Vuelta, no hay que volverse loco con Enric Mas

La quinta plaza de Enric Mas en la Vuelta es un resultado de doble filo

Cuando hablamos de Enric Mas en la Vuelta o en el Tour se nos olvida una cosa que resulta obvia a la vista, pero invisible en las interpretaciones: lleva el maillot blanco.

En España lo hizo de pleno derecho, en Francia por que el titular de esa prenda, Tadej Pogacar debía priorizar el amarillo, e incluso también tendría el «polka jersey».

El problema de Enric Mas, y en esta Vuelta muchos lo han comentado, es la vorágine de jóvenes que ha tomado el ciclismo de rehén, consiguiendo que un ciclista de 25 años parezca arroz pasado, una sensación que es tan tangible como injusta, pero que se ha impuesto en los últimos dos años.

Cambrils 400×400 OCT20

 

En el balance de Enric Mas cabe por eso ser cuidadoso, como se dice habitualmente somos muy dados a subir y bajar de pedestal corredores que son personas con una velocidad que coquetea con lo obsesivo.

Ni Enric era tan bueno hace dos años, cuando fue segundo en una Vuelta que supo gestionar a la perfección, ni va tan estancado hoy, siendo quinto.

En cualquier trayectoria deportiva, la línea recta es la excepción, en el trazo hay subidas y bajadas, distorsiones que merecen ser matizadas.

En caso del mallorquín, el quinto puesto de la Vuelta es un mal resultado aislado, pero no tanto si lo ponemos con el quinto del Tour.

Si en Francia la sensación fue la de un corredor que sabe sacar la cabeza en la tercera semana, que va a más, mientras otros acaban hincando la rodilla, en la Vuelta, Enric Mas pareció no progresar en la misma dirección olvidándonos que era la primera vez en su vida que corría dos grandes vueltas el mismo año.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

Hablando de la Vuelta, lo cierto es que Mas nunca pareció una amenaza para los primeros.

Su proverbial motor diesel le juega malas pasadas en llegadas tipo Arrate o Laguna Negra frente a ciclistas de rush final tipo Roglic, Martin o Carapaz.

El problema es que con un sistema de bonificaciones como el actual eso abre una sangría en su contra de segundos y segundos que en el ciclismo actual suponen una losa, ya lo vemos, estamos en las diferencias más pequeñas de la historia, que parecen nimias pero son muros infranqueables, para sacarle medio minuto a tu rival hay que echar instancia, los puertos duros, tipo Angliru, no permiten abrir grandes distancias, las llegadas al sprint en subida, dígase Arrate, se llega en grupo, y en las etapas de dureza encadenada, los grandes equipos le pasan lija a los rivales.

Medio minuto hoy es un mundo.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Ese motor diésel que tanto le sirve en el gran fondo queda penalizado en esas etapas que si un día salva, podrá aspirar a más en la semana final.

Pero para ello hay que tener la frescura que Mas lució en Francia y no apareció en este lado de los Pirineos.

La crono de Ézaro y la Covatilla en tono menor demostraron que el balear iba pidiendo la hora, y no pudo disputarle la cuarta plaza a un ciclista veterano pero nuevo en estos niveles como Daniel Martin.

A todo ello se le añade la actitud y lo que transmite el corredor, Enric Mas será un ciclista que bien pulido podrá dar más de sí, pero su carisma está lejos de iluminar, cada uno es hijo de su padre y su madre y el carácter viene de serie, pero la gravedad que transmite en cada palabra que suelta frente a un micro no es el mejor aliado.

Al menos le honra pedir perdón y recular, cuando es necesario, como cuando dijo que una etapa de 230 kilómetros no era necesaria, y cuando no lo es tanto, como cuando se disculpó por no ganar en el Angliru.

Cuando sales a jugar la derrota entra perfectamente dentro de lo posible.

