La Vuelta a España de las emociones

La Vuelta ganador - Simon Yates JoanSeguidor

Nairo Quintana era el nombre que todos esperaban ver como campeón de la competición, pero nuevos protagonistas aparecían para dar la sorpresa. La Vuelta a España 2018 ha sido una de las grandes citas del ciclismo que más se recordará en los últimos tiempos, puede ser el comienzo de una trayectoria llena de éxitos para algunos pilotos que han sorprendido durante la carrera. El ciclista colombiano no ha cumplido con su papel de favorito, quedándose muy lejos de su objetivo y sin ni siquiera luchar en ningún momento por ser campeón de la general. Muchas han sido las explicaciones que se han buscado para justificar el fracaso estrepitoso de Nairo Quintana en este gran evento, la principal ha sido que no tiene realmente un equipo que le respalde.

Otro de los grandes nombres era Alejandro Valverde, el ciclista contaba con una gran oportunidad al tener el ánimo del público y solo tener a Nairo como principal rival. El comienzo fue bueno pero la competición fue complicándose hasta un punto en el que se quedó muy lejos de los líderes de la general. Pese a ello, el ciclista murciano terminó el evento con sensaciones positivas y ya pensando en la siguiente cita importante, el Mundial en la ciudad austríaca de Innsbruck. El conjunto español tiene vibraciones positivas de acabar en buen lugar en la cita internacional que dará comienzo el 22 de septiembre. Si hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo es que Valverde lo dejó todo en cada etapa y fue uno de los mejores integrantes del equipo Movistar.

De un momento a otro, apareció el que sería uno de los grandes protagonistas de esta edición de la Vuelta a España. Un joven de 23 años que representa al equipo Quick-Step y ha demostrado ser uno de los diamantes en bruto del ciclismo nacional. La explosión de Enric Mas ha pillado por sorpresa a todos menos a los que realmente han estado siempre a su lado, que ya sabían de las capacidades del balear aunque no las había demostrado todavía en una gran carrera. Este triunfo le ha dado la confianza suficiente para querer mucho más, así de claro lo dejó cuando finalizó la competición: “Mi participación en la Vuelta ha sido aceptable, no se ha ganado, aunque es verdad que hemos hecho un gran resultado y que estamos contentos. Realmente, es muy ambicioso. Sí, soy muy ambicioso y quiero más”. Un segundo puesto que le ha dejado a 1’ 46” del campeón de la Vuelta 2018.

Sin duda alguna, el ganador de la Vuelta a España 2018 ha sido totalmente una apisonadora, varios expertos le daban como el candidato favorito a conquistar este gran evento y él ha sabido aguantar la presión. La ausencia de nombres como los grandes ciclistas de Sky ha permitido que el de Gran Bretaña demostrase su mayor rendimiento. El ciclista británico ha demostrado ser el mejor durante cada una de las etapas, sin cometer errores y atacando cuando era necesario. Pese a ser el favorito, nunca ha subestimado a sus rivales y no ha dado opción a ninguno de ellos para que le discutiesen el triunfo. De esta forma, Simon Yates se postula como posible ganador del Tour de Francia 2019, a cuota 21 en Betway. Esta cuota ha sido seleccionada a día 21 de septiembre.

Como balance final, el equipo Movistar ha demostrado que necesitan cambios en su estructura al sumar una nueva temporada en blanco. La gran decepción ha llegado en esta Vuelta a España ya que anunciaron que harían todo lo posible por ganarla, la realidad es que sus ciclistas principales han acabado a más de 4 y 6 minutos del líder. Valverde ha tenido que ser el que diese la cara aunque su función era proteger al verdadero líder, Nairo Quintana. En los próximos meses veremos cuál es el futuro que deparará al equipo español y su objetivo de cara a las próximas competiciones que se avecinan.

