Vuelta Algarve: La marcianada de Remco Evenepoel

La Volta Algarve que firma de Remco Evenepoel es de manual

 

Cabría revisar libros, por que hasta donde nuestra memoria alcanza lo de Remco Evenepoel en Algarve va camino de perpetuarse en los anales.

La conclusión de la vuelta lusa ha sido con esa corno de cada año en Lagoa, zona estival, preciosa, precipitada sobre el Atlántico que golpe filos verticales sobre los que asoman blancas casas.

La crono de este año podría tener cierto atractivo pues no dejaba de ser una réplica de febrero de lo que veremos en Tokio, dentro de medio año.

 

Una nómina que tenia al campeón del mundo, Rohan Dennis, Geraint Thomas, Stephan Küng y Remco Evenepoel.

Salvo Primoz Roglic y veremos su Tom Dumoulin no se me ocurren muchos más favoritos.

Si no yerro en el pronóstico Filippo Ganna estará pendiente de la pista.

Así las cosas, la crono ha caído en manos de Remco Evenepoel, ahí está.

Y esto no es cualquier cosa, no es San Juan, donde cimentó su triunfo en la crono, ni la victoria en el europeo, ni siquiera la crono del mundial.

Esto era jugarse los cuartos con el amarillo en ristre, acoplado a esa pequeña espalda que mueve como un diapasón hacia los límites que él quiera dibujarse.

Remco Evenepoel firma victorias contra el reloj a los veinte años, las hace de líder, gestiona el talento, su talento, pero también la presión.

Viene con los deberes hechos.

 

Dos vueltas, dos triunfos, decían que la temporada empieza con París-Niza, con la antigua Het Volk, pero quienes sigan pensado así se han perdido un triunfo total, redondo, entre otras cosas, el firmado por Remco Evenepoel en Algarve.

Una victoria que empezó en alto, ganando a lo Purito, atacando en las vallas delante de killers en la materia como Dan Martin, que no será eterno pero impone, y Max Schachmann, un especialista en la modalidad.

La llegada es tremenda, el arranque, como mantiene el hueco y el golpe final, cuando veía que el alemán le adelantaba.

En Malhao, el registro fue austero, gestión de esfuerzos, de días concatenados delante.

No entró al trapo, se quedó en segunda línea, no le dio el aire en toda la subida, ¿qué digo? en toda la jornada.

Manual de estilo perfecto, esto exhibe Remco Evenepoel, veinte añitos, tiernos, no hace ni un mes que los cumplió y anda así.

Da miedo.

Imagen: ©Tim De Waele / Getty Images

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