Gore 400×100 MArzo2020

 

El segundo puesto de Carapaz no es suficiente

Carapaz Vuelta

El sabor dulce que se lleva Richard Carapaz de la Vuelta pudo ser mucho mejor

Cuando Richard Carapaz ondeaba la bandera de Ecuador en La Castellana durante el epílogo de la Vuelta, algunos comentarios emergían en las redes sobre la cacareada ambición del ecuatoriano.

Estaba en definitiva celebrando un subcampeonato en la Vuelta a España que venía a conquistar, y que en términos absolutos debería haber sido suya sin bonificaciones de por medio.

Nosotros estamos a favor de las mismas, de su uso y profusión por las tres semanas de carrera, incluso en la fórmula de ponerlas en puertos intermedios, pues activan al corredor y sus equipos.

Normalmente las carreras no se ganaban por ellas, pues las diferencias eran grandes, pero en este ciclismo ajustado, cuatro triunfos de etapa como los que se llevó Roglic te dan un plus que ayuda, ya lo creo que ayuda.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Pensamos que Richard Carapaz tiene motivos para sentirse feliz de esta Vuelta a España. 

Ser segundo no es desdeñable, además este podio reafirma que lo que vimos en el Giro del año pasado tuvo un factor sorpresa en su momento, pero que ello se prolonga en el tiempo.

Carapaz no vino de tapado a esta Vuelta, desde el primer día estaba señalado y corrió de forma consecuente.

Para el ecuatoriano las cosas han cambiado mucho en un año, cuando fichó por Ineos veíamos complicado su encaje en una estructura tan cargada de estrellas, un paisaje complicado que se ha ido aclarando con los meses.

Ahora mismo Carapaz es top 3 en Ineos Grenadier, hace un año no lo veíamos así sólo con Froome, Bernal y Geraint en nómina.

Esa plaza se la ganó con un Tour excelso, siempre escapado, y la ha ratificado en la Vuelta, donde ha sido el único ciclista en vestir el rojo al margen del ganador.

Hasta el mismo momento de La Covatilla y el final de infarto, la Vuelta de Carapaz había ido muy de la mano de Roglic, pero el esloveno siempre un punto por encima, lo suficiente para tenerlo más allá del medio minuto.

Mención especial la crono de Ézaro, donde se vació tanto y tan bien en el llano, que la subida se le llegó a atragantar algo.

Y recuerdo en Formigal, en medio de la tormenta, sacando su genio y los ataques siempre a punto, pillando a Roglic entretenido con la chaqueta y poniéndole en presión.

Su pulso en Moncalvillo está en los anales.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

¿Pudo haber hecho más Carapaz para ganar la Vuelta?

Dada la igualdad entre los dos mejores de la carrera, siempre puede quedar la duda de si se pudo hacer más.

Leí mucha gente lamentando que Carapaz atacara tan cerca de la cima de la Covatilla, pero es que igual no tenía para hacerlo de más lejos e igual de haberlo hecho, Roglic hasta le acababa cogiendo.

Pasando del tema de si Movistar fue decisivo, yo creo que el esloveno tuvo la situación relativamente controlada, Carapaz atacó donde le dieron las fuerzas y la mente, sin embargo en lo sucesivo deberá asegurarse de los equipos que Ineos le pone en las grandes carreras, por que es un hecho que el ecuatoriano corrió la Vuelta con un apoyo muy alejado al que tuvo, por ejemplo, su rival.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Que el Grenadier con el presupuesto que maneja disponga de un bloque así para disputar la Vuelta no es de recibo, ya sabemos que entre bajas y otros compromisos había lo que había, pero la campaña ha sido igual para todos y Jumbo además de dominar el Tour, supo gestionar una armada para la grande española, teniendo a Kruijswijk de líder en Italia hasta el abandono del equipo.

Así las cosas, y a pesar de la admiración que nos despertó Chris Froome, cabría preguntarse por la conversión de su trabajo en favor de Richard Carapaz, quien sólo tuvo ayuda real en Andrey Amador y la presencia imponente de Dylan Van Baarle como apoyos más obvios.

