E3 Harelbeke: Zdenek Stybar hace buenas las teorías del Deceuninck

Zdenek Stybar Het Nieuwsblad JoanSeguidor

La teoría de grupo del Deceuninck no se acuerda de Tom Boonen

El otro día divagamos sobre la suerte del Trek sin Fabian Cancellara.

Y no era gratuito, porque un equipo que se deja un buen presupuesto en clásicas y buenos especialistas, no logra una «major» desde que Fabian Cancellara se impusiera en aquel magnifico sprint en Flandes a Vanmarcke y Van Avermaet.

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La suerte del Deceuninck, el equipo histórico de Tom Boonen, ha ido por otro lado

No fueron pocas las veces que nos preguntamos cuán alargada sería la sombra de Tom, una vez colgara la bicicleta, pero tampoco fueron pocas las ocasiones que dijimos que el equipo de Lefevere correría mucho mejor sin Boonen.

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No hace tanto los azules se fueron de vacío de la primavera.

Y creo que el tiempo nos ha dado la razón.

El Deceuninck cuenta las mejores clásicas de lo que llevamos de temporada por éxitos.

No sólo eso, si miramos, veremos que además son tantos éxitos como corredores que los suscriben: desde la Cadel Evans de Viviani a la Strade de Alaphilippe, cuando no su San RemoMilán-San Remo: Julian Alaphilippe, ese corredor que todo lo puede

Sumadle la Het Nieuwsblad de Stybar, también Harelbeke, la Kuurne de Jungels y Le Samyn de Senechal.

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Esta maravilla estadística del sucesor del Quick Step se asienta en el liderato coral y un trabajo en equipo que rara vez se ve tantas veces ejecutado en la carretera.

Hay capos, sí, pero también muchos ciclistas marcados para tener, un día determinado, su oportunidad, y eso les tiene a todos a tope.

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Antes de entrar en el Herelbeke de Stybar, queremos centrarnos en dos corredores que ya no son ni promesas ni exóticos en los primeros puestos.

Porque tanto Bob Jungels como Julian Alaphilippe son el paradigma del éxito en el trabajo del Deceuninck con sus primeros espadas.

Ambos son los vigentes ganadores de las clásicas de las Ardenas, Flecha y Lieja, y ambos han ganado sobre adoquín y tierra este año.

 

¿Qué está pasando en el Deceuninck?

Pues que no se les pone nada por delante y están resolviendo a placer todas y cada una de las situaciones que se les plantea porque corren si corsés, sin ese plomo que era tener que mirar siempre atrás por si venía Tom, por si guardaba opciones para ganar.

Recordamos aquella Het Nieuwsblad en la que Stannard se bastó para ganar a tres Quick Step, y vemos esto para comprobar que han aprendido la lección y sacado lo mejor de aquellas experiencias.

 

Experiencias amargas, sólo cabía ver la cara de Terpstra y Boonen en el podio con el inglés en medio.

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Harelbeke es una de esas joyas del calendario

Le dicen un pequeño Tour de Flandes, como a otras, pero es que se corre, ya, en el cogollo de la primavera flamenca.

Bob Jungels le ha dado una vuelta de tuerca y Zdenek Stybar lo ha rematado

Una estrategia perfecta que provee la victoria que empezamos a dar por descontada.

Una victoria en dos tramos, con sendas rúbricas.

Bob Jungels poniendo todo al límite, obligando a sacar lo mejor de Greg Van Avermaet y Zdenek Stybar rematando su posición privilegiada.

Al checo no le dio el aire al final y eso fue decisivo en el sprint definitivo.

Los últimos cuarenta kilómetros de Harelbeke son para enmarcar

Un compendio de emociones e imágenes que por mucho que veamos cada año, nos llenan como el primer día.

Y una exhibición de recursos por parte de los azules cuyos extremos van, insistimos, de Alaphilippe a Jungels.

Todos los demás quedan en medio,

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Julian Alaphilippe es el corredor franquicia del pelotón mundial. 

No sé si un día se centrará en una grande, creo que no haría bien, porque por el camino el ciclismo se perdería un corredorazo que regala momentos de ciclismo de nivel.

Es fino, con clase y certero.

Caja Rural, el maillot que recoge más de treinta años de ciclismo 

Bob Jungels por su parte es una fuerza bruta metido a ciclista. 

Recuerdo aquel Giro que llevó al límite a Andrey Amador durante kilómetros y kilómetros.

