Jakob Fuglsang: en el Tour siempre pasan cosas

Este Tour nunca se le ha dado a Fuglsang y la retirada era una evolución casi natural

A unos veinticinco kilómetros de la meta en Nimes, Jakob Fuglsang se cae, se retira el casco con cara de circunstancias y se mete en el coche.

Jakob Fuglsang dejaba el Tour, otro Tour al que acudía con galones que pasa.

El danés o es nuevo en esto de Francia y el Tour, su presencia en el mismo se remonta diez años atrás, cuando Fuglsang era la niña bonita del equipo de los Schleck, aquel al que todos miraban cuando los luxemburgueses ya no estuvieran.

Los años pasaron y cada vez que Jakob Fuglsang apuntaba al Tour, algo se torcía.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Este año ha sido más de lo mismo.

Si Julian Alaphilippe fue uno de los hombres de la primavera, Jakob Fuglsang destacó por su omnipresencia, un estado de forma insultante, una victoria en Lieja, con una librada milagrosa en una curva, al final y el Dauphiné para postre.

Le veíamos al fin ahí, pero en el «trámite» de Nimes se ha ido para casa.

Otra vez más Fuglsang no puede con el Tour de Francia.

 

Pero esto es el Tour, y en el Tour siempre pasan cosas, suceden situaciones que suman y liman a los corredores, sus fuerzas y moral.

Poco antes de la salida de Jakob Fuglsang del Tour, Geraint Thomas volvió al suelo.

El otro día nos los preguntábamos, es increíble la querencia de los grandes líderes actuales por el suelo.

Es raro que uno de los capos importantes del pelotón no haya besado el asfalto.

Entonces es cuando piensas en Miguel Indurain y su hoja limpia en el Tour y no crees lo que viste.

Geraint Thomas no tiene en este Tour el papel perfecto que le tocó el año pasado y eso, con las caídas, rivales que crecen… también pesa.

 

Calor, cubitos de hielo entre las rendijas de los cascos, apostados en la nuca de los corredores…

Amenaza de viento en algunos tramos de la jornada, recordemos que aquí mismo, un poco más al sur, en Montpellier Sagan y Froome realizaron un show con el Dios Eolo…

Con todo, siempre pasa algo en el Tour, Jakob Fuglsang puede decirlo, Geraint, también.

SQR – GORE

 

Y mientras crece la figura del velocista de bolsillo, un corredor al que se le tiene cariño sí o sí.

La victoria de Caleb Ewan en Nimes, llegada del Tour, su segundo triunfo, le da la razón a ese joven prodigio que hace un año por estas fechas estaba puteado en casa porque él quería correr el Tour.

Dos etapas, ésta dejando a Elia Viviani con las ganas y eso que el veronés tuvo el tren perfectamente organizado.

Al final, ni tan mal, los velocistas han tenido sus ocasiones y hemos visto llegadas al sprint.

Ese tipo de situaciones que demuestran que en el Tour siempre pasan cosas.

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