El sabor dulce que se lleva Richard Carapaz de la Vuelta no debe esconder cuestiones que en el futuro pueden serle clave, tanto en saber si pudo haber probado a Roglic más lejos de la cima de la Covatilla como en exigir en su equipo que le rodeen como merece.

Por que los trenes para ganar una grande no pasan todos los días por la puerta de casa.

Gore 400×100 MArzo2020

 

El ocho de la Vuelta a España 2020

Queremos daros ocho nombres que explican la Vuelta 2020

El reto de llegar a Madrid se alcanzó con Pascal Ackermann ganando por nada a Sam Bennett para poner guinda a una Vuelta 2020 que nos deja un interesante sabor de boca repartido en los ocho competidores que componen nuestro equipo titular.

Empezamos por Tim Wellens, un ciclista que sigue con los guarismos de siempre pero más viejo, más pellejo, con más poso y por tanto mejor pegada.

Y así se ha anotado dos etapas, un registro nada desdeñable en un corredor que si una cosa tenía es que le costaba horrores rematar, a veces por exhibir tanto poder que intimidaba a los demás.

Su resolución en Sabiñánigo y Orense, haciendo suya sendas llegadas tras una fuga de nivel Tour, habla de la versión mejorada de Wellens, versión Vuelta 2020, un corredor que a los halagos suma victorias.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Marc Soler es uno de los nombres de la carrera

El ciclista de Vilanova i La Geltrú ha sido omnipresente, el verso suelto en un equipo caracterizado por correr al ralentí y fuego lento.

Tuvo la suerte de descargarse de presión muy pronto, ya en Lekunberri, con una victoria que surgió del momento ése en el que descolgado, tras hacer la selección en Aralar, decidió no esperar a nadie en el descenso y adelantar a los mejores.

Sacudido por la electricidad del triunfo, Soler hizo de la Vuelta 2020 su escaparate, cazando la fuga buena varias veces, batiéndose con gente de mucho nivel y dando batalla hasta el final.

Nos preguntaban ayer en Rac1 (escuchar en tramo 20-21 horas) si le veíamos para generales, sinceramente no, pero claro este año es raro, no cuenta del todo, llegó corto al Tour, debió estar en el Giro y fue comodín en la Vuelta.

Marc Soler Vuelta

Le asiste el beneficio de la duda.

David Gaudu evitó que Soler ganase en la Farrapona. 

Ese día el francés dio el salto adelante que hacía tiempo le presumíamos a todo un ganador del Porvenir.

Sin Thibaut Pinot, Gaudu voló solo en la Vuelta 2020 y se llevó dos etapas de calidad y calibre, viendo la gente que ha concurrido las escapadas en esta carrera: tanto en Farrapona como en Covatilla el francés tiró de confianza en sus posibilidades.

En un ciclismo donde cada vez triunfan más jóvenes está bien que los corredores que quedan en medio de los de siempre y los nuevos, tipo Gaudu, tipo Soler, tengan su cuota.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

Ahora dos de la general.

Hugh Carthy rodeó para llegar a buen puerto

La suya ha sido la carrera de la Vuelta 2020, por que Carapaz y Roglic podían estar en los pronósticos, pero el balance de Hugh Carthy es excelente, pues demostró no ser humo de la enésima fanfarronada de Jonathan Vaughters y aguantó hasta el final.

Su momento de gloria pareció ser el Angliru, sobreviviendo a una subida infernal, sin público y muy metidos ya en noviembre, sin embargo su explosión se produjo donde debe producirse, fuera de la zona de confort, en la crono de Ézaro donde se marcó un tiempazo que se aseguró el podio pero sobre todo dio una lección de rodar acoplado y eficiente, cuando creíamos que no iba a pasar el test.

El otro de la lista en este orden es Daniel Martin, el ciclista cuyo cuarto puesto fue el motivo de todas las batallas en la Covatilla.