Por último, destacar la llegada del Mundial de Ciclismo a Innsbruck con la carrera de fondo como principal baza del conjunto español. El seleccionador nacional, Javier Mínguez, ha anunciado al combinado nacional con Alejandro Valverde y Enric Mas al frente. Mikel Landa será la gran ausencia al haberse probado en el Giro de Toscana y verse obligado a abandonar cuando tan solo había recorrido 125 kilómetros de la prueba. En las próximas semanas, estaremos atentos a cómo evoluciona el equipo español y su resultado durante el Mundial.

Alejandro Valverde es el que menos culpa tiene

La Vuelta - Alejandro Valverde JoanSeguidor

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La Vuelta de Alejandro Valverde no fue el quiero y no puedo en el que vive su equipo

Con Alejandro Valverde nada es normal. 

Todo cae en la exageración y la hipérbole.

Es por su forma de correr, de ganar y alargar esa carrera eterna.

Nada es sencillo cuando se escribe del murciano.

Valverde: una Vuelta corrida a contrapié

Había por Andorra, un sentimiento de reconocimiento y casi reclinatorio ante Alejandro Valverde.

Lo había dado todo, absolutamente todo en un empeño baldío, salvar otra gran vuelta para el Movistar.

Llegó a Málaga como segundo de abordo, cumplimentó una primera semana perfecta y todos empezamos a preguntarnos si los celestes habían marcado mal su carta ganadora.

Sin embargo, poco o nada se le puede reprochar a Movistar sobre la elección de líder.

Que Nairo debía llevar el dorsal acabado en uno creo que era lo lógico y casi deseable.

Pero que Valverde, con esa omnipresencia que le caracteriza, tenga que apagar los fuegos que le crecen alrededor de su equipo no es de recibo.

No al menos en la medida, de sacar, conducir y rematar los goles.

Y a veces da esa sensación.

En el Movistar hay una «Valverde dependencia» que no se corresponde con un equipo que se vende como el mejor del mundo, o entre los mejores,  al menos.

Las colecciones de Gobik 

Pero incluso Alejandro Valverde tiene un límite, un tope que en grandes vueltas ha salido muchas veces a relucir.

No es un niño, y lo que le pasaba hace diez años, tener días malos en grandes vueltas, no podía dejar de pasar en el presente.

En la Rabasa, Simon Yates le vio flaquear y mató la carrera.

El mundial para Alejandro Valverde

Pero en esta Vuelta hay una segunda lectura, que tendrá respuesta en dos semanas.

No hay mundial más adaptado a las opciones de Valverde que éste de Innsbruck.

Todos le meteremos en el grupo de favoritos, pero las cosas no son sencillas: rivales, recorrido, táctica y ¿desgaste?

La Vuelta que se ha cascado Alejandro Valverde ha sido demoledora.

Tres semanas que desgastan al máximo pero también dan un fondo brutal.

Alejandro Valverde empieza a descontar los días para el mundial que haga justicia a su condición de corredor con más podios en la cita mundialista.

Más podios que nadie, pero ninguna medalla de oro.

Una obsesión suya, y de quienes le admiramos, que espero no comprometa la Vuelta, esa carrera en la que, salga como salga, Alejandro Valverde nunca deja de disputar.

Enric Mas, el diamante en bruto que pule aristas

Andorra Enric Mas JoanSeguidor

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La explosión de Enric Mas en la Vuelta es la explosión de un talento que aúna calidad, ambición y el trabajo del mejor equipo del mundo

Hay algo en la Vuelta de Enric Mas que no encaja con su edad.

23 años, afilado, completo, un ciclista cuyos ojos hablan, son libros abiertos de ambición, de hambre por ganar.

Pero sin embargo, es frío, calculador, al menos en carrera, no se deja lleva por la emoción.

Mira y mide, sabe de todo en cada momento.

En la subida al primer tramo de la Gallina, supo jugar con Miguel Angel López para ganarle en meta.

Sabía de las urgencias del colombiano, que tenía a Kruijswijk por detrás al asalto del podio.

