La «ejemplar» sanción a Luke Rowe y Tony Martin

luke Rowe y Tony Martin JoanSeguidor

La expulsión de Luke Rowe y Tony Martin busca crear un precedente

La llegada a la ciudad que Rubicón de los Alpes, Gap, un día antes del éxito de Nairo por Izoard y Galibier dejó un titular firmado por Luke Rowe y Tony Martin.

Una página triste que acabó con ambos fuera del Tour de Francia con la sensación de que el castigo infringido excedía la falta realizada.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

La imagen de Tony Martin cegando el paso de Luke Rowe al frente del pelotón como si estuvieran disputando, casi, una final olímpica de velocidad, nos sorprendió a todos mientras saboreábamos el momento dulce de Matteo Trentin y su vuelta a la senda de la victoria.

Se ve que entre Luke Rowe y Tony Martin hubieron algunos roces antes de desencadenar en esa situación.

Así subimos el Tourmalet con los diseños más arriesgados de Endura 

Lo que no pudimos imaginarnos en ese momento es que horas después acabarían lo dos fuera.

Bien hecho, mal hecho, los comisarios del Tour, que nada tienen que ver con los intereses patrios ni de Alaphilippe, aunque alguno lo airee con más desconocimiento que otra cosa, creo que más que la dureza de la acción, que a la vista está, tampoco fue nada del otro jueves, fallan sobre las imágenes de «macarrismo» que muchas veces vemos en el pelotón.

Es decir, que Luke Rowe y Tony Martin han bailado con la más fea, han sido cabeza de turco.

 

El ciclismo moderno, me decía uno de esos que creció conectado al ciclismo de toda la vida, es una locura de bloques, números y vatios.

Una olla de grandes equipos, dotadísimos de medios, auténticos multimillonarios -que hablamos de ciclismo, joder- cuya inversión se ve tan comprometida que no pueden dejar nada al azar.

Y así vemos que cada final de etapa, principalmente esas que son llanas, es una lucha sin cuartel por la posición, una lucha que no entiende de compañeros ni amigos, puntas de lanza, cada una de su color (amarillo, azul, rojo, verde…) progresando por su vera, buscando la protección del líder, del sprinter, del lanzador del sprinter…

Y ocurre que este ciclismo por muy moderno que sea no consigue que las carreteras sean más anchas por arte de magia.

Hay el mismo espacio que hace veinticinco años pero con más gente interesada en estar delante.

 

Y claro llegan los gestos, los malos modos, los cabezazos, los codazos,… 

Esto cuando la meta atisba en el horizonte, antes si un equipo de los gordos quiere cerrar el camino a terceros se hace y se logra a veces con los modos de Tony Martin a Luke Rowe.

Porque en esa imagen el galés es la víctima, pero no son pocas las veces que lo que sucede es al revés.

Que Luke Rowe hace valer la jerarquía de su Ineos para impartir su criterio al frente del pelotón.

De Tony Martin también hemos oído hablar, y no sólo de su categoría excelsa de rodador, ganando mundiales de contrarreloj en la época de Cancellara y Wiggo, también por su rigidez en medio del pelotón.

SQR – GORE

 

El otro día el excelente ciclista que es Kasper Asgreen también realizó uno de esos gestos que demuestran lo que decimos, que en ocasiones las imágenes del pelotón no son las más edificantes.

No llegaremos a ver puños como aquella pelea de dos ciclistas agotados que fue la de Ramontxu y Leonardo Sierra, pero a veces conviene pensar que un mal gesto habla mal por uno mismo y también por la imagen de ka marca que paga el sueldo.

Desproporcionada, sí, ejemplar, también.

Luke Rowe y Tony Martin han sido cabeza de turco. 

Imagen: Team Ineos

El desternillante vídeo de Movistar

video Movistar Tour JoanSeguidor

Movistar quiere apagar los fuegos de su tridente con un descacharrante vídeo

A la gente de comunicación del Movistar se le podrá criticar muchas cosas, en ocasiones, venden la moto como nadie, sobretodo cuando la carrera, horas después, no transcurre acorde a lo que se «prometió».

Pero es su cometido, tener encendida a la afición, en esta época de redes sociales, cosa más sencilla por cuanto la viralidad y la comunicación es en todas las direcciones.

