Los ciclistas más hateados

Tuvalum

Diez ciclistas que pasan por ser de los más hateados de la historia

Hace unos años recuerdo en un foro ciclista leer sobre una circunstancia que hasta entonces ni me había planteado, ciclistas hateados, la posibilidad de «odiar» a un ciclista por mil razones, por que te negó el saludo en una línea de meta, por que no tiene tu forma de pensar, quizá te bloqueó en redes -un saludo a JJ Rojas- o sencillamente no te gusta cómo corre.

La conversación en sí giraba en torno a Iban Mayo y Paco Mancebo, ya ha llovido, si el primero se llevaba buenos elogios, el otro cargaba con la cruz de correr de forma conservadora.

Hubo uno que, refiriéndose a Mancebo, dijo: «Es el típico ciclista que odio«.

Aquello nos impactó, ¿cómo es posible odiar a un ciclista, cuyo oficio nos despierta admiración y cariño en idéntica medida?

Pues sucede y nosotros hemos pensado en diez nombres, varios de ellos recientes, que ha despertado lo peor de los aficionados, sobretodo en estos tiempos en los que, como vimos al inicio del Tour, el espectador está muy encima de si se «fuman» o no una etapa.

Oreka Training
Cruz 400×400
Cambrils 400×400 OCT20

 

Si nos vamos a los clásicos, el «ganador más desgraciado de la historia del Tour» fue Roger Walkoviak, quien vivió en una suerte de maldición amarilla con cientos de aficionados y medios de comunicación echándole en cara ganar la mejor carrera casi de carambola, como si el humilde ciclista francés tuviera control sobre la suerte de la misma,

Se acuñó la expresión «ganar a lo Walko» por él y pasa por ser el primero de los ciclistas hateados de la historia

Pasan los años y un tipo que no dejó indiferencia y que calló muy gordo durante mucho tiempo -un servidor iba a la Escalada de Montjuïc y le silbaba a su paso- fue Laurent Fignon.

En carrera debió ser odioso, lo mismo que en el trato con la prensa y la afición, cosa curiosa, por que hoy valoramos con mucho cariño su legado y recuerdo, admitiendo que lo necesario que sería en el ciclismo actual un tipo cono él.

Con Fignon, creció Bjarne Riis, el calvo que para muchos sacó a Indurain del palmarés del Tour, como si no hubieran otros nueve corredores entre el danés y el navarro.

Riis despierta muchas antipatías y carga casi en monopolio por una época en la que las aberraciones estuvieron al orden de día

Incluso hoy, la concurrencia celebra que haya dejado la estructura del NTT, que curiosamente encontró viabilidad cuando él abandonó el barco.

El siguiente «odiado», aunque amado, no sé si en la misma medida, es Lance Armstrong, cuyo principal pecado fue querer volar tan alto, que olvidó quien dejaba en la cuneta y le pasó factura.

Gore 400×100 MArzo2020

 

Tiempos recientes…

Empezaríamos por un ciclista que en este mal anillado cuaderno siempre ha caído de pie.

Tipo especial, que se metió en algún Tour con guardaespaldas, Cadel Evans fue la pesadilla de los que entienden esto como un juego de valientes y al ataque, pero al margen de esta consideración, la gente olvida con frecuencia que al australiano le tocó jugársela contra una generación muy complicada y sacó muy buenos resultados.

Si no corría más es porque no le quedaba, eso siempre lo tuvo, no dejó nada por dar cuando la carrera le pedía marcha.

Otro australiano que se ganó buenas antipatías fue Simon Gerrans, el carterista de Egoi Martínez en aquella etapa del Tour, pero que con el tiempo perpetró una serie de victorias que disgustó a rivales y aficionados.

Olvidan que nadar y guardar la ropa es una virtud muy apreciada también en ciclismo y Gerrans era especialista, casi tanto como Rui Costa, el eterno segundo en todos los grupos donde va, rara vez le dio el aire.

Nairo Stelvio Giro 2014 JoanSeguidor

Aunque sus mejores años parecen haber quedado atrás, Rui Costa pasó una racha de auténtico «killer» con un mundial como joya de la corona despertando muchos comentarios por su forma de correr.

En Nairo Quintana acaban muchos caminos, uno el de la pasión exacerbada de lo suyos –el otro día nos explicaron que lleva a al afición colombiana a ser tan ruidosa-, el otro el de quienes pensamos que este ciclista hace tiempo que perdió la magia.

Siguiendo por lo segundo, Nairo Quintana ha sido, quizá ahora ya no tanto, uno de los ciclistas más «hateados» en redes, con apodos que hablan de su forma de correr, siempre con el rabillo del ojo mirando al lado, pendiente del rival, cosa que exacerbó a algunos en la ruta como Dumoulin o Yates.

Ha puesto el codo en un destacado sitio para la anatomía del ciclista.

Un corredor que abre mares por donde pasa es Mark Cavendish, campeón del mundo, cientos de triunfos pero con una ristra de sprints que habla de un personaje que ha puesto la victoria como la prioridad en su trayectoria, al punto de sacar del sprint a rivales cuando se veía superado.

Ello no quita para que hablemos de una leyenda.

Y uno para terminar, Rafal Majka, un ciclista que ha hecho del puesto virtud, que en su día fue un buen gregario de Alberto Contador, pero que con el tiempo se hizo un especialista en salvaguardar lo suyo, por mucho que fuera un top ten en una grande, por que etapitas hace años que caza.

En el Giro, el Bora fue uno de los equipos que tuvo dos corredores entre los mejores, la colaboración entre Majka y Konrad fue inexistente… al fin y al cabo el polaco ya estaba de salida.

Son diez, a nuestro juicio, alguno querríamos haber metido, alguno como Vanmarcke, Porte, Andy Schleck… en nuestro caso, pero no hay sitio para todos.

Entradas recomendadas

1 Comentario

  1. ¿»Hateados»? por favor, teniendo una palabra perfecta en nuestro idioma como odiados, ¿es necesario inventarse engendros horrendos como ese?


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.