A sus treinta largos, nueve años después de ganar en la cima salmantina, que Daniel Martin se casque esta Vuelta es admirable, como él en general, por su forma de competir y mantenerse delante tanto tiempo después-

Photo by David Ramos/Getty Images

«Cuando estoy delante soy consciente que no puedo ganar sprints, por eso me gusta improvisar, hacer algo diferente» explica Rémi Cavagna, coronado como el ciclista más combativo de la Vuelta 2020, y no lo tuvo sencillo con otros como Wellens, Martin, Soler o Gaudu en liza.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Rémi Cavagna cuenta seis escapadas en su Vuelta 2020, una menos que las que contó Guillaume Martin, pero su sola presencia ya iluminaba la ruta, con su clase y entrega y lección de rodar por donde pasa.

En la llegada a Ciudad Rodrigo llegó a soñar con el triunfo, pero el pelotón no estaba para perdonar una llegada en grupo.

El suyo es el espíritu del Deceuninck, el equipo con más victorias en el casillero de esta temporada tan singular.

© BORA – hansgrohe / Bettiniphoto

Un equipo, el belga, que no necesitó más que una victoria de Sam Bennett, pues Pascal Ackermann le adelantó por la derecha.

Primero en el sprint en el que el irlandés fue desposeído del triunfo y finalmente en Madrid, donde el alemán se impuso de forma limpia, saliendo el primero y manteniendo la primera plaza por un aliento hasta la victoria.

Y cerramos la lista con el gregario más valioso del ganador, al menos sobre el papel de inesperado actor, como fue el danés Jonas Vingegaard, el lazarillo de Roglic durante gran parte de la subida al Angliru, el ciclista cuya permanencia ahí tanto rato fuera el más evidente síntoma de que el maillot rojo no iba sobrado.

En un equipo con Kuss, Gesink, Bennett, incluso de partida con Dumoulin, el nórdico se postuló para el futuro, aunque de momento para el presente ha ejercido la maniobra de cierre en este top 8 tan particular que hemos hecho de la Vuelta 2020.

Gore 400×100 MArzo2020

La admirable Vuelta de Guillaume Martin

Guillaume Martin ha cazado una fuga de la Vuelta cada dos o tres días

Oí el jueves pasado que le preguntaban a Guillaume Martin en una salida de la Vuelta qué pitufo sería él.

Obviamente salió la figura del «pitufo filósofo», no podía ser de otra manera.

Lo cierto es que viendo la Vuelta de Guillaume Martin, siempre en escapada, sentenciando la montaña lejos del final, nos vienen a la mente la buena química que los ciclistas franceses han tenido con la carrera en los tiempos recientes.

Cambrils 400×400 OCT20

 

La imagen de Martin disputando los altos de la Vuelta refresca la figura de otro Cofidis que hizo fortuna en España, lejos de presión del pentágono y el Tour.

David Montcoutier no fue el francés con mejor palmarés, pero su figura enamoraba, era seda sobre la bicicleta, firmeza y resolución en la máquina, perfectamente acoplado, limpio y elegante.

Ganó alguna etapa y el reinado de montaña abriendo un capítulo reciente en la Vuelta en la que los franceses han sido protagonistas.

De esta manera está la curiosa historia de Alexander Geniez, ganador de dos etapas aquí, de Lilian Calmejane, Kenny Elisonde en el mismo Angliru o el mismísimo Thibaut Pinot, que tiene el singular hito de haber ganado en Alpe d´ Huez y Lagos de Covadonga.

Incluso el propio Rémi Cavagna, ansioso en Ciudad Rodrigo por repetir lo de Toledo, dándonos un manual para rodar y rodar.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

Con estos antecedentes, Guillaume Martin se presentó en la Vuelta con el sabor mixto de un Tour que empezó bien pero que no acabó de la mejor forma.

En Francia experimentó lo que implica ser francés y estar en primera línea del Tour, durante varios días soñó, junto al propio Romain Bardet, en cosas grandes, pero la marcheta del Jumbo se cobró muchas víctimas, entre otros él.