Cogerla al vuelo es importante, y demostrar humor, porque no puede hacerse sin sentido del humor, es el lubricante.

Sólo así podemos entender el vídeo que Movistar ha grabado en las horas previas a la salida de Nimes

DT-Swiss Junio-Agosto

 

El video es desternillante, no podría ser de otra manera.

En la cotidianidad del autobús, mientras los compañeros pululan por detrás preparando la salida, Valverde introduce a Landa y Nairo para decir que «todo bien, que perfecto».

Que casi duermen juntos.

El vídeo es forzadísimo, qué duda cabe, y no disipa la sensación de que este equipo ahora mismo, con los gregarios renovados y un sólo líder seguro para 2020, es un polvorín de egos y capitanías.

Y es normal que lo sea, porque al final Nairo quiere lo suyo y Landa, su parte.

Viene siéndolo así desde el momento que al colombiano le dijeron que Landa iba a recalar en el equipo celeste y el vasco dijo que a Dios ponía por testigo que iba a trabajar por terceros.

Lo decía al calor de ese Tour en el que por un poquito casi pisa el podio tras trabajar para Froome.

 

El vídeo nos lo tomamos como dijimos al principio, como esa «cortina de humo» necesaria de puertas hacia adentro, pero muy complicada de comprar por el aficionado medio que sabe que ahí dentro hay un normal e inevitable choque de trenes.

Lo peor del vídeo del Movistar, si se me permite, es tratar a la gente como si fuéramos críos de cinco años.

Y eso sí que puede molestar.

Un vídeo de esta impostura no era necesario, lo mejor es cuando Eusebio Unzue asoma la nariz.

Y no era necesario por todo lo que hemos dicho y porque no refleja lo que es el deporte de alta competición.

La bicicleta se viste por abajo 

Esto es, señoras y señores, una jungla, una lucha sin tregua por coger lo tuyo, porque es que es así.

Esta gente ha apostado sus mejores años de juventud a un sueño que ahora que lo viven toman conciencia de lo complicado que es mantenerse.

 

Que en el deporte, el buen rollito en los equipos y entre los rivales es una entelequia, un cuento de Disney que no compramos.

Claro que puede haber sincera amistad entre compañeros y campeones, pero no tiene porque ser la tónica.

Lo mismo que cuando vemos ganar a alguien siempre oímos la cuña de lo buena persona que es.

Esto es alto rendimiento, no hay otra que dar primero y comer, porque en el caso contrario, te comen.

SQR – GORE

 

Ha sido, por eso, emocionante ver a Alberto Contador comentar el vídeo y decir lo que todos pensamos, sobre todo porque en aquella avería de Andy Schleck y el vídeo posterior de Contador sentimos exactamente lo mismo que viendo a Valverde hablar, Landa masajeando a Nairo y éste con una sonrisa de azafata.

En fin, que en el Tour todo cabe, y todo pasa, y si Sagan se hizo viral por firmar un libro en el Tourmalet, en Movistar han querido que un vídeo «calme» los ánimos de la masa…

El inédito Tour de Ineos

Ineos Movistar JoanSeguidor

El Team Ineos mantiene dos cartas vidas en el Tour y nadie más tiene eso

Entre las claves que definen el Tour, esa carrera que entra mañana en la tercera semana, está el Team Ineos, el equipo que a estas alturas solía tener atada y bien atada la victoria en la Grande Boucle, pero que esta vez corre ahí, latente, bien situado pero que no tiene la pólvora de otras veces.

¿Mantendrá el Team Ineos su corona en el Tour?

Aunque miremos el gran momento francés, el rendimiento imprevisible de Alaphilippe, los ataques de Pinot, incluso el buen rendimiento colectivo del Jumbo y la pizarra del Movistar, el equipo de UK parece siempre ser la mano que mece la cuna.

¿Su problema? Han ganado el Tour con tanta contundencia estos años, que verles ahora ahí, pero están y siguen ahí.

Se especula sobre el estado de forma de la segunda línea, que no es lo que era, que no caminan como antaño, pero ¿lo han necesitado?

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Cuesta mucho creer que gente como Wout Poels, Castroviejo, Kwiatkowski y Moscon no estén a tope para la ocasión.

