Tour: Miguel Ángel López siempre aparece

Kalas 1024×140

 

Miguel Ángel López rompe siempre a su favor cuando miramos a otros

De Miguel Ángel López poco podemos añadir que no hayamos dicho ya, quizá que por fetichismo, no acabábamos de verle en el Tour, por pensar que Giro y Vuelta se le adaptaban mejor.

En medio de un ciclismo donde encontrar alguien que te emocione es la excepción, el que un día llamaran «supermñan» por defender su bicicleta ante unos cacos, forma parte de esa pequeña estirpe de «resistentes galos» ante el rodillo de lo homogéneo y lo políticamente correcto.

No son muchos, como decimos, en este Tour hemos tenido algunos, la clase diaria de enardecer las masas de Julian Alaphilipe, Richard Carapaz, muriendo en la orilla cuando nadie daba un duro por él, o el suizo Marc Hirschi, un tipo que no entiende el ciclismo sin riesgo.

Ah, y Tadej Pogacar, el ciclista cuya sola aparición en la pantalla despierta una sonrisa animosa en el espectador.

Miguel Ángel López pertenece a ese círculo

Se le podrán achacar michas cosas, que la emprende contra un espectador que le molesta en el Giro, que se calienta contra el Movistar en la Vuelta, que suelta la lengua… pero si corre como habla y habla como corre.

Etape 400×400

 

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Y en esa alquimia de calidad, pasión y rabia tenemos a un corredor que muchas veces acude a las carreras en segunda o tercera línea, pero acaba en la clase noble cortejando a la «reina de la fiesta».

Recuerdo una de las llegadas en alto de la pasada Volta, Egan Bernal atacando desde abajo, Nairo, secando, dos colombianos llevándose las luces y Miguel Ángel López ganando en la cima.

En este Tour, hubo algún tramo de carrera que tuvo cuatro colombianos en vanguardia, en el top seis o top siete.

López entre Bernal, Nairo y Urán, parecía la baza menos sólida, respondiendo en tercer tiempo a los ataques, remando para no perder el tren de la carrera, cerca de los mejores en los Pirineos, entre ellos en el Grand Colombier, pero nunca dando el paso adelante.

En el Col de la Loze, se acabó la historia.

 

WD-40 400×400
Gran canaria 400×400
Cruz 400×400

 

A una altura donde sólo aguantan los muy buenos, tras el ímprobo trabajo sin culminar de Bahrain, tras los primeros cachetes entre los eslovenos, Miguel Ángel López hizo suyo el escenario ante la cuadratura del círculo que Roglic emprendió lanzando a Kuss por delante.

Y no es sencillo, ese golpe es tremendo, violento y seco, primero para dejar a Roglic, luego para soltar a Kuss, como aquella vez que dejó seco a Contador en Calar Alto.

Miguel Ángel López emergió, otra vez, cuando todos mirábamos a otros, cuando pensábamos que si Landa, que si Roglic, que si Pogacar, nada, esa garra que el colombiano saca a pasear en ocasiones, la plasmó en carretera.

Un triunfo colosal en una cima que dicen marcará una época, cabrá ver si será así, entretanto su nombre figura en el Col de la Loze, surgido de este ciclismo de bostezo que todo lo bueno lo deja para el final.

El podio es un premio tremendo para el celeste, pero nos resistimos a creer que sea suficiente, con ese equipo (Luisle, Lutsenko, Gorka, Fraile…) y el perfil de la ultima de los Alpes me cuesta creer que se quede ahí.

Imagen: FB Tour de France

Gore 400×100 MArzo2020

 

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.