Su cilindrada no le da para tres semanas, pero sí para trepadas como las de Lieja o Kuurne o para cerrar huecos en medio de abanicos con la carrera enloquecida.

Pensamos que Harelbeke iba a ser de Jungels, le sobraron siete kilómetros.

Los dos son puntas de lanza, sí, pero también, grupo y equipo: líderes cuando se les reclama pero compañeros que saben guardar las espaldas.

Con esa filosofía, el Deceuninck lleva pero que muy bien la ausencia de Tom Boonen.

Imagen: © Tim De Waele / Getty Images

Het Nieuwsblad: Se alienaron los astros para Zdenek Stybar

Zdenek Stybar HerelbekeJoanSeguidor

La primavera de la primavera es para Zdenek Stybar

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A Zdenek Stybar le cuelga una mala fama a este lado de los Pirineos desde hace seis días.

Dicen que no ayudó a Enric Mas a ganar el Algarve, cada vez que sale el tema, todas las opiniones viene por este lado.

Pero, al margen de si tenía que haberlo esperado sacrificando su propio éxito o no, ni siquiera está claro que el mallorquín hubiera ganado la carrera lusa.

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Sea como fuere, Zdenek Stybar lo tiene: varios podios en Roubaix y otras grandes carreras después ya tiene su clásica del primer peldaño.

Porque la Het Nieuwsblad no es una carrera de las del montón.

Aunque alejada del core de la primavera flamenca, tiene su duende, el poder de prescribir campeones y señalar ganadores de algo mejor.

Aquí nunca ganó por ejemplo Tom Boonen, tampoco Peter Sagan, siempre amargado por Greg Van Avermaet.

Pero esta vez quien amargó al dos veces ganador aquí fue su sempiterno rival, el checo tres veces campeón del mundo de ciclocross, Zdenek Stybar que hizo la carrera perfecta.

Dijo Stybar antes de esta primavera de 2019 que necesitaba la alineación de los astros a su favor para ganar, de una vez, algo grande.

Mil veces después de influir en favor de Gilbert, de Terpstra…

Años después de aquel imbécil que le descolgó de Cancellara camino de Roubaix, Zdenek Stybar tuvo la suerte que merece.

Y así gana una Het Nieuwsblad genuina, corrida a mil por hora, tácticamente exigente, mucho, climatológicamente atractiva.

Stybar estuvo cuando había que estar

Desde los cincuenta para meta formando parte de todos los cortes buenos, colaborando, no siendo el aprovechado que muchos dicen que es, y estando fuere.

Fue el único en soldarse a Van Avermaet en Kapelmuur, primero. y Bosberg, posteriormente.

Luego jugó al gato y al ratón, siendo certero en el tiro, cuando había que estar estuvo, en un grupo nada sencillo, con invitados que nadie esperábamos como Tim Wellens, el ciclista que esperamos gane en las Ardenas y casi pisa un podio de Flandes.

https://twitter.com/Alpe__dHuez/status/1101870638279651329

El otro que daba miedo, y no poco, fue Lutsenko, Astana enrachado desde Omán y siempre certero en la resolución de finales de este estilo.

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La condena del grupo por eso era Greg Van Avermaet, la rueda que todos querían dejar atrás.

Y Stybar, que lleva años porfiando con el campeón olímpico, sabía que a la contra tenía su alineación de los astros.

Berria: en breve os contamos qué nos ha parecido la Belador Hydrid

Una victoria que hace justicia, que rompe el rol de trabajador incansable en favor de terceros.

Sin Terpstra, pertrechado por Gilbert y Lampaert, Stybar tiene que dar el salto sí o sí.

Ha trabajado para ello.

Ya lo tiene y nos alegramos un montón.

En el Deceuninck no conocen el respiro

Zdenek Stybar Het Nieuwsblad JoanSeguidor

El Deceuninck lleva diez victorias sin haber acabado febrero

Hay una cifra que no sé si obsesiona en el Deceuninck, el renovado Quick Step, pero que sí flota en el ambiente: 72.

Son las 72 victorias que el equipo, cuando era Quick Step, firmó en 2018 en una de esas temporadas que quedan en el almanaque como imposible de repetir.

¿Imposible?

Cabrá ver si lo es o no, o al menos que no quede por intentarlo.