Llegó a la Vuelta y lo ha bordado.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Ha sentenciado un gran premio de la montaña que llegó a tener a gente como Tim Wellens o Richard Carapaz delante, y lo ha sentenciado a días del final, en base a una presencia infinita en la carrera.

El otro día camino de Puebla de Sanabria escribió que había protagonizado su sexta escapada de la Vuelta, hecho que, si pensamos que la carrera se compone de 18 etapas, si le quitamos la crono y Madrid, podemos decir que ha pillado la fuga buena cada dos o tres días.

Por cierto, añadidle la escapada hacia La Covatilla.

Esto en el ciclismo actual tiene un mérito terrible, hoy que  vemos muchas salidas y apreciamos en directo a la castaña que se va hasta que el corte bueno toma distancia.

Un nivel que se marca en cada fuga de la Vuelta, llena de estrellas y nivel y entre todos Guillaume Martin, un personaje perenne en las escapadas de una carrera que, como comentaba en ese mismo tweet le supuso llegar con hipotermia.

Un ciclista que sólo puedes admirar, por haber llegado a este nivel en su profesión y desarrollado un ingente acerbo cultural que plasma con su carrera de filosofía y los libros que ha escrito, ya sabéis que los ciclistas con inquietudes más allá de la bicicleta son objeto de admiración.

En fin, que si muchas de las figuras foráneas que vienen a la Vuelta, y de las que casi no hemos sabido, vinieran con este ánimo, lo que veríamos sería sencillamente inenarrable.

Gore 400×100 MArzo2020

 

 

Para el Movistar llueve sobre mojado

Si miramos atrás se nos hace imposible entender la pizarra del Movistar

Seamos serios, y veamos lo que sucedió en La Covatilla, entre Marc Soler, Enric Mas y el líder Roglic y las órdenes que surgieron ayer del coche de Movistar en ese momento.

Si en el ciclismo hubiera una caja negra con todas las grabaciones, por esa más de uno pagaría dinero.

Me cuesta creer que la acción de los telefónicos tuviera Richard Carapaz como objetivo, otra cosa es pensar que era realista remontarle todo el tiempo a Daniel Martin por la cuarta plaza, un objetivo se provocó la risa en directo de Perico, con la M en el costado de su polo.

¿Por qué tiraron?

Ellos sólo lo sabrán, otra cosa es que fue la guinda a un despropósito de etapa y estrategia para un equipo que, nunca como antes, ha sido atacado por una amplia mayoría de aficionados y no aficionados al ciclismo.

El Movistar Team atravesó en La Covatilla un punto de no retorno, tanto en España como el Latinoamérica, un suflé que se relajará en unos días, aunque seguro no habrá gustado nada en las entrañas de la misma empresa.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Si lo que pretenden con el ciclismo es crear una complicidad con el usuario, en La Covatilla ese entramado que cuesta tanto levantar, se tambaleó, en lo que al menos hace referencia a aquellos que son aficionados al ciclismo.

No sé si Carapaz hubiera ganado la Vuelta, pero está claro que la interferencia de Movistar ha dejado la duda y el malestar se disparó entre los que, en esos momentos, queríamos ver dónde acababa el mano a mano que llevábamos horas esperando y que esta rara temporada había puesto como el momento cumbre de toda la campaña.

En todo caso, para Movistar ésta es una gota más el vaso de los despropósitos que se ha ido marcando en los tiempos recientes.

Y es que cuando escribimos estos artículos, donde muchos ven desagradecimiento hacia una estructura histórica y sus mentores, nosotros apreciamos una falta total de autocrítica que lleva a situaciones como la del sábado, que vistas en contexto no son más que un eslabón de la misma cadena.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

Si miramos atrás, ya desde aquella memorable travesía por los Pirineos en la que los azules perdonaron la vida a un Froome aislado del Team Sky, Rubén Plaza, entonces en Movistar, aún lo lamentaba seis años después, la historia se ha repetido.

