Nosotros queremos ver correr a Wout Van Aert

Tuvalum

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Los días pasan y Wout Van Aert no sabe qué será de él en el futuro inmediato

Hay una ciencia no escrita sobre deportistas de alto nivel que saben aislarse de los problemas, aunque hasta cierto punto.

Esta vez lo decimos por Wout Van Aert, pero…

Si Chris Froome o Alberto Contador fueron capaces de salir a entrenar con la cadencia necesaria en medio del fallo de sus positivos, si Jaime Rosón sigue esperando, sin saber qué suerte correrá, y entiendo que entrenando, si… cientos de casos así antes han pasado, creo que el belga no será una excepción.

Lo cierto es que Wout Van Aert sigue siendo el ojo de un huracán de una pesadilla de final tétrico que está siendo su salida del equipo de Nick Nuyens.

Con un maillot de circunstancias, de campeón del mundo, pero de circunstancias, y siendo batido por Mathieu Van der Poel cada fin de semana, Wout Van Aert es imposible que dé lo mejor de sí, porque ese punto se quita en salud esa mierda de resolución de contrato.

Van Aert recibe cada día una señal en camino diferente.

Sus abogados dicen que puede fichar por otro equipo ya, que puede incluso adelantar su paso al Lotto-Jumbo ya y al momento le suelta que no, que aún no.

Que no tiene luz verde, en todo caso ámbar.

Y mientras la campaña de ciclocross avanza, ahora en Tábor, «la meca checa», y mientras los grandes nombres de la próxima primavera descansan.

Todo eso mientras Wout Van Aert quema energías en un embrollo del que tuvo que haber salido quizá al primer síntoma de que no iba a funcionar.

Sin embargo que al aficionado no le cuenten milongas, quiere ver a sus estrellas a ciclistas que mocionan y marcan la diferencia, que con cada pedalada levanta pasiones, y retrotrae a lo mejor de este deporte.

No hay muchos así, ciertamente, y Wout Van Aert es uno de ellos.

Será complicado de gestionar, tendrá ínfulas de estrella, pero el aficionado medio lo quiere ver…

…quiere verle caerse agotado en Siena, batirse en las carreteras blancas, progresar en los muros…

No es pedir tanto.

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Las cosas no pueden ser tan complicadas ni complicarse tanto.

Y aunque todo tiene que estar reglado, la norma no puede perjudicar tanto el deporte que regula.

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