El Deceuninck ha empezado enchufado, como el año pasado o más

Diez triunfos en la tercera semana de febrero es la carta de presentación.

Había cierto disgusto sobre lo visto en la cumbre de Malhao, la cumbre final del Algarve por la estrategia del equipo azul sobre el rol de Zdenek Stybar.

El checo se aferró al triunfo a la rueda de Kragh Andersen sin pensar en las opciones que Enric Mas podía tener por detrás ante el joven Pogacar.

Que Stybar hubiera esperado a Mas no sé si habría cambiado el desenlace en la general, porque el mallorquín, al margen de Andersen, tenía Poels y Pogacar por delante.

Sin embargo, sea como fuere la estrategia de amarrar el triunfo parcial, por encima de todo, denota que en el equipo belga cada victoria es una gota de sudor que no se va a desperdiciar.

Stybar ganó y pasó a forma parte de un listado que crece y crece.

Son diez victorias, decimos, pero con siete corredores.

El Deceuninck es un equipo coral

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En ese listado ya están pesos pesados como Julian Alaphilippe, Elia Viviani o Bob Jungels.

Pero también la chavalería que crece, desde Fabio Jakobsen a Alvaro Hodeg, quien ejerce de Gavia de facto.

Y por encima de todos Philippe Gilbert, el patriarca que lo ha ganado casi todo y que afina su condición para San Remo, el apetecible, aunque improbable objetivo del mes de marzo.

Patrick Lefevere tiene el equipo a pleno pistón y no han empezado las clásicas, a donde siempre acude con la necesidad de justificar el enorme talento que tiene a bien gestionar.

Mientras foguean a Remco Evenepoel por los Emiratos, la plana mayor piensa en adoquines, muros y látigos.

Cruz Race: portabicicletas de techo con diseño funcional 

Equipo en modo clásicas y problemas, verdaderos problemas, para conformar un ocho titular entre tantos y tan buenos nombres…

Entre Keisse, Cavagna, Declerq, Morkov, Richezze, Viviani, Sabatini, Keisse, Senechal, Vakoc, Gilbert y las joyas de la corona, Stybar & Lampaert.

Ya no están Schachmann, ni Terpstra, ni Gaviria, pero es lo de siempre, el Quick Step, ahora Deceuninck, es el equipo que siempre, siempre, siempre sale a flote.

Como el mismo Patrick Lefevere.

Imagen: © Tim De Waele / Getty Images

Zdenek Stybar merece la suerte que persigue

Zdenek Stybar JoanSeguidor

Otra primavera más volcamos nuestras preferencias en Zdenek Stybar

En unos días estaremos pendientes de las esquinas estrechas y adoquinadas de Flandes, de sus recodos empezaremos a escribir las páginas del libro más apasionante de la temporada, el libro de la primavera.

Y veremos imágenes, fotos de Zdenek Stybar, entre otros, irreconocible, entre sudor y polvo, entre el plomo del cansancio y el vacío del alma.

Zdenek Stybar es paisaje habitual en la primavera, un actor fundamental

«Me encanta contribuir al triunfo de compañeros en el Giro o en las clásicas»

Aunque el epílogo de la Volta al Algarve haya dejado la sensación de que el checo debió estar más cerca de Enric Mas, lo cierto es que su hoja acumula servicios para éxitos de terceros.

Y, en el mejor de los casos, tampoco creemos que Stybar fuera tan clave en un éxito de Enric Mas, con tantos corredores mejor situados alrededor de él.

Pues esa bondad, aunque incondicional, tampoco es infinita, Zdenek Stybar espera aún ese día que las cosas le salgan bien a él.

Como en Malhao

Porque en definitiva sería la constatación de la clase y categoría que pone en cada carrera que sitúa un dorsal a su espalda y el premio al abnegado compañero que tiene un trozo de los trofeos de sus compañeros en el corazón.

El año pasado Zdenek Stybar fue la clave en algunas de las 72 victorias del Quick Step.

Fue bisagra en el triunfo de Niki Tepstra en Flandes. 

Pero no sólo eso, acabó entre los diez mejores de Roubaix, Harelbeke, Wevelgem, Flandes y Strade Bianche, la única gran carrera que figura en su palmarés, cuatro años ya.

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Así las cosas, que la suerte se alinee es lo que pretende Stybar, para quien las cosas deberían cambiar, en términos de jerarquía con la salida del capo Terpstra hacia el Direct Energie.

