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Una vuelta resumida en una subida

Opinión ciclista

Una vuelta resumida en una subida

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Tiempo de lectura:2 Minutos

¿Os acordáis de aquel infumable perfil de la jornada de La Camperona en la última Vuelta a España? Una etapa llana, llana, llana, por la tierra de campos leonesa, entre adobe y palomares que se decidió como un scracth en pista, a toda leche, subida brutal y maricón el último…

Esto ha sido esta Vuelta al País Vasco, una prueba corrida como un sractch en pista que, a 24 horas del final, se resume en una subida, un trecho brutal, casi en línea recta entre el barrio de Matsaria de Eibar y Arrate, que no ha resuelto casi nada, dejando la tarea de coronar al ganador en una crono más larga de lo usual. Esta subida y el paseo de David de la Cruz, camino del Boulevard Donostiarra, han servido para abreviar los cinco primeros días de esta Vuelta al País Vasco.

Entiendo que la edición presente de la Itzulia revestía sus dificultades. Por cuestiones internas de organización, que si os soy sincero tampoco estoy muy al corriente de lo que ha pasado, el recorrido no ha sido el de los últimos años. Ha resultado mucho más suave, intrascendente y ha vuelto a los orígenes, cuando las capitales de provincia eran inicio y final de etapa. Sin embargo, entiendo que algo de salsa al guiso se le podía haber metido, no sé algo más como el acceso a San Sebastián por Igueldo, algo que complicara la vida a unos ciclistas que han ido a velocidad de centella hasta el epílogo de la carrera.

Si pudo haber un acierto en recorrido ha sido precisamente este final, en menos de 24 horas poner una subida tan brutal como la de Arrate combinada con una contrarreloj, que todo lo ponía en duda y cuarentena, obligando a los que estaban obligados, a moverse con más ambición, una palabra que por cierto le va como esos “skin suits” de Endura a Alejandro Valverde, un ciclista que cumple años al revés y cada sesión que pasa mejora y mejora en base a su privilegiado físico y mejor conocimiento de ciertos lugares, como el lugar fetiche que le resulta Arrate, donde le levantó una etapa de la Vuelta a Purito entrando segundo en la última curva.

La ascensión por eso tiene su miga, es tan violenta que yo creo que hasta enfría los ánimos y quita las ganas de hacerlo desde lejos. Ni Valverde, el más activo, ha conseguido hacer hueco. Estas subidas son como un castillo de naipes, cuyos argumentos se derrumban cuando coges las clasificaciones y ves que las diferencias brillan por su ausencia.

Por eso no cabe cantar victoria, van todos apretados de cara a la crono, lo único que cabe celebrar es salir antes o después, que en una crono larga puede ir bien para medir esfuerzos y conocer tiempos rivales. Muchos detestan las bonificaciones, yo qué queréis qué os diga, creo que unos segundillos en juego habrían arreglado un poco esto, al menos en la llegada en Arrate y lo que habría significado. Es lo que hay, esperemos que el año que viene haya más y mucho mejor.

Y si me pedís un favorito, diré Ion Izagirre, me encantaría que ganara en su tierra, delante de los capos y de paso le dé carnaza a los del relevo y esas cosas.

Imagen tomada de Iberobike.com

INFO

El Cruz Bike-Rack N es el portabicicletas de techo en acero (negro)

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