se dice y se respira sobre Egan Bernal.

Una cosa es cierta, estamos ante un ciclista entre miles, es joven, fino, largas piernas, tostado, estilista escalador.

Egan Bernal no acostumbra a levantarse, corre sentado, agarrado a la maneta, brazos ligeramente flexionados hacia afuera.

Diríamos que se parece Froome, por los brazos, aunque Egan Bernal es cien veces más estético.

El dominio de Bernal asombra

Es muy complicado ver algo así, tan joven, tan tierno debatiéndose entre los grandes nombres.

Ganó etapa en Romandía y a ver qué hace en California -este post está escrito antes de la crono-.

Hablando de California, la carrera «made in USA» en todas sus acepciones, desde los VIP´s a cinco de meta con sus pantallas gigantes, a la colección de frikis que sorprende en cada curva, Egan Bernal volvió a ofrecer una exhibición en la subida.

Un exhibición en toda su acepción porque no sólo ganó, tuvo al equipo a full y en especial a Geoghegan Hart Tao, que le hizo un gran trabajo.

La jerarquía de Bernal es tal que ya tiene el equipo, el mejor del mundo en muchos casos, trabajando para él y encima él rematando.

Y así las cosas el jovencillo colombiano tiene al país en vela y pendiente de él.

Tanto que algunos ya hablan de «Bernalismo», nada más y nada menos, olvidándose que esto es muy largo, que la vida da cien vueltas, y el ciclismo, miles.

Supongo que causa emoción en la parroquia ver al chaval triunfar tan rápido, pero como ya hemos dicho otras veces, otros también lo hicieron rápido y con el paso de los años queda claro que no es tan sencillo.

Nairo, sin ir más lejos.

Egan Bernal es un espectáculo sobre la bici, transmite pasión, disfrútenle mientras puedan porque cuando opte a premios gordos, seguramente ya no se exponga tanto.

Egan Bernal es todo eso, pero también muy joven, tremendamente joven y aunque esté haciendo clases aceleradas de lo que es el máximo circuito, le queda mucho, como a todos a su edad.

Incluso diría que es lo mejor, casi lo único bueno, que le ha pasado al Team Sky este año.

El chaval promete, y como tal nos entusiasma aquí también, pero las cosas llevan tiempo y a veces más del esperado.

Imagen tomada de FB de Amgen Tour of California

 

Sólo faltaba Wiggins


California es un estado-país que hace unos años alumbró, con el patrocinio de una farmacéutica que tiene un producto demoniaco para el ciclismo en su porfolio, lo que se conoce como la cuarta grande. Se trata de una carrera especial por ser la mejor de los Estados Unidos, la única situada en el World Tour, reuniendo buena parte de los mejores ciclistas del mundo en carreteras y parajes realmente bellos y originales. Son rutas surcadas por el cine, en la tierra del cine, y transitadas por pelotones diminutos por carreteras anchísimas y preciosos acantilados verdes. En esta rara combinación de ciclismo y plató ha ganado un ciclista llamado Bradley Wiggins, que para cuadrar el círculo viene patrocinado por una empresa muy de la zona, la 21 st Century Fox.

Hace dos años Bradley Wiggins era un ciclista concentrado en una gesta singular, ser el primer británico en ganar el Tour de Francia. Lo logró y además dejando huella. Pero Wiggins, corredor tan de objetivos, infla y desinfla su ambición con la misma facilidad y las exigencias de repetir una temporada como la que cuajó en 2012 fueron tales que el londinense nacido en Gante no se vio capaz de mantener el tono al año. Centrado en un objetivo difuso para su perfil, como el Giro, acabó claudicando y firmando un año 2013 muy lejos del anterior.

Todo ello dio pábulo a constantes conjeturas sobre la suerte y nuevos horizontes del ciclista. Se habló sobre todo de volver a la pista, de clásicas de adoquín, de Juegos Olímpicos,… mucho humo pero nada claro, bueno sí, sólo una osa, que de volver al Tour sería para ponerse al servicio de Chris Froome, el ciclista que bien atado tuvo que acatar su triunfo en el Tour de hace dos años pese a ser claramente superior en las subidas.

