Pedaleo ¿ágil o atrancado?

Qué charla entre ciclistas no ha girado sobre el pedaleo, que si ágil o atrancado 

El pedaleo, como todo, depende de nuestra “física” y de nuestro “estilo”, porque cada cicloturista es un mundo.

Seguramente, en vuestra grupeta, tendréis más de un colega al que, además de por otras cosas como puede ser la amistad y el compañerismo, lo admiráis por su pedaleo.

Sobre todo ascendiendo los puertos.

 

Ese ciclista al que os pegáis a su rueda y contempláis su exquisita pedalada cuesta arriba, su innegable estilo de pedaleo redondo con una alta cadencia.

Seguro que irá a más de 80 revoluciones por minuto (rpm).

Y vosotros, mientras tanto, veréis como poco a poco se os va marchando y dejándoos de rueda: lleváis un pedaleo más cansino, más atrancado y no pasáis de las 60 rpm (o menos…).

 

A no ser que tengáis unas formidables piernas de acero, en este terreno vuestro compañero de fatigas os ganará por su terrible, eficaz y ágil pedalada.

Entonces, la pregunta es… ¿por qué no pedaleáis igual que él?

Es más, seguro que durante alguna etapa de pasados Tours habréis podido comprobar con admiración como subía los puertos Chris Froome.

La colección de invierno de Spiuk

¿No es así?

Con aquel estilo inconfundible que -por otro lado, esperemos no haya perdido durante todos estos meses de inactividad- era capaz de mover a “molinillo” un plato de 36 dientes por 32 de piñón.

Esto le daba, como mínimo, más de 95 rpm.

Incluso en los puertos más duros, como cualquier otro ciclista profesional rodando en llano, pero él lo hacía, por ejemplo, en La Pierre de Saint Martin.

De acuerdo que a algunos no le gustaba esa manera de pedalear «como pollo sin cabeza», como lo llegaron a definir sus detractores más acérrimos, pero era indudable su demoledora eficacia cuesta arriba.

 

Y mucho antes, aunque alguno de vosotros me regañe por acordarme de él, Lance Armstrong ya lo hacía escalando puertos como el Alpe d’Huez con una altísima cadencia.

Todos lo recordaréis.

Por contrapartida, hoy en día tenemos escaladores como Quintana que prefieren ir algo más atrancados.

Ojo, esto no significa que no anden más.

Demostrado queda que, aunque no lo parezca, pueden avanzar lo mismo.

Pero prefieren este tipo de cadencia: unas 75 rpm.

 

La misma cadencia que, trasladados a la época del proscrito texano, llevaba otro “atascado” como Jan Ulrich, por ejemplo.

Y de nuevo la pregunta… ¿por qué no pedalea todo el pelotón igual que Froome o Armstrong?

Si es que ni siquiera un grandísimo escalador como el recordado “Chava” Jiménez era capaz de subir con una cadencia alta.

¿Por qué razón no podía?

 

Pues sencillamente porque si lo intentaba se ahogaba.

Y a nosotros pues nos puede pasar exactamente lo mismo, eso si no somos unos portentos físicos en nuestra relación peso y consumo de oxígeno.

El motivo es que subiendo nuestras revoluciones por minuto aumentamos el consumo de oxígeno, nuestras pulsaciones también suben y nos agotamos antes.

Mover las piernas rápido no es gratis en absoluto.

Podremos pensar que lo mejor, entonces, es pedalear siempre un poco clavado, a baja cadencia.

Sí, claro, de esta manera ahorraremos oxígeno pero… ¡nuestros músculos sufrirán más que nunca!

El hecho de aplicarles una fuerza continua toda la ascensión también hará que nos fatiguemos antes.

SQR – GORE

 

Según dicen algunos expertos, para pasar de 90 rpm a 70 rpm sin disminuir la velocidad de subida, los músculos de los “atrancados” han de ser un 22% más grandes.

Y este castigo sólo lo pueden soportar, por lo tanto, ciclistas -o cicloturistas- con una gran masa muscular como la que tenía Ulrich.

¿Sería éste vuestro caso?

¿Ligeros o atrancados?

Foto: https://vimeo.com/paucatlla

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