¿Cuándo nació el «Landismo»?

Tuvalum

El «Landismo» surgió en la semana final del Giro 2017

Un día definimos el «Landismo» como una actitud, una forma de mirar con arrogancia el futuro desde la seguridad y la autoestima.

Sobre esa premisa se explica el resto, pero sobre todo sobre el carisma de un corredor que no deja indiferencia por donde pasa y compite, un corredor que posiblemente no gane una grande nunca, y no por que no tuviera mimbres, y sí por que se rodea de un ciclismo que no espera a nadie, donde los que llegan aprietan más que nunca.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Sin embargo, que Mikel Landa gane o no, no le quita ápice de atractivo al «Landismo» ni sus fundamentos.

«Landismo» es eso, carisma, áurea, cosas que no se negocian ni caen del cielo, se nace con ellas y se llevan en la mochila para siempre.

Y así con los treinta ya en la espalda, Landa sigue siendo la «eterna promesa» con la legión de fans y haters más desproporcionada que conocemos a tenor de los resultados del protagonista.

Pero ¿cuándo nació el «Landismo»?

Yo pondría una fecha, unos días de mayo de 2017, iba Mikel Landa de co-capitán del Team Sky para el Giro con Geraint Thomas, hasta que ambos acabaron en el suelo, atropellados, en la base del Blockhaus, por una motocicleta.

Ese día se postuló Nairo y emergió Dumoulin, segundo y primero al final, mientras que Landa entraba en el bucle que alimentaba el sentimiento de «tragedia» sobre el que siempre se ha asentado el «Landismo».

Su última semana de aquel Giro fue tremenda, siempre escapado, de azul como mejor escapado, ganando una etapa, creo que coronando primero el Stelvio.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Casi nada.

Pero el premio gordo, el premio grande ya no estaba en su mano.

Al poco se quedaría a puertas del podio del Tour, después de ser la mano derecha de Froome.

Es el sino del «Landismo», condenado a renunciar a lo más grande por que la vida, azarosa ella, le niega la mayor.

Como cuando admitía en la cena de celebración del Giro de Carapaz que estaba viendo el tiempo pasar sin llevarse el gato al agua.

Aunque una cosa os digo, si Mikel Landa un día diera la campanada, los cimientos del «Landismo» se volverían de barro.

Entradas recomendadas

1 Comentario


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.