Lo que ocurre es lo que hemos visto muchas veces, un equipo parece menos equipo cuando no lleva el amarillo, e incluso la motivación y cohesión parecen en entredicho.

El Ineos del Tour es un bloque que aún no ha probado a defender nada en carrera, más que la plaza de sus dos hombres fuertes en la general.

Si Geraint o Bernal cogen el amarillo, posiblemente la imagen y presencia de Ineos en el Tour sería muy diferente.

 

El trabajo de los británicos se diluye además entre dos equipos que van como tiros este Tour, el Jumbo y Groupama, que posiblemente tenga el mejor segundo hombre de la carrera, David Gaudu.

Más que el bloque, la calidad del mismo y saber si llegado el punto respondería, que yo creo que sí, la problemática de Ineos en este Tour es saber a qué líder apostar.

Porque Geraint Thomas y Egan Bernal parecen parejos en casi todo, hasta en la forma de entrar y salir de la carrera.

¿Por qué Catalunya es el destino infinito de los cicloturistas?

Si en la primera semana, Planche y contrarreloj, el galés dio el paso por delante…

 

En las dos llegadas en alto Bernal ha distanciado a Thomas, quien no obstante sigue delante en la general.

Ineos en este Tour no será el de otros Tours, pero mantiene vivas dos bazas en la general, cosa que nadie más tiene.

Entre Alaphilippe y Buchmann hay dos minutos largos.

Son seis ciclistas, de ellos dos Ineos.

No dominan como antaño pero tienen vivas dos cartas, y son dos, porque Bernal admite que Geraint le dio luz verde a moverse en Prat d´ Albis.

SQR – GORE

 

El colombiano está en una situación privilegiada, porque viene por detrás y el recorrido que se adivina, varios puertos por encima de los 2000 metros, le favorece.

Tiene galones como Geraint y un valor estratégico enorme.

Como en 2014, el Tour de 2019 es un Tour raro para Ineos, pero a diferencia de entonces, el equipo esta vez guarda cartas que pueden ser ganadoras.

Mientras han dejado hacer…

Movistar, el Tour, los Pirineos…

Daniele Bennati JoanSeguidor

En dos días Movistar prueba todos los colores del Tour

Pirineos amortizados, el Tour sigue a los Alpes y el balance del Movistar pasa por todos los colores.

Atizados por la jornada de la crono, los daños de los abanicos camino de Albi, el líder que no llega, el Movistar era uno de los bloques que todos mirábamos de cara al fin de semana por las crestas de los Pirineos.

Podríamos decir que deberíamos mirar otras, sí, nos lo dicen también, pero ¿qué queréis que os diga?

Ineos defiende trono, otras como Jumbo o Groupama se ven en responsabilidades inéditas, el Movistar cae en siempre en la cuenta de estas cábalas, aunque no sea por otra cosa que ponen su empeño y no lo esconden.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Dos lecturas…

El domingo, empezando por el principio, etapa buena, no hay otra.

Sabemos que en el equipo celeste se congregan haters de todo pelaje, ganados a pulso o no, pero se concentran.

Eso ya lo llevan.

La pizarra de Movistar camino de Prat d´ Albis funcionó hasta donde las fuerzas dieron de sí.

El movimiento de Nairo Quintana fue audaz, atrevido y precipitó las cosas.

Puso en alerta el equipo del líder, que es obvio que no da mucho de sí, y menos con Enric Mas mermado, y disparó la carrera.

¿Tiene que mover la carrera Movistar siempre?

A tenor de lo que dicen y escriben en las redes sí, son el equipo que todos miramos por tradición en el Tour, cantidad de talento y los tres líderes que disponen desde el inicio.

Peso excesivo o no, Movistar lo lleva siempre consigo, desde que proclamaron lo del #Sueñoamarillo y reivindican sus cuarenta años dando guerra en el máximo nivel…

Es el peso de la tradición y de postularse, siempre.

 

Que Mikel Landa atacara por detrás entraba en el plan, y casi sale, cazó delante e hizo camino.

¿Cuánto tiró Nairo por Landa?

Cero, pero es que para entonces en colombiano estaba tostado o sencillamente con la cabeza y las piernas fuera de la carrera.