Zdenek Stybar volverá a forma parte de la terna de favoritos, siendo además el espejo en el que se miraron fenómenos como Mathieu Van der Poel o Wout Van Aert.

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Esos gladiadores del barro, del invierno crudo y pesado que un día pensaron en la carretera para hacer más grande su leyenda.

Otra primavera más, llevamos unas cuantas, esperamos que Stybar tenga la suerte que merece, porque el ciclismo a veces, es hasta un deporte justo.

Philippe Gilbert y los cinco monumentos

Philippe Gilbert JoanSeguidor

La posibilidad de ganar los cinco monumentos vuelve a las cábalas de Philippe Gilbert

¿Qué ciclista actual está más cerca de ganar los cinco monumentos?

Numéricamente Philippe Gilbert, por sensaciones muchos hablan de Peter Sagan, pero Lieja y Lombardía parecen lejos de su radar.

Al menos ahora mismo.

Sin embargo, Philippe Gilbert ya ha ganado las dos más duras, sobre el papel y le añadió Flandes, hace un par de años.

Es decir esta a dos, Roubaix y San Remo, de entrar en un selecto grupo, sólo tres ciclistas en más de cien años, que han ganado los cinco tesoros del ciclismo, los monumentos.

Todos ellos curiosamente belgas.

Cinco monumentos JoanSeguidor

Philippe Gilbert alejó el avispero de ganar los cinco monumentos durante la campaña pasada.

Pero que el Quick Step haya perdido potencial le beneficia.

Es más líder si cabe en la cuadra de Lefevere.

Y eso le marca en el equipo y fuera de él.

Que Gilbert opte a San Remo es plausible

La italiana es una clásica de pronóstico muy incierto, donde un movimiento certero en el instante adecuado te pone en ventaja y te da la victoria.

Vincenzo Nibali lo demostró con su clase magistral de anticipación, movimiento y descenso perfectos.

Roubaix, sin embargo, es otra cosa.

Aquí cuenta la forma, qué duda cabe, pero también el conocimiento, el recorrido, la suerte.

Sortear las dificultades, según te vienen y la enorme experiencia de Philippe Gilbert en muchos sitios no se extiende al infierno.

Además para Gilbert, la clave es llegar solo, burlar el marcaje de ciclistas que en teoría son más rápidos que él.

Y eso tampoco es sencillo.

Cicloturista de la Sea Otter: ¿Por qué le llaman La Brava?

Ver ganar a Philippe Gilbert los cinco monumentos es una de esas satisfacciones estadísticas que un buen amante del ciclismo puede llevarse, en los tiempos que corren, pero de la ilusión de verlo a que suceda hay un trecho.

Además, en su equipo hay un tipo, Zdenek Stybar, que merece la mejor de las suertes de una vez y ser también punta de lanza.

Veremos.

París-Roubaix: ¿Por qué tiene que ganar Zdenek Stybar?

Zdenek Stybar JoanSeguidor

Para Roubaix, nuestro hombre tiene que ser Zdenek Stybar

París-Roubaix: La carrera que desvela está aquí y nosotros tenemos nuestro favorito con la X en la espalda, Zdenek Stybar.

¿Por qué?

Porque el campeón checo es paisaje común a todos los grandes momentos de esta primavera, luciendo un estado de forma que impresiona aunque sin culminar.

Un estado de forma que impresiona e intimida rivales, pero en favor de sus compañeros.

Zdenek Stybar ha sido clave en gran parte de los triunfos del Quick Step, el elemento perenne en sus triunfos.

Así desde la Het Nieuwsblad en la que seca a Vanmarcke pasada la capilla, su maillot ha sido parte fija en los mejores momentos de la primavera.

Mirad Flandes, el momento que Niki Terpstra despega viene lubricado por un anterior ataque del checo.

Los méritos de Zdenek Stybar son variados

Han pasado ya varios años del salto de Stybar desde el ciclocross a la carretera.

Como Wout Van Aert, el checo tiene la triple corona de ciclocross, una triple corona que le sitúa, sin ir más lejos, por delante del propio Sven Nys.

Así las cosas, Stybar ha crecido poco a poco en la carretera, en un equipo en el que sin ser líder nunca, no al menos de forma clara, siempre se ha prodigado entre los mejores.

En su haber hay hasta dos podios en Roubaix, algo que quienes conocen el paraje, saben que tiene mérito.