En este tiempo Wiggins ha sido algo así como un bohemio sobre la bicicleta. Ha competido aquí y allá, rubricando actuaciones muy alejadas de su caché, anónimo en carreras como la Tirreno, lejos de los mejores en Trentino. Una especie de hippy sobre ruedas, con licencia para hacer un poco lo que le rotara en cada momento. No en vano ese pasaporte que marca un triunfo en el Tour le hizo acreedor a tanta libertad aunque no de forma infinita.

En Team Sky creo que estaban hasta aliviados, Wiggins es un emblema del equipo, pero con esta forma de hacer se evitaban tensiones mayores entre los dos grandes líderes del equipo y al tiempo incluso descubrían las potencialidades del ciclista en clásicas como Roubaix, olvidándose de paso de la pista donde, los británicos trabajan con gente específicamente desde hace tiempo. Sin embargo la forma en la que Wiggins ha ganado una carrera como Californiam despierta el león dormido, ese problema latente que ahora puede tomar forma cuando en menos de dos meses los dos últimos ganadores del Tour puedan coincidir en la salida de la carrera más importante saliendo además desde el Reino Unido, para más inri.

Wiggins lo ha dicho claro: respetará el liderato de Froome. Sin embargo surgen dudas y no pocas. El inicio de Tour es propicio para el ganador de hace dos años y no tanto para un corredor como Froome que no se distingue por su habilidad en terrenos como los adoquines que conducen a la entrada de Arengberg. ¿Qué pasará? Es difícil saberlo pero la experiencia nos dice que un ciclista del tamaño de Wiggins no esconde su ambición de un día para otro y el Tour es goloso y traicionero, una cosa es la idea que lleves y otra lo que allí te encuentres.

Imagen tomada de www.ciclo21.com

INFO

PINARELLO ESPAÑA comercializará el nuevo modelo de casco INFINITY en el mes de junio de 2014. 

El fabricante italiano de cascos KASK, en colaboración con el Team Sky, ha desarrollado un innovador y revolucionario casco de carretera, el modelo INFINITY, un casco de alto rendimiento que garantiza una ventilación y aerodinámica totalmente perfectas.

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El casco INFINITY, es el pionero de una nueva categoría casco. Combina las ventajas aerodinámicas de los cascos totalmente cerrados que el Team Sky utiliza en los sprints o en las cronos, y es además un casco totalmente ventilado que garantiza una refrigeración óptima a altas temperaturas, durante ascensos de montaña, o en las etapas en ruta.

El INFINITY es el primer casco de bicicleta que permite al ciclista cerrar las rejillas de ventilación para obtener el máximo rendimiento aerodinámico, o abrirlas completamente para una óptima ventilación y refrigeración, y todo de forma fácil y rápida desde la posición del sillín sin tener que ponerse en peligro al hacerlo.

El INFINITY nace desde el mismo concepto que el BAMBINO, con un perfil totalmente redondeado sin bordes afilados ni ángulos que aseguran un flujo de aire limpio alrededor del casco.

Incluso cuando las rejillas de aireación del casco están totalmente cerradas, un alto grado de ventilación está garantizado gracias a un par de orificios frontales que hacen que el aire entre en el casco desde la parte frontal y siga a través de los canales internos de refrigeración hasta las salidas de escape traseras. Las salidas de escape traseras están siempre abiertas, por lo que el aire caliente sale libremente en todo momento con independencia de la situación del aireador.

En la parte superior también se refuerza la seguridad, con una subestructura interna que incrementa la protección para mantener la integridad del casco en el caso de un impacto.

Con este sistema, aerodinámica y ventilación están optimizados. Incluso el rendimiento aerodinámico mejora gracias a un rebaje lateral con el que cuenta el casco y al que se ha llegado después de extensas investigaciones y pruebas, que rompe el flujo de aire, de tal forma que el aire que pasa se pega a la superficie del casco en lugar de crear turbulencias descendiendo por la espalda.

 

Disponible en dos tamaños, M: 48-58 cm y L: 59-62 cm.

Dos colores, Blanco y Negro-Rojo.

Peso: 270 gr (Talla M)