Landa y Nairo, Nairo y Landa, ninguno de los dos lo ha verbalizado, pero la sintonía no es que sea mala, es que es inexistente.

Sea como fuere, loable el esfuerzo de Landa, en otra jornada digna de la mejor tradición landista, de atrás adelante, sufriendo, echando el resto y con la sensación de que la carrera se había perdido mucho antes.

Es el sino del landismo, sufrir con desmesura.

Y si ese hashtag se llena de corredores que lo dan todo y un poco más, Marc Soler y Andrey Amador, pues mejor….

Que no desespere Landa, algún día le saldrán las cosas. 

 

Esta jornada venia a cola del desastre del Tourmalet, ese día que Movistar quiso estar en el córner y área pequeña y todo fue una bola de nieve en su contra.

Así te envía la bicicleta Nacex donde tú le digas 

La imagen de Marc Soler boqueando al frente de lo que quedaba del grupo mientras Nairo Quintana se iba poco a poco para atrás, es una imagen que, en la presentación al patrocinador, deberán omitir.

A partir de ahí, que Soler se quedara fue una manera de admitir que toda la estrategia se había basado en un supuesto y no una realidad: que Nairo Quintana estaba bien.

SQR – GORE

 

Cuando acabe la campaña Movistar podrá exhibir el Giro que gana Richard Carapaz como esa pieza en la que todo le salió bien, queda un tercio de Tour y mucho tendrán que cambiar las cosas, varios por delante fallar para Movistar consiga ese Tour que es la piedra en el zapato de una apuesta que cada año se lanza, pero que, hasta la fecha, no sale.

Y no sale porque nunca hacen limpio antes de lo importante, y cuando consigan que sus capos lleguen a lo decisivo con todo, quizá el Tour les sonría…

 

 

 

Tour: El Tourmalet no engaña

Tour Tourmalet Thibaut Pinot JoanSeguidor

Pinot gana en un Tourmalet que deja el Tour muy en el aire

Hay días que marcan a fuego el futuro de las personas, de las cosas, de la vida.

El Tourmalet, año 2019, tras su coronación hay varias certezas y conjeturas suspendidas en el aire.

Llegaron arriba varios, unos cinco o seis, corredores, no hizo falta trisca pura y dura, como muchos esperan, pero ha habido una selección importante.

El Tourmalet, de abajo arriba, en su solemne grandeza, ha hecho el daño que se les supone a las grandes leyendas.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Por partes y acumulación de noticias.

Julian Alpahilippe va a por el Tour, no pensábamos que iba a salvar la crono, y la salvó, no pensábamos que iba a superar el Tourmalet, y lo ha superado…

Es decir, que las cosas empiezan a cuadrar, poco a poco, ante nuestros incautos ojos, y Julian Alaphilippe encuentra el camino.

Incluso diríamos que a costa de Enric Mas, cuyo maillot blanco le sentará muy bien, que correrá con dos y tres dedos de frente, que será cauto y buen fondista, pero que tiene al líder en casa, renovado, el mejor pagado del equipo e ídolo del país donde se corre el Tour.

 

Que Julian Alaphilippe fuera a ganar el Tour no entraría en plan alguno, hoy, con dos tercios de carrera consumidos, es el mejor situado.

Y en el otro lado se postulan varios, aunque a distancia eso sí.

Geraint Thomas encontró en el Tourmalet el tope de ese momento dulce que vivía para con el Tour desde hace un año.

Un tope que le sobreviene mientras Egan Bernal sigue ahí.

¿Quién es el líder del Ineos?

La carretera lo dirá, pero las dos bazas, ahora mismo le sirven.

Necesitan etapas para decidirlo.

Si tras la crono parecía Geraint, ahora miramos a Bernal.

Esto da mil vueltas.

 

Añadirle a la terna Thibaut Pinot, desprovisto de las taras de antaño, que va remando y que parece ir a más, con un gregario que es oro, David Gaudu -los franceses están que se salen-.

Y a los Jumbo-Visma, el equipo del Tour, por muchas vueltas que le demos.

Steven Kruijswijk opta al podio que el año pasado no alcanzó Roglic.