Nunca un equipo fue tantas veces mirado por escoger siempre la elección más complicada de todas las posibles.

Como la opción de correr a por el podio de Nairo y Valverde en el Tour, sin inquietar el liderato de Froome hasta muy al final.

O el Giro 2016, donde la secuencia perfecta de movimientos de Astana el día que Nibali desplazó del liderato a Kruijswijk, fue un desastre entre los telefónicos con idea de ayudar a Valverde a subir al podio.

O la Vuelta de aquel mismo año, donde ciclistas como Dani Moreno no eran parados en el momento necesario para ayudar a que Nairo desbancara a Froome: tuvo que llegar Contador en Formigal con un movimiento casi suicida a romper lo que los azules fueron incapaces de romper a su favor.

O las muchas veces que Nairo nadó en tierra de nadie, como el año pasado, en el Tour o en la Vuelta, un talento que floreció y se apagó en esa casa, no sabemos si por culpa de unos o de otros.

La jugada del Tourmalet, el masaje en el bus entre Nairo-Landa-Valverde… siempre dijeron no querer ser protagonistas, pero acaban siéndolo y no por algo que hable de la estrategia y brillantez de la misma.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

La Vuelta 2019 nos dejó la imagen de Marc Soler mosqueado en Andorra, la del cabreo de los rivales camino de Toledo… entre ellos Miguel Ángel López que los retrató en meta.

En fin, que llueve sobre mojado, y decirlo no es ser desagradecido, es reflejar la realidad, una realidad cambiante, que no omitimos cuando el equipo carbura y lo hace bien, para muestra el Giro del año pasado.

Si el año que viene tenemos como parece otro documental, espero que pagado por la compañía y no por el equipo, el capítulo de La Covatilla será el más esperado.  

Quizá le dediquen una entrega entera.

Imagen: FB de La Vuelta

Gore 400×100 MArzo2020

 

 

Vuelta: Roglic vino llorado de casa

Roglic Vuelta

La segunda Vuelta de Roglic premia la profesionalidad de un ciclista excepcional

A grandes rasgos y para hacerlo sencillo, la segunda Vuelta de Primoz Roglic implica esto que leéis aquí abajo… 

Con dos victorias en la Vuelta a España, Roglic entra en la galería de los mejores de una de las tres grandes, su nombre figura entre suizos como Zulle y Rominger, leyendas patrias del calibre de Fuente, Contador, Perico y Berrendero y estrellas de siempre del tipo Hinault y Froome.

Ahí, ahora, en esa mesa come Roglic, con esa gente y esas leyendas.

Un marco que sirve para ubicar lo que ha hecho Primoz Roglic ganando esta Vuelta.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Aunque más allá de las cifras, de la historia, nos quedamos con la carrera ejecutada por quien consideramos que es ahora mismo el mejor ciclista del mundo.

Llegó a Arrate con el convencimiento propio de ganar, aunque muchos no lo tuviéramos claro del todo.

Día a día fue consumiendo etapas y retos, cada vez que sondeábamos un mal momento volvían los fantasmas, más este año y con lo que le sucedió en el Tour.

En Formigal quisimos pensar que la chaquetilla era un motivo que escondía otras cosas, como que Carapaz le iba a ir limando hasta quitarle el rojo, en el Angliru, gestionó un mal momento del que salió vivo por saber mantener la misma calma que le salvó en La Covatilla.

En los tres sitios, Roglic pasó la prueba del algodón, éxitos parciales cuya suma dio con el rojo bajo el ayuntamiento madrileño, sacando petróleo de cada mal momento, construyendo un imperio de las cenizas morales que quedaron de aquella tarde en La Panche des Belles Filles.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

Todo eso remando y remando, sin perdonar en cada llegada que se cruzó en su camino, pues sabía que las bonificaciones, que están ahí y están para todos, podían tener la llave de un éxito que sin duda se ganó a puso.