Le sacó le brillo y le levantó en triunfo como Valverde a Purito en el mismo sitio, seis años antes.

Enric Mas aprende de los errores

Pero no sólo eso.

El ciclista es listo, aprende rápido y busca soluciones.

Cuando en el pie hacia La Rabassa dudó y vio a Yates partir no fue consciente del destrozo que se avecinaba.

Veía ahí, los Movistar, se creyó protegido, pero el celeste era un equipo en retroceso.

No salió a por Yates y admitió, abiertamente, el error.

Pero en la Comella, no vaciló. 

Se soldó a la rueda del ganador y le arrastró hasta adelante.

La etapa y el podio en el mismo lote.

Y así las cosas tenemos este mallorquín de hechuras prometedoras firmando ya en el presente.

23 años que lucen esplendorosos con las posibilidades que se abren. 

El Cruz Cyclone 2 es un portabicicletas de bola de remolque para dos bicicletas

23 años que no delatan esa forma de hacer casi de veterano, porque una gran vuelta es otra cosa.

Es una montaña rusa de sensaciones y emociones.

Enric Mas no lo pasó bien de inicio, en La Covatilla sufrió lo suyo, pero conservó lo que tenía.

E inició el camino hacia el podio.

Cuando muchos languidecen, en la tercera semana, él emergió.

Rubricó una crono excepcional y en el Monte Oiz dio el paso.

Entró por delante de Alejandro Valverde y dio el golpe en la mesa.

Ha gestionado los malos momentos y potenciado los buenos, el resultado está ahí.

Y no os engañéis, está en el equipo perfecto, al menos ahora mismo.

Aunque haya obsesión en ciertos círculos de desprestigiar todo lo que no sea Movistar, Enric Mas está en el mejor equipo del mundo.

Por resultados ajenos y los suyos propios.

Porque a Mas le han guiado por maestría aquellos que según algunos sólo saben de clásicas y pruebas de un día.

No sé si un día Enric Mas acabará en Movistar, pero por de pronto, en Quick Step le va de lujo.

Este diamante en bruto cada vez tiene menos aristas.

Imagen: © Tim De Waele / Getty Images

La Vuelta: No estamos acostumbrados al ciclismo de Simon Yates

La Vuelta - Simon Yates JoanSeguidor

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Simin Yates firma la Vuelta total entrando en todos y cada uno de los momentos clave

Cinco últimas grandes vueltas y cinco triunfos británicos. Simon Yates se suma a la obra de Froome y Geraint.

Simon Yates, con esas gafas pantalla, ese pedalear fino, esa carencia de esfuerzo en el gesto…

…es el ciclista total de la Vuelta, el corredor que no firma nada, que busca todo, que lo encuentra todo.

Cuando Miguel Ángel López metía presión para el podio, Simon Yates decidió a 17 kilómetros de meta que la partida se había acabado.

Simon Yates casi se cae en el descenso de la Comella, y caminó en el alambre en la Gallina.

Salvó porque tenía margen incluso para cambiar los registros.

De atacar cuando nada invitaba a hacerlo, a medir los vatios ante las urgencias de Mas y López, atosigados por la etapa y el podio.

Enric Mas no quiso dudar

Cuando Omar Fraile y Dario Cataldo abrieron fuego a 38 kilómetros de meta, Miguel Ángel López empezó la partida dura por el podio.

Una fase más, una vuelta de tuerca sobre una jornada que iba con el corazón en la garganta.

Enric Mas no escatimó, no quiso, no dudó como el día anterior y entró en la partida.

Enric Mas un podio bendecido por la etapa reina, en Andorra, en el mismo sitio que la rivalidad de Valverde-Purito-Contador tocó el cielo : si nos lo hubieran dicho hace tres semanas.

Movistar, en fin, es lo que hay

En Movistar han tenido de todo, en todo momento. han quedado fuera del podio.

El concepto de ligereza en una bicicleta se llama Emonda by Trek 

Lo tuvieron en su mano, pero fuera del podio, en la carrera de casa, con la alineación casi de lujo.