En ese crecimiento, y en la valentía de esa apuesta, saliendo de la zona de confort de las carreras de invierno, Stybar ha crecido dentro del panorama de las clásicas, como una rueda a tener en cuenta que necesita un triunfo que acabe de ratificar su apuesta por el asfalto, en este caso también el adoquín.

Ya sabéis que aquí somos muy fans de aquellos que un día salen de una modalidad como el ciclocross o la pista, prueban y se quedan en la carretera.

De ahí el cariño hacia Stybar, pero también para Van Aert, Geraint y otros muchos que demuestran que pueden ser buenos donde se lo propongan.

Las victorias del compañero son las de Stybar

El otro día hablábamos de las celebraciones del Quick Step, que de cada a la galería dan la imagen de equipo compacto e integrado, luego por dentro ellos sabrán lo que tienen.

En esas celebraciones, en esos corrillos a Zdenek Stybar se le ve más integrado que nadie, celebrando los éxitos ajenos como propios.

El ejemplo lo tenemos con Terpstra en Flandes y Jakobsen en Escalda. Son ejemplos de esta misma semana.

¿Qué opciones tiene Philippe Gilbert?

Leo en varios sitios que Philippe Gilbert vuelve a Roubaix once años después.

Para que os hagáis una idea, la última vez que corrió aquí fue con el maillot de FDJ.

Y leo también que el valón sea la baza del equipo azul.

Dice Gilbert que los adoquines se le dan bien, pero todos saben que los de Roubaix son otra cosa.

En todo caso tened claro que si Gilbert ganara, sería Stybar el primero en felicitarle.

Imagen tomada del FB de Quick step Floors Cycling

INFO

Si quieres conocer las delicias del Levante ciclista, en Calpe tienes un hotel que… 

Las celebraciones del Quick Step

Pocos equipos lucen tan unidos como el Quick Step

La primera vez que me percaté del rollo intento que hay en el Quick Step fue aquella calurosa tarde de septiembre en El Naranco cuando David de la Cruz ganó y en medio de la entrevista, vestido de rojo, porque fue líder al final de ese día, fue interrumpido por Zdenek Stybar y Niki Terpstra.

Carantoñas, guiños y buen rollo entre los tres.

Tres ciclistas que si lo valoramos son muy diferentes en todo. Un checo, un neerlandés y un español, Quick Step no deja de ser  una multinacional, con calendarios muy diferentes, bromeando de esa manera.

Aquella celebración fue la primera de muchas que el Quick Step ha visto retratadas en la televisión.

En los momentos inmediatamente posteriores al desenlace de cualquier jornada, los azules se agolpan en torno al ganador del día y muestran la algarabía.

La intrahistoria del triunfo de Niki Terpstra

Quick Step ha divulgado este vídeo de la jornada de Niki Terpstra en Flandes.

Es una delicia, este «inside the Quick Step» es el ejemplo plausible de lo que contamos.

Todos a una, la emoción del entorno con el ataque del neerlandés, cómo abre hueco y se vive en los coches.

Pero es emocionante escuchar a Terpstra la seguridad que sentía sobre la bicicleta, con 250 kilómetros en las piernas, cuando sabía que por detrás sus compañeros encajaban los ataques por cogerle.

Incluso la orden a Philippe Gilbert para atar la tercera plaza del podio.

Los compañeros rodeando a Terpstra como rodean a Viviani cada vez que triunfa, como lo hacían el año pasado con Marcel Kittel, el Tour fue un recital de ello.

Y entre todos esos, Zdenek Stybar, un ciclista que está volando esta primavera y que se dedica a remar para el equipo.

El checo es perenne en gran parte del vídeo y no es casualidad.

Es un ciclista, lo hemos dicho mil veces, adorable, que va como los líderes, per hace equipo y contribuye al éxito ajeno sin pestañear .

El otro día leí a Ernesto del Sant Boi, ducho en manejar críos, lo complicado que es conseguir que los niños se ilusionen por el triunfo ajeno como por el suyo propio.

Quizá Stybar, uno de los primeros ciclistas que se cruzaron para despedir a Purito cuando éste ponía el pie a tierra en los Juegos Olímpicos, les debiera dar una buena charla.

Y para muestra este mismo miércoles, en el Escalda, viendo al checo trabajar para Fabio Jakobsen, otro triunfo más, en una tarde en la que Alvaro Hodeg, como Marcel Kittel, se quedó atrás por caída.