Primoz Roglic nos ha dado una lección, una lección de vida, de encajar golpes que son demoledores, rehacerse y volver a lo alto, con el brillo justo que necesita cada momento, sin estridencias, siendo certero en cada cosa que hace y alargando un estado dulce que se ha prolongado durante el largo y ancho de esta temporada de urgencia que se ha montado en los albores del otoño.

En un ciclismo de críos y jóvenes que no entienden de plazos, Roglic resiste, y la Vuelta es su fortín.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

No entiende de ponerse un dorsal sin honrarlo y competir, a su manera, con su librillo, pero competir y sacar lo mejor en el momento que había que exhibirlo.

Un ciclista que es un regalo, al que hay que agradecer la sublimación que hace de su profesión y lo bien que habla de su grandeza cada vez que monta una bicicleta.

La guinda de 2020 la ha puesto él.

Imagen: FB de La Vuelta 

Gore 400×100 MArzo2020

 

 

La Vuelta de otoño ha sido un gran éxito

Vuelta otoño joanSeguidor

Pocas veces una carrera despierta tantos halagos como esta Vuelta en otoño

Una cosa estaba clara, cuando el Tour se puso en marcha, cuando el Giro de Italia hizo lo propio, ya no había marcha atrás, lo mismo cuando la Vuelta de otoño salió de Irún hace menos de tres semanas.

Pocas veces el ciclismo ha sido un asunto de estado e imagen como en este 2020 que llevaremos tatuado en la memoria de por vida.

Si una de las tres grandes vueltas se hubiera interrumpido antes de tiempo, habría sido demoledor, no sólo para el ciclismo, también para la «marca país», de ahí que consideremos que esta Vuelta de otoño haya sido un éxito.

Sólo un dato, y viendo cómo están las cosas ahora mismo en Europa, el Tour no podría tener lugar estos días, con el país confinado, evitando por ejemplo la visita del Giro y Vuelta hace tan sólo dos semanas, e Italia no va por buen camino.

En medio de una pandemia atroz, con la segunda, tercera o la que sea ola poniéndonos al limite, una competición itinerante, un día aquí, el siguiente allí, donde el contacto con el público es el vértice del negocio, ha salido adelante.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Ni un positivo por coronavirus en casi tres semanas de competición por el norte de España

Una muestra de lo que estamos viviendo: Carlos de Andrés diciendo, camino de La Covatilla: «Nos duele en el alma, pero que nadie en Madrid vaya a ver la carrera».

Así ha sido la carrera, un milagro de carrera que no quiero suponer los años de salud que costará a sus mentores, recuerdo esa imagen de Guillén anunciando el cambio de Tourmalet por Formigal y el cansancio que invadía su rostro.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

La Vuelta 2020 será para siempre la Vuelta de otoño, un recuerdo que será fugaz, pues volverá a agosto, cuando dentro de unos años queramos refrescarla en nuestra cabeza, pero que hoy, con la emoción recorriendo aún nuestro cuerpo, tenemos fresco.

Nunca una carrera ha despertado tantos halagos en lo visual, ese intangible ya se lo pueden guardar en Unipublic, una exclamación unánime: la carrera ha sido un premio para nuestros ojos.

Se conjugó todo en un clima de un otoño adentrado ya en noviembre junto a los parajes de Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, La Rioja Galicia y Castilla y León, es decir la España verde que muda a ocre para la ocasión.

Luego la participación, bebiendo de las circunstancias de la temporada, al situarse la tercera, la Vuelta corría riesgo con la pandemia y su evolución, pero al mismo tiempo se separaba lo suficiente del Tour como para tener una participación mucho mejor que la del Giro.

Y a ello, se le unieron los corredores, que vaya carrera han ofrecido, sin escatimar en jornadas de luz plana y niebla trepando en las que alguna vez temimos se les hiciera de noche de repente.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Un éxito que podría haber sido redondo y completo si el itinerario hubiera acompañado.

La carrera ha resultado bonita por que los ciclistas lo han hecho, pero otro recorrido es posible, y en la Vuelta más, siempre tan llena de montaña y llegadas en alto, cuyo abuso, está comprobado, no siempre resulta la mejor opción.