Fuerte parece, pero ya sabemos, hay corredores que compiten contra rivales y la mala suerte.

Corredores como Mikel Landa, el que parece más fuerte del Movistar, pero que circula muy desplazado en la general.

Sobre Landa y sus caídas ya opinamos, lo visto en Tourmalet es la constatación que es el capo de un equipo que corre, pues eso, corre, toma la salida, compite y va haciendo.

Quizá la clave del equipo celeste esté quince días antes de afrontar el Tourmalet, cuando no contó con Sciandri, el arquitecto del Giro de Carapaz, y llevó a Chente y Arrieta al frente.

La imagen de Nairo escurriéndose en el grupo, mientras Amador y Soler marcaban un paso ambicioso fue dantesca, pero nada superó el momento que Soler se descolgó de cabeza para ayudar al colombiano.

SQR – GORE

 

Una solución, un tiro en el pie a la vista de todas y todos, un momento que retrata las peores tardes del equipo telefónico que ahora camina sin orden ni concierto y la seguridad de que tienen que fallar muchos para rascar algo potable.

Que Nairo se quede es humano, todos tienen un mal día, un mal año o unos malos Tours, pero que se quede al ritmo de sus compañeros, mientras Valverde admite en la cima que no les avisó, suena dantesco.

¿Por qué no avisó Nairo de su mal momento?

Nairo Quintana es el nombre y apellido de un corredor que pasa a engrosar el listado de ciclistas que un día tuvieron el Tour a tiro, que por lo que sea, no lo cogieron con las manos y acabó cediendo.

Hoy Quintana engrosa la lista que recoge otros ilustres como Romain Bardet, Richie Porte o Adam Yates.

Porque la rueda no para, la bicicleta prosigue y no espera, como el Tourmalet, el teatro donde las máscaras no valen.

Imagen: FB de Le Tour de France

Julian Alaphilippe y los corredores valientes

Julian Alaphilippe Tour etapas JoanSeguidor

El límite de Alaphilippe en el Tour siempre da un paso más allá

A los pocos segundos de cruzar la meta sobrado, muy sobrado, Julian Alaphilippe, un paracaidista con la tricolor se echaba sobre el cielo de Pau.

Le esperaba Emmanuel Macron en el podio al maillot amarillo que ahora es «maillot jaune», otra vez, tanto tiempo después.

No podía ser más gabacha la escena y el relato.

¿Ganará el Tour Julian Alaphilippe?

Complicado decirlo, pero ahí está.

Le llaman Dartacnan, es el corredor de moda, de antes, durante y después, de este Tour que llama a la puerta del Tourmalet.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Una crono de esas que puede marcar la suerte de más de uno, una crono que no ha dado grandes diferencias entre unos cuantos, a excepción de los Movistar, Landa y Nairo, que pueden dar suerte que este ciclismo moderno margine las cronos.

Pero dejadnos que nos deleitemos con lo de Julian Alaphilippe y el ciclismo espectáculo, ese ciclismo que no entiende de ahorros ni guardar, ni de pinganillos, ni mierdas que nos dejan el corazón frío.

Es el ciclismo de Julian Alaphilippe y de Thomas De Gendt, un ciclismo que te pone en escorzo en el sofá, sí en el sofá, que te hace sudar, que te abre los ojos y el ánimo.

 

 

La victoria de Julian Alaphilippe es de justicia poética, de un ciclismo «indigno», como alguno lo tacha, cuando en la primera jornada de montaña nadie se mueve o se deja hacer.

La victoria de Alaphilippe no queda en el olvido, es tremenda, extraordinaria, tan grande como las dudas que nos genera este ciclista de una polivalencia que no veíamos desde ¿cuándo? ¿desde Jalabert?

Jalabert tocó techo en el Tour el año que quedó cuarto, pero su recuerdo queda siempre en la retina, su grandeza es imperecedera.

Julian Alaphilippe bebe de esas aguas.

 

Que le quiten lo bailado al maillot jaune, es líder, capo de la mejor carrera del mundo, a la salida de la primera mitad de la misma, con cosas importantes ya en el camino.

Para el líder le queda el sabor del triunfo, de las dos etapas, del maillot amarillo que colgará en su habitación, pero le queda lo conseguido.