La serpiente de mil cabezas es azul, azul Quick Steo.

 

Tour de Flandes, la carrera de dominio público

Flandes Philippe Gilbert JoanSeguidor

El día que todo Flandes para por desayunar ciclismo

En la previa del Tour de Flandes, nos ha gustado mucho el relato de los siete ciclistas del Education First ante lo que sienten y esperan para la gran carrera del domingo.

Esto es en pocas palabras el Tour de Flandes para ellos…

Tensión en sentido positivo, algo grande que va a pasar, y si alguien puede acabarla, está Sep. Y eso da una gran confianza” dice Matti Breschel

Es la suma de todo lo que hace Flandes así, la masa, la gente que se enerva, cómo lograr el objetivo, la sensación de lograrlo…” Mitch Docker

“Crecí en Holanda viendo esta carrera, sin saber que iba a ser top ten cuatro veces. Junto a Roubaix, Flandes es mi mundial” Sebastian Langeveld

Cuando estás en Bélgica por Flandes, el aire inspira. Es la carrera más bonita del mundo y también la más singular tácticamente” Sacha Modolo

La masa hace de Flandes el sumum. Hay ciertas carreras en las que recibes energía del ambiente, energía que te mantiene en el filo” Thaylor Phinney

“Viniendo de Nueva Zelanda, comparo Flandes con el Mundial de rugby con los All-Blacks en la final” Tom Scully

La historia, los adoquines y la atmósfera la hacen especial para corredores y fans de toda condición” Sep Vanmarcke

Desde el equipo americano han tenido a bien reunir las primeras palabras que se le venían al siete titular del equipo en el Tour de Flandes y lo cierto es que entre todos construyen un relato que creo muy fidedigno del nivel de singularidad que alcanza esta carrera.

Y es que Flandes, el Tour de Flandes se supone una de las cimas de cada campaña ciclista.

La carrera del público, de dominio público

El Tour de Flandes no es sólo historia de aquel u aquel otro ganando, es el simple y llano retrato de una pasión por el ciclismo que se escribe en muy pocos sitios en igual grado.

Una prueba extrema que esta vez se va a los 267 kilómetros con tres tramos bien definidos.

La salida desde Amberes y unos 100 kilómetros hasta el epicentro de Oudenaarde, los siguientes 110 kilómetros incluyendo entre otras cotas el Kapelmuur y las dos definitivas de Oude Kwarenomt y Paterberg.

Y el tramo rojo, los últimos cincuenta kilómetros que abre el Koppenberg y rematan las mentadas Oude Kwaremont y Paterberg.

¿Dónde ocurrirá la decisión?

El Tour de Flandes es indescifrable, si tenemos presente el pasado reciente, la liebre salta en cualquier lado.

 

El año pasado Quick Step ya pasó la lija en la capilla con Boonen y luego Gilbert se fue a cincuenta de meta. Hace dos Kiato y Sagan dejaron de rueda a Cancellara en un tramo inesperadamente decisivo, un tramo de esos de enlace, las rectas de Flandes.

Luego Peter Sagan se fue solo en Paterberg para desespero de Vanmarcke.

Y si nos pedís cinco nombres queremos daros estos cinco, con el deseo de que el ganador esté aquí porque aquí mismo lo justificamos:

Zdenek Stybar porque es un ciclista adorable, que mira por lo ajeno tanto como por lo propio, porque es el comodín del QS y hasta la fecha no ha tenido problema en sacrificarse por los demás.

Peter Sagan, porque sea como sea la carrera, seguramente tendrá influencia en el resultado, bien porque lleve la iniciativa, bien porque su sola presencia empuje a otros a moverse.

Tiesj Benoot, porque es su primavera, un paso adelante que avanzó en la Strade y que ha tenido continuidad en las carreras de su casa, con una constante presencia en vanguardia.

Michal Kwiatkowski, porque con él en carrera condiciona al que condiciona al resto, Peter Sagan. Ciclista vertical, dispuesto a jugarlo de lejos, seguro que si está bien será duro de pelar.

Greg Van Avermaet, porque necesita Flandes para romper una mala racha perenne sin haber podido repetir nada del año pasado. Los nervios ya afloran y la suerte del campeón olímpico pende de las dos grandes y mil veces más complicado ganar, Flandes y Roubaix.

Imagen tomada de www.eurosport.com

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