En el equipo telefónico las grandes vueltas brillan por su ausencia tanto durante tanto tiempo que no puede ser casualidad.

Nairo en Giro 2014 y Vuelta 2016 son poco para lo mucho que se vende por anticipado.

En definitiva etapa de fuego.

Ahogo, ritmo infernal en la Andorra profunda, la alejada de las grandes estaciones de esquí.

La Andorra de las trampas que ha descubierto la ristra de pros que han fijado aquí su residencia.

Y en esas encerronas, la Vuelta ha encontrado el caldo para sus mejores guisos en el país de las montañas.

A 24 horas de Madrid el podio lo dice todo: Simon Yates, Enric Mas y Miguel Ángel López.

El ciclismo ha sido justo.

Imagen tomada de FB de Mitchelton 

 

 

El peor trago de Fabio Aru

La Vuelta - Fabio Aru JoanSeguidor

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Para Fabio Aru, lo mejor es pasar página cuanto antes.

Camino del Balcón de Vizcaya, medio tuiterío ciclista se encogió ante el maltrato que Fabio Aru le propinó a su bicicleta.

Aunque gente de su equipo argumentara que Fabio Aru es un profesional y no puede entrar en ese tipo de pataletas, es hasta cierto punto comprensible su actitud.

El año de Fabio Aru está siendo horrible. 

Y lo peor, para él, es que siempre dice que no sabe exactamente qué le pasa.

Ya sabéis, en el deporte, muchas cosas se despachan con un simple no sé qué me pasa.

 

La alamrma de Fabio Aru

Lo preocupante para Fabio Aru es que nada sale del derecho.

Es un ciclista ajeno a la vanguardia, esa que le tuvo durante unos años por delante casi fijo.

Su agonística estampa camina alejada de los mejores y desde que se viniera abajo en el Giro de Italia, nada de nada.

El Fabio Aru que se fue apagando en el tramo final del Tour de Francia del año pasado, cuando ganó una etapa y fue líder, no ha vuelto.

Y no sabemos si esperarle. Él dice que para el Mundial de Innsbruck: desde luego que bien le va, pero ¿le llegará la forma?

Las mismas dudas que puede tener Nibali, las tiene Aru, pero con el peso de una campaña nefasta sobre sus espaldas.

 

El maltrato a la bicicleta en vivo y en directo es algo que no se ve mucho.

Marcel Kittel, Brad Wiggins y un tremendo cabreo hace micho de David Millar, poco más recordamos.

Hasta Ernesto Colnago ha salido al paso, porque esto lo ve mucha gente y el gremio de la bicicleta se juega y juega mucho en este circo.

Ahora mismo Andorra, donde Fabio Aru empezó a cimentar su triunfo en la Vuelta de hace tres años, parece una quimera con la manada de lobos que cada día asalta la fuga.

Para Aru, lo mejor es pasar página cuanto antes.

La Vuelta: Enric Mas no firma nada

La Vuelta - Enric Mas JoanSeguidor

La explosión de Enric Mas llega en el momento justo: cuando muchos empiezan a naufragar

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Apuntaba ayer Alberto Contador, acompañado por Flecha, que Enric Mas ha pasado por todos los niveles de su fundación.

Dice Contador que Enric Mas es un ciclista ambicioso que le encanta la presión.

Pues ya tiene tela, el balear: 48 horas para dar rienda suelta a la ambición con un punto de presión.

Le han servido la icónica portada del Marca, aquella que un día el ciclismo tuvo a su merced de forma reiterada y que ahora sólo ocurre en contadas ocasiones.

Enric Mas, junto a Alejandro Valverde, luciendo la dentadura del esfuerzo en la cima del Monte Oiz.

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El calco de Alberto Contador

Puede estar orgulloso Contador de quien dijo, hace uno año en la misma Vuelta, podría ser su relevo.

Enric Mas sigue con el discurso de «partido a partido», «día a día».