Recuerdo una crono estratosférica de Alaphilippe en una París-Niza y desinflarse al día siguiente…

¿Qué ocurrirá ahora?

Pues que Deceuninck tiene la tostada encima de la mesa que muchos planteaban para Movistar.

Y ¿Enric Mas?

Una crono excelsa, de verdad, pero con el líder en casa.

Un líder que es la cuadratura del círculo: la estrella de la carrera, ganador de dos etapas, ídolo en Francia, renovado al alza por Lefevere…

Y Enric Mas, dicen, poniendo rumbo al Movistar. 

Es lo que hay.

SQR – GORE

 

Y en este percal ¿dónde queda Ineos?

Pues en una situación privilegiada, no sólo porque Geraint Thomas le saca un trecho a los rivales que sobre el papel le iban a discutir el Tour, también porque el equipo está fino, muy fino, por mucho que digan algunos que no es el de antaño.

Porque es difícil pensar que Poels esté en Francia y no se sienta top, como Kwiatko, como Castroviejo… 

No os engañéis estos están como motos, y en el Tourmalet lo demostrarán a más no tardar.

Mágico ciclismo, mágico deporte, el más bello, este Tour, que algunos llamaron indigno, está vivo y un puñado de gente con necesidad de hacer cosas ahí.

¿Un pronóstico?

Vemos a Geraint otra vez arriba, pero lo de Alaphilippe, este Julian, es de traca…

Decepción: Bienvenidos al Tour

Ineos Movistar JoanSeguidor

La decepción prende entre los aficionados al Tour

El Tour de Francia lo es todo, la carrera que da y quita razones, que pone y derrumba ídolos, la carrera de los mitos, leyendas y otras historias. El Tour es también una carrera que por lo normal va de la mano de la decepción. 

Hoy por ejemplo hacía sesenta años que Bahamontes ganaba su Tour, hoy hace 24 años Fabio Casartelli se dejaba la vida en aquel descenso del Portet d´ Aspet.

Son historias, cuentos, leyendas que alimentan la grandeza de la carrera más importante y universal del ciclismo, las tres semanas que todos esperan y todos miran, aunque sea para lamentarse.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Yo no sé qué tipo de expectativas alimenta el Tour de Francia, pero lo que sucedido entre Toulouse y Bagneres de Bigorre es un «déjà vû», todos esperando la montaña, oh los Pirineos, y luego se impone la lógica contemporánea del Tour, la reciente, la de una década que está pasando a cuchillo la emoción que hace unos tiempos teníamos sólo garantizada en el Tour.

No es la primera vez que lo decimos, el Tour, siendo el gran escaparate, la mejor reválida es una carrera en la que se corre a no perder, a no fallar y así es muy complicado.

Se pone la carrera en manos del Ineos -hasta Nairo dijo que estaría a lo que hicieran los ingleses- y se sale a ¿competir?

Es sencillo hablar desde el sofá, arguyen unos, hay que verse ahí dentro, saltan otros, pero la realidad es la que es.

Esta carrera es un monstruo, es la franquicia del ciclismo, pero caen audiencias, se enfría la atención, sale mal parada cuando se la compara con las otras dos grandes.

 

Y aún atendiendo a la gente que piensa en que la jornada de Peyresourde y Hourquette ha sido decepcionante, hay que decir que no todo es tan negro.

Que el Tour provocará decepción en apariencia, pero que cada cosa cuenta.

Por ejemplo, la lucha por la etapa que pone cada día magníficos ciclistas en liza para ganar un parcial.

El trabajo del Mitchelton para que Simon Yates justifique su presencia en el Tour y el sacrificio de la defensa de su Vuelta.

La importancia de llevar unas buenas ruedas

Las idas y venidas de los escapados.

La salida a cuchillo para pillar escapada, un espectáculo rara vez visto, porque la gente a esas horas está a otras cosas.

 

En definitiva una etapa de esas que no sé si se echará de menos o no, cuando se pase revista al final, pero muchos deberían hacer autocrítica, dándole el pábulo a una jornada que quizá no lo merecía.

Era la primera etapa seria de montaña es cierto, pero es que queda un mundo, y entre otras cosas, una contrarreloj en ciernes.