Igual que el Tour se ha dado cuenta y deshace el camino iniciado en la marginación de las cronos, la Vuelta habría de tomar nota.

Sabemos que el Angliru da buenas audiencias, que pone al ciclismo en La 1 y esas cosas, pero este deporte es más que cuestas imposibles y empacho de cumbres, es un deporte donde no siempre gana el más fuerte, porque la estrategia y la gestión de la pizarra juegan su papel.

Sea como fuere, la Vuelta 2020 cierra el libro, una historia de hojas caducas que por siempre guardaremos en el corazón, como un rayo de luz en la oscuridad que nos ha tocado vivir.

Imagen: FB de La Vuelta

Gore 400×100 MArzo2020

 

 

La Vuelta se le hizo larga a Roglic y al resto

Con un kilómetro más La Covatilla podría haber sido La Planche des Belles Filles para Roglic

Vaya por delante lo siguiente: Primoz Roglic va a ganar su segunda Vuelta a España de forma merecida no, lo siguiente.

Ha gestionado una carrera dificilísima para cualquier persona que venga de estar en forma desde hace tres meses, que perdió el Tour en el último momento y que ha tenido una carrera preciosa, por medio, para cuajar la segunda grande de su trayectoria, preciosa pero plagada de peligros y grandes retos.

Eso es tan cierto como que Roglic, por mucho que las bonificaciones hayan sido decisivas, se ha ganado la gloria que va a recibir otra vez en Madrid.

Cambrils 400×400 OCT20

 

Ahora bien, no sé qué pasará por la mente de sus rivales y en especial de los Movistar.

Los azules decían en boca de uno de sus corredores «de proa» que había que «matar o morir» en la Sierra de Salamanca.

Aunque Carapaz se quedara a las puertas, aunque Carthy se haya quedado con ganas de más, los únicos que acabaron despeñados en prestigio y pizarra fueron ellos, con un Enric Mas que no daba más de sí, metiendo gente por delante ¿para? aún ahora no lo sabemos, pues el arreón del siempre volcánico Soler murió antes incluso de iniciarse La Covatilla.

Selle Italia
Castelli GIRO
Cruz 400×400

 

Otra cosa son los integrantes del podio que subirán junto a Roglic.

Richard Carapaz, quien ha estado solo no, solísimo, se lanzó a por la Vuelta tarde, muy tarde, como si la carrera tuviera dos o tres etapas más por delante, poniendo en el alambre a Roglic tan cerca de meta que temer por la general era muy complicado, por mucho que la sombra de La Planche des Belles Filles merodeara la cumbre de La Covatilla.

Carapaz atacó tarde, se vio, más cuando Roglic había tenido fisuras en el Angliru, fisuras que emergieron en la cumbre salmantina,.

¿Había que haberle probado antes?

Visto ahora todos somos «manoletes», pero la realidad que se dejaba entrever hacer pensar que se tendría que haber intentado, no sé, algo más.

DT-Swiss Junio-Agosto

 

Hugh Carthy fue el detonante, la suya es una carrera que nos recuerda a la de Horner, King y Froome y esos anglosajones que hicieron fortuna en España.

Nada podrá ser igual tras esta Vuelta para él, y todo igual para Movistar, que no dejan indiferencia a su paso.

Y es que la ensalada se aliña  con el surrealista papel de Movistar que «ni murió ni mató»  como si a Carapaz le tuvieran guardada alguna, cosa que pensamos pero no queremos ni imaginar.

Con la cuarta plaza como argumento, Enric Mas puso a Marc Soler a tirar en el momento que Carapaz amenazaba a Roglic.

Pensar en desplazar a Dan Martin era tan irreal como cualquier intento de comprender los azules y sus estrategias, pero hoy toca hablar de Roglic y la guinda que ha puesto a una Vuelta que, cabe reconocerlo, ha sido preciosa.

Gore 400×100 MArzo2020