¿Qué sensación os produce ver ciclismo de la era Armstrong?

Tuvalum

Revivir etapas de Lance Armstrong nos recuerda lo bien que lo pasamos entonces

Existe consenso documental que los siete Tours de Lance Armstrong no existen, que no quedan en los anales, en los libros salen tachados, en wikipedia, en el palmarés de la web del Tour… nada. no existen, pero los vimos y quedaron en la memoria.

Ayer viendo la llegada a Alpe d´ Huez, el triunfo de Iban Mayo en el año 2003, vinieron a mi mente instantes de aquella tarde de domingo de ese tórrido julio de 2003.

Un mes mágico, porque aquel Tour fue el mejor de los siete de Lance Armstrong, un Tour que hacía cien años de historia de la carrera y que sin embargo lo judicial ha querido borrar.

Cruz 400×100 Banner Landing

 

Claro, que miramos el plantel ese día y nos hacemos cruces: Jan Ullrich, Lance Armstrong, Iban Mayo, Joseba Beloki, Ivan Basso, Paco Mancebo, Tyler Hamilton, Alexander Vinokourov… 

De aquella terna sólo sale limpio uno, Haimar Zubeldia.

Quizá alguno más.

Y no lo digo ni con reproche, ni con morbo, es que la realidad en 2020 nos refleja que todos los nombrados acabaron mejor o peor, pero todos con un caso, una sospecha, un rumor o algo que les vincula al dopaje.

El ciclismo ha pagado un alto precio por aquellos días, un precio que le ha arrastrado hasta la peor de las percepciones sociales, con la pérdida de músculo económico que ello ha implicado, al margen de una reputación por los suelos.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Sin embargo, un sentimiento contradictorio recorre nuestro cuerpo, como cuando pensamos en el ciclismo de los noventa, disfrutamos como enanos reviviendo aquellos días a sabiendas de lo que pasó después.

El otro día preguntamos a Haimar Zubeldia por los rivales de ese Tour, él respondió lo único que podía responder.

Vaya nombres, Hamilton, Vinokourov, Ullrich, Armstrong…

«A posteriori salieron muchas cosas feas, da que pensar, claro, y te preguntas qué habría sido de ti sin ellos en competición, qué final habría tenido todo, pero es lo que hubo y no creo que quepa darle más vueltas»

Y así despachamos el tema, como si metemos una cuña a Laurent Jalabert cuando rememoramos su año 1995, una temporada marcial, la mejor en mucho tiempo, y luego las confesiones que realizaría.

Y es que esto es el ciclismo, amigos, ciclismo pro, de alto rendimiento, que no salud ni nada que se le parezca, espectáculo de fieras sin domador, con el único límite aparente de la cuneta en las carreteras.

Dos cosas son verdad, que los buenos momentos aquellos nadie nos los quita y que esta gente ha purgado si no todo, en parte, todo lo malo que hicieron.

Todo lo demás, se nos escapada de las manos.

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.