No sé si es cholista, pero se agarra a ese discurso que en cierto modo le resta una presión que él mismo ha disparado con una Vuelta a España que le marcará el paso a partir de ahora.

Porque si Enric Mas destacaba por algo entre la maraña de nombres que estaban entre los mejores de la carrera era por una edad en la que se descolgaba por debajo.

Sólo Miguel Angel López, con otra trayectoria, se mide a un ciclista que ahora mismo ya no va partido a partido.

Enric Mas cruzó la meta de Monte Oiz disputando a Valverde un simbólico cetro en el corazón del aficionado español, tan ávido, tan necesitado siempre de un relevo.

Le puso las cosas claras: que no quiere el tercer puesto si el segundo se pone a tiro y que Simon Yates no flaquee.

 

¿Aguantará Enric Mas?

No veo motivos para pensar que ahora mismo pueda descolgarse de un privilegio que se ha ganado a base de trabajar mucho y bien.

Un privilegio que habla de una carrera de menos a más, perfectamente medida desde su entorno que le hace emerger cuando casi todos empiezan a naufragar.

 

Enric Mas ha devuelto el ciclismo a las portadas y pone música a la canción del maldito relevo, ese lastre con el que esta generación ha convivido desde el minuto uno que ha pisado las grandes carreras.

Ahora mismo, es la punta de lanza de una generación que no es abundante, pero sí muy buena.

Y es, yo creo, el ciclista que más atención va a tener en Andorra, por rivales y afición.

Porque si Yates y Valverde tienen ya muchos tiros y sabemos de lo que pueden ser capaces, en el caso del ciclista azul viene con muchas más páginas en blanco por delante.

Imagen tomada del FB de Quick Step

Steven Kruijswijk en este irreconocible Lotto-Jumbo

Lotto-Jumbo Tour of Britain JoanSeguidor

En dos años el Lotto-Jumbo se ha convertido en un coco del pelotón y Kruijswijk tiene mucho que ver

Cuando en la Vuelta 2016, Robert Gesink ganó aquella maravillosa etapa del Aubisque, esos momentos de alegría eran la excepción en el Lotto-Jumbo.

Hoy Steven Kruijswijk está entre los mejores de la Vuelta.

Porque estos días el triunfo, el estar delante, el marcar territorio, el destacar son la norma en el equipo neerlandés.

Mientras se corre la Vuelta, en UK se disputaba el Tour de Gran Bretaña, una prueba que podéis imaginar la gente que mueve en un país que parece en romance con la bicicleta.

Mientras Jesús Herrada asaltaba el liderato de la Vuelta, en las islas, el Lotto-Jumbo ganaba la contrarreloj por equipos, aupando a Primoz Roglic al liderato.

No sé si el esloveno no pudo mantenerlo hasta el final, no está en la forma de otras ocasiones, aunque aún y así siga yendo como un tiro.

El carbono en la historia de Trek

Lotto-Jumbo, sus nombres y sus 30 victorias

Sea como fuere lo de Roglic es la punta del iceberg en un equipo que hoy es muy diferente a aquel que saboreaba el triunfo de Gesink en el Pirineo francés.

Robert Gesink, con sus mil vericuetos, ya no es el capo efectivo del equipo, pero sí el alma del mismo.

Y alrededor de él, ha crecido un grupo que no sólo gana, es que además impone.

El Lotto-Jumbo fue el primer equipo en menear el árbol en esta Vuelta en la que todos se mosquean cuando hay que tomar el mando.

Tienen en España a  Steven Kruijswik en el grupo de favoritos, del que se descolgó George Bennett.

No sé si Kruijswijk ganará la Vuelta, pero no nos disgustaría, porque corre y deja correr, arriesga y tiene un saber perder admirable.

En el Monte Oiz perdió lo que ganó en la crono, está por debajo de los dos minutos.

Ambos además se acompaña de Sepp Kusss, insultantemente joven, ganador en Utah, que toma sus primeras lecciones en el gran fondo.