 

SQR – GORE

 

No obstante lo aterrador de la escena son las sensaciones, una jornada de montaña, por parajes preciosos, cunetas sembradas de gente, miles de ojos mirando, y la sensación de estar viviendo algo ya vivido: tardes de julio tediosas y odiosas al tran tran del Ineos.

El miedo a no perder de unos, junto al dominio casi insultante que el Ineos le ha tomado a la carrera nos dan esto.

Y así iremos caminando hacia París, con la sensación de estar presenciando un»déjà vû» que año tras año pica a nuestra puerta por estas fechas.

Veremos, queda, como decimos un mundo, y al final la sorpresa puede estar donde menos se lo imagine uno, en un Albi cualquiera más que en un Tourmalet, Bonette o Galibier.

Que no sería la primera vez.

 

¿Qué tipo de etapas necesita el Tour de Francia?

Julian Alaphilippe Tour etapas JoanSeguidor

En el Tour de Francia caben todos los tipos de etapas

Tres jornadas de Tour, pero de Tour, Tour, etapas Tour, a cara perro, de sufrimiento, a veces más más obvio, otras mediante un desgaste que va por dentro.

Porque las tres últimas jornadas que cierran la primera semana entera del Tour tienen tantos defensores como detractores, tantos parabienes como críticas.

Es lo que hay.

SQR – Cerdanya Cycle

 

Y lo cierto, es que pocos se explican que la etapa del Tour que gana Dylan Groenewegen tenga lugar en el siglo XXI.

Puede o no darse una etapa así, pero es que el Tour es eso, etapas de todo tipo y pelaje, jornadas que invitan a la siesta mezcladas con otras que asombran y deleitan.

Porque la jornada de Chalon-sur-Saône también es una etapa del Tour, es madera que se quema, fuerzas que quedan en el camino, incluso en un ritmo que algunos tachan de cicloturista, pero ritmo al fin y al cabo, en medio de un Tour que se corre a cuchillo.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Algunos no entienden que las tres semanas en ciclismo tienen también minutos de basura, aquellos en los que parece que no pasa nada, que aburren hasta las ovejas, pero en los que los ciclistas lo llevan por dentro, el paso de los días y la quema de las fuerzas.

Porque no todo puede ser la etapa que gana Thomas De Gendt, en una lección supina de clase, motor y categoría, con todos los grandes dándose por detrás, con Julian Alaphilippe recuperando el maillot que perdió en la Plance y disfrutar del 14 de julio en amarillo.

Una etapa de esas que son etapa Tour, de los Tours recientes, ratonera, típica, por ejemplo de la París-Niza.

Es ciclismo efectista, estético, de ese que hace afición.

 

 

Está en las antípodas de la etapa que gana Gronewegen, cierto, pero ambas etapas son necesarias para el Tour.

Separadas por veinticuatro horas, pero es lo que hay.

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Si a todos los deportes se les permite minutos de la basura ¿por qué al ciclismo no?

¿Acaso los velocistas no merecen jornadas que revestidas de tedio ofrecen un final eléctrico?

Todo es ciclismo.

SQR – GORE

 

Como la etapa que acabó en el pueblo de Romain Bardet, en horas bajas frente a su rival doméstico Pinot y frente a casi todos los rivales.

Una etapa de Tour que define lo que es esta carrera llegados a cierto punto.

Una carrera que tiene varias carreras, los favoritos juntos atrás y por delante gente de un caché increíble jugando a tener su etapa de Tour en el palmarés.

Daryl Impey ha sido un titán en un grupo que originariamente tuvo a Naesen, Soler, Stuyven, Herrada,… y un corredor que es todo generosidad, Tiesj Benoot, incluso cuando sabe que el compañero es más rápido.

El Tour es todo, etapas como las del viernes, las del sábado y las del domingo

Intensidad, trascendencia siempre acabará llegando, porque la carrera no deja de ser una olla a presión.

El Tour es una carrera que últimamente nos decepciona porque se corre con más miedo a perder que otra cosa, pero por el camino tiene momentos, momentazos, pujas puntuales por etapas, firmadas muchas veces por los mejores del mundo en su género que son las perlas que la mejor carrera del mundo nos deja en el camino.