El problema de Nairo no era el equipo

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El Tour que acaba ha demostrado que el lastre de Nairo Quintana no era el equipo

Así las cosas el Tour 2020 creo que ya es el antes y después para Nairo Quintana, la prueba real de lo que dijimos hace unos meses y que no tiene nada que ver con el equipo.

El problema de Nairo Quintana para el Tour es que no da más de sí, y eso no es malo, es lo que es, como que Landa se quedó en el pie del Col de la Loze tras hacer trabajar a su equipo durante tantos kilómetros, o como que la tierra es redonda.

Siempre pensamos que la última opción de Nairo para el Tour pasó en 2016, desde entonces siempre un poco peor, con corredores adelantándole por ambos lados y dejando sin argumentos a quienes decían que el equipo, entonces Movistar, era el problema.

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Y no es, no, todo esto una pieza para crucificar a Nairo, no lo toméis por ahí, que os conocemos, es el retrato de un corredor que es el mejor ciclista latinoamericano de la historia que por mucho que insista, por diferentes caminos, con colores diversos, el Tour ya no está en su mano.

En la primera etapa de los Pirineos, llegamos a pensar que a Nairo le había cambiado la suerte para el Tour.

En el Peyresourde, en el mismo sitio donde Froome le dejó atrás con aquella famosa bajada, Nairo rodó con Roglic y Pogacar, incluso por delante del resto, algo realmente histórico para un equipo como el Arkea, un profesional entre los mejores del Tour.

El Marie Blanque, sin embargo, ya no fue lo mismo, se quedó del top cuatro de aquel día, cuando todos lo imaginamos entre ellos  y nunca más estuvo al nivel de los mejores.

Cierto es que hubo una caída, la misma que acabó con Romain Bardet fuera del Tour

A diferencia del francés Nairo no pareció tan perjudicado, desde fuera, aunque él se ha agarrado a ese percance como la clave para desaparecer de la carrera en el Grand Colombier.

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Y es que en la cima donde gana Pogacar, Nairo ha firmado el finiquito de sus ambiciones en la mejor carrera del mundo.

Lo ha intentado, ha sido un fijo del podio tres años, integrante del top ten varias veces, ganador de etapas, maillot blanco… pero el amarillo no pasó de ser eso, un sueño que creo que ha sido su pesadilla, por que su palmarés sobrevive perfectamente a no haber ganado el Tour, pero todos le recuerdan que no luce en su vitrina.

A pesar de lo que se ha dicho, se ha demostrado que el problema de Nairo no era ni es el equipo, es que no tiene más, y ante eso, da igual que lo vistas, de azul o rojo, poco o nada ser puede hacer.

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3 Comentarios

  1. La verdad no comparto en nada este artículo…. Nairo pudo haber ganado el Tour del año 2018 cuando logró descontar más de 6 minutos en la etapa 17 que se corrió el 25 de julio de ese año, y llegó a ser líder virtual de ese tour… Hasta que los enemigos del Movistar supuestamente su equipo empezaron a tirar del lote y le descontaron esa ventaja que llegó a tener. Entonces de quien fue la culpa??? El orgullo y la arrogancia delis españoles pudo más que la humildad y el gran trabajo de Nairo.

  2. El del cuaderno, porque no más bien escribes sobre el Landismo y dejas quieto a Quintana, otro ciclista con las laceraciones de Nairo, estaría en la casita y anota el mal encuadernado echa en cara a todo un equipo, no seas mala leche, feliz prendiendo fogatas, un poco de decencia

  3. Nairo es y será una referencia para el ciclismo mundial, muy a su pesar Joan, porque sin decir más, habla como un Español resentido, ya que fuera de Contador (de los actuales) no hay ninguno que iguale los logros del Colombiano. Y si, fué culpa del Movistar probando con 3 lideres, que se convirtió en una lucha de egos, siendo Landa el promotor de la división.


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