Pero al que ya hemos visto tirar del grupo.

Al mismo tiempo, Primoz Roglic se ha convertido en uno de los cinco mejores ciclistas del momento, dada su progresión, su campaña y el Tour que hizo.

Llegó a liderar la Gran Bretaña.

Dylan Groenevegen, el killer desde tiempos de Van Poppel

También tienen el anotador: Dylan Groenevegen, el obús que ya gana en el Tour y que creo será el gran rival de Fernando Gaviria en los años venideros.

Por todo ello, y aunque Gran Bretaña quede lejos, el triunfo en la crono por equipos del Lotto-Jumbo es síntoma de ese trabajo coral.

Un triunfo que se logra en casa del Team Sky y con Quick Step, Movistar, BMC y Mitchelton a rueda.

Que un equipo le dé importancia a la crono colectiva, habla del valor de su trabajo.

Imagen tomada de Tour of Britain

Santiago Botero fue líder de la Vuelta en el peor momento

Santiago Botero lider La Vuelta JoanSeguidor

El día del atentado de las Torres Gemelas, Santiago Botero se puso líder de la Vuelta

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El equipo Kelme llegaba a la Vuelta a España del 2001 con dos líderes para disputar la carrera: un jovencísimo Óscar Sevilla que sería segundo al final, y Santiago Botero.

El antioqueño Santiago Botero desvirtuaba todos los estereotipos sobre los corredores cafeteros: no era ni pequeño, ni de piel morena y rasgos indígenas, tampoco le iba mal en las cronos, ni provenía de una familia pobre de campesinos o de obreros, ni había sido ciclista desde muchachito.

Subía bien, eso sí, como buen hijo de los Andes, y siempre lo acompañó una fortuna de provinciano muy difícil de explicar; algo medio parroquial y medio folklórico que entendemos cada que Santi cuenta alguna anécdota por televisión: esa vez en que perdió una carrera porque tomó el desvío equivocado de la carretera y se salió varios kilómetros de la competencia.

O esa de cuando subió el muro final de la Flecha Valona con la máquina en el plato grande porque se olvidó de meter el cambio.

O esa otra de cuando tuvo que subir botellas de agua durante toda la etapa para que, sin bajarse nunca de la bicicleta, su compañero Jan Ulrich se limpiara las posaderas después de un ataque intempestivo de diarrea.

Y otro montón de cosas por ese estilo.

Santiago Botero, maillot oro de la Vuelta

Santiago Botero había salvado las primeras caídas y los cortes de aquella Vuelta trepándose a una escapada en la cuarta etapa con llegada en Gijón, ese día acabaría siendo líder de la carrera que había ganado su compatriota Lucho Herrera muchos años antes, aquello, sobre el papel, debería casi que provocar una conmoción y parranda nacional en Colombia.

Santi recuerda que iba en la fuga con David Millar, recuerda de Zabel ganó la etapa, recuerda los rostros preocupados de los directores deportivos en los autos, en las motos.

Al final de la jornada el cronómetro sentenció que él sería el nuevo líder y por ahí ya andaban todos comentando que acababa de ocurrir un atentado terrorista, al parecer algo importante.

La Émonda by Trek es sinónimo de ligereza 

Dicen que Santi estaba llorando en el podio por eso cuando le imponían la camiseta amarilla que perdería después en los Lagos de Covadonga para recuperarla luchando contra el cronómetro y volver a perderla del todo al final de la carrera.

 

Un colombiano era líder de la Vuelta a España y eso en este país debía ser noticia de primera plana, pero no ese día, no ese año, no en esa fecha.

Casi nadie vio a Santiago Botero vestirse de amarillo el 11 de septiembre de 2001: medio mundo andaba pendiente de cómo se desmoronaban las torres gemelas en Nueva York luego que un par de aviones las impactaran antes de que se asomara aquel aterrador medio día.

Imagen